ANGEL& CONNOR: THE UNDER THE SEA EXPERIENCE

DÍA 7:

Connor se recostó en la cama y se puso a contemplar el techo de la habitación. El techo estaba pintado. Era una escena bucólica evocaba los antiguos mitos griegos. Las diosas paganas estaban bien buenas y tenían sus pechos al descubierto. Sería eso pecado. No, no podía ser. Eran dioses de los herejes, no eran dioses, solo había un único dios. Nuestro señor. Padre así se lo había enseñado. Pero también le había enseñado que era pecado tener pensamientos impuros, pero era difícil tener pensamientos impuros en aquella dimensión. Antes de regresar a esa dimensión, solo había tenido pensamientos impuros en dos ocasiones. Y en ambas Holtz se había encargado de castigarlo por dejarse sucumbir por sus instintos animales y caer en el pecado de la lujuria.

La primera vez solo tenía 12 años…

****** FLASHBACK ******

Holtz llevaba ya una semana fuera, Connor para entonces, estaba acostumbrado a estar solo de vez en cuando. Sabía que es lo que debía hacer y que era lo que no debía hacer. Padre le había enseñado bien. Pero estaba cansado de aguardar escondido, y había oído que había unos demonios cera de la colina de Tzhusk. Holtz no le permitía salir cuando él se encontraba de viaje. Pero Holtz aun tardaría unos días en regresar, así que decidió desobedecer a padre y tomar su espada e ir a matar a esos demonios.

Pero en aquella colina no habían demonios, solo había un demonio, más concretamente una demonio, una demonio completamente desnuda, de una belleza sin igual. Jamás había visto ser más bello en su vida. De repente Connor sintió algo que nunca antes había sentido. Pensó que aquella criatura lo había embrujado. Padre le había hablado de brujas que robaba en entendimiento a los hombres con sus pócimas y ungüentos. Pero él no había bebido ni comido nada. Entonces aquel demonio se dio cuenta que estaba siendo observado. Y empezó a danzar, la danza era suave y sinuosa, era como una ensaltación a la vida. Connor no podía apartar su mirada de aquel magnifico cuerpo. Aquel demonio bailaba, saltaba, cantaba y Connor no veía nada terrorífico ni feo en aquello. Era bello y cálido. Sin toDarla, solo mirándola podía imaginar el tacto de su piel, el olor de su pelo, el sabor de su boca. ¿Su boca? Pero porque quería saber él el sabor de su boca. Esos labios estaban hechos para ser besados, lamidos, mordidos, devorados. El corazón de Connor empezó a latir con más y más rapidez, empezó a sentir que todo su cuerpo se encendía, y notó como cierta parte de su anatomía empezaba a cobrar vida propia. Connor cerró brevemente los ojos y se imagino siendo envuelto por esa maravillosa criatura. Y entonces dio un pequeño gemido de placer, el solo hecho de imaginarse acariciando a esa criatura, besándola, abrazándola…solo eso le había producido placer. Connor no entendía lo que le estaba pasando. Pero aquel demonio si que lo entendía, lo entendía a la perfección. Y estaba disfrutando viendo como aquel niño que se suponía que era un temible adversario se estaba excitando hasta tal punto que estaba a punto de llegar al orgasmo tan solo viéndola danzar. Con un viejo truco, aprendido en lugares donde la oscuridad y la proximidad son la llave de paso, el demonio hizo que los pantalones de Connor bajaran hasta los tobillos. Connor sintió alivio al no notar ya su miembro aprisionado, no notó los pantalones caer, solo notó el alivio sobre su miembro. El miembro de Connor estaba ya todo eréctil, estaba duro como un palo, jamás antes había estado así, sentía placer y dolor a la vez, sentía dolor en sus testículos, pero el placer era mayor, entonces una voz dulce y suave se le metió en el cerebro.

- acaríciatelo, acaríciatelo, como si fuera mi suave y delicada mano la que te acariciara,

Connor llevó su mano a su miembro y empezó a acariciarlo, abrió mucho la boca, esa sensación era totalmente nueva para él y era maravillosa. El demonio sonrió malévolamente al ver como el muchacho se estaba masturbando en su presencia, se estaba masturbando pensando en ella. Aquel temible enemigo que había matado a tantos demonios y monstruos terribles, estaba con los pantalones por los tobillos frotándose el miembro como si en ello le fuera la vida. La cara de Connor estaba desencajada, pero desencajada por el placer. Entonces un silbido detuvo el tiempo. El demonio dejó de danzar y reír. El corazón y la respiración de Connor se detuvieron. Había llegado al orgasmo, de su miembro emanaba una sustancia que no era pis, sus piernas estaban débiles, cayó de rodillas al suelo, sin soltar su miembro, como si estuviera enganchado, abrió los ojos y vio aquel ser maravilloso en el suelo tirado, decapitado.

No podía ser, no podía haber acabado, no, aquel ser tan maravillosos que tanto placer le había provocado no podía estar muerto. Entonces vio a padre saliendo entre la maleza y recogiendo el hacha de al lado del cuerpo ahora sin vida del demonio. Y mirándolo fijamente con odio y desprecio.

¡Maldito ser libidinoso, así muestras el respeto a tu familia, desperdigando tu semilla con una maldita concubina de satán! (Holtz se dirigía hacía Connor decidido y respirando por la nariz, lo tomó por la oreja y lo levantó de golpe, Connor intentó recuperar la dignidad subiéndose los pantalones) no vas a necesitar los pantalones para lo que te tengo preparado (Connor estaba llorando por el dolor del agarre de Holtz en su oreja, estaba seguro que se iba desprender en cualquier momento. Y estaba llorando por que padre estaba furioso con él y porque ya no había felicidad ni placer en su cuerpo. Se había esfumado ahora solo había miedo y dolor) Te voy a enseñar yo a mancillar mi casa con tus actos impúdicos. Eres un monstruo y esto me lo demuestra, tu instinto es el mal, sino estoy cerca para controlarte, mira lo que haces (Holtz tomo unas cuantas ramas de los arbustos e hizo una especie de ramo. Empujó a Connor contra un árbol. Connor sabía lo que le esperaba, no era la primera vez que Holtz lo castigaba así)Hijo, más vale que te abraces bien a ese árbol, porque no voy a parar hasta que haya sacado de tu cuerpo toda gota de maldad(había odio y rabia en las palabras de padre).

Si, señor (dijo Connor abrazándose fuertemente al tronco del árbol).

Connor esperaba sentir el dolor de las ramas al impactar contra su espalda o su trasero o cualquier parte de la anatomía que su padre decidiera atacar primero. Pero el silbido inequívoco del látigo de su padre al chascar contra el suelo, le cortó el aliento. Connor no pudo evitar girar la cabeza y mirar hacia atrás, las ramas descansaban sobre la chaqueta de Holtz en el suelo, y su padre blandía el látigo con furia en sus ojos. Connor volvió a girarse y rezó, rezó como nunca había rezado por el perdón, por el perdón y la compasión de su padre. Pero no lo hubo, era un pecador y las plegarias de los pecadores caían en oídos sordos)

ZWASS

*** Fin del flashback******