Holaaaa a todos… gracias a los que leen esta historia y me dejan sus comentarios, es genial contar con su apoyo. Aquí les traigo el siguiente capi.

Cap. 7. Cinismo

- ¿Qué hiciste qué? – La cara de Miroku era de confusión total – peor si dijiste que era zorra como su prima, Inuyasha ¿Qué haces?

- Hay Miroku no molestes, le pedí matrimonio a cambio de darle dinero por la chica y por la hacienda, punto – tome un vaso y serví un poco de whisky

- No sé qué planeas pero, se te saldrá de las manos esta situación hermano – Miroku suspiró resignado – siento que no te conozco, desde que llegamos aquí actúas de manera sínica

- A la gente llena de cinismo se le trata igual y eso es lo que hago, no sabes manejar este tipo de personas Miroku – expliqué sin mirarlo a los ojos.

- Si claro – sirvió para él un vaso de whisky – cuando volverá Kikiou? Tal vez cuando llegue se te pase toda esa locura.

- No estoy loco, me casaré con la chica y bueno luego veré que hago – caminé hasta las escaleras de la pequeña cabaña donde nos estábamos quedando.

- Dime la verdad – hizo que me detuviera – Sesshomaru amaba a esa chica y tu se la estas quitando ¿o me equivoco?

- No lo sabía – confesé – creí que era su protegida y quería que fallara en eso

- Pero te distes cuenta que está enamorado de ella y decidiste continuar

-Así es – sonreí, en verdad me estaba volviendo un sínico.

- Te detuviste a pensar en ella? ¿En si ama a Sesshomaru y ahora tú la lastimaras? – preguntó

- No me importa, hasta mañana hermano – me despedí alzando la mano en señal de que no molestara

- Iré a buscar a Sango para la boda – me informó.

Sango es la esposa de Miroku, se había quedado en casa porque se suponía que regresaríamos en dos días, ya llevábamos una semana y mis planes de boda de improvisto cambiaban todos los planes. ¿Qué me incitaba a realizar este tipo de actos?, casarme con una jovencita que de seguro estaba loca de amor por otro, igual que yo. Pensé de nuevo en el beso que le di, no eran iguales a los de Kikiou, ¿tal vez Kikiou había tenido alguna experiencia? ¿O estaba aprendiendo conmigo para darle todo eso a su esposo?, las interrogantes me llenaban la cabeza una tras otra. Ahora no podía dar marcha atrás, igual necesitaba alguien a mi lado, y tal vez ella ocuparía el lugar que tanto desee que ocupara Kikiou.

Otro día más en la hacienda Fujita, entré en las caballerizas muy temprano para saludar a eclipse, ese caballo era hermoso, y me agrada su carácter, me recordaba tanto a ébano. Le di de comer y Óscar salió a mi encuentro.

- Joven Inuyasha, ahora es todo un señor, no sabe cuánto me alegro de que no se haya ido por mal camino – ¿a qué se refería por mal camino? Porque, que yo sepa, la venganza no estaba en el camino del bien.

- ¿Oscar, que pasó con ébano? La señorita Ahome me contó que eclipse era hijo de ébano – quería saber de mi caballo

- Cuando usted se fue, la señorita Ahome llegó a la Hacienda, empezó a encariñarse con el caballo y al parecer al joven Sesshomaru no le agradó eso, a los pocos día vino aquí y disparó en la cabeza del pobre caballo – Óscar se lamentó – dijo que las bestias debían eliminarse.

Maldije de nuevo a Sesshomaru y mis ojos se llenaron de lágrimas, había matado a ébano sólo porque le recordaba mi existencia, la noche anterior la cual pasé en vela, me había arrepentido de casarme con Ahome y quitársela así, pero ahora que se pudriera, me importaba un carajo lo que sufriera.

- Con que así está la cosa ¿eh? Ahora que se joda – dije en voz alta y me encaminé a la casa para visitar a mi futura esposa.

La encontré sentada en la sala de estar con un libro en mano, llevaba un vestido azul de mangas cortas, con un gran lazo atado a su cintura, su cabello recogido en una cola baja adornado por una cinta blanca.

Me acerque por detrás para vislumbrar su lectura, el Libro era Cumbres Borrascosas de Emily Brontë, sonreí ante la ironía, y recordé a Heathcliff presentado desde el principio hasta el final, como un intruso miserable, maltratado y maltratador, vengativo. Me estremecí ante la idea de parecerme a él en este momento de mi vida, donde el deseo de venganza se apoderaba de mí.

Me acerque lentamente ya que aun no se había percatado de mi presencia, me acerque a su oído y le susurré.

- Estas muy hermosa hoy Ahome – la chica brincó en la silla y se enrojeció de pies a cabeza.

- Oh por dios señor va a matarme del susto – se colocó una mano en el pecho como si con eso iba a detener las fuertes palpitaciones que daba su corazón.

- Lo siento, no pude contenerme al verla allí tan concentrada – me disculpé de manera sincera, no creí que la asuntaría tanto.

- ¿Qué hace aquí? – Me interrogó mirando a todos lados – Sesshomaru no se encuentra.

- No me interesa donde está, solo quería verte – le confesé

- Yo estoy ocupada, quiero terminar de leer el libro – al parecer le molestaba mi presencia

- Ahome, yo, vine a verte. Deseo de todo corazón que te acostumbres a mí antes de la boda – era un ruin mentiroso, me importaba un comino si se acostumbraba o no.

- Es que, no puede estar aquí visitándome sin nadie que lo apruebe – con que era eso, ella le preocupaba mi visita porque se encontraba sola.

- Oh entiendo, bueno si le preocupa estar aquí sola conmigo, demos un paseo, así nadie hablara mal de ti, nos verán los obreros y todo estará bien.- era una buena oferta.

- Está bien – asintió de inmediato, no le era tan indiferente como yo creía. – Sesshomaru no tardará así que regresemos temprano, fue a recoger a Kikiou en el pueblo.

El simple hecho de escuchar su nombre hizo que la tensión de mi cuerpo aumentara, Kikiou volvía, y yo no sabía cómo iba a reaccionar al verla. Oí la voz de Ahome tan lejos hasta que me tomo del brazo para que reaccionara.

- Inuyasha, oh Dios ¿señor Inuyasha está bien? – me agitó una y otra vez hasta que tomé su mano entre las mías con fuerza.

- Si, ya estoy bien – dije duramente – ¿viene con su marido?

- Yo... No lo sé – estaba tan confundida. Esta chica no sabía nada de los acontecimientos pasados.

- Vamos a dar una vuelta pero quiero estar aquí cuando tu prima regrese – Aun no me atrevía a pronunciar su nombre.

Regresaron al medio día, y me encontraba charlando con Ahome en la sala de la casa, me había servido el té y ella seguía parloteando sobre libros y como ya estaba por terminar Cumbres Borrascosas, escuche el automóvil nuevo para la época, que se estacionaba frente a la casa. Ahome no había escuchado nada, así que aproveche la situación para halarla sobre mí y besarla apasionadamente.

Ahome se tensó al sentir mis labios sobre los suyos, pero en ningún momento se apartó de mí.

Un gruñido ronco la hizo reaccionar, era Sesshomaru en la entrada de la sala que la miraba con cólera.

La levante de mis piernas y me disculpe como si hubiera sido descubierto por accidente – lo siento mucho Sesshomaru, pero no pude evitarlo, la chica es muy fogosa – sonreí y vi la sangre subírsele a la cabeza.

- Maldito bastardo – iba directo a mí pero Ahome evito una pelea.

- No, basta, no quiero verlos pelear, lo siento Sesshomaru – la chica estaba pálida, y me preocupe un poco por su estado de salud.

- Así que ahora decidiste seducir a mi prima como lo intentaste conmigo – Kikiou apareció por la puerta, con un vestido gris y su cabello recogido en lo alto de su cabeza, el vestido parecía de señora de 40 años, no le sentaba nada bien.

- No, no es así. – mis palabras sonaron tan tranquilas, que me sorprendió no sentirme nervioso al verla. – me gusta Ahome en realidad, y quiero casarme con ella, además la ayudaría mucho porque tu hermanos está en la quiebra.

- Lo sé, ya me contó todo. – Luego se dirigió a Ahome – querida – se acercó y la abrazó – ¿de verdad quieres casarte con este esclavo?

Su pregunta me provocó náuseas, no se saldría con la suya.

- Seré un esclavo pero te apuesto que mis besos son mejores que los de tu esposo. Además Ahome los disfrutará a diario, verdad cariño – sonreí y la chica se enrojeció y comenzó a hiperventilar.

- Que les pasa, porque me ponen en medio de sus disputas, no me interesa que paso entre ustedes, es mi vida ahora. – Se dirigió a mí con sus ojos llenos de lágrimas – me casaré contigo, solo por el simple hecho de salvar a Sesshomaru de la ruina, ni sueñes con volverme a tocar Inuyasha – sentí la palma de su mano chocar contra mi mejilla, me había dado una bofetada, delante de Kikiou y de Sesshomaru. Pensándolo bien, me la merecía.

Luego se dirigió a Kikiou – Si me casaré con él, no soy una niña, se defenderme – así se dio la vuelta y desapareció de la sala.

- Ves lo que causas, Inuyasha no sé porque actúas así – me habló Kikiou

- Si quieres que te conteste hablemos a solas, no quiero verle la cara a este idiota – dije referente a Sesshomaru.

El aludido se dio la vuelta y se marcho por el mismo camino de Ahome.

- Ya se fue, ahora habla – Kikiou se sentó en el sillón frente a la ventana.

- Yo vine a vengarme de ambos, de ti por dejarme y de Sesshomaru por idiota – confesé

- Yo no te hice nada, nunca quise involucrarme así contigo – sus palabras volvían a abrir el agujero en mi pecho

- Yo te amaba Kikiou y lo sabías bien –

- Yo, me disculpo si te di esperanzas, si me gustabas pero no podía casarme contigo- se levantó y se acercó a mí para acariciar mi rostro

- Lo siento tanto Inuyasha, deja a Ahome fuera de todo esto, y así tú y yo podremos revivir algunas cosas, y terminar otras – mientras hablaba metió su mano por dentro de mi camisa y me acarició el pecho. – Me estremecí al sentir sus manos suaves y tibias en contacto con mi piel.

- No – dije mientras la alejaba de mi – Nada de lo que digas me hará cambiar de parecer, si quieres ser mi amante lo serás, pero Ahome será mi esposa.

- Eres un cínico – me abofeteo. Era la según que recibía en el día peor esta me molesto de sobremanera. Así que la empuje contra la pared y la besé de manera salvaje y posesiva, luego la solté y me marché de la casa.

Continuara…  mil gracias por su apoyo... dejan comentarios pleaseeee