(¡Las leo abajito!)

Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Rumiko Takahashi, no a mi, salvo la historia.


7. Apasionado Atardecer.

Ella despertó lentamente volteándose entre los brazos de su demonio, que la tenía bien aprisionada de la cintura con sus fuertes brazos. Sonrió y le dio un suave beso en la mejilla,

Logrando que el príncipe la apretara entre sus brazos con más ganas, se quiso levantar pero él no se lo permitió, comenzando a acariciarla amorosamente. Una enorme cesta de manzanas verdes y amarillas estaba en el enorme tocador de Rin, tomando el enorme haori de su esposo, tomó una manzana y comenzó a comerla, Sesshoumaru le robó un mordisco y al terminar de comer, iban a comenzar una nueva ronda de amor hasta que Rin logró correr hacia el baño de la habitación.

-¡Sesshoumaru!- dijo entre risas mientras él la cargaba y la llevaba hacia la bañera.- Cariño, hemos estado todo el día haciendo el amor…- comenzó a lavar su larga cabellera con la ayuda de su ahora esposo.

-Si por mí fuera, lo haríamos diario y a toda hora preciosa.- Le dijo sensualmente estremeciendo a Rin.-…vamos Rin…- lentamente, la fue volteando para que le diera la espalda y rodearla entre sus fuertes brazos.

-…b-bueno... Lo que pasa es que tienes que cumplir con tus obligaciones. Y yo ocuparme de lo demás junto a Hikari.- titubeó la pelinegra.

Antes de que el youkai pudiese replicar, se escucharon pasos dentro de la habitación, gruñó por lo bajo y se concentró en bañarse junto a su mujer, rozándola provocativamente en sus partes intimas. El contacto entre el agua tibia, y los dedos rozándole la intimidad hacían que se erizara y soltara débiles suspiros. Hikari los atendió desde el otro lado del biombo del baño.

-¿Sus majestades desean que se les sirva el desayuno en la habitación?-

-Por favor Hikari, quiero que se atienda bien a la Señora.- contesto la fría voz de Sesshoumaru, quien se encontraba repartiendo caricias a todo el cuerpo de la joven.

-Con su permiso.-

Al oír que la puerta corrediza se cerró, el demonio llenó de leves mordiditas toda la extensión de su cuello, alternando las caricias que le propiciaba en su bajo vientre. La pelinegra no podía dejar de gemir y jadear el nombre de su demonio, cosa que tenia gruñendo de excitación a Sesshoumaru, sin soportarlo más, la hizo su mujer desde esa posición recibiendo como premio los incesantes gemidos de Rin, después de concluir el apasionado acto de amor, ambos bajaron exquisitamente vestidos. Kazuo, Irasue, Jaken y Takeshi los esperaban en el comedor, haciéndole una reverencia a Rin. Ella no supo porqué y Sesshoumaru dejo que sus sirvientes le explicaran.

-Estamos felices de que nuestro Amo haya encontrado la pareja indicada con la cual ha de compartir su vida. Este presente es para usted.- Hikari se acercó hacia Rin y le entregó un hermoso cofre tallado.

Dentro de este, dos hermosas peinetas de la plata más fina con incrustaciones de jade, ámbar y nácar, y en los bordes iniciales de estas yacían unas Lunas menguantes y en cada una de las figuras del tallado, estaban rellenas de dos grandes amatistas. Rin soltó leves lágrimas de felicidad, robándoles varios suspiros y sonrisas tiernas a todos. Comenzaron a servir el desayuno y Rin se dedico a servir el té. Cuando iba a dar el primer sorbo a su té, Irasue pegó un enorme grito de negación, espantando a todos los comensales.

-¿Pequeña que crees que haces?- interrogó algo molesta.- No deberías tomar ese té ahora que cumples con la obligación de esposa. ¡Hikari, ven enseguida!- La muchacha corrió hacia la emperatriz, y le susurró unas cuantas palabras, al finalizar la indicación, con un ademán la muchacha se fue.

Al momento en el que Hikari pasó del lado del Lord del Norte, ambos se miraron con mucha extrañeza.

Mientras seguían comiendo, la criada llevó una humeante taza de té, el cual era rosado y de un olor muy peculiar, los tres hombres se miraron desconfiados y el joven soldado se aventuró a preguntar.

-¿Qué es eso, Su majestad?-

-Un pequeño deleite para la princesa. Es un té de jazmin imperial y flor de loto.-sonrió y miró a Rin.- Éste té te va a ayudar en muchas ocasiones, querida. Tiene muchas propiedades para nuestro funcionamiento y sobre todo es más adecuado para las hembras, ya sean youkais o humanas. Tómatelo antes de que se enfríe.-

-¿Segura de lo que haces, madre?- la voz de Sesshoumaru resonó en todo el salón.

-¡Por supuesto hijo! Y hasta me lo vas a agradecer.- Sonrió maliciosamente.

No dijeron nada y siguieron comiendo, los dos Lords se retiraron hacia el despacho y la emperatriz y la joven fueron a dar un paseo por el enorme jardín. Rin estaba muy animada conversando con Irasue, hasta que sintió en todo su cuerpo un dulce cosquilleo, la youkai se percato de que el té estaba surgiendo efecto y sonrió, ahora si…

Sesshoumaru engendraría mas rápido de lo que esperaba.

Mientras tanto, Kazuo estaba arreglando su equipaje para partir nuevamente hacia sus dominios, una parte de él se encontraba adormecida, ese pequeño youkai era su vivo reflejo. Una corriente de enojo y algo de dolor se estancó en su corazón, dejó sus cosas en su habitación y fue a buscar a la joven criada. Hikari estaba en el huerto recolectando los víveres para la comida, y al ver a Kazuo, comenzó a caminar rápidamente, tratando de alejarse de él. Pero sin habérselo esperado, el youkai pelinegro estaba frente a ella, mirándola con muchísimos sentimientos encontrados.

-Quiero que me digas exactamente en el momento en el que te enteraste que estabas esperando un hijo mío y porqué nunca me lo dijiste.- le rugió.

-No tengo porqué darte explicaciones, con su permiso.- cabizbaja, trató de caminar y Kazuo la tomo de los brazos con fuerza, inmovilizándola al contacto.

-¡Te exijo una explicación!-

-¡Suéltame!-gritó colérica y en llanto.-tú menos que nadie tienes el consentimiento de reclamarme por Koichi.-

-¡Dime porque no me lo dijiste!-la zarandeó.- ¡Contéstame!- el desesperado corazón de Kazuo necesitaba saberlo, ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Cuándo?

-Si realmente quieres saberlo… bien, lo haré. Después de que me tuviste por diversión, pasaron semanas en las que mi cuerpo se sentía extraño…-

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FLASH-BACK

Una hermosa criada caminaba por los enormes corredores del Palacio del Norte, preguntándose el porqué su joven amo la miraba constantemente,su madre y su padre, los jardineros del palacio, le prohibieron rotundamente soñar con ser su pareja. La joven estaba profundamente enamorada del youkai desde que era una pequeña, y el joven siempre le traía regalos de sus viajes, acrecentando cada día más las ansias de la joven en soñar con ser la nueva princesa de las tierras del Norte. Los años pasaban y la belleza de Hikari se hacía cada día más grande. Una noche, la joven tomo su kimono limpio, sus artefactos de belleza y salió de los dominios llegando a un pequeño estanque. Se desvistió, metiéndose lentamente en las cálidas aguas, lavó su cabellera castaña y el resto de su cuerpo con absoluto cuidado y lentitud. Ignorando que un youkai de ojos azules oscuros observaba todo con exquisito deleite y placer. Las lunas y los soles se convirtieron en meses.

La tarde siguiente, la criada se encontraba limpiando la habitación del joven Kazuo, mientras él estaba dentro, observó lo hermosa que se volvió la joven Hikari. Solamente se divertiría un poco con ella…

¿Qué más podría pasar?

-¿Alguna otra cosa que desee, joven Kazuo?- hizo una reverencia, su corazón latía fuertemente al estar a solas con él.

-Si Hikari, si deseo otra cosa.- la suave voz de Kazuo la hizo mirarlo.

-¿Y que es mi Señor?- tembló ligeramente al sentir al príncipe detrás de ella.

-…esto…-

Hikari se giró y él la tomó entre sus brazos y bruscamente la besó, demandando en ella su completa atención. En la habitación del príncipe, los dulces jadeos y suspiros de la joven Hikari eran callados por los fieros y apasionados besos del príncipe. Ambos se entregaron en cuerpo y en alma.

Ella con amor y él con simple deseo carnal…

Había logrado su cometido.

(Semanas después)

Hikari llevaba días en cama, no podía comer y tenía muchos ascos y mareos. La medico del palacio

la examino, y lo que le dijo le inflamo el corazón de dicha y amor. Tenía que darle la noticia al padre de su criatura

Lord Kaname se encontraba paseando en las arboledas de su palacio, un aroma bastante familiarizado se le impregno en la nariz buscándolo desesperadamente… Su hijo había procreado. Vio a Hikari llorando afligidamente, avanzó un poco más y encontró a su descendiente besando y cargando animadamente a la Princesa del Reino vecino. Kaname bufó molesto.

Para en la noche, dos soldados escoltaron a la joven hacia el despacho del Lord. La emperatriz Shizuka también estaba presente. Su semblante era de tristeza e indignación

-Buenas Noches, pequeña.- Saludó cordialmente.- me he enterado de tu estado.-

-Lo siento mucho mi Señor.- ella quebró en llanto hincada desesperada por rogar el perdón.- Yo me he enamorado del joven Kazuo desde pequeña, no fue nunca mi intensión buscar algo con este pequeño que llevo en mi interior, pero por favor… ¡No me mate ni mate a mi cachorro!-

Conmovido con el llanto de la youkai, ambos dictadores la levantaron, la emperatriz derramó pequeñas lágrimas de compasión mientras dejaba que Hikari desahogara su pena, con voz quebrada, le habló.

-No haremos nada de eso, puesto que es el descendiente de nuestro clan. Le mandamos un pergamino al Lord de las tierras del Oeste, y permanecerás ahí de por vida. El castigo que yo elijo para Kazuo, es separar lo más preciado para un hombre… Su hijo.-

-Entonces, así se hará… Kazuo vivirá atormentado.- dijo en un semblante frío.

Los dos gobernantes dieron sus bendiciones a la joven, los padres de Hikari lloraban y acordaron de ir a visitarla constantemente. Ella partió hacia su nuevo hogar, rogándole a Kami-sama que alejara a Kazuo por el resto de su vida.

END FLASH-BACK

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-Y fue tu padre el que me pidió que me fuera del castillo.- espetó llorando- Porque tú no merecías tener un hijo, tú ignoraste lo que sentía por ti…-se limpió las lagrimas de todo su rostro.

-¿Qué…? ¿Qué mis padres sabían de la existencia de mi cachorro?- de sus ojos bajaron dos cristalinas lágrimas. Él la abrazó queriendo pagar por todo el dolor que causo en la mujer.

-¡Si, ellos lo sabían! Pero eso es lo de menos, al fin pude olvidarte… y ahora solamente tengo ojos para Koichi... ¡Suéltame ya!- ella comenzó a forcejear y él no la dejo ir. Se ladraron algunas cosas y al fin pudo escapar.

-Hikari…-

-¡No te me acerques! ¡Aléjate de mí y de MI HIJO!-

Alejándose apresuradamente, Hikari dejó pensando al demonio del Norte, desempolvando sus recuerdos.

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OoO_OoO_OoO_OoO_OoO

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Al caer el crepúsculo, la emperatriz se encontraba normalizando su respiración encima del pecho marcado del joven soldado, quien repetía la misma acción. Takeshi abrazó protectoramente a Irasue, haciendo que la emperatriz le llenara el pecho y el torso de suaves caricias y besos.

-¿Qué sucede?- Ella lo miró y sonrió.

-Nada… me preguntaba qué era lo que contenía el té que le dio a Rin, mi Reina.- ella rio suavemente dándole un beso en los labios.

-Es té de jazmin imperial y flor de loto, es un excelente té para atraer la atención de la pareja, y tiene las propiedades de mantener el cuerpo de una manera deliciosa, hará que Rin engendre a sus hijos con rapidez, claro que, se pronunciara mas su belleza, atributos físicos y aroma.-

Takeshi se carcajeo suavemente. Volvieron a besarse y se acomodaron para poder dormir un momento.

-Pobre de Rin, tendrá a su demonio todo el tiempo encima de ella.-

-Y no solamente su demonio, cariño. Varios machos admirarán a la belleza de mi nuera.-

Los dos se quedaron dormidos entre el mar de amor.

En cuanto a Rin, estaba recolectando las flores para darse un baño nocturno, recordando que en la mañana tuvo una sesión tan relajante con su demonio, que no notó cuando los colores se le subieron al rostro y su demonio estaba a un lado de ella.

-¿Sucede algo Rin?- Le sonrió de medio lado, tomándola entre sus brazos.

De repente, el olfato de Sesshoumaru se percato del exquisito olor que la joven estaba emanando. Gruñó al deleite de su aroma, apresándola de las caderas mientras continuaban caminando.

-¿Sesshoumaru…estas bien?-

-Si… es solo que, tu aroma es delicioso.- al decirle esto, mordió sensualmente su cuello, caminaron hacia unos robles en donde él la aprisionó entre él y su cuerpo.

Rin suspiró sorprendida, el efecto que Sesshoumaru causaba en su cuerpo era devastador, los afilados colmillos se rozaban en el blanco cuello de la princesa, las inquietas garras de Sesshoumaru pasaban por sus pechos, y rozaban sensualmente su feminidad. Ella sintió su sexo palpitar, cuando el demonio empezó a rebuscar entre las faldas de su hembra, subiéndolas dejando expuestos los glúteos, ella dejo salir un leve quejido cuando lo sintió frotarse contra su feminidad, mientras volteaba a verlo.

-… ¡Sessh!... Sesshoumaru por favor… no han terminado con las actividades del castillo…- dijo entre jadeos.

-No sé que me das mujer, pero el hecho de que tengo la necesidad de poseerte cada vez que estamos juntos.- Esparció besos húmedos sobre los delicados hombros de Rin, arrancándole suspiros, liberó sus pechos de su kimono, acariciándolos delicadamente con sus garras.

Los besos que se daban despertaban la pasión en ambos, él la sujetó firmemente de las caderas posicionándose en su entrada y…

CONTINUARÁ…


ChanChanChaaan! XD

¿qué será lo que pasará para la proxima entrega?

¿Qué le hara Sesshoumaru a Rin?

¿Cumpliran la fantasia de hacer el amor en el jardin aun con los sirvientes trabajando?

háganme saber! Les pido reviews! Y disculpen la enorme ausencia, lo qe pasa es que he tenido muchos problemas en la escuela, y en mi vida personal O.o pero aqui ando con esta entrega

Sugerencias e Ideas son bienvenidas!

Besitos!

"The moon is great" *-*

Veronika BlackHeart'3