Hola de nuevo! Bueno mañana entro de nuevo a la escuela, prometí acabarla para hoy, pero pues no pensé que fuera tan dificil hacerlo! Prometo acabarla tal vez tarde un poco más en actualizar pero tampoco meses. Espero les guste este capitulo, aún falta un poco para que se acabe, Gracias por sus reviews y por leerla!

Nota: Los personajes en esta historia pertenecen a la saga de Harry Potter escrita por J.K. Rowling


Capitulo 7: Un sueño.

Antes de que el hombre pudiera decir una palabra más el rubio ya lo tenía en el suelo, lo empezó a golpear con tal fuerza que hizo sangrar su nariz y dejarle varios moretones, Draco no paraba, ya había sido demasiado, su furia se veía en sus ojos, y la demostraba con sus puños.

-Yaaaaaaaaaa! Por favor! Déjalo ya!.- Gritó Ginny, pero pareciera que Malfoy no escuchaba que lo había dejado sordo.

La pelirroja reacciono y salió de el impacto que le había producido tal situación, tomo a Draco de los hombros e intento jalarlo, no lo movió ni un centímetro. Esto no funcionaría.

-Draco ya… por favor, dejalo.- Le dijo al oído con una tranquilidad fingida.

Malfoy soltó al tipo sin dejar de verlo, se levantó, su aliento estaba agitado su cara de odio desaparecía lentamente. Volteo a ver a la pelirroja y después de nuevo al hombre tirado a sus pies desangrándose.

-Ya Draco… Ya, está bien.- Decía Ginny mientras lo tomaba por el brazo y lo acariciaba tratando de calmarlo un poco.

Después de un largo silencio el rubio reacciono volteo a ver a Ginevra a los ojos tomo su cara entre sus manos.

-¿E… estas bien?.- Dijo entrecortadamente mirando con una protección infinita en sus ojos.

-Si, yo estoy bien…- Contesto tomando la mano del chico.- pero el hombre se está muriendo Draco!

El slytherin volteo a ver al hombre, estaba inconciente, más no muerto, más personas venían a ver lo que pasaba.

-Vámonos Ginny, él estará bien.- Dijo mirando a las personas que se acercaban con intriga y tomo a la pelirroja por la mano alejándola cada vez más de la multitud, no se daba cuenta de que él caminaba mas rápido por el largo de sus piernas, Ginny iba casi corriendo lento para no tropezarse ya que el chico la seguía tomando de la mano no podía correr por que un momento antes se había tropezado y su tobillo dolia.

-Draco espera!.- Dijo y se soltó.- Me estas lastimando!.- Se había molestado.

-Lo… lo siento Ginny, lo que pasa es que ese tipo…- apretó sus puños.

- Lo sé lo se, pero ya paso, y gracias en verdad, al parecer… siempre estás ahí cuando más te necesito.- Se miraron a los ojos y una sonrisa apareció en los labios de la pelirroja.

-Ven… te… quiero mostrar algo.- Dijo el chico caminando hacia el lado contrario al castillo.

-Draco… ¿a donde vamos?.- No tenía miedo, con él se sentía más segura que con nadie más.

-Tú solo sígueme.

Llegaron a un lugar en donde Ginny nunca había estado, era parecido al bosque prohibido, solo que este… era más verde, más luminoso, los arboles eran altos, y en el suelo se veía tierra y rocas. Se adentraron más y más hasta que el chico paró delante de un árbol, el más bonito de todos, era grande, parecía el corazón del bosque.

-Ven te ayudo.- Dijo el chico

Había muchas rocas unas altas y otras no tanto,

-El uniforme de Hogwarts no ayudaba para este tipo de excursiones.- Dijo la chica, el rubio solo río.

Llegaron a un río, el agua era cristalina, había un poco de hielo a los costados, por el frio que hacia, pero el agua seguía su curso, era hermoso, la chica intentaba averiguar cuantas personas sabían de este lugar…

-Es… hermoso.- Dijo observando todo, el dolor del tobillo había desaparecido, sus problemas se habían esfumado en el simple instante en que vio tal espectáculo de la naturaleza.

-Lo es ¿cierto?.- Contesto Draco con una gran sonrisa.- Suelo venir aquí en las excursiones a Hogsmeade. Es algo asi como un lugar secreto, bueno ahora no tanto.

-Guardare tu secreto.- Dijo echando una mirada al rubio.- Ven…

Todo era gris por las rocas y verde por los arboles, pero aun asi era hermoso. Entre todo eso a orillas del río se encontraba una piedra cristalina, la más hermosa que había en el lugar, era de un tono rojo quemado, casi del color del vino tinto, pero por dentro tenía un color naranja, que daba el efecto de una luz resplandeciente en el interior, era pequeña pero se hacía sobresalir ante las demás, la corriente la había arrastrado hasta ahí, estaba incrustada en el hielo que no la dejaba seguir con su camino. Ginny lo supo, tenía que ser de ella.

La pelirroja empezó a acercarse más al río, ni siquiera sentía el frio, era hermoso, no le importaba, necesitaba verla de cerca para darse cuenta que no era un espejismo.

-¿A dónde vas?.- Dijo el rubio pero no tubo respuesta.-Ten cuidado! esta resbaloso Ginevra.- Draco la seguía con paso cuidadoso mirando donde pisaba, en cambio ella iba casi brincando.

Todo iba bien, casi llegaban a una roca que estaba cerca del rio hasta que la chica se resbalo con fango que había en una piedra, Draco reacciono rápidamente y corrió para atraparla en sus brazos.

Los ojos grises del rubio no podían dejar de ver la hermosa cara de ella, sus facciones, sus mejillas, sus pecas, era… hermosa. Ella se había perdido en su mirada, era un momento muy intimo, aun así ninguno de los dos no tenían sentido del tiempo o espacio, se dejaron llevar por la situación, ninguno había estado tan cerca del otro, pero no querían que terminara, el chico se fue acercando hacia ella, la mirada de Ginny se perdió en sus ojos que cada vez estaban más cerca. Los ojos de Ginny se cerraron, fue ahí cuando Draco se dio cuenta que ella lo deseaba tanto como él, un beso bastó para sellar el momento.

Fue cálido y muy tierno a la vez, el chico se separo de ella después de unos largos segundos. Ella seguía con los ojos cerrados tratando de guardar ese momento en su mente para el resto de su vida, había sido magnifico, nunca la habían besado con tal cuidado, con tanta delicadeza, pero sensualidad al mismo tiempo.

Draco se dio cuenta de lo que había pasado, se enderezo con cuidado para no dejar caer a la pelirroja, la tenia sostenida por la cintura, ambos no decian nada, solo se miraban, miradas de deseo y cariño. Después un fuerte ruido los saco de sus pensamientos. Ambos se sobresaltaron y él la soltó.

-Esto… esto…- Decía el rubio mirando a todas partes cayendo en cuenta de lo que había sucedido.

-Esto no debió de haber pasado.- Termino la pelirroja que camino rápidamente de regreso al castillo, no sabía lo que hacía, ni siquiera donde pisaba, solo se dejaba guiar por el instinto.

Llego a Hogsmeade, ya había oscurecido, se dirigió rápidamente al castillo sin mirar detrás, sabía que Draco no la había seguido, estaba tan sorprendido como ella. Ya quedaban pocos estudiantes en el pueblo. El toque de queda se acercaba cada vez más. Se dirigió al castillo caminando rápidamente y de ahí a su torre. La esperaban sus amigas con las cuales se había quedado de ver en las tres escobas tiempo atrás.

-¿¡DONDE ESTABAS?.- Grito Hermione cuando la pelirroja estaba adentrándose en la sala.- Te estuvimos buscando en todos lados! Y ve que fachas traes!.- La tomo por los hombros mirando los zapatos enlodados de Ginny y su túnica mojada por el sereno.

La chica Weasley no contestaba nada, tenía la mirada perdida mientras Marie la miraba con extrañesa.

-Gin…¿estás bien?

-Si.- Contesto por instinto.- Necesito… dormir.

Y salió hacia su recamara, sólo se quito los zapatos y la túnica, se recosto con el uniforme y se quedo mirando al techo hasta que se quedo dormida. Era muy temprano, pero ese día había sido… inolvidable.

Al día siguiente despertó con una sabana encima, seguro Marie se la había puesto. No recordaba nada del día anterior, viendo al techo empezó a hacer memoria…

¿Había sido real o solo fue un sueño… o tal vez pesadilla? No tenia como comprobar que había sucedido, ¿ahora ya también soñaba con Malfoy?

"¿Qué pasa conmigo?"

No estaba segura que día era, si domingo o lunes, de cualquier forma ya no podría dormir asi que se metió a la ducha, en el cuarto sus compañeras seguían dormidas, al salir del baño algunas ya habían abierto los ojos.

-¿Qué día es hoy Marie?.- Pregunto Ginny sentada en su cama

-¿Te encuentras bien Gin? Pareciera que traes resaca y no recuerdas nada… hoy es lunes.- Dijo su amiga recostada desde su cama.

-¿Lunes?... Bueno que importa, me cambiare para adelantarme e ir a desayunar y después a la biblioteca, necesito seguir estudiando.

-Gin… espera.- La pelirroja se había detenido en seco en la puerta del baño.- ¿Qué te paso ayer?

-No sé de que me hablas Marie.

-No te hagas, ayer llegaste tarde y desorientada, todos nos extrañamos al verte asi, ¿paso algo?

-No lo sé.- Y se metió en el baño.

Y era la verdad no sabía que había pasado, ni como había llegado a Hogwarts todo era un recuerdo borroso, que preferiría que quedara en el olvido. Era lo mejor.

La Gryffindor bajo muy temprano al desayuno, había solo unos cuantos estudiantes, desayuno sola mientras leía el profeta de la semana pasada. Sintió una mirada penetrante de el otro extremo de el salón, volteo a ver y ahí estaban esos ojos grises que miraban desde lejos, una mirada de dudas que no expresaba más que un signo de interrogación.

Ginny se paró de inmediato y tomo sus libros, no podía con esto, hoy no.

"Por Merlín ¿en verdad paso todo?, pareciera que alguien me hubiera borrado la memoria o tal vez es que… no lo quiero ver… OH POR MERLIN ROON!"

Con todo el alboroto se había olvidado completamente de su hermano, lo había abandonado a su suerte, bueno sabia que estaba en buenas manos, pero prometió visitarlo todos los días. Corrió a la enfermería, no había nadie, las camas estaban vacías. Se introdujo más a la enfermería y pudo ver a Madam Pomfrey en la parte trasera.

-Madam Pomfrey!.- Grito Ginny

-Ginny Querida, ¿Ron se volvió a poner mal?.- Dijo con precupación.

-N..o, de hecho… venía a preguntarle por él, ayer… ayer me bueno fue un dia raro, y no pude verlo, ¿lo dieron de alta?

-Asi es, tu hermano esta sano y salvo ya, despertó ayer por la tarde, pensé que te lo habían dicho tus amigos. Preguntó por ti pero dijeron que estabas en la excursión al pueblo.

-Si bueno… gracias! Con permiso

-Adelante cariño.

"Justamente lo que no quería que pasara! Espero que Ron no se moleste… en fin ha de estar dormido como oso en este momento, lo veré después."

La chica se dirijo hacia la biblioteca, lucia vacía así que se sentó en la mesa del fondo. Necesitaba aprenderse todo lo más pronto posible, el examen era en dos días y no quería fallar.

"Mis clases terminan a las 4… entonces entre las 4 y las…"

-Ginevra.- Dijo una voz detrás interrumpiendo sus pensamientos

Volteó y ahí estaba él, vestido de negro como siempre, que hacia resaltar sus ojos y su rubia cabellera, tan guapo como siempre, su olor, simplemente él.

-Hola, justamente quería verte a ti.- Dijo ella mirándolo a los ojos.

-Bueno creo que deberíamos hablar sobre…

-Las aseseorias.- Dijo Ginny interrumpiéndolo.

-¿Qué? Eh… bueno si pero…

-Hoy, a las 5 ¿puedes?.- Dijo ella

Draco estaba confundido, hablaba como si nada hubiera pasado, como si el dia anterior todo hubiera sido una farsa, o se le hubiera borrado de la memoria, pero él… él nunca podría olvidarlo.

-Si.

-Bueno te veo donde mismo, me tengo que ir tengo clases.

La pelirroja se puso de pie y sin decir más salió de la biblioteca dejándolo frente a la mesa. No sabía que le pasaba, que sentía, que pensaba, y no quería saberlo, la verdad podría… ser muy dolorosa.

El resto del día había transcurrido rápidamente, en la hora de la comida se había encontrado a su hermano a quien le pidió disculpas por no haber estado ahí cuando despertó, aunque Ron no parecía molesto, el dormir por varios días inconscientemente le había caído bien.

Ya eran casi las cinco y había salido de su última clase mientras se dirigía a las mazmorras estos días la agotaban fácilmente, no podía con tanto, pero todo acabaría al salir de vacaciones, se iría un tiempo de Hogwarts, no tendría que estudiar más ni ir mas a asesorías, ya no lo vería… era lo mejor, sea lo que fuera que estuviera pasando, no era bueno.

Llego en el tiempo exacto, él la estaba esperando ahí sentado donde siempre leyendo un libro, no había hecho ruido, se quedo mirando por unos instantes, contemplando su porte, su elegancia y su intelecto. Después hizo un ruido con la garganta y él volteo a verla, ambos se quedaron así por largos segundos de silencio, hasta que Ginny avanzo y se sentó en el banco dando la espalda al sillón, el la siguió y se sento al lado continuo.

-¿Repasaste las pociones?

-Si, aprendí los ingredientes y procesos como había dicho.

-Perfecto.

El ambiente era tenso, ambos sabían lo que había pasado, pero lo querían ignorar, tenían que hablar de eso, porque se sentía en su mirada que no había sido un simple beso, fue algo que nunca habían experimentado, fue como si se conocieran desde siempre y ese había sido el momento del reencuentro. Con la ironía de la vida, fue mágico.

-Bueno entonces… pues sigamos con…- Titubeaba el rubio.

Ambos se quedaron viendo mutuamente, ninguno se podía concentrar. En sus mentes solo se venían las imágenes de aquél día… ambos tenían dudas de si había pasado, aunque Draco sabía que sí, Ginny lo dudaba.

-Sólo explícame las funciones para estas 5 pociones, es lo único que me falta.

-Está bien.

Los siguientes minutos solo se hablo de pociones curativas, ella trataba de poner la atención máxima, y él trataba de mirar hacia el libro para no distraerse con sus ojos. Despues de un momento de preguntas referentes al tema y miradas desviadas de ambos, habían terminado.

-Bueno creo que es todo, lo demás es por mi cuenta supongo, sólo de memorizar algunas cosas y es todo.

-Si, no es tan complicado ya verás que todo ira bien.

-Eso espero.- Dijo Ginny lanzando una sonrisa mirando al suelo.

Ninguno tenía el valor de mirarse de verse a los ojos. Había tensión, pena, resentimiento, compasión… ¿amor?

-Ahora me iré, tengo… algo que hacer.- Dijo Draco levantándose de su asiento. Y tomando su túnica.

-Gracias… por todo.

-Ni lo digas.- El chico ya estaba en la puerta cuando volteo a ver a la Gryffindor.- Asegurate de guardar lo de la mesa en ése.- Señalo un gabinete al fondo.

-Mmm esta bien.

El chico se había ido, la pelirroja se quedó pasmada por unos momentos, no sabía qué rayos estaba pasando, pero no era normal. Despues de unos minutos la chica se levanto y tomo el caldero y unos frascos del escritorio abrió el gabinete y se encontró con algo poco común, era una caja de madera en color negro, tenía forma de cofre, en las veces que había ido ahí nunca la había visto antes, igual tenía que sacarla para poder meter lo de la mesa. Al tomarla cayó una nota al suelo.

"Ginevra"

Su corazón dio un vuelvo a ver esa caligrafía, ya la había visto antes muchas veces.

Tomo sin pensar la caja dejando todo en el mueble, se sentó y puso la cajita en la mesa, tenía una pequeña serpiente en el cerrojo sin candado, la abrió y ahí estaba, ahí estaba la prueba de que no había sido solo un sueño, ante sus ojos se cayó la venda de lo que no quería recordar, lo que no quería aceptar, la causante de que la bomba entre ellos dos explotara, su piedra, que había deseado desde años estaba ante sus ojos, de color rojo, como su pelo, como su personalidad, pero con el destello dentro como su corazón, esa piedra que estaba protegida por un manto de seda verde oscuro, oscuro como él mismo, como lo que reflejaba ser, pero brillante como lo que escondía.


Bueno como ven, ya se estan dando cuenta de lo que hay entre ambos, pero no quieren reconocerlo...

No les adelanto mucho del próximo capitulo ja!

Dejen sus reviews se los agradeceria mucho!