LAS CONFESIONES DE CUBONE
Un Nuevo Comienzo
De Ciudad Férrica, nos fuimos un día después y fue un viaje por barco hasta ciudad Calagua, la verdad no tan agitado como ir en avión, pero claro navegar por un océano para un tipo tierra como yo, no dejaba de ser incomodo.
Ciudad Calagua, una de las ciudades, más activas, e importantes de la región hasta donde yo tenía entendido, allí permaneceríamos durante un tiempo, pero tengo que decir que el tiempo que estuvimos ahí fue importante, al menos para lo que venía a continuación.
Esta vez, al parecer durante nuestra estancia en Hoenn estaríamos viviendo en un apartamento, era un piso en un edificio, era incomodo para mí no tener un patio, pero era lo mejor solo estaríamos ahí por tres mese y rentar ese departamento ya amoblado fue practico, aunque no era tan malo para mí, pero para Houndoom si fue muy incomodo, él era un pokemon más grande.
Para Franco, esto significo una cosa, sería el nuevo de la escuela, al parecer nos quedaríamos hasta que el año escolar terminase, en tres meses. Fue interesante vivir en una nueva ciudad. La escuela de Franco quedaba no muy lejos y él iba caminando, y alguna vez note que los autobuses que iban de un lugar a otro en la ciudad siempre estaban repletos a su máxima capacidad durante ciertas horas, porque todos debían moverse al mismo tiempo, así que caminar resultaba mejor de cualquier manera. Carlos ahora trabajaba en una oficina, aunque a veces se quedaba en casa en frente a la laptop, porque al parecer no era siempre necesario que trabajase en la oficina. Por lo cual era bueno tenerlo en casa, nos hacia compañía a mí y Houndoom, ahí fue cuando comencé a conocerlo mejor.
Cerca de nuestro bloque de apartamentos había un parque, que tenía juegos para niños, aéreas con pasto, canchas deportivas, y algunas arenas para el combate de pokemons, y yo y Franco en los ratos libres pasábamos muchas horas ahí, los viejos hábitos no se pierden, y de lo contrario tardaríamos muchas más horas solo para salir a caminar a un lugar que no fuera ciudad. En la ciudad habían también más tiendas, cines, lugares con videojuegos, discotecas, y lo que más llamo mi atención era una de las arenas de concursos pokemon más importantes, estaba ahí, y un enorme museo de arte.
Franco no era mucho de ir a fiestas o discotecas, siempre decía obscenidades y palabras con referencia al excremento, sobre la música que se bailaba en ellas, y también de algunos bailes, y siendo honesto, realmente era desagradable. Aunque de vez en cuando visitaba lugares muy parecidos a discotecas donde a menudo se presentaban bandas de la música que él escuchaba, claro que no eran las bandas famosas, pero aun así era algo genial. A mí y Houndoom nos llevo algunas veces, la verdad me dio vergüenza ajena ver adultos humanos alcoholizados y actuando como tontos, al igual que fumando, los cigarrillos, me traían malos recuerdos, y también a Franco, claro que me alegraba que él fuese bastante sano en ese aspecto, la verdad debo admitir que la música de Franco era la más agradable a mi oído, sobre todo porque me hacia cosquillas en la cabeza, y claro que el mover mi cabeza como un humano llamo la atención de muchos, creo que a veces Franco me llevaba solo para presumirme, incluso con intensiones de conseguir una pareja, pues, algunas hembras humanas al verme por mi reducido tamaño y el hecho de mover mi cabeza al ritmo de la música, me consideraban adorable, lo cual era nuevo, pues hasta donde sabía no era algo tierno llevar el cráneo de un ser querido en la cabeza, claro nunca trajo buenos resultados.
A mí y Houndoom nos preocupaba constantemente el hecho de que Franco estuviese en busca de una pareja, por alguna razón que desconocíamos anhelaba ese tipo de afecto, y dados sus antecedentes, sabia amos que si llegaba sentir algo por una joven, y esta lo lastimaba quizá tendría una recaída con respecto a su ánimo y a su ansiedad, pues al parecer irnos de pueblo Lavanda, hizo que estuviese más tranquilo. Pero claro, una tormenta color de rosa, como dirían los humanos, estaba punto de golpearnos en la cara.
El edifico de concursos me llamo la atención, claro que a Franco no mucho, él consideraba los concursos un modo de presunción, por lo cual le daba igual, y Houndoom tenía una opinión parecida, en lo personal, me daba curiosidad ver cómo eran, porque a menudo escuchaba que era una forma de arte. Calagua también tenía playa, cosa que sí le gustaba a Franco, pero él no iba ahí a hacer lo que otros humanos, sino, le gustaba pasear por las cercanías de la playa en la tarde, o si estaba vacía, caminar por la playa, quizá estaba más calmado, pero no dejaba los viejos hábitos, pero caminar era algo que me encanto, ir con mi manada, ver el atardecer en la playa, juguetear con ellos, la verdad estuve feliz.
Pero un día, el día en el que comenzó la histeria de los concursos, lo recuerdo bien, Franco, Houndoom y yo fuimos a la tienda a comprar víveres porque al parecer Carlos estaba demasiado ocupado con el trabajo para hacer las compras él mismo. Yo llevaba un pequeño paquete en mis patitas, Houndoom llevaba en el hocico una bolsa, y Franco llevaba un par de paquetes en las manos, caminábamos, la tienda estaba cerca del departamento, cuando ya estábamos en el parque en el cual solíamos entrenar, al parecer Franco se canso y paramos un rato a descansar. Estábamos tranquilos, cuando un gran brillo, literalmente nos golpeo, entonces aun entre la confusión, escuchamos la voz de una humana diciendo.
- perdonen, lo siento, no los vimos – se disculpaba. Franco en vez de ponerse agresivo solo pregunto.
- ¿qué ataque fue ese? – pregunto, al parecer se impresiono.
- era brillo mágico, un ataque de tipo hada, perdón yo y mi Sylveon practicábamos para nuestro primer concurso – dijo la chica, era una chica de apariencia dulce, de verdad dulce, y al parecer esto despertó otro tipo de interés en Franco.
- perdónenme, lo siento tanto, no quería atacarlos, de verdad – dijo una pokemon que jamás había visto, suponía que era Sylveon, una pokemon rosa y con listones.
- cuidado linda, la próxima fíjate – Gruño Houndoom. En eso la pokemon uso una treta que me pareció bastante sucia, pues una ráfaga de corazones golpearon a Houndoom sin hacerle daño, no entendí eso, hasta que Houndoom comenzó a actuar del mismo modo que Franco cuando le atraía una hembra.
- ¿no lastime a tus pokemons verdad? – se preocupó la Humano.
- estábamos lejos, pero descuida, no creo que les haya afectado mucho, mis chicos son fuertes – presumió Franco.
- ¡Oh! Mira – exclamo la chica señalando a Houndoom, que estaba sumiso y tierno ante el pokemon que acompañaba a esa chica – que lindo, se enamoraron.
- ¿Cómo te llamas? – pregunto Franco…
Yo estaba más que indignado, algo de esa chica y su pokemon me olía mal, era un sentimiento desagradable, pero que podía hacer, por más que se lo dijera Franco no me oiría, y tampoco contaba con Houndoom.
- No me mires así, a mí y a mi entrenadora no nos gusta las cosas oscuras, ella es encantadora, slo queremos hacer brillar el mundo, por cierto soy Sylveon – me dijo al notar mi desagrado y por su extrema dulzura me aterre, es me sonaba a lavado de cerebro.
La humana esa se llamaba "Carisma", y la verdad, ella y su pokemon me parecían falsas, al parecer por lo que hablaba con Franco, era una aspirante a Coordinadora, amaba a los pokemon tipo hada, y no sé que más, la verdad ella era como un rayo de sol, pero no de esos agradables que te calientan la espalda cuando tienes el cuerpo frio, sino como aquellos que te dejan ciego después de salir de un lugar oscuro y te duelen los ojos. Al final Carisma, invito a Franco a verla en un concurso pokemon, esperaba que Franco lo rechazara, de todos modos el dijo que preferiría "limpiar excremento de snorlax" alguna vez, pero no, acepto.
Era un concurso no oficial, para novatos, así que no era en un escenario profesional, era en el teatro al aire libre de un parque.
"Darle luz al mundo", "hacer que brillara", eran cosas que a menudo decía Carisma. Y era curiosos, ella hablaba de luz, y Franco, vestía mayormente ropa oscura, su música era oscura, y hasta se podría decir que sus pokemons éramos oscuros, no solo hablo del pelaje negro de Houndoom, sino de su tipo siniestro y de la relación extraña que mi especie tiene con la soledad y la muerte. Si carisma iba a cavar con la oscuridad del mundo, iba a acabar co nosotros. Pero eso era una tontería, yo no veía nada iluminado en esa humana, pero Franco estaba embobado, ella tenía la pretensión de querer curar la ira e infelicidad de Franco, para destruir lo que era, y que renaciera siendo lo que ella quería, y Franco le siguió el juego. Dejo de vestiré como lo hacía, y dejo que ella le comprara ropa, ella le prohibió escuchar nuestra música favorita, incluso trato de meterse con nosotros. Houndoom estaba bajo ese maléfico hechizo llamado atracción ante la Sylveon de Carisma, y no contaba más con él. Carisma le puso un listón azul al cuello de Houndoom, e intento ponerme uno a mí, a suerte cuando me negué, Franco respeto mi decisión.
La idiotez que trajo Carisma con su llegada a nuestra vida, duro tres semanas, y me estaba aburriendo de ella, claro que, a suerte, un día descubrí la respuesta. Franco tenía un botiquín con medicina para curarnos a mí y a Houndoom después de un entrenamiento, y en este botiquín había curas totales. Si los sentimientos de Houndoom por Sylveon era un problema de estado eso lo curaría, y le puso una en su comida, lo cual a suerte lo hizo reaccionar. Los primero que hizo Houndoom fue quemar el listón que llevaba en el cuello, y gruñir.
- Voy a devorar a esa maldita – gruño molesto.
- Bastará con deshacernos de la entrenadora, ella es veneno para Franco – le dijo a Houndoom.
- bien ¿tienes un plan? – me pregunto.
- no, pero tenemos que hacer que Franco vuelva ser Franco – respondí seguro.
Ese día Carisma iba venir a nuestro apartamento. A falta de un plan, y con micha ira contenida en su interior, Houndoom se decidió a cobrar venganza contra Sylveon. Así que apenas esas hembras se acercaron a la puerta, Houndoom se puso a ladrar. Franco intento calmarlo, pero no iba detenerse.
- ¿qué sucede amigo? Son solo Carisma y Sylveon, nuestras novias – le dijo Franco.
Houndoom negó, entonces Franco me miro. Yo comencé protestar también con Houndoom. Para que me entendiera entonces comencé a empujar a Franco al baño, con las chicasaun esperando en la puerta, Houndoom me yudo también mordisqueando la ropa de Franco para arrástralo al baño, ahí le señale su imagen en el espejo.
- No los entiendo – nos dijo Franco.
Entonces ante el constante y molesto ruido del timbre, fue a abrir. Houndoom estaba molesto con esa tipo hada, y apenas puso una pata en la casa, ataco con un Bomba lodo, un ataque muy fuerte de tipo veneno, que fue súper efectivo, envenenándola. Ahí comenzaron los problemas. Pues antes de debilitarse Sylveon lanzo esta vez de forma evidente ese ataque llamado atracción, pero Houndoom lo evito.
Carisma se puso a gritar y a insultar a Houndoom por haberse metido con su preciosa Sylveon, pero Franco vio la farsa, esa Sylveon estaba manipulando a Houndoom, ella se puso histérica, entonces, Carisma grito algo que la verdad me hizo querer atacarla.
- … ¡SI ME AMAS, TE DESHARAS DE ESOS ASQUEROSOS! – condicionó Carisma señalándonos.
Franco entonces, pareció reaccionar por fin.
- Houndoom y Cubone son familia – dijo tranquila – y prefiero limpiar mierda de snorlax, antes de seguir contigo, eres un asco, y tu Sylveon una manipuladora desgraciada, pero de tal entrenador tal pokemon – dijo Franco satisfecho.
- creí me querías – dijo Carisma casi llorando, pero no sentí lástima.
- No, yo quería a la chica que quería hacer algo bueno por mi y por el mundo, la falsa e inexistente Carisma, pero solo estas aquí, manipuladora, falsa y cursi, me das asco, y no me di cuenta porque imbécil, ahora lárgate – dijo Franco bastante firme.
Carisma termino llorando, y tomo a su Sylveon y ambas corrieron por la puerta, y así salió de nuestras vidas. Franco se arrodillo para estar a nuestra altura. Me levanto del suelo y me abrazo, puso una meno en la cabeza de Houndoom y comenzó a rascársela. Entonces se disculpo con nosotros.
- perdón por eso amigos, actué como un tonto – nos dijo. Y yo lo golpee en la cabeza con mi hueso, obviamente no muy fuerte, pero si le dolió.
- ok, eso me lo merezco – acepto con algo de honor, pero Houndoom solo lo miro, y por alguna razón la decepción en su mirada le hizo más daño a Franco que mi golpe – no se preocupen, los compensare por esto – prometió en lo que avanzaba hacia la puerta, era obvio que iríamos a dar una vuelta para calmar las cosas.
Después de un largo paseo silencioso, pasamos por la zona del puerto, no solo era un puerto comercial, sino también embarcaba pequeños barcos con destino al Monte pírico, que era como la Torre Lavanda de Hoenn, un cementerio en una montaña en medio del mar. Franco se quedo un rato a ver a la distancia en el muelle, lo único que se veía de monte pírico era una mancha triangular a lo lejos. Eso me hizo pensar en la chica de las flores, pero bueno, Franco se sentó en el muelle, Houndoom se echó a su lado apoyando la cabeza en su regazo, y yo me quede al lado.
- lo lamento amigos, es enserio, no solo por lo de hoy, sino por lo de estos días, saben – en ese momento Franco comenzó a quebrarse – solo tengo a papá, ya ustedes, a nadie más le importo, ya sé que somos familia por siempre, pero no es suficiente – confesaba dolido – y es ridículo, pero es así, estoy muy solo, perdón por elegir a Carisma, ya sé, fue un error desde el principio, pero no tengo suerte en el amor, y no quiero terminar solo, hay veces en las que quiero que otro ser humano cuide de mi – y comenzó a llorar en silencio.
Ahora lo entendía mejor, se sentía solo, de cierto modo, él no era muy diferente a mí.
Houndoom entonces le lamio la cara secando sus lagrimas a modo de consuelo, sollozando él también, yo lo abrace, no quería verlo así, él me cuido en los peores momentos, fue el primer humano que creyó en mí y me vio grandioso, me dio una familia, creo que ahí fue cuando comencé a creer en el destino, sino, porque un pokemon como yo condenado a estar solo ahora era parte de una manada, una manada, en la cual, todos de algun modo estábamos rotos por dentro, y buscando algo de felicidad.
Y como otras veces, se dejo consolar por nosotros, entendimos su dolor, por eso estábamos unidos. Franco se calmo, se levanto, caminamos un rato más, y nos llevo a una cafetería que frecuentábamos, donde servían un pastel de café que yo adoraba, que incluso a un carnívoro como Houndoom le gustaba; compro tres porciones, después de esto, lo vi mejor, como si el dulce lo hubiera alegrado, esa era nuestra cafetería favorita, la comida era buena y el lugar era agradable. Después de dejar esa cafería nos fuimos al departamento, donde las cosas volvieron por completo a la normalidad, claro que hasta que sanáramos, seguiríamos del mismo modo.
Sé que quizá es irrelevante, en especial porque ese día me acorde de ella, así que debía haber sido eso, pero esa noche recuerdo haber soñado con la chica de las flores, esa humana de vestimenta oscura, sonrisa tranquila, que dejaba flores en la tumba de pokemons olvidados, y dejaba comida para los pokemons del cementerio. Soñé que la veía de nuevo, esta vez en el monte Pírico, que le tendía la mano a Franco y él la tomaba y sonreía radiante; Houndoom estaba también ahí, herido y ella lo curaba, luego aun tomada de la mano de mi entrenador, me cargaba con cariño, sin duda quería que Franco, algun día pudiera conocer a una humana así. Claro no esperaba que volviésemos a verla, pero quería que una humana de buen corazón cuidará de nosotros, que me diera el cariño que mi madre no me dio, y que con ese cariño curara al resto de mis manada. Yo no anhelaba una pareja, aun era algo joven para eso, y claro, era pequeño y débil, si siguiera salvaje, pensar en poder conseguir una pareja seria soñar demasiado, sin mencionar que no quería tener crías, para no hacerles lo mismo que me hicieron a mí.
NOTA: No había publicado en mucho tiempo t.t, pero espero que les guste, como ven esta parte no varía tanto de la versión original, pero ahora me gusta más, prometo tratar de actualizar más seguido. COMENTEN, y así liberaran un alma en pena del Monte Pírico, ok no, pero cuando menos libraran a GHOST de un año de servicio a mi mando, en fin, nos vemos.
