-Saga-menciono athena, pero solo consiguió una carcajada por parte de Ares- abandona el cuerpo de Saga ahora mismo Ares o yo misma…

-Que harás athena atacarme en el cuerpo de tu caballero-menciono Ares reprimiendo una sonrisa, Poseidón y Hades se miraron para luego sonreírse. El dios de los mares pensó en la bochornosa situación que tenían a la diosa de la sabiduría y la guerra justa.

- Ares – athena menciono esas palabras con un rencor ningún dios jugaba con uno de sus caballeros y podía contarlo.

Ares en el cuerpo de saga se rio, la carcajada del dios de la guerra hizo que Mu tuviera un escalofrió, pero no se movió de su lugar y siguió parado a un lado de su diosa, Ares apareció una pequeña esfera en su mano y la lanzo hacia athena, el poder impacto directo en la barrera de cristal de Mu, Ares sonrió para si mismo y luego le dio la espalda a ambos.

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-Que te pasa, gatito- menciono Dian el protector del pilar del pacifico norte.

Los guerreros de Dionisio habían desaparecido para festejar con su dios el permiso concedido por Zeus, pero en su lugar habían llegado los 6 marinos de Poseidón y Thetis la sirena, que había remplazado a Kanon, pero no portaba su armadura, todos ellos combatían con Milo, Aioria y Mascara, cada uno con dos de ellos.

Aioria peleaba con Dian y Thetis, Milo con Sorrento e Isaac, mientras Mascara combatía con kaysa y krishna, los tres caballeros dorados por más fuerte que fuesen, no podrían luchar con los ataques de dos contra uno.

Aioria ya estaba herido, pero cada vez que terminaba en el suelo, lucha con más ganas, aunque no quería lastimar a Thetis por ser una mujer, mascara por su parte luchaba con todas sus poderes y terminaba en el suelo porque mientras golpeaba a uno el otro le acertaba un golpe en sus puntos vitales, el plan de los generales marinos separar y atacar, estaba funcionando al no tenerse cerca ellos no podrían ayudarse entre si; Milo combatía con uno de los discípulos de su mejor amigo, intentaba no dañarlo pero por ello, estaba golpeándolo y cada vez los golpes dolían mas.

-Aguanten- fueron las palabras de Aioria antes de caer al suelo.

-Que les habrá enseñado Kanon a estos- dijo Milo con sarcasmo.

-Como vencer a un caballero dorado entre dos- menciono mascara incrédulo.

Los tres volvieron a fijarse en su pelea cada uno, los golpes comenzaban a sacar moretones y sangre, si los golpeaban pero eso no quitaba el hecho de ser dos contra uno, que se movían a la velocidad de la luz y portaban armaduras iguales de fuertes que ellos.

-Trampa de colar- grito Thetis, Aioria voltio para esquivar el poder…

-VIENTOS HURACANADOS- el poder impacto en la espalda de Aioria arrogándolo lejos de donde estaban ellos, Aioria cayo al suelo con un golpe sordo, Mascara lo miro observo que estaba bastante cerca de el para tomar desprevenido a Dian. –ONDAS MARI….

-ONDAS INFERNALES – el poder de mascara no dejo terminar la palabra de Dian y lo lanzo lejos, kaysa golpeo con el puño la cara de Mascara haciéndolo impactar contra unas columnas, Milo se quedo viendo lo que ocurría Aioria estaba tirado en el suelo, mientras Mascara no lo tenia a la vista estaba enterrado en esas columnas, era extraño admitirlo pero Mascara había salvado Aioria de un segundo golpe, el de la cuarta casa había cambiado demasiado, ahora se preocupaba por lo demás y los demás por el, el al menos lo hacia.

Tenia que pensar una solución sus compañeros y el no aguantaría mucho y menos en las condiciones que se encontraba mascara, primero la pelea de Aslit de Delfín con Mascara, luego Hermes y ahora ellos, había sido una gran estupidez dejarlo combatir en esas condición, Aioria tardo unos momentos en levantarse, pero Mascara no lo hacia, Aioria sintió su cosmos pero estaba muy débil.

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Afrodita estaba en su casa aguardaba por Dokho, Aldebarán y Shion, en cuanto ambos llegaron se dirigieron hacia la casa de Mu donde se encontraban los Dioses, poco a poco los demás iban integrándose a su grupo.

Dokho iba al lado de Shion ambos estaban pensando en como acabaría todo esto les preocupaba todo lo que le pudiera ocurría al santuario como a los muchachos, ambos los habían llegado a querer como sus hijos y ellos a su vez como sus padres, pues muchos de los que estaban aquí no tenían padres, eran huérfanos cuando llegaron al santuario o sus padres estaban muy enfermos y a los años siguientes morían de alguna enfermedad grave.

Dokho y los demás sintieron el cosmos de Mascara de muerte debilitarse lentamente, y todos ellos pensaron lo mismo que Milo, eran unos completos imbéciles dejar ir a si a mascara era una completa estupidez, los habían abandonado contra 6 guerreros de Dionisio a su suerte.

Llegaron a la casa de géminis y encontraron a Kanon en el suelo, Aioros corrió hacia el y lo levanto, comenzó a llamarlo por su nombre y sacudirlo ligeramente, los ojos del gemelo menor no tardaron mucho en abrirse, al sentir a aioros tan lejos lo separo de el.

-Que te a ocurrido- pregunto el patriarca, Kanon suspiro pesadamente y lo miro a los ojos, Kanon lo sabia perfectamente si mencionaba lo que le había ocurrido a Saga, Aioros y Shura serian los primeros en notar el miedo que le tenían a su gemelo.

-Saga a sido… poseído por arles- menciono Kanon y tal como lo pensó los dos mencionados se miraron, shura mostro su miedo por unos segundos pero luego se volvió serio, por las espaldas de todos recorrió un escalofrió y mas de uno se miro.

-Donde esta Saga – esta vez fue Dokho el que pregunto.

-Con athena- dijo Kanon.