¡De verdad sentimos mucho el atraso! Pero las 2 hemos estado en exámenes finales y entrega de proyectos y no hemos podido subir capitulo. Espero que ahora que empiecen las vacaciones podamos subirlos mas regularmente.

Por ahora los dejamos con el capitulo 7. ¡Muchísimas gracias por todos sus reviews y por todo el apoyo, de veras que nos ayuda mucho!


Capitulo VII

Resurrección

5 días, 18 horas, 15 minutos, 45 segundos llevaba "muerta", la habían asesinado, y había llegado al infierno. Rin jamás pensó que el infierno podría ser tan cruel; tan cruel, que la había regresado a la vida, una vida en la cual su amor no es correspondido, y que la persona que amaba fuera su asesino, no podía creer castigo mas cruel, no lo había. Mentira, si lo había, por que ahí no acaba aquel fatigoso castigo, tenia que fingir estar viva de verdad, tenia que ver a Hihara, Kagome, Ryoko, Inuyasha, Shippo, Miroku, Sango, todos... y fingir estar bien. Muerte, esa palabra rondaba por su mente y era la única, y para peor, esa palabra moría ahogada en un mar de soledad. Rin moría lentamente al igual que su corazón que había sido apuñalado con unas cuantas palabras, y ella no había tenido el valor para defenderse, ni la fuerza para seguir viviendo. Miro al cielo, 5 días, 19 horas, 15 minutos, 55 segundos, cuanto mas duraría esta tortura, cuanto mas seguiría sufriendo, cuando la burla del tiempo pararía, y al fin se pondrían serios y firmarían su sentencia, en ese momento Rin se alegraría por que al fin ya no pasaría le tiempo o al menos eso creía.

5 días ,19 horas, 26 minutos, Ese día había sido largo, al igual que los otros, pero este era especialmente vació, Hihara no se había presentado, Kagome se había mostrado fría, a Inuyasha no lo había visto y Ryoko se encontraba dormida, sentía un vació, para colmo se sentía sola eso la hacia sentirse fatal. Volteo al cielo las nubes se agrupaban de poco en poco, demasiadas lentas, ella sentía le tiempo en su espalda, sabia que solo habían pasado 5 segundos, pero cada vez pensaba mas veloz y tristemente, incluso había logrado pensar 2 formas distintas de suicidarse haciéndolo pasar por un accidente, pero al final no lo hizo era demasiado cobarde, decidió vivir, aunque fuera solo un poco mas, hasta que se firmara su sentencia.

Había acabado con sus deberes, solo habían pasado 20 min. Y 34 seg. , poco tiempo demasiado lento, era el único pensamiento mas alegre en su mente, la soledad, y la palabra muerte eran las mas fuertes, aunque hasta la muerte tenia su fin si estaba sola, así se sentía ella: sola; si moría, moriría sola. Bajo la cabeza, y camino hacia dentro de la aldea.


¿Que significaba esto? ¿Que diablos era esta sensación aplastante en el pecho? Sesshomaru caminaba por el bosque. No había tenido la fuerza para alejarse de la aldea hasta ese momento. Se sentía mal, como si lo hubieran herido y no sabia porque. Ya había hecho lo que había venido a hacer, y sin embargo no se sentía mejor. Sentía algo sumamente extraño en el lugar donde se suponía se encontraba su corazón. Coloca su mano sobre ese lugar y estrujo las garras contra su piel intentando asfixiar aquel sentimiento, aquella sensación. No se parecía a la culpa, esta sensación era todavía mas aplastante, mas poderosa y mas dolorosa. No entendía el porque de ese dolor, ¿Que era lo que le dolía? El corazón. Se recargo en un árbol y miro hacia atrás, el viento soplaba un poco fuerte e iba agolpando las nubes sobre el cielo transformándolo en un terrible manto de oscuridad. Observo el bosque mientras el viento movía su cabello. No podía aceptar lo que le sucedía; simplemente le parecía demasiado irreal que el estuviera sufriendo por una humana. ¿Por que? Esa era la única pregunta que inundaba en su mente, ¿Porque ese dolor? ¿Por que ella lo hacia sentir ese dolor? ¿Por que ella también lo hacia sentir aquel bello sentimiento? ¿Por que ella era la única que ocupaba su mente y su corazón? ¿Por que? ¿Por que? ¿!Por que? ¿!POR QUE?... "¿Porque simplemente no puedo quedarme con ella?" pensó desesperado. Era la única manera de dejar de sentir aquel aplastante dolor y hacer que ella dejara de sufrir también, pues en algún lugar profundo de su alma podía sentir que Rin sufría.

¿Que era lo que lo detenía? Su soberbia, ese era el único obstáculo. Pero no tenia porque quedarse, siempre podía pedirle que se fuera con el, sin embargo no sentía aun que era el momento indicado para hacerle semejante propuesta.

Miro el bosque que dejaba atrás con sus ojos dorados cargados de tristeza, nunca había sentido aquello antes, o al menos no de manera tan intensa. Lo observo un largo rato mientras la nubes se hacían cada vez mas densas bloqueando casi por completo la luz del sol, y comenzó a caminar de vuelta a la aldea. Al menos debía intentar calmar ese aplastante dolor de alguna forma, no quería dejar a Rin sufriendo y el mismo quería dejar de sufrir, y al menos por ultima vez quería tenerla de nuevo entre sus brazos, sentir su cabello y su calidez cerca de el. Se sentía patético pensando todo aquello, pero le importaba poco o mas bien nada. Solo pensaba en verla sonreír de nuevo.


5 días 20 horas 20minutos 35 segundos, y ella seguía rondando por el bosque sin rumbo fijo, había cambiado su camino drásticamente antes de llegar a la aldea por alguna razón no quería estar ahí, volteaba al cielo varias veces, cada vez había mas y mas nubes en el cielo, iba a llover. De pronto paro en seco en un pequeño claro en la profundidad del bosque, se quedo ahí observando un objeto, se acerco a el con los ojos llenos de lagrimas, lo cogió con delicadeza, como si pudiera romperse mas de lo que estaba, era el kimono blanco, o al menos era blanco cuando se lo dio Sesshomaru, lo abrazo y se sentó en el suelo, las lagrimas rodaban por sus mejillas, no podía creerlo, no quería creerlo, que rayos hacia ahí en ese momento, por que rayos lloraba con ese kimono aferrado a su cuerpo, sus lagrimas caían sobre aquel kimono; por que trataba de aferrarse a aquella pertenencia, trato de arrojarla lejos y volver a su rumbo original, pero sus brazos no reaccionaban, aparte esa no era la única pertenencia que tenia alguna conexión con él, también tenia aquel collar reluciendo en su cuello, trato de arrancarlo mas de una vez pero no lo logro, se quedo allí, sentada abrazando aquel kimono, con un collar reluciendo es su cuello, lagrimas en sus mejillas, sus ojos llenos de nostalgia y un corazón aun muerto, frío y triste.


Sesshomaru se detuvo delante del claro y sintió que el dolor se hacia terriblemente mas intenso, ahí estaba Rin. La observo con el corazón encogido y los ojos cargados de añoranza. Pero esa no era la Rin que el conocía, se veía mas gris, mas apagada, como si no estuviera viva, estaba muerta. Sintió que el dolor se hacia mas intenso, como si su corazón le hubiera dicho que había acertado; y también entendió quien había sido el asesino. "¡Maldición!" pensó apretando los dientes. Esto estaba terriblemente mal, terriblemente mal y tenia que arreglarlo de alguna manera. Ya no podía escuchar a su orgullo, la agonía de su herido corazón de demonio no lo dejaba hablar. Era una herida auto infligida y detestaba que fuera así.

Se controlo lo mas que pudo y lentamente se acerco a la chica de cabellos negros que lloraba y sufría en suelo aferrada a un viejo kimono blanco.


Sintió una presencia delante de ella, no, no, NO, el no todos menos el levanto la cabeza lentamente, estaba delante de ella, sus ojos mostraban arrepentimiento, tristeza dolor, no, no de nuevo, se levanto de un brinco, tan rápido que se mareo un poco, tardo solo unos pocos segundos en estabilizarse, aun con el kimono aferrado, y caminando a tropezones para atrás empezó a decir:

-No, no, no ¡NO!- empezó a decir con voz entrecortadamente- aléjate, no te acerques mas, dijiste que te ibas a ir, que esa iba a ser la ultima vez que te iba a ver, y con esa palabras me asesinaste, y ahora te atreves a volver, como si no hubieras dicho eso, como si jamás me hubieras dañado, no vuelvas...

Le temblaba cada vez mas la voz y le flaqueaban las fuerzas, no podía seguir, pero se quedo viendo aquellos dorados ojos, necesitaba estar con el, quería estar con aquel que la asesino, que la resucito, que la cuido, y que alguna vez la beso, se quedo ahí parada y involuntariamente empezó a avanzar hacia aquella "calidez" , algo la atraía hacia el, pero caminaba tan débil y lentamente que apenas se notaba.

-Jamás vuelvas, vete, cumple tu promesa, deja la aldea déjame aquí, no sigas mas con esto, vete...

Le dijo mientras se acercaba mas a el hasta quedar, frente a frente, ella seguía mirándolo a los ojos, ella aun con sus lagrimas, rodando por sus mejillas , y luego, recargo su cabeza en el hombro de Sesshomaru, rodeo con sus brazos el cuello del youkai, y empezó a decir.

No se vaya, no me deje sola, no se aleje mas, quiero estar con usted.

Repitió cosas como estas varias veces, aun llorando, Sesshomaru no le dijo nada, no la alejo, y eso ella lo agradeció, Sesshomaru la rodeo con sus brazos tratando de calmarla, de repente pasaba su mano por su oscura caballera, acariciándola delicadamente como si fuera de cristal, mientras ella solo apretaba su cuello fuertemente, aun susurrando palabras incomprensibles, disfrutando el momento.

Los dos reaccionaron, cuando un trueno llamo su atención, ambos voltearon al cielo, empezó a llover, los dos regresaron la mirada a los ojos de ambos, se quedaron ahí un buen momento, aun abrasados, los dos se miraban con una intensidad única, Sesshomaru, se empezó acercar lentamente a la cara de la joven, el youkai parecía hipnotizado con la mirada de la joven y viceversa, cuando solo estaba a unos cuantos centímetros de la joven cuando ella, fue la que acorto la distancia, como si no pudiera soportar mas estar separados, la lluvia mojaba el cabello de ambos, hacia que su ropa se pegara a sus cuerpo, pero pareciera que a ellos eso no les importase, como si no lo notase, como si nada importar en el mundo mas que ellos, solo ellos, Rin, apretó mas los brazos torno al cuello del Youkai, este le respondió entrelazando sus dedos entre los cabellos de la joven delicadamente, se separaron un segundo, solo para que la joven respirara un momento, ella estaba mejor ya no lloraba sus ojos ya no tenían mas lagrimas, no mas tristeza, solo alegría, volvieron a juntarse, ese beso no era como el primero, no era como los de Hihara, no era tierno, romántico o seductor, ese beso, no era como ninguno de esos, era un beso de vida, ese beso, le devolvió la vida; 5 días 20 horas 44 minutos 9 segundos, hora exacta, en el que su corazón volvió a latir, por un sentimiento, por una persona, su asesino la había vuelto a la vida, y ahora asesino y victima, salvador y salvada, se encontraban debajo de la lluvia abrazados compartiendo un sentimiento único, no había algo que los separara en ese momento, no había nada comparado a ese sentimiento entre aquella pareja.

Rin castañeaba, los dientes, su ropa estaba empapada, ella estaba empapada, Sesshomaru se dio cuenta de aquello, se separo de ella lentamente, como si no quisiera hacerlo, luego la recorrió con la mirada, aun sin decir palabra le extendió la mano, Rin la tomo con solo unos segundos de vacilación, luego el youkai la dirigió hacia un árbol, para protegerse de la lluvia, se recargo y se deslizo hasta el suelo aun con la joven aferrada a él, Rin estaba tranquila, y feliz, jamás había sentido algo tan mágico en su vida, recargo su cabeza en el pecho del youkai, el sonido de la lluvia, el respirar del youkai, y su cuerpo junto al de ella, la tranquilizaban y acurrucaban, de repente empezó a cerrar los ojos entrando en un sueño ligero.


Sesshomaru nunca había sentido tanta paz y tranquilidad en su vida. Ese beso no había sido como el anterior, este no lo hacia sentir culpable o débil. Este lo que hizo fue sanar la terrible herida que tenia su corazón de una manera casi inmediata. Observo a Rin durmiendo sobre su pecho, tan tranquila, tan frágil. Sintió que el dolor de su corazón por fin había desaparecido y que mientras estuviera al lado de aquella joven nunca volvería a aparecer. Sintió su respiración y los latidos de su corazón muy tranquilos y descubrió que comenzaba a quedarse dormida; recargo su cabeza en la de ella y paso sus dedos por los negros cabellos de la joven, los cuales estaban fríos y empapados al igual que los de el. No sabría decir por cuanto tiempo estuvo así, con la cabeza recargada en la de Rin, acariciándole el cabello y observando la lluvia, todo esto sin decir ni una palabra, de todas formas no hacia falta decir nada. "Quiero que vengas conmigo Rin, ya no quiero abandonarte nunca mas." Pensó, pero no lo dijo por temor a que pudiera escucharlo incluso en sueños. Sintió que la empapada joven temblaba bajo su brazo y la cubrió con su blanca estola que ya se había secado un poco. La observo respirar un momento y volvió a recargar la cabeza en la de la chica; y algo sucedió en su rostro, sus mejillas se movieron lentamente formando una pequeña sonrisa en aquel rostro siempre frió como el mármol. Sesshomaru cerro los ojos disfrutando de aquel nuevo sentimiento que tanto se había esforzado por asesinar. "Por fin lo comprendo" pensó, y la sonrisa se convirtió en casi una burla; decido dejar su mente en blanco y solo disfrutar de aquel momento, pero el ultimo pensamiento que tuvo fue para su padre.


La lluvia acabo, ya las nubes se iban del cielo dejando que el sol brillara, que la suave brisa, húmeda, recorriera el lugar. Su ropa y pelo seguían mojados, pero había algo cálido que la protegía de aquel frío, no se movió, abrió los ojos con cuidado, y se vio cubierta con una blanca estola, sonrió y luego observo al youkai, su cabeza descansaba en la cabeza de la joven. Se quedo ahí un poco mas, no dio señales de estar despierta, luego recordó, que el tiempo transcurría, pero ya no de manera dolorosa, pero aun así transcurría, necesitaba volver a casa, pero antes de moverse recordó aquel beso, con otra sonrisa un color rosado llego a sus mejillas, se movió ligeramente, Sesshomaru reacciono, aparto la cabeza de la de Rin, y la vio, ella seguía sonriendo, una sonrisa tranquila esta sonrisa la admiraba el youkai que parecía satisfecho, mientras ella admiraba todo el tipo sentimientos que emanaban sus ojos, después ella dio un suspiro, estaba dispuesta a quitarse la blanca estola por su cuenta pero cuando izo ademán de hacerlo Sesshomaru deslizó la mano por el hombro de la chica con una delicadeza y ternura infinita, quitándole la blanca estola, luego el tomo su mano sin apretarla la toma como quien toma una flor, luego la joven sin quitar la mirada del youkai se levanto lentamente aun unida a el por la mano, luego le volvió a sonreír y se fue alejando deshaciéndose de la mano lentamente dejándolo con la mano extendida, le dio la espalda pero antes de hacerlo vio como bajaba la mano lentamente, y creyó ver en su expresión algo de felicidad casi como si tratara de sonreír.

Arigato Gosaimas!

By

Elric Shimai