Los personajes de Twlight no me pertenecen y la historia es de blueberrytree, solo me adjudico la traducción.

Disfrútenlo.


Outtake — Dia 7

Los delirios de un borracho… y su nube.

Es increíble que siempre cuando tomas uno o dos tequilas de más las personas a tu alrededor insisten en que estás borracho. Tal vez necesitan tomar algunos.

—Estás borracho —dijo Garrapata.

—¡No lo estoy! Estoy Feliz —afirmé, intentando darle mi mejor sonrisa.

—Feliz porque estás borracho —insistió.

—Feliz porque estás en mi vida —hablé y entonces comencé a reír porque no podía creer que le había dicho eso.

—Ya estoy viendo que va a ser un problema llevarte a la cama —dijo.

Dios mío, ¿estaba loca? Ningún problema. La verdad no necesitábamos ni siquiera ir a la cama, si me lo proponía aquí mismo estaba bien.

—¿Llevarme a la cama? Garrapata, es solo que me llames. De verdad. No soy difícil.

—Eres un tarado, eso sí.

—Soy humano, solo eso. Me gustas. Te quisiera a mi lado para siempre, aunque no toques mi órgano sexual, pero si lo tocas sería genial.

Carajo que sería genial. Mira su mano. Delicada, pero apuesto que en el momento debe sostener firme. O entonces con la boca. Olvida la mano, mira la boca. Quiero morderla. No, no. Olvida todo eso. Los pechos. Caraaaajo. Mierda, tengo que parar.

—Cállate, Edward. No intentes venir con patrañas dulces, que siempre lo estropeas con tu perversión.

—Estoy siendo sincero, solamente eso. El cómo me siento ahora es la misma manera que haces que me sienta todos los días, contigo soy feliz. —¿Lo pensé o hablé alto?

Carajo, todo se mueve, parece una montaña rusa. Carajo, ¿será que estoy en una montaña rusa? Me tengo que sentar derecho. ¿Y si me caigo? Mierda, odio la montaña rusa. Me voy a sentar derecho. Eso, recostar la cabeza. No mirar hacia abajo.

Hmmm. Delicioso. Sueñito.

Mierda. Mierda. Estoy cayendo. Mierda, voy a morir. Tan joven. Mi mamá va a enfurecerse porque morí. ¿Qué? ¿Por qué el suelo es suave? ¿El suelo no es duro?

—Hmmm —gemí sintiendo el olor.

Olor delicioso. ¡Mierda, ya sé! Estoy en una nube. ¡Es obvio! ¡Emmett se jodió! Sabía que era bueno e iría al cielo.

—¡Edward! —habló un ángel.

Mierda, mierda. Estoy en el cielo, no puedo decir palabrotas. Mierda, termino de decirlas. Mierda, lo dije de nuevo. Mierda. Mierda. Jajaja. Mier… da. Ya era hora, estoy jodido, me van a mandar al infierno. ¿Será que me puedo llevar una nube?

—Suave —froté más el rostro, solo para dar énfasis en mi apreciación por la nube.

Quién sabe y ellos ven cuánto me gusta, ¿dejarían que me la lleve al infierno conmigo?

—¡Edward, levántate! —habló el aburrido ángel.

Va a ver si yo tengo que devolver la nube. Ya está. Es mía.

—¡Es mía! —grite.

—¡No, es mía! Estoy segura de que me ha pertenecido la vida entera.

—¡Pero ahora es mía! ¡Déjamela!

—¡Entonces deja de restregar tu nariz en ella!

—Pero huele tan bieeen.

—Si te frotas una vez más voy a tirarte de aquí.

—Ok, ok.

Mi nube. Me siento victorioso. Ángel estúpido, creyendo que iba a conseguir mi nube. Era de esperarse.

Hmmm. Delicioso. Sueñito.


Jajaja, no puedo parar de reir, Edward borracho es muy gracioso, en ese estado de vulnerabilidad, pobre nene, cualquiera podría aprovecharse de él ;)

Nos leemos la siguiente semana.

Beijos

Merce