ACLARACIONES:
Los diálogos están con - y se cierran también con -
Los pensamientos están con " " y en cursiva
Los cambios de escena se verán con….*******…
Si no se ven ninguno de estos signos y aun así continua, es solo la narración de los hechos.
DECLAIMER: Como saben ninguno de los personajes del magnífico anime y manga INUYASHA me pertenecen, pero la historia es completamente mía, así que cualquier tipo de plagio está prohibido.
********AMANE2306********
LA MIKO DE LAS CUATRO ALMAS
CAPITULO 7
No supo en qué momento paso todo, pero Sesshomaru ya tenía atrapada a Tsubaki del cuello y no parecía querer soltarla, sus garras estaban incrustándose con rabia en su garganta mientras su ex guardiana le lanzaba reiki para hacerse soltar inútilmente, la mirada desorbitada de Tsubaki se dirigía en intervalos hacia la presencia imponente de su captor y hacia la azabache que estaba a tan solo unos metros de ellos mirando sorprendida aquel acto.
Había mucho resentimiento en su mirada y a pesar de estar a un paso de la muerte ya sea por asfixia o por el veneno que se iba metiendo en su cuerpo por las heridas de las filosas garras, su sonrisa, aquella sonrisa de saber que después de todo ella ganaría a como diera lugar, estaba plantada en su rostro.
El pensamiento corrosivo de que el mundo estaría mejor sin esa clase de Miko, paso por la mente de Kagome y negándose a sí misma a corromper su alma con tal idea, busco en su interior el perdón para su antigua maestra, que más que eso, había sido la bruja que la había condenado a muchos años de tortura física y mental.
Meneo la cabeza para quitarse ese sentimiento resentido y volviendo a su ruego anterior le pidió al peliplata que se detuviera, que aquella no merecía la pena.
-¡Esta moza a intentado lastimar a la compañera de este! –Sentencio él, estaba que rebozaba de ira, y no solo era él, pudo ver a su bestia destilar rabia a través de aquellos ojos rojos y la voz perdida en un gruñido bajo y mortal. -¡La moza merece la muerte!
-Lo sé Sesshomaru, lo sé. –Explicaba ella, tratando de tranquilizar a la bestia que parecía incontrolable, incluso ella se sentía un poco amenazada por el lado bestial del peliplata. –Pero no vale la pena. –Pidió. Ya había tenido la oportunidad de ver a la bestia de Inuyasha, era un lado de su amigo que no tenia control y que no sabía diferenciar entre amigo o enemigo que se regía en base a sus instintos, pero escuchar a la bestia de Sesshomaru era en cierta forma completamente diferente, esta que se presentaba frente a ella y que había visto más veces de las que se habría imaginado, era el instinto más salvaje de su peliplata, pero a riesgo de sentirse asustada, era más la protección que sentía emanar de su presencia.
Con un gruñido frustrado el peliplata soltó a la Miko tirándola al piso de forma brusca, mientras Tsubaki tosía sangre y se frotaba el cuello al sentir como las heridas que le había hecho Sesshomaru parecían quemarla internamente.
-Kagome-sama… ¿acaso no le asusta convivir con este youkai? Debería regresar con migo a la aldea de Shin, todos están asustados de que pueda ser un peligro en el exterior, y los ancianos del consejo ahora piensan que lo mejor habría sido matarla desde un principio, mas yo me negué, deberías agradecerlo y regresar con migo, te doy otra oportunidad. –Dijo la Miko corrupta.
Kagome escuchaba ofendida las palabras, que la tomaran nuevamente por alguien que podía ser un arma de destrucción masiva la enervaba, estaba cansada de ser siempre juzgada por ser algo más que ella misma, primero fue la reencarnación de Kikio, luego fue la Miko de la shikon no tama, y ahora era la misma joya maldita que antes había tratado de destruir, se sintió mal al instante, pero un gruñido molesto y lleno de ira la sobresalto y notando a la bestia del peliplata mas amenazadoramente si fuera posible intervino.
-No le temo a Sesshomaru, él ha sido mi amigo, me ha protegido y confió en él, porque… porque es mi futuro compañero. –Dijo mirando directo a Tsubaki que la veía furiosa, no sin notar que Sesshomaru la veía con complacencia, sentía su youki en raudales serenos demostrarle que estaba satisfecho con su reacción, pero ella estaba más que nerviosa, puesto que a pesar de todo lo que había expresado debía traicionarlo e irse.
¿Cómo puede estar en compañía de este indigno youkai? –Preguntaba con repudio tratando de evitar el temblor en su cuerpo al ver de nuevo al peliplata enervarse fastidiado de la estupidez de la Miko corrupta que osaba faltarle el respeto a él mismo y a su compañera futura. "¿Indigno?" "Realmente Tsubaki estaba loca o no sabía en donde estaba parada siquiera, no había nadie más digno que Sesshomaru"
-¡Ya no estoy a tu cargo así que cualquier cosa que yo haga es solo mi problema! ¡Además te prohíbo que vuelvas a referirte así a Sesshomaru! ¡Tú te jactas de que eres tan digna por el hecho de ser humana y una sagrada! Pero tu ignorancia te ciega… si supieras todo… ¡Espero que al menos tuvieras la dignidad de avergonzarte…! ¡Tú eres la única indigna de considerarse sagrada, Tsukuyomi se moriría de la vergüenza! –Grito la azabache recordando la historia previamente contada por Irasue.
Tsubaki tembló esta vez de rabia hacia su antigua pupila, desde que pudo evidenciar su poder la envidia la había corroído a pesar de que Kagome era solo una niña pequeña, varias veces la había lastimado adrede simulando que era para que se fuerce a controlar su reiki como se debe, se había regocijado en su dolor y había intentado sellarla para controlarla más, pero aunque su sello fuerte como era no parecía hacer ninguna diferencia, ya que seguía siendo tan fuerte como antes, hirvió de rencor y empezó a fomentar el miedo a Kagoke sobre ella misma.
-¡No me des sermones como si fuera tu igual! –Grito histérica Tsubaki mientras se levantaba apenas del suelo.
-¡Claro que no eres mi igual! ¡Eres solo un intento de Miko, indigna del poder concedido de los dioses! ¡Una sagrada que no respeta la vida… no merece la pena! ¡Ya sea humano, youkai o hanyou! ¿¡Qué clase de corazón podrido tienes!? … pasare todo por alto debido a tu ignorancia. –Kagome estaba molesta, sabía que Tusbaki no sabía la verdad acerca de los orígenes de las sagradas, pero toda la tensión con la que había vivido esos años había explotado en un fuerte reclamo, su antigua tutora había sido una de las peores torturadoras, y aunque ella se jactaba de haberla ayudado a controlar el reiki, esa ayuda que tanto alardeaba había sido mínima. Por el terrible dolor que le provocaba con sus castigos, tuvo que ser mas autodidacta y valerse de sus propios medios para conseguir todo el poder y control que ahora poseía, aquel arrebato de odio de parte de Tsubaki no se lo deseaba a nadie y menos aun a una niña pequeña como había sido ella, aunque ese niña hubiera pasado por la infancia dos veces.
La risa desquiciada de Tsubaki rompió el silencio. –Estas tan segura de ti misma… -Rio con ganas la miko malvada. –Es una pena que seas un simple recipiente, un pequeño y frágil recipiente mortal… en cualquier momento ese recipiente explotara y tendrás el mismo fin que Midoriko.
Ambas sagradas no se esperaban lo que ocurrió a continuación, Kagome sintió que todo había sucedido en cámara lenta, cuando vio a Sesshomaru arremeter con sus garras a Tsubaki que a su vez tampoco se espero aquel acto, horrorizada como estaba vio una última vez a Kagome antes de que su cuerpo se deshiciera con el poder venenoso de Sesshomaru.
-¡Sesshomaru no! –Grito la azabache, pero ya era tarde, Tsubaki se había consumido por completo y una extraña luz de color gris salía de sus restos, sabía que eran sus almas mezcladas con poder sagrado, aunque nunca imagino que estuvieran tan contaminadas, el color gris había ido opacando el blanco brillante natural que caracterizaba lo sagrado.
Sintió lastima por la mujer, su ambición y envidia la habían llevado a su perdición, entonces sin darse cuenta aquella energía había volado y había golpeado contra su pecho, sintió una marea de sensaciones en su cuerpo, muy parecido a las nauseas, como si desease vomitar aquella esencia, Seshomaru se irguió a su lado al ver lo que había ocurrido, sus ojos ámbar la registraban sin saber bien lo que había ocurrido, parecía rebuscar en su apariencia aquello que estaba mal y parecía haber indispuesto a la azabache.
Kagome sintió al fin que su cuerpo se calmaba, y dando un respiro sintió aquella esencia salir de su cuerpo pero esta vez de un color blanco brillante como siempre debió ser. Se dispersaron hacia el cielo, y supo que volvía a donde pertenecía, con Tsukuyomi.
Para su sorpresa su cuerpo parecía ser una especie de filtro por donde pasaba la energía contaminada y se purificaba en su interior, fue molesto sentirlo, y la hizo sentir vulnerable, en si no le gusto nada, aun sentía las nauseas. "Genial, me convertí en un colador humano" pensó mientras veía como Sesshomaru parecía buscar el origen de su molestia sin tener éxito.
-Estoy bien Sessh. –Dijo ella mirando el ámbar de sus ojos, recordó todo lo que le había dicho Irasue y desvió su vista avergonzada a cualquier lugar lejos de él.
-Cachorra, no vuelvas a jugar con mi cordura. –Dijo con su voz ronca. –Si vuelves a presentarte delante de tu señor en ropa intima no lo pensare dos veces y te la arrancare. –La amenaza parecía muy real, lo sabía porque podía sentir la excitación del peliplata como una corriente eléctrica por todo su cuerpo, ahí estaba el jalón del que había hablado Irasue, lo había sentido… ser acariciada por su voz… por su presencia… tocada demasiado íntimamente, y se asusto al sentir el mismo deseo porque le quitara aquella ropa que la estaba quemando, debía concentrarse y erigir mas campos de protección.
Respiro un par de veces, e imagino la energía rosa encima de ella, rodeándola, protegiéndola, de pronto un fuerte golpe mental la sacudió, su cabeza martilleaba, no podía hacer nada, Sesshomaru se había dado cuenta de lo que había intentado hacer.
-¿¡Te atreves a poner tus barreras dejándome de lado!? –Rugió y ella abrió los ojos viendo molesta la reacción del Inu. No la dejaba levantar las barreras, y estaba falta de energía gracias a cierto nuevo sello que le molestaba.
-Sesshomaru no es eso… -Bueno, definitivamente era eso, ella lo sabía, pero si le era sincera al peliplata seguro que su orgullo la haría bajar todas sus barreras de golpe, y no sabría a lo que atenerse luego de eso. –Cálmate por favor, solo necesitaba sentirme segura después de lo que paso. –Dijo ella, aunque en parte era verdad, toco la mejilla del peliplata esperando tranquilizar su ira y el pareció bajar su nivel de molestia.
-Mas te vale no volver a intentarlo cachorra, o no responderé de mis actos. –Contesto, mientras volvía su mirada a la vestimenta ligera que ella portaba. –¿Quien más te vio en ese estado? –Pregunto él.
Ella se quedo en silencio por largos segundos, que podía decirle, definitivamente la verdad no era una opción, ya había visto lo celoso y posesivo que era, de seguro mataría a cualquiera que haya sido testigo de su arrebato, y más aun si se enteraba que ella había sentido la excitación en muchos de ellos. –Na… nadie. –Respondió nerviosa.
Arqueo una fina y delgada ceja mientras acercaba su rostro y rebuscaba algo en su cuello, sentía su respiración abrazadora en la piel, un gemido se le escapo y se sintió avergonzada al ver que él lo había notado, no pudo evitarlo, sentía placer ante su cercanía.
Sus grandes manos la tomaron de la cintura y su rostro hundido en su cuello respiraba agitado. –Tu aroma… es más fuerte. –Susurraba extasiado mientras frotaba su nariz en su cuello, logrando que ella se arquee para darle accedo libre.
Suponía que ahora que había un pequeño enlace entre ambos el podía sentir su aroma más libremente, debía hacer algo pero su cuerpo no respondía, parecía no hacerle caso.
-¡Libéralo por completo! –Exigió sacudiéndola desesperado y haciendo más presión en su cintura, oía ronronear a la bestia complacida y la ambarina mirada retarla a que desobedezca su exigencia.
"¿Porque su cuerpo parecía querer complacerlo?" Sus terminaciones nerviosas estaban a flor de piel, su exigencia sonaba tan sensual y su cerebro parecía haberse fundido en algún momento, ya que no podía pensar en lo riesgoso de aquello. Dejo escapar el aire que había estado conteniendo con fuerza, y en una forma de complacerlo libero sus barreras respirando aliviada al sentir la conexión fuerte, demasiado intima y demandante. "Kami… su cuerpo ya no era suyo…"
Su cuerpo arqueado dejándose a merced de Sesshomaru, mientras este sentía el golpe del aroma completo de su pareja, flores silvestres, agua, y un dulce aroma que no pudo identificar pero que lo enloqueció, además que estaba mezclado con la excitación, la bestia interna que veía y sentía todo aullaba complacido al ver la aceptación física de su pareja, los colmillos se alargaron y las garras igual, la bestia quería ser liberada y tomar aquello que lo había despertado de su letargo de muchos siglos.
Kagome escucho el gruñido de excitación mientras este la apretaba contra si, su cuerpo duro, fuerte y alto la tenían completamente atrapada "¿Estaba loca?" Probablemente, ya que se sentía plena. De pronto sintió el golpe del youki entrar en su cuerpo, se arqueo de dolor y sintió las nauseas, peleo contra la sensación mientras con sus manos luchaba por separarse de la prisión de los brazos fuertes que la retenían posesivamente, al fin logrando que el peliplata la soltara, escucho su gruñido iracundo ante el rechazo. Pero aquella sensación en su cuerpo era demasiado fuerte para que en ese momento pusiera atención hacia él.
-Sesshomaru por favor… -Pidió ella mientras se arrodillaba en el suelo logrando controlar su cuerpo que parecía querer convulsionar.
-¡Sesshomaru! –La voz de Irasue corto la tensión, se encontraba a varios metros de ellos. –Aléjate de la cachorra Sesshomaru. –Pidió su madre.
-¡Nunca! –Gruño.
-¡Si quieres que la Miko se reponga mejor aléjate de ella! –Dijo nuevamente.
-¡Ella es mía! –Grito a su madre, que se encontraba seria mirando todo aquello desde una distancia prudente.
-¡Ella aun no es tuya! ¡Le pertenece a esta, tu madre! Yo seré su guardiana hasta que se emparejen ¡Mientras tanto respeta mi orden! –Sentencio la mujer mientras veía a la azabache respirar con fuerza tratando de controlarse.
Sesshomaru gruño de frustración y viendo nuevamente a la azabache se alejo poco a poco hasta quedar a la distancia de su madre.
-¿Desde cuándo estás en mi contra madre? –Pregunto resentido por su comportamiento.
-No estoy en tu contra hijo, solo quiero que todo salga bien. –Contesto. –La cachorra es tuya, siempre lo ha sido, pero debes escucharme ahora Sesshomaru. –Pidió la demonesa.
Kagome empezó a respirar normal, ni bien Sesshomaru se había ido alejando, se concentro en sus barreras, no podía erigirlas todas, pero al menos las suficientes para que no le vuelva a pasar lo mismo. Había sido un terrible error dejarlas caer, había absorbido el youki de Sesshomaru como la primera vez y ya que su cuerpo estaba débil, no pudo controlar la energía maligna.
Miro en dirección de madre e hijo que la veían con seriedad, se paro apenas en sus pies y viendo a Ah-Un a unos metros de ella, se encamino hacia él, sintió al instante el tirón interno que le hacia Sesshomaru, lo miro directo a los ojos, y a pesar de que no hablaba, su mirada le exigía que no se mueva y que vaya con él, aquella conexión sí que era fuerte, estaba sorprendida por aquella nueva comunicación muda.
Negó con la cabeza y se subió apenas en el youkai volador, vio una última vez al peliplata que le estaba mostrando los colmillos en amenaza, tomo las riendas de Ah-Un y emprendió vuelo, mientras volaba sintió que él youki dentro de ella iba saliendo transformado en energía sagrada, se sintió mejor, el malestar iba menguando, cuando aterrizo noto que no había nadie a su alrededor y sintió la presencia de Sesshomaru en las inmediaciones, supuso que había volado aun mas rápido y había llegado antes que ella, eso explicaba el porqué no había nadie, se bajo de Ah-Un y camino hacia su habitación, estaba cansada y necesitaba dormir un poco.
Cuando entro a la habitación, vio a Irasue parada en medio de ella, no traía la sonrisa habitual.
-¿… Ma…dre que hace aquí? –Pregunto Kagome mientras se acercaba a ella, guardando la distancia prudente para no arriesgarse.
-No temas a mi presencia Miko, mi youki no está desbordado por mis emociones como las de mi hijo. –Explico la demonesa.
La azabache suspiro aliviada, normalmente desconfiaría, pero la voz de Irasue siempre la hacía sentir protegida.
-Quíteme este sello madre. –Pidió Kagome. –No puedo controlar el youki si no tengo plenas facultades de mi poder.
-No puedo hacerlo, ese sello debe romperse por sí solo. –Explico.
-¿Que oculta madre? ¿Porque siento que hay algo importante que estoy ignorando, o que usted se esmera en ocultar de mi? –La intriga era demasiado, la mirada de la ambarina ocultaba algo importante, realmente importante.
-Cachorra ¿si salieras de aquí a donde irías? –Pregunto Irasue cambiando de tema convenientemente, mientras se acercaba a la azabache hasta quedar frente a frente.
Kagome lo pensó, debía decirle o no, si lo hacía tal vez no la dejarían ir, ya que la hembra parecía querer verla emparejada con su hijo. –Necesito visitar una aldea casi entre la frontera oeste con norte. –Conto. Irasue no sabía que en esa aldea había un pozo que le daría la oportunidad de irse, y no pensaba decirle, solo necesitaba llegar hasta ahí y seria libre.
-Entonces esta que es tu madre se encargara de que aquello este entre las condiciones del emparejamiento. –Dijo con una sonrisa la demonesa. "¿Sería verdad?" Todo se resolvería así de fácil, era tan sencillo que daba miedo, pero por lo pronto se regocijaría con que todo parecía estar saliendo bien.
-Gracias. –Dijo viendo a Irasue verla con un brillo en sus ojos.
-Entonces me encargare del contrato mientras tanto descansa. –Dijo con una leve sonrisa mientras salía de ahí.
….********….
Cuando Kagome despertó, su cuerpo estaba en mejores condiciones, noto el olor a comida, se le abrió el apetito al instante, comió gustosa la mesa que habían dispuesto para ella, había mucha fruta y carnes cocidas, supuso que lo habían hecho exclusivamente para ella, recordó cuando Shippo le había comentado en que se basaba la alimentación youkai, que podían comer comida cocida, pero era lo natural comer carnes crudas.
Cuando termino de alimentarse sintió la presencia de alguien fuera de las puertas. –¿Kagome-sama? ¿Puedo pasar? –Pregunto una pequeña voz.
-Adelante. –Contesto la azabache, viendo entrar a una pequeña youkai neko.
-Mi nombre es Hotaru y seré su dama de compañía. –Sonrió la menor, parecía tener tan solo diez años, unos hermosos ojos verde botella y el cabello celeste agua.
Kagome sonrió, era demasiado pequeña para llamarse dama de compañía, pero la acepto gustosa, siempre le gustaron los niños.
-La ayudare a vestirse, el sol aun esta en lo alto, sería un desperdicio quedarse en la habitación encerrada. –Sonrió la pequeña mostrando sus pequeños colmillitos.
La pequeña youkai se acerco hasta un mueble bajo donde estaban dobladas varias prendas de colores vivos y pasteles. Kagome vio como Hotaru sacaba variadas telas y las veía una a una combinándolas, se veía muy tierna y decidida.
La ayudo a vestirse aunque era una cabeza y media más baja, las pesadas telas que conformaban el junihitoe la aprisionaban nuevamente, el tejido y los bordados plasmados en la tela eran hermosos, evocando la primavera con flores de cerezo, con ayuda de la menor se coloco polvo en el rostro y un lápiz de labio color rosa cerezo.
-Esta tan hermosa, a mi señor se le quitara el mal humor cuando la vea. –Sonrió Hotaru, mientras le daba una última pasada al cabello de Kagome con la peineta.
La azabache agradeció y parándose apenas por el peso del vestuario camino seguida de la pequeña dama que iba con una gracia que envidiaría cualquiera.
-Kagome-sama, por ese lado no. –Pidió la pequeña reteniéndola.
Kagome sabia porque la había detenido, podía sentir la presencia de Sesshomaru e Irasue en esa dirección y no era nada cordial lo que emanaba.
Decidió no intervenir, no quería arriesgarse a estar propensa al youki, y escuchando la propuesta de menor se dirigió a uno de los jardines que rodeaba el palacio.
-Este es el jardín blanco que acostumbra visitar Inukimi-sama. –Comento la pequeña mientras pasaban por un puente, el agua tan clara y transparente le mostraba su propio reflejo, se veía diferente, no pudo evitar verse más de la cuenta, que diría su familia cuando la vieran así, su cabello había crecido tanto, noto las mechas rosas más gruesas que antes, las toco mientras pensaba en qué momento habían aumentado.
-Usted es muy hermosa… ¿de verdad es la shikon no tama? –Pregunto la pequeña dándose cuenta al final de su imprudencia y pidiendo perdón.
La azabache sonrió y le acaricio la cabecita. –Soy Kagome, solo eso. –Contesto mientras volteaba al sentir la presencia de ambos peliplatas.
-Cachorra, alista lo que necesites, esta noche partimos. –La voz gruesa y molesta de Sesshomaru se hizo presente en la tranquilidad del jardín, la pequeña Hotaru agacho la cabeza y bajo la mirada posándose atrás de Kagome con respeto, mientras Irasue tenía una sonrisa complacida.
CONTINUARA… He estado intentando subir capítulos desde ayer pero por algún motivo no podía y bueno después de renegar un poco "mucho" contra la página de fanfiction y luego con mi computadora, al fin pude hacerlo. En el proceso de hoy, estaré subiendo la maratón de capítulos.
Agradecimientos a Mari, Esther82, Rocio, Kkk, Haya (saludos hasta España), Damalunaely, Tanianarcisa (No te preocupes mis caps siempre son largos), Laura, Camoni, Alba Salvatore, Akiratenchin, Nio, Umino Shinju (Estoy muy alagada por tu review, es un honor que mi fic te haya gustado casi tanto como el de un sempai como es Marikosamadait de la cual soy también una seguidora ), Mbopizita, Liz, Princesssaakura13, Yuuki Kuchiki, Neko chan (Mi siempre seguidora de mis fics, espero te sorprendas en el futuro de la historia), Mar, Estrellataisho, Aria, Carla, Valeria (XD Lamento dejarte con la intriga y espero no sufras demasiado con las que vienen), JAZSMITH (Gracias por tus buenos deseos, cabe decir que al mismo tiempo te deseo lo mismo ), Andi soul, Eunhye09 (Lamento dejarte en la mejor parte, ya no seré mala jajaja), Veros (Realmente tú fuiste una de las personas que más reviews me dejo gracias por eso, casi saltaba de la felicidad al ver que mi historia había sido bien recibida), Marido quia (Es un honor que dejes un review por primera vez en mi historia)
Bueno aquí concluyen los agradecimientos. Gracias a los guest, a los que me añadieron entre sus fics favoritos y followers y a algunos que me pusieron como autora favorita.
No tuve tiempo de responder a todos, pero sepan que estoy muy agradecida y feliz por siempre leer sus comentarios.
Ya sean largos o cortos, agradezco siempre sus reviews.
Una vez más les recuerdo que estaré subiendo los demás capítulos a lo largo de hoy.
