Edward
Respire hondo, y encontré el valor para subir esas escaleras antes de que mi mamá o Alice vinieran por mí.
No sé qué encontrare pero al menos espero que sea algo que me pueda decir más sobre ella, o sobre el porqué de su tristeza.
En el primer piso solo encontré cuatro puertas de color chocolate, el piso estaba decorado sencillamente; al igual que la sala. Me acerque a cada una de las puertas para abrirlas, pero todas estaban con llave.
Así que me dirigí al segundo piso, encontré otras tres puertas del mismo color; las paredes eran de un color crema con símbolos de color café. Muchos de esos símbolos no los entendí, pero lo deje pasar ya que solo era decoración ¿cierto?...
Me acerque a las puertas y solo una puede abrirla, ya que las demás estaban cerradas con llave como las del primer piso.
En la puerta que puede abrir, lo único que pude encontrar fue un estudio de pintura; ahí fue cundo recordé lo que Jacob me había mencionado. En esta habitación tendría que poner el paquete que le llegaría a la Srta. Swan.
Así que solo di una mirada rápida Salí de ahí, ya tendría tiempo para verlo mejor mañana que venga a guardar el paquete. Salí de ahí y me dirigí a las escaleras y subí al último piso donde solo había dos puertas donde la de lado izquierda, por obvias razones era la habitación de ella, así que me dirigí a la puerta de la derecha tome la perilla y la gire; sorpresivamente esta se puedo mover y abrí la puerta.
Yo estaba buscando algo que me diera indicios de la actitud de esta chica pero nunca pensé que encontraría en una habitación donde no había orden específico, había un montón de imágenes.
Pero lo que me pareció aún más raro era el diván que tenía en medio de la habitación, era como si en esa habitación recibiera terapia o algo así, me adentre un poco más; al fondo había un secreter blanco, me acerque un poco más y pude ver que había unos documentos y fotografías en sima de él.
Mi lado racional me decía que saliera que esto no era de mi incumbencia pero mi vena chismosa pudo más, me acerque un poco más; sin embargo me detuve por el ladrido que emitió Tara. Me detuve y di media vuelta, era mejor que saliera, volví al pasillo.
Camine hacia las escaleras pero antes de que siquiera pudiera pisar el primer escalón se escucho es timbre de la casa; me pareció muy extraño, ya que Jacob me menciono que nadie visitaba a mi vecina.
Con mucho cuidado y sigilo me acerque a la ventana que por suerte tenia vista hacia la calle, pude ver una chica rubia. Al principio pensé que solo era Rosalie, pero después pude observarla y no era ella, espere a que se fuera se supone que nadie debería verme aquí y nadie entra aquí.
Unos minutos después la chica se retiró y yo respire aliviado, baje rápido las escaleras y fui a la cocina, tome las llaves y por fin salí de esa casa que es igual de misteriosa que su dueña.
Entre a la cocina y mi madre no estaba ahí, así que me dirigí al comedor, donde me la encontré preparando la mesa para la comida. La salude y subí a mi recamara, pero antes de entrar di media vuelta y entre a mi estudio. Que afortunadamente está en el mismo piso y justo enfrente de mi habitación.
No sé cuánto tiempo estuve ahí sentado en uno de los sofás que estaban, no toque ningún instrumento de los que se encontraban ahí, solo, no se tuve unas raras ganas por entrar a ese lugar a solo pensar, exacto eso es lo único que necesitaba pensar.
Pero no sé en qué.
El sonido de la puerta siendo golpeada me sacaron de mis nada concretos pensamientos, se me hizo un poco raro que la persona que llamaba a la puerta no entrara sin avisar; ya que todos lo hacían, cuando me acerque a la puerta puede ver que era porque tenía el seguro así que lo quite y abrí la puerta para encontrarme con mi madre.
-Hijo ya está la comida.
-Okey, vamos.
Bajamos las escaleras en silencio, sabía que Esme quería preguntarme porque estaba tan callado y pensativo, como también sabía que ella no me presionaría y cuando quisiera un consejo siempre podré contar con ella. Por eso mi mamá era la persona que más amaba, me comprendía y no me juzgaba, al igual que no me agobiaba en nada y me daba mi espacio.
Entramos al comedor y puede observar que mis hermanos con sus respectivas parejas ya sentados en la mesa apunto de comer, creo que me estaban esperando. Mi padre no estaba ya que está trabajando en el hospital de la cuidad.
-Hola chicos –fue mi simple saludo.
-Hola, como has estado Edward. –pregunto Jasper, la verdad no tenía ganas de hablar con nadie.
No me mal interpreten a todos las quiero como mis hermano, solo que en este momento necesito pensar. Aunque no sepa muy bien en que.
-Bien, eso creo.
-¿Eso creo?, que te paso Edward desde cuando eso es una respuesta concreta- dijo Rosalie con tono de preocupación mezclado con burla, aunque a veces peleábamos, siempre nos hemos preocupado uno por el otro es como otra hermana, una hermana mayor y muy molesta, pero así la quiero.
-Sí, bueno no estoy de muchos ánimos creo que fue el cambio o algo así.
Entro Esme con la comida y ya nadie hablo, y si lo hicieron no me di cuenta solo me limitaba a dar pequeños bocados a la comida que tenía en mi plato y seguir pensando en todo lo que vi en la casa de al lado.
-Edward iras a la fiesta que realiza el Refaccionario por los nuevos habitantes.
-No, ya les dije que no estoy de ánimos- conteste con simpleza, lo único que quería era ir a dormir todo el trabajo mental me tenía muy cansado.
-Oh, bueno al menos nos llevarías y traerías es que queremos disfrutar y tú siempre eres el conductor designado.
Mis amigos nunca entendieron por qué cada vez que íbamos a una fiesta yo nunca, pero nunca tomaba ni una sola copa de alcohol. Y es que siempre he escuchado historias, sobre accidentes, vídeos que suben a Internet, chicos que embarazan a sus novias. Apenas voy en mi tercer semestre de mi segundo año de medicina y no deseo estancar mi vida por alguno de estos errores.
No niego que de vez en cuando me tomo una cerveza pero solo con mis hermanos y sus parejas porque sé que no hay peligro que pase algo así.
-Claro chicos, pero solo que no sea tan tarde, por favor en serio deseo descansar antes de entrar de nuevo a la universidad y atarearme con todo.
-Bueno chicos, como ustedes ya tienen planes Carlisle y yo saldremos a cenar y conocer un poco más la cuidad- comento alegre mi mamá.
A ella siempre le gusto este país y hasta ahora había podido hacer realidad su sueño de vivir aquí. Asentimos todos, y nos levantamos de la mesa, las chicas ayudaron a Esme con la mesa mientras que nosotros íbamos a la sala a ver un poco de televisión.
Solo tenía un pensamiento en la cabeza, y si, ese era mi vecina, como venía siendo desde que llegamos de aquí. Necesito terminar esto pronto. No podía permitirme seguir pensando en una persona que apenas y conozco y mucho menos interesarme como venía empezando hacer. Por qué posiblemente eso terminaría mal, muy mal. Y eso sería para todos…
Siento tanto la demora, pero estoy sin ideas de como seguir, me pareció bien poner un capitulo que ya tenia.
Espero les guste, y si quieren mas Edward´s pov, dejen su reviews.
Y quiero gradecer a las chicas que se han unido a este fic los últimos meses, gracias.
