Los personajes de Harry Potter y crepúsculo no me pertenecen son de J.K Rowling y Stephenie Meyer.
Summary: El mundo de Harry cambio por completo, ahora es un vampiro, que junto a su pareja y la hermana de este deciden irse a vivir a Forks después de 112 años transcurrido de la guerra mágica, se verán envueltos en diferentes conflictos y situaciones que amenace en convertirse en una nueva guerra, amor celos conflictos.
Aclaraciones: Harry aquí nació en 1885
En 1902- tiene 17 años que fue cuando fue transformado en vampiro al igual que a Draco y Luna hagan como en los años anteriores nacieron los merodeadores etc.
Hechizos Avada Kedavra
Pensamientos "Hola"
Idioma Antiguo Hola
NOTA: Quiero recordarles que esta historia es un AU, a pesar de que todo ocurre en el tercer libro ECLIPSE, hice muchos cambios para conveniencia de mi historia les digo esto para que no piensa que todo sera igual al libro, tome muchas cosas pero de igual forma cambie muchas otras, espero que les guste.
Capitulo 7 Evasión
Pov Bella
Era extraño, pero me sentía optimista mientras caminaba desde la clase de español a la cafetería, y no se debía sólo a que fuese cogida de la mano del ser más perfecto del planeta, bueno de uno de los seres ya que Draco es simplemente celestial. Edward está preocupado por los sucesos que pasan en Seattle pero a mí no me preocupa, estar rodeada de tantos vampiros hermosos ayuda. Quizá se debía a que mi sentencia se había cumplido y volvía a ser una mujer libre otra vez, mi padre me había castigado por lo acontecido el año pasado y aun no le agrada del todo Edward por hacerme sufrir, aun así me he estado yendo donde los Cullen diciendo que estoy en la casa de Ángela ella es una gran amiga y me cubre. O quizá no tenía que ver del todo conmigo. Más bien podía ser la atmósfera de libertad que se respiraba en todo el campus.
Al instituto se le estaba acabando la cuerda, y en concreto para los veteranos, había una evidente emoción en el aire. Tenían la libertad tan cerca que casi podían tocarla, degustarla. Había signos por todas partes. Los pósters se apelotonaban en las paredes de la cafetería y las papeleras mostraban un colorido despliegue de folletos que rebosaban los bordes: notas para recordar comprar el anuario y tarjetas de graduación; plazos para encargar togas, sombreros y borlas; pliegos de argumentos en papel fluorescente de los de tercero haciendo campaña para delegados de clase; ominosos anuncios adornados con rosas para el baile de fin de curso de ese año. El gran baile era el fin de semana siguiente, pero le había hecho prometer a Edward firmemente que no me haría pasar por aquello otra vez, pero ahora quiero ir porque me entere que Draco, Luna y Harry irán, según se ellos han tenido tantas invitaciones que siguen rechazando, Emmett estaba emocionado porque se graduaría cosa que no entiendo porque lo han hecho tantas veces, Rosalie y Jasper también se graduarían por lo que quedaríamos Edward, Alice y yo.
-¿Creen que Harry, Draco y Luna quieran estar con nosotros en el baile? -preguntó Ángela cuando Edward y yo nos sentamos. Se había recogido el cabello castaño en una improvisada coleta en vez de su habitual peinado liso, y había un brillo casi desquiciado en sus ojos. Alice y Ben, Jessica, Mike estaban allí ya también. Alice escudriñó mi soso conjunto de téjanos y camiseta de manera que me hizo sentir cohibida. Probablemente estaba urdiendo ya otro cambio de imagen. Suspiré. Mi actitud indiferente ante la moda era una espina constante en su costado, pero creo que se alegrara cuando le diga que quiero un cambio completo de look, por las miradas que recibo de Draco se que es un amante de la moda y me siento insignificante a su lado, quiero estar a su nivel así tal vez consiga al menos que me hable.
-Tal vez-le contesté a Ángela, no hay necesidad, la verdad. Si ellos quieren juntarse con nosotros lo harán, Rosalie se ve emocionada hablando con Luna, ahora lamento haberles prometido a los chicos que nos sentaríamos con ellos, Alice acepto al igual que Edward pero Rosalie, Jasper y Emmett se sentaron con Draco, Harry y Luna y se miraban animados hablando.
-¿Alice? ¡Alice! La voz de Ángela me sacó de mi ensueño. Sacudía enérgicamente mi mano frente al rostro de Alice, inexpresivo y con la mirada en trance. Alice tenía esa expresión que yo conocía tan bien, una expresión capaz de enviar un ramalazo de pánico a través de mi cuerpo. La mirada ausente de sus ojos me dijo que estaba viendo algo muy distinto, pero tanto o más real que la escena mundana que se desarrollaba en el comedor que nos rodeaba. Algo que estaba por venir, algo que ocurriría pronto. Sentí cómo la sangre abandonaba mi rostro. Entonces Edward rió, un sonido relajado, muy natural. Ángela y Ben se volvieron para mirarle, pero mis ojos estaban trabados en Alice, que se sobresaltó de pronto, como si alguien le hubiera dado una patada por debajo de la mesa.
-¿Qué, te has echado un siestecita, Alice? -se burló Edward. Alice volvió en sí misma.
-Lo siento, supongo que me he adormilado-dijo con una pequeña sonrisa.
-Echarse un sueñecito es mejor que enfrentarse a dos horas más de clase -comentó Ben. Alice se sumergió de nuevo en la conversación mucho más animada que antes, tal vez en exceso; entonces, vi cómo sus ojos se clavaban en los de Edward, sólo por un momento, y cómo después volvían a fijarse en Ángela antes de que nadie se diera cuenta. Edward parecía tranquilo mientras jugueteaba absorto con uno de los mechones de mi pelo. Esperé con ansiedad la oportunidad de preguntarle en qué consistía la visión de su hermana, pero la tarde transcurrió sin que estuviéramos ni un minuto a solas... ...lo cual me pareció raro, casi se me antojó deliberado.
Tras el almuerzo, Edward acomodó su paso al de Ben para hablar de unos deberes que yo sabía que ya había terminado. Después, siempre nos encontrábamos con alguien entre clases, aunque lo normal hubiera sido que hubiéramos tenido unos minutos para nosotros, como solía ocurrir. Cuando sonó el último timbre, Edward eligió entablar conversación con Mike Newton, de entre todos los que se encontraban por allí, acompasando su paso al de Mike mientras éste se dirigía al aparcamiento. Yo les seguía, dejando que él me remolcase. Escuché, llena de confusión, cómo Mike contestaba las inusualmente amables preguntas de Edward. Al parecer, Mike había tenido problemas con su coche.
-...así que lo único que hice fue cambiarle la batería-decía en este momento. Sus ojos iban y venían con cautela y rapidez del rostro de Edward al suelo. El pobre Mike estaba tan desconcertado como yo.
-¿Y no serán quizá los cables? -sugirió Edward.
-Podría ser. La verdad es que no tengo ni idea de coches -admitió Mike aun desconcertado.
-Necesito que alguien le eche una ojeada, pero no me puedo permitir llevarlo a Dowling- Abrí la boca para sugerir a mi mecánico, pero la cerré de un golpe. Mi mecánico estaba muy ocupado esos días, andando por ahí en forma de lobo gigante.
-Yo sí tengo alguna idea. Puedo echarle una ojeada, si quieres-le ofreció Edward.
- En cuanto deje a Alice y Bella en casa- Mike y yo miramos a Edward con la boca abierta.
-Eh... gracias-murmuró Mike cuando se recobró.
- Pero me tengo que ir a trabajar. A lo mejor algún otro día, nos vemos-Mike se subió a su coche, sacudiendo la cabeza incrédulo. El Volvo de Edward, con Alice ya dentro, estaba sólo a dos coches del de Mike.
-¿De qué va todo esto?-dije mientras Edward me abría la puerta del copiloto.
-Sólo intentaba ayudarle-repuso Edward. Y en ese momento, Alice, que esperaba en el asiento de atrás, comenzó a balbucear a toda velocidad. Vi como Rosalie se subía a su BMW con ella se fueron Emmett y Jasper.
-Realmente no eres tan buen mecánico, Edward. Sería mejor que permitieras a Rosalie echarle una ojeada esta noche, por si quieres quedar bien con Mike; no vaya a darle por pedirte ayuda, ya sabes. Aunque lo que estaría divertido de verdad sería verle la cara si fuera Rosalie la que se ofreciera... Bueno, tal vez no sería muy buena idea, teniendo en cuenta de que quedo con Luna y Leah ya que van a aprender a pintar. Cierto, sería una mala idea. De todas formas, supongo que podrás apañarte con el coche de Mike. Total, lo único que te viene grande es la puesta a punto de un buen coche deportivo italiano, requiere más finura. Y hablando de Italia y de los deportivos que robé allí, todavía me debes un Porsche .amarillo. Y no sé si quiero esperar hasta Navidades para tenerlo... -Después de un minuto, dejé de escucharla, dejando que su voz rápida se convirtiera sólo en un zumbido de fondo mientras me armaba de paciencia. Me daba la impresión de que Edward estaba intentando evitar mis preguntas. Estupendo. De todos modos, pronto estaríamos a solas. Nada más era cuestión de tiempo. También él parecía estar dándose cuenta del asunto. Dejó a Alice al comienzo del acceso a la finca de los Cullen, aunque llegados a este punto, casi creí que la iba a llevar hasta la puerta y luego a acompañarla dentro. Cuando salió, Alice le dirigió una mirada perspicaz. Edward parecía completamente relajado.
-Luego nos vemos -le dijo; y después, aunque de forma muy ligera, asintió. Alice se volvió y desapareció entre los árboles. Cuando llegamos se acostó en mi cama me puse a contestarle los correos a mi madre cuando mande el ultimo vi que Edward estaba detrás de mí, lo iba a regañar pero me di cuenta que no estaba atento a lo que hacía sino que observaba otra cosa.
-¿Te das cuenta de que están a punto de caducar? -me preguntó, enseñándome el papel que tenía en las manos. Era otro de los regalos, el vale para billetes de avión que Esme y Carlisle me habían regalado para que pudiera visitar a Renée en Florida. Hice una inspiración profunda y le contesté con voz indiferente.
-No. La verdad es que me había olvidado de ellos por completo- Su expresión mostraba un aspecto cuidadosamente alegre y positivo. No había en ella ninguna señal de emoción de ningún tipo cuando continuó.
-Bueno, todavía queda algo de tiempo. Ya que te han liberado y no tenemos planes para este fin de semana, porque no quieres que vayamos al baile de graduación... -sonrió abiertamente.
-¿Por qué no celebramos de este modo tu libertad?- Tragué aire, sorprendida.
-¿Yendo a Florida?, quiero ir al baile de graduación-dije mirándolo fijamente.
-Dijiste algo respecto a que tenías permiso para moverte dentro del territorio de EEUU, y que no querías asistir al baile así que ya esta- Le miré fijamente, con suspicacia, intentando ver adonde quería ir a parar.
-¿Y bien? ¿Nos vamos a ver a Renée o no?- insistió, pero yo quiero asistir al baile, ponerme bonita para que Edward y Draco no quiten la mirada de mi, claro que no puedo decirle eso.
-Charlie no me dejará jamás-dije tranquilamente.
-No puede impedirte visitar a tu madre. Es ella quien tiene la custodia- refuto Edward esta insistencia me está molestando.
-Nadie tiene mi custodia. Ya soy adulta- Su sonrisa relampagueó brillante.
-Exactamente- Lo pensé durante un minuto antes de decidir que no valía la pena luchar por esto. Charlie se pondría furioso, no porque fuera a ver a Renée, sino porque Edward me acompañara. Charlie no me hablaría durante meses y probablemente terminaría encerrada otra vez. Era mucho más inteligente no intentarlo siquiera. Además de que quería acercarme más a los magos, sería tan emocionante conocer su mundo y sé que si voy al baile consiga convencerlos. Quizá el próximo fin de semana después de todo aun hay tiempo. Pero la idea de volver a ver a mi madre ahora, era difícil de resistir.
Había pasado mucho tiempo desde que la había visto, y mucho más aún desde que la había visto en una situación agradable. La última vez que había estado con ella en Phoenix, me había pasado todo el tiempo en una cama de hospital.
Y la última vez que ella me había visitado yo estaba más o menos catatónica. No eran precisamente los mejores recuerdos míos que le podía dejar. Y a lo mejor, si veía lo feliz que era con Edward, le diría a mi padre que se lo tomara con algo más de calma. Edward inspeccionó mi rostro mientras deliberaba. Pero a pesar de querer ver a mi madre, quiero ir a este baile, Harry la ultima vez dio a entender que tal vez se vayan después de este año y se que ya no los volveré a ver.
-No podemos ir este fin de semana- dije decidida.
-¿Por qué no? –dijo confundido.
-No quiero tener otra pelea con Charlie. No tan pronto después de que me haya perdonado- Alzó las cejas a la vez.
-Este fin de semana me parece perfecto -susurró. Yo sacudí la cabeza.
-En otra ocasión- dije molesta.
-Tú no has sido la única que ha pasado todo este tiempo atrapada en esta casa, ¿sabes?-me frunció el ceño. La sospecha volvió. No solía comportarse de ese modo. El nunca se ponía tan testarudo ni tan egoísta. Sabía que andaba detrás de algo.
-Tú puedes irte donde quieras -le señalé.
-El mundo exterior no me apetece sin ti-puse los ojos en blanco ante la evidente exageración.
- Estoy hablando en serio- insistió.
-Pues vamos a tomarnos el mundo exterior poco a poco, ¿vale? Por ejemplo, podemos empezar yéndonos a Port Angeles a ver una película...-gruñó frustrado.
-No importa. Ya hablaremos del asunto más tarde-ahora fui yo la que gruño.
-No hay nada de qué hablar- Se encogió de hombros.
í que vale, tema nuevo -seguí yo. Casi se me había olvidado lo que me preocupaba desde el almuerzo. ¿Había sido ésa su intención?
-¿Qué fue lo que Alice vio esta mañana?- Mantuve la mirada fija en su rostro mientras hablaba, midiendo su reacción. Su expresión apenas se alteró; sólo se aceró ligeramente los ojos de color topacio.
-Vio a Jasper en un lugar extraño, en algún lugar del sudoeste, cree ella, cerca de su... antigua familia, pero él no tenía intenciones conscientes de regresar. Eso la tiene preocupada-dijo tranquilamente.
-Oh-aquello no era lo que yo esperaba, para nada, pero claro, tenía sentido que Alice estuviera vigilando el futuro de Jasper. Era su compañero del alma, su auténtica media naranja..., aunque su relación no iba ni la mitad de bien que la de Emmett y Rosalie.
- ¿Y por qué no me lo has dicho antes? —pregunte tranquila ahora que sabía de que trataba la visión de Alice.
-No era consciente de que te hubieras dado cuenta —contestó como si nada.
-De cualquier modo, tiene poca importancia- Advertí con tristeza que mi imaginación estaba en ese momento fuera de control. Había tomado una tarde perfectamente normal y la había retorcido hasta que pareciera que Edward estaba empeñado en ocultarme algo. Necesitaba terapia. Después bajamos para hacer la tarea le hice la cena a Charlie que llego de muy buen humor, ni siquiera se molesto en tratar de ser grosero con Edward. Después de que comió le pregunte por su dia mientras lavaba los traste. Cuando Charlie se dirigía a ver televisión pasó algo que me molesto mucho y que no me esperaba.
-Charlie -le apeló Edward, en tono de conversación.
-¿Sí?- Charlie se paró en mitad de la pequeña cocina.
-¿Te ha dicho Bella que mis padres le regalaron por su cumpleaños unos billetes de avión, para que pudiera ir a ver a Renée?- Se me cayó el plato que estaba fregando. Saltó de la encimera y se estampó ruidosamente contra el suelo. No se rompió, pero roció toda la habitación, y a nosotros tres, de agua jabonosa. Charlie ni siquiera pareció darse cuenta.
-¿Bella? -preguntó con asombro en la voz. Mantuve los ojos fijos en el plato mientras lo recogía.
-Ah, sí, es verdad-dije tratando de aparentar tranquilidad.
-No, jamás lo mencionó -Charlie tragó saliva ruidosamente y entonces sus ojos se entrecerraron y se volvieron hacia Edward.
-Ya-murmuró Edward.
-¿Hay alguna razón por la que hayas sacado el tema ahora? -preguntó Charlie con voz dura. Edward se encogió de hombros.
-Están a punto de caducar. Creo que Esme podría sentirse herida si Bella no hace uso de su regalo..., aunque ella no ha dicho nada del tema-Miré a Edward, incrédula y molesta. Charlie pensó durante un minuto.
-Probablemente sea una buena idea que vayas a visitar a tu madre, Bella. A ella le va a encantar. Sin embargo, me sorprende que no me dijeras nada de esto-dijo Charlie viéndome con fijeza.
-Se me olvidó –admití. El frunció el ceño.
-¿Se te olvidó que te habían regalado unos billetes de avión?-pregunto seriamente.
-Aja-murmuré distraídamente, y me volví hacia el fregadero.
-Creo haberte oído decir que están a punto de caducar, Edward-continuó Charlie.
-¿Cuántos billetes le regalaron tus padres?-pregunto Charlie con sospecha.
-Uno para ella..., y otro para mí-El plato que se me cayó ahora aterrizó en el fregadero, por lo que no hizo mucho ruido. Escuché sin esfuerzo el sonoro resoplido de mi padre. La sangre se me agolpó en la cara, impulsada por la irritación y el disgusto. ¿Por qué hacía Edward esto? Muerta de pánico, miré con fijeza las burbujas en el fregadero.
-¡De eso ni hablar! -bramó Charlie palabra a palabra, en pleno ataque de ira.
-¿Por qué?- preguntó Edward, con la voz saturada de una inocente sorpresa.
-Acabas de decir que sería una gran idea que fuera a ver a su madre-Charlie le ignoró.
-¡No te vas a ir a ninguna parte con él, señorita! —aulló. Yo me giré bruscamente en el momento en que alzaba un dedo amenazador. La ira me inundó de forma automática, una reacción instintiva a su tono, pero luego recordé que todo esto fue culpa de Edward y estoy más enojada con el que con Charlie.
-En primera Charlie ya no soy una niña, pero no te preocupes que no pienso realizar ese viaje y menos con Edward, en realidad pensaba pedírselo a Jacob, ya vi que se vence dentro de dos semanas por lo que iré el otro fin de semana ya que este pienso asistir al baile de graduación, ¿Te parece bien?-pregunte al final mi voz no había variado todo lo dije con seriedad tanto mi padre como Edward estaban sorprendido, pero no pensaba dejar que nadie arruinara mis planes, lo de Jacob fue solo una venganza a Edward por acorralarme de esta manera.
-Está bien, no tengo problema-dijo Charlie tranquilo y se fue a ver televisión solo quedamos Edward y yo, se que está molesto y tal vez herido.
-Te dije que quería ir al baile si no quieres ir conmigo no importa me voy con Ángela y Ben-dije seria.
-En verdad te piensas ir con Jacob a ver a tu madre-dijo dolido, solo pude suspirar, en cierta forma seria bueno extraño a Jacob, solo se pasa en con la manada y ya no lo puedo ver, la última vez fue cuando en la casa de los mago-vampiros.
-Tú me obligaste, me acorralaste pero no, solo le dije eso a Charlie para calmarlo-dije al ver cómo me miraba.
-Bien sera mejor que me vaya deja la ventana abierta si quieres que me quede contigo hoy-dijo Edward saliendo de la cocina escuche como se despidió de Charlie y se fue. Suspire y me fui a mi habitación busque mi ropa de dormir pero no estaba, últimamente han estado perdiéndose la ropa, tome un baño me cambie deje la ventana abierta y espere.
Pov Harry
-Entonces, lo que nos quiere decir es que no quiere que Bella se acerque a Jacob para que no le diga nada de lo que está pasando, eso es estúpido-dije con firmeza, se lo que pasa cuando se guardan secretos o no se dice las cosas.
-Y la parecer no les funcionara-dijo Draco señalando la moto negra, era Jacob se quedo esperando de seguro a Edward, porque no hizo nada para atraer la atención de los que estaban aquí.
-No cruzamos la línea por gusto pero esos idiotas se toman el tratado muy en serio-dijo Emmett viendo molesto a Jacob, vi como Edward se estacionaba y escuche como le pedía a Bella que esperara después de explicarle la razón de porque Jacob estaba aquí. Muchos alumnos miraban a Jacob intimidados no es de culparlos es puro musculo y mide dos metros.
-Ya sé lo que has venido a decir-le recordó Edward a Jacob en una voz tan baja pero al ser vampiros pudimos escucharlo perfectamente.
-Mensaje entregado. Considéranos advertidos-Edward miró a Bella un fugaz segundo con ojos preocupados.
-¿Avisados? ¿De qué estás hablando? - pregunto Bella sin comprender. Escuche a Luna reír por la forma tan fácil en que es engañada.
-¿No se lo has dicho a ella? -inquirió Jacob, con los ojos dilatados por la sorpresa.
-¿Qué?, ¿acaso temes que se ponga de nuestra parte?-pregunto Jacob molesto.
-¡Oh es un trió amoroso!-exclamo Luna con deleite.
-No es graciosos-dijo Alice molesta, pero Luna y Draco solo rieron siempre les ha gustado este tipo de drama y tengo que admitir que con el tiempo a mi también.
-Por favor, déjalo ya, Jacob-intervino Edward, con voz calmada.
-¿Por qué? -lo desafió Jacob. Bella solo se miraba mas confundida, solté una risa burlona como no pude darse cuenta que desde ayer la han estado evadiendo.
-¿Qué es lo que no sé, Edward?-pregunto Bella, Él se limitó a seguir mirando a Jacob como si no me hubiera escuchado.
-¿Jake?- Jacob alzó una ceja en su dirección.
-¿No te ha dicho que ese... hermano gigante que tiene cruzó la línea el sábado por la noche? —preguntó, con un tono lleno de sarcasmo. Entonces, fijó la vista en Edward.
- Paul estaba totalmente en su derecho de... – pero Edward lo interrumpió.
-¡Era tierra de nadie!-masculló Edward.
-¡No es así!- Jacob estaba claramente echando humo. Le temblaban las manos. Sacudió la cabeza, e hizo dos inspiraciones profundas de aire.
-Tenemos que acercarnos-dijo Alice preocupada.
-¿Para qué? Es tan emocionante- dijo Luna mirando todo como si estuviera en el cine.
-Su habilidad de transformarse se anulara si está a menos de veinte metros de ustedes-dijo Alice jalando a Luna con ella, nosotros no quedamos aquí.
-¿Emmett y Paul? —susurro Bella. Paul era el camarada más inestable de la manada de Jacob. Él fue quien perdió el control aquel día que nos conocimos y peleo con mi dragón.
-¿Qué pasó? ¿Es que se han enfrentado?-su voz se alzó con una nota de pánico.
-¿Por qué? ¿Está herido Paul?- volvió a preguntar Bella al ver que no le contestaban.
-No hubo lucha, Nadie salió herido. No te inquietes -aclaró Edward con tranquilidad, sólo para Bella. Jacob los miraba con gesto de incredulidad
-No le has contado nada en absoluto, ¿a qué no? ¿Ese es el modo en que la mantienes apartada? Por eso ella no sabe...-dijo Jacob con voz burlona.
-Vete ya-Edward le cortó a mitad de la frase y su rostro se volvió de repente amedrentador, al parecer se enojo.
-Tengo que admitir que esto es más divertido que ver esas películas dramáticas que tanto le gustan a Luna- dijo Draco solo pude asentir dándole la razón, aunque lo que yo veo es que esa Bella le gusta Jacob y al parecer dos son pocos, porque se ha fijado en mi dragón. Vi como Edward miró a Jacob con una aversión abierta y sanguinaria. Jacob enarcó las cejas, pero no hizo ningún otro movimiento.
-¿Por qué no se lo has dicho?-pregunto Jacob se quedaron mirando pero ninguno dijo nada mas, Bella parecía estar encajando hasta ahora todas las piezas porque se había puesto blanca como el papel.
-Ella ha vuelto por mí-resolló con voz estrangulada. Bien ahora somos nosotros los confundidos.
-Estoy perdido ¿Quién es ella?-pregunte curioso.
-Es la pareja del neófito que matamos cuando Bella y Edward recién comenzaba su relación, este era como James del tipo rastreador y se encapricho con la sangre de Bella, en fin para resumir tuvimos que matarlo y ahora su pareja está aquí buscando venganza matando a Bella, al parecer está haciendo un ejército de neófitos-dijo Jasper serio.
-Me parece estúpido que no quieran decirle algo que está directamente relacionado con ella-dije entre divertido y serio.
-Se lo hemos dicho tantas veces a Edward que ya perdimos la cuenta, pero no nos hace caso, además que esta el ultimátum que los Vulturis nos dieron para que Bella sea transformada y debido a estos acontecimientos es probable que ellos vengan-dijo Rosalie molesta.
Edward la apretó contra su costado, posicionando su cuerpo de modo que él seguía estando entre Jacob y ella, y le acarició la cara con manos ansiosas.
-No pasa nada-le susurró tratando de calmarla.
-No pasa nada. Nunca dejaré que se te acerque, no pasa nada- siguió. Luego, se volvió y miró a Jacob.
-¿Contesta esto a tu pregunta, chucho?-pregunto molesto Edward en verdad es demasiado sobreprotector y dramático.
-¿No crees que Bella tiene derecho a saberlo? Es su vida-le retó Jacob molesto o mejor dicho celoso.
Edward mantuvo su voz muy baja. Incluso Tyler, que intentaba acercarse paso a paso, fue incapaz de oírle, para nosotros fue como si estuviéramos con ellos.
-¿Por qué debe tener miedo si nunca ha estado en peligro?-pregunto Edward molesto.
-Mejor asustada que ignorante-dijo Jacob mirándolo con desprecio, escuche reír a Draco y Luna, los ojos de bella estaban llenos de lagrimas, seguro recordando a la vampira que estaba detrás de ella.
-¿Realmente crees que herirla es mejor que protegerla?-murmuró Edward.
-Ella es más fuerte de lo que crees. Y lo ha pasado bastante peor-repuso Jacob como si fuera idiota.
De repente Jacob puso una cara como si estaba resolviendo un problema complicado, vi como el rostro de Edward se crispaba y ponía una mueca de dolor.
¿Qué pasa?-pregunto Luna con curiosidad.
-Seguro ese chucho esta recordando el estado en que Bella quedo cuando Edward termino con ella el año pasado, según el por su seguridad. Digamos que parecía más un zombi que una persona normal-dijo Alice haciendo una mueca.
-Oh se echo a morir, eso es tan estúpido y superficial-dijo Luna con una mueca de asco.
-Ellos se aman-dijo Alice molesta.
-Por favor, no me vengas con eso si lo amara no andaría detrás de otro chico, si quedo en ese estado lamentable fue porque su cuento de hadas se destruyo delante de sus ojos, es la típica historia de amor adolecente-dijo Luna molesta, siempre a odiado a las chicas superficiales, que leen demasiada novelas de amor y que son capaces de matarse creyendo que ya no podrán vivir sin la persona que ellas considera el amor de su vida.
-¡Para ya! Sea lo que sea que estés haciendo-dijo Bella molesta.
-Vale, si tú quieres. Aunque es culpa suya si no le gustan mis recuerdos-Jacob se encogió de hombros
-El director viene de camino a echar a los merodeadores de la propiedad del instituto, vete a clase de Lengua, Bella, no quiero que te veas implicada- murmuró Edward.
-Es un poco sobreprotector, ¿a que sí?, algo de agitación hace que la vida sea divertida. Déjame adivinar, ¿a que no tienes permiso para divertirte? -comentó Jacob, dirigiéndose sólo a Bella. Edward le fulminó con la mirada y sus labios se retrajeron levemente sobre sus dientes.
-Cierra el pico, Jacob-dijo Bella, aunque a leguas se nota que le encanta la atención que está recibiendo, El se echó a reír.
-Eso suena a negativa. Oye, si alguna vez quieres volver a vivir la vida, ven a verme. Todavía tengo tu moto en mi garaje- vi como los ojos de Bella brillaron y una sonrisa se formo en su rostro.
-Se supone que deberías haberla vendido. Le prometiste a Charlie que lo harías-dijo tratando de parecer enojada.
- Creo que lo he estado haciendo mal hasta ahora, ya sabes, acerca de no volver a vernos como amigos. Quizá podríamos apañarnos, al menos por mi parte. Ven a visitarme algún día-dijo Jacob con una sonrisa picara.
-Esto, yo... no sé, Jake- Jacob abandonó su fachada hostil por completo. Era casi como hubieran olvidado que Edward estaba allí, o al menos decidieron actuar así.
-Te echo de menos todos los días, Bella. Las cosas no son lo mismo sin ti-vi como Bella lo observo con anhelo.
-Ya lo sé y lo siento, Jake, yo sólo... – dijo Bella viendo de reojo a Edward, en serio está teniendo algún tipo de coqueteo delante de su novio en verdad es descarada.
-Díganme que no acabamos de ver, el coqueteo más lamentable que he presenciado en toda mi vida, y lo peor delante de su novio-dijo Draco con una sonrisa burlona en su hermoso rostro.
-Son amigos-dijo Emmett sin convicción.
-Aja, lo que digas entremos a clases- agarre la mano de Draco y nos fuimos, Luna nos siguió al instante, al parecer las cosas se están poniendo interesante, tenemos que informarnos más sobre ese neófito o mejor dicho sobre la pareja de esta, vi la sonrisa de Draco y supe que estaba pensando lo mismo que yo.
Bueno espero que les haya gustado, sinceramente, Bella no es mi personaje favorito, por lo que pondré lo siguiente. ¿Quieren que Bella se quede con Edward o le ponemos un personaje inventado? Mi idea original era ir cambiando la personalidad de Bella poco a poco, hasta dejarla aceptable, adoro a Nessie y no quiero eliminarla y no existiría sin Bella, aceptare consejos chicas.
