HOLA! MUNDO! PERDONEN POR DESAPARECER DE LA NADA, PERO MI INSPIRACION HABIA MUERTO POR MUCHO TEMA DE ESTUDIO Y TEMAS DE CASA.

MOVER TODAS LAS COSAS DE UNA PIEZA ES DIFICIL Y MAS CUANDO LOS LIBROS GOBIERNAN LA PIEZA.

BUENO, LES TRAIGO OTRO MARAVILLOSO CAPITULO Y COMO SIEMPR ESPERO LES GUSTE Y ESPERO COMO SIEMPRE ANSIOSA SUS COMENTARIOS. COMENTEN ASI SE QUE FUE BUENO Y LES GUSTO O NO LES GUSTO. SIEMPRE LOS LEERE Y ME ALENTARAN A SEGUIR, COMO AMENAZAS POR CONTINUARLA MAS SEGUIDO. JEJE :P

bueno aqui va. hoy publicare dos seguidos asique espero les divierta!

los perSonajes no me pertencen y la historia es solo mia. por favor no hagan plagio. gracias y besos! AHORA A COMEZAR... 3...2..1!


Capitulo 6- Maldicion encontrada. Baile que ayuda.

Llora.

Grita.

Di la verdad de tus sentimientos.

Di las palabras y dejaras de sufrir.

Pero no dijo nada. Nada salió de sus labios mientras veía el rojo rodearla, ver llamas sin extinguirse por la lluvia. Sentirse perdida, pero sabiendo donde estaba. Sentir que el dolor en el corazón era más fuerte que los cortes que tenía.

Nada era suficiente para decir el deseo. Todo lo que podía hacer era ver y sentir…

0000….

Kagome se sobresaltó y tomo bocanadas de aire, su corazón latía tan fuerte y rápido que temió perderlo, pero sentía frio.

El sueño nuevamente la alerto y sin mirar como su kitsune se despertó corrió hacia los arboles, solo para detenerse cerca del rio que acamparon.

"todo esta bien" se dijo como una plegaria "nada te dañara, solo fue una pesadilla"

Pero el temor, la calidez de la sangre en sus manos, el aroma a madera quemada como cuerpos no la dejo. El sentir y el saborear la sangre y sudor le asustaron sintiendo las ganas de vomitar.

Tomo grandes bocanadas de aire mientras se abrazaba, frotándose los brazos en un intento de calor.

Días habían pasado con sueños similares y siempre despertar con las mismas sensaciones. Siempre con los fragmentos latiendo y teniendo un leve tono plateado que se apagaba y volver a su tono rosa.

"no entiendo" pensó mientras tomaba agua "¿que son esas pesadillas? ¿Que es ese sentimiento tan doloroso?" un sentimiento de sentir su alma ser estirada, expulsada de su cuerpo. Conocía esa sensación, al igual que cuando resucito Kikyo "¿acaso será algun presagio?"

Tomo grandes bocanadas de aire y suspiro lento, practicando sus respiraciones calmantes. Mientras Shippo viendo a su madre asustada trajo una pequeña manta y la coloco sobre sus hombros sorprendiéndola y ella lo abrazo. Necesitaba esa calma que le brindaba el pequeño kitsune.

"¿estás bien Kagome?"

"ya estoy mejor Shippo-chan, gracias"

"je, siempre estaré aquí" sonrió feliz de ser de ayuda.

"perdóname por despertarte. Que dices si te cuento un cuento como recompensa"

"¿y si bailas? Me gusta verte bailar" dijo sabiendo que la haría feliz. Su mami siempre sonreía cuando bailaba.

Pensando cual era mejor recompensa asintió, bailar siempre lavaba sus pensamientos y el creer que Kikyo podía ser algo malo era desechado mientras se preparaba.

Shippo se acomodó sobre unas rocas suaves y con su magia de zorro conjuro unos tambores naranjas y unas telas que Kagome uso como pollera y velos.

Shippo comenzó a tocar tocando un ritmo rápido pero suave, había escuchado y aprendido los ritmos cuando su mami bailaba y tarareaba mientras lo hacía.

Kagome sonrió y comenzó a moverse.

Giro sintiendo el césped húmedo por el roció de la mañana.

Sintió la suave brisa que traía los ricos aromas mientras se movía entorno al lugar.

El sonido del agua era rítmica y sonrió más cuando seguía moviéndose.

Giro, movió sus brazos y dibujo formas con las manos. Movía las caderas rítmicas mientras jugaba con la tela como un velo, también aplaudía dándole más ritmo a la música de Shippo.

Usaba los pasos de bailes individuales al girar y moverse. No tenía pareja con quien bailar, pero sonrió cuando Shippo uso su magia para convocar unos honguitos de ojos saltones que se movían al son de la música.

El grupo quienes lento despertaban se asustaron al no ver a su amiga, pero rápido se calmaron al escuchar risas y música. Sonriendo, Sango y Miroku, se acercaron para ver el final del baile de Kagome y los pequeños honguitos con Shippo tocando.

La vieron moverse en todo el claro, saltando y girando, usando la tela como parte de su baile y parecía etérea con el roció y el sol iluminándola.

Al terminar Kagome estaba más tranquila y feliz, más calmada y sonrió a Shippo quien aplaudía y a sus amigos que vio al girar en un paso.

"bailas hermoso Kagome-chan"

"un hermoso baile para despertar señorita"

"gracias, Shippo propuso bailar" sonrió ignorando su pesadilla y que Inuyasha no estaba allí. "tocas bien Shippo-chan"

"gracias Kagome" sonrió desapareciendo todo. Al poco su estómago sonó.

"creo que alguien tiene hambre, vamos a desayunar y luego sigamos con el viaje".

0000….

El sol apenas salía y sus rayos chocaban contra los arboles casi marchitos, unos suaves pasos se escuchaban y los animales corrían espantados por la sensación de muerte.

Lento siguió su camino hasta llegar a un claro donde los arboles lloraban y era oscuro, oscuro como la noche pese a las aguas cristalinas que podía verse kilómetros lejos.

Lento se acercó y cerca dela orilla siguió el camino rio arriba donde los pájaros cantaban muy suave, como si temiesen que sea escuchado por oídos no aptos para ellos.

El sol seguía deslumbrando y llegando al centro del cielo mientras seguía caminando con lentitud y no estropear y darse a conocer. Al poco donde el sol llegaba al punto alto unas murallas llegaban a su vista, rotas y con plantas decían que era viejo y antiguo.

Aceptando el lugar siguió ignorando la sensación de picor contra su piel y camino hasta llegar al centro del lugar. Un antiguo santuario oscuro donde los arboles lo rodeaban y pocos rayos de sol llegaban, matando parte de la naturaleza y ser perdido ante otros.

Llego hasta un pedestal donde los arboles no cubrían y extraño de sus ropas un trozo de cristal, un fragmento color dorado lleno de energía y lo poco con cuidado sobre el pedestal. El sol apenas lo toco en el momento justo y un rayo de luz salió a tres direcciones específicas y perdidas. Un mural de piedra con enredaderas amenazando con espinas negras, una habitación vieja hacia una pared manchada de sangre y último un pequeño templo casi destruido donde desprendía malas vibras.

Rápido vio los puntos antes de que la luz se moviese y corrió en busca de los artefactos.

El mural de piedra rasgo sus ropas con las enredaderas y manchado sus manos, saco unas piedras hasta sacar el pequeño artefacto que estaba oculto en un Sutra.

La habitación apestaba a viejo, tierra y muerte. Sangre corría por toda la pieza manchando las paredes, suelo y lo que eran fresadas de cama. De lejos vio un cadáver pero lo ignoro para seguir hasta la pared. Usando una cuchilla que tenía cerca rompió y corto la pared y la tierra que cubría hasta desenterrar un pergamino cubierto de lino violeta con patrones específicos.

Salió de la habitación que apestaba a muerte y oscuridad, fue hacia el pequeño templo. Los pilares parecían apenas sostener el techo y los escasos rayos de sol apenas ingresaban.

Dentro y un pequeño altar vio el ultimo objetos oculto tras una estatuilla de barro y hierbas.

Al acercarse noto un campo oscuro que amenazaba todo lo que quisiera tener el último objeto, pero no impidió tenerlo.

Centro un poco de su energía y usando la cuchilla rompió con rapidez el campo que desprendió un fuerte olor a maldiciones y muerte que no le afectaron.

Tomo la estatuilla y la examino lento hasta tomar el saco que estaba junto a ella y ver las hierbas.

Asintiendo todo todo y lo envolvió con un paño blanco y pergaminos para evitar que alguien sepa que buscaba.

Pronto seria el momento que cumpliría con el cometido y veía al sol moverse pasando y acechándose hacia el anochecer.

"pronto" dijo la voz.

0000….

Un fuerte latido llego a Kagome mientras terminaba de exterminar un youkai pequeño pero muy molesto que buscaba los fragmentos de la perla luego de almorzar y caminar durante horas.

Uso su campo para camuflarse y lanzar unas flechas cuando un fuerte latido lleno su cuerpo como si fuera una advertencia y se desconcentro lastimando al youkai insecto.

"maldita" chillo el que se parecía un escarabajo. "me las pagaras"

"no lo creas insecto" gruño Inuyasha usando a Tessaiga eliminado la amenaza.

Este chillo al final y el grupo tomo largas respiraciones luego de la pelea.

Sango termino con unos tipo polillas muy molestas que impedían ver a sus amigos, mientras Miroku tuvo que lidiar con otro que parecían serpientes junto a Inuyasha, Shippo se quedó junto a Kagome protegiéndola con su fuego y mejorando sus trucos para lastimar a cualquiera que lastime a su mami.

El grupo asintió y Miroku expandió sus poderes en busca de amenaza. No había nadie.

"estamos a salvo" suspiro enderezando sus ropas.

"keh! Malditos, creen que podrán conmigo."

"gracias Inuyasha" sonrió Kagome eliminando su campo y abrazando a su amigo "nos salvaste otra vez."

"keh! Claro moza que puedo. Solo eres débil. Ese campo apenas duro"

"bueno, hice lo que pude" bufo molesta separándose y poniendo una mueca en su rostro. "recuerda que aún no me adapto al arco y flecha."

"eres una miko y esas son tus armas. Aprende a usarlas y mejorar. Tenías a ese youkai cerca y apenas lo lastimaste"

"¡me desconcentre!"

"¡¿qué otra cosa es más importante que la lucha moza?!"

"¡no me grites y no me digas moza!" grito pateando el suelo y apretando los puños. Ahora estaba enojada "¡tengo nombre y es Kagome! Lo sabes. Úsalo"

"¡te diré como quiero moza. Solo eres débil, si no fuera por mi o el enano no vivirías, ninguno viviría!"

"¡¿cómo dices?!"

"calma mis amigos" intervino Miroku. "en la discusión uno no llega a nada, debemos relajarnos…"

"no te metas Miroku" gruño Inuyasha volviendo a la miko. "sabes aque digo, eres débil, debes mejorar. Kikyo era mejor, ella hubiera eliminado a todos con sus flechas."

"¡no soy Kikyo!" grito con un toque triste, odiaba que la comparen, lo detestaba y lágrimas amenazaban con salir pero no lo dejo, estaba muy molesta. Continuo gritando "si tanto quieres a Kikyo porque no está aquí. Yo soy la que esta con ustedes, soy tu amiga y hago lo que pudo. No soy Kikyo ni una miko con entrenamiento"

"¡pues deberías para ser como Kikyo!"

Kikyo. Kikyo. Siempre kikyo. Siempre ella. Siempre era la primera en la cabeza de Inuyasha, siempre era la que buscaría en comparación. Siempre Kikyo sería la miro más poderosa, la más hermosa, la mejor de todo.

Era suficiente en aquel pueblo que pasaron al buscar provisiones para el almuerzo y que le digan que la sacerdotisa Kikyo ayudo con un espíritu molesto y curo a unos ansíanos hacia unos días. Al verla habían creido que era ella por cómo se veía, pero al notar sus ropas creyeron que era otra maldad, al verla usar apenas sus poderes cuando Miroku le indico en una pequeña práctica susurros de que no era fuerte como la anterior miko llegaron a ella. No serbia, no era fuerte; era un estorbo.

Lagrimas habían querido salir en todo ese viaje pero los detuvo al ver la sonrisa de Inuyasha cuando Kikyo era nombrada y ella estaba cerca, no quería que la viera débil, debía ser fuerte y ahogo sus emociones para sonreírle y parecer feliz.

Shippo no lo había tragado porque apenas salieron del pueblo comerciante e ir en busca del fragmento, le pidió bailar. Bailar para calmarse y no sentirse triste.

"¿acaso ese sueño era para decirme que no soy tan fuerte como Kikyo que todos esperan?" había pensado.

Discutir con Inuyasha era poco cuando almorzaron y Kagome bailo para Shippo y sus amigos, ignorando por una vez la mirada de Inuyasha y centrarse en sacer su dolor y mostrar felicidad por el pequeño del grupo.

Bailar árabe con un ritmo más rápido y moverse más veloz sin desplazarse por todo el lugar. Usando unas telas que dio Miroku y unas castañas que dio Sango con conchas de almejas para dar más sonido.

Bailo moviéndose con fuerza, salando y girando. Aplaudiendo y usando las caracolas para dar más sonido y acelerar unos pasos.

Uso la misma coreografía la mayor parte y cambio unas pocas cuando sentía resbalar por usar calzado en lugar de pies conectados a tierra.

Su falda era corto que uso una larga tela atándola como una falta y dejando el resto colgar y ser movido por el viento y el baile.

Durante esos momentos que se movió como una ráfaga de viento fuerte y mover sus brazos como agua se sintió en paz y dejar todo mal pensamiento.

Ahora, ahora solo quería volver a sentir paz pero parecía no poder.

Inuyasha se fue refunfuñando cosas que sabía que era su culpa y debía ser más como su encarnación. Pero no podía. Ella habría nacido con poderes miko pero nunca fueron útiles, nunca tuvo que usar armas para luchar, nunca tuvo que correr por su vida. Su única preocupación durante 15 años era ser feliz, tener buenas notas, vivir y reír con sus amigos y familia, buscar un día una pareja y ser feliz como sus padres. Pero todo se destruyó por aquel demonio que quiso la perla y la rompió.

Mientras veía a Inuyasha irse se preguntó si era tonta por romperlo y no irse y dejar todo. Pero no podía, era su deber, ella lo causo y ella debía arreglarlo.

"¿estás bien señorita Kagome?"

"Kagome-chan, tranquila. Déjalo ser. Sabes cómo es"

"es cierto, además estamos cerca de la luna llena. Sabe lo mal humo que nuestro amigo Inuyasha se pone. Oh, solo grita como perro" suspiro Miroku y su mano serpenteando llego a su destino y recibió una gran bofetada.

"¡monje pervertido! No haga eso en un momento así y ahora"

"pero Sangito… ¿eso significa que otro día puedo?" sonrió.

Sango sintió su cara arder y tartamudear ante las palabras que se confundieron. "yo… no quiero… es decir… yo… este…"

Shippo ignorando a la pareja se centró en la miko que era su amada madre y en sus sentimientos. Su aroma rico tenía tristeza y melancolía. No le gustaba y se molestó con Inubaka quien siempre dejaba con esos horribles aromas a su madre y su aroma a perro mojado que tenía. No le gustaba. Su mami debía tener un rico aroma a avellana y lluvia de primavera, siempre su aroma lo relajaba y era rico y suave como ella, por eso no le gustaba a esos aromas amargos y agrios que desprendía.

"todo está bien Kagome. Tú eres fuerte. Yo apenas pude con unos pocos."

"oh, Shippo, pero si lo hiciste bien. Mas mejorando en tus trucos" sonrió alentando al pequeño. Su tristeza no debía ser contagiosa "fue mi culpa por desconcentrarme, perdóname, casi te pongo en peligro".

"estaré bien. Seré como el cuento, un caballero para cuidar a la princesa"

"¿y quien sería esa princesa Shippo?" sonrió divertida.

"pues tú, hasta que venga el príncipe y seas feliz para siempre."

"¿asique mi príncipe de armadura brillante?"

"y luchare con él para que sea muy fuerte para que te cuide y ser muy, pero muy feliz" decía expandiendo sus bracitos señalando lo grande de feliz que quería que su mami fuera. El lucharía con todos los que quieran a su mami y los probaría para que sean fuertes y la protejas de todo, incluyendo Inubaka y que la amen mucho, como Kagome sabia amar.

Sabia de Kouga, el príncipe de los lobos, que quería a su mami para ser su compañera, ser su mate para siempre, pero sabía que Kagome lo veía como un gran amigo y a la manada de igual manera, además no le gustaba que Kouga nunca lo deje estar con su mami cuando estaba cerca. No, la persona que quisiera a su mami debía ser fuerte, que la ame y que lo quiera a él también porque no se separaría de su madre y Rin tampoco.

Recordando a la pequeña niña que ahora eran hermanos secretos, pensó en Sesshomaru. Era un youkai fuerte y poderoso, derrotaba a todos aun si perdió un brazo, luego de contar y saber cómo fue, pero también tenía poder y nadie lastimaría a su mami, cuidaba a Rin mucho y eso era un favor; pero habia algo que faltaba y eso era el amor. Su mamá Kagome debía ser muy amada y ser muy feliz.

"Rin piensa en Sesshomaru-sama como su papá en secreto y ahora Kagome es como nuestra mamá… ¿será que Sesshomaru-sama será mi papá y pareja de mamá?"

Su pequeña mente siguió pensando en las posibilidades y posibles candidatos para su mamá, mientras ella sonrió y abrazado a Shippo fue a sus cosas y calmar a sus amigos para buscar refugio para la noche que se avecinaba y provisiones.

"creo que si seguimos la carretera veríamos un pueblo comerciante, es popular y tendremos variedades. Deberíamos ver si unas posadas serian disponibles"

"sería bueno bañarse y dormir cómodas, ¿verdad Kagome-chan?"

"si, una cama y un rico baño suenan muy bien" sonrió feliz ya lista para esas delicias.

"así se dice. Bueno vamos"

"vamos señoritas"

0000….

El viaje fue largo y llegaron cuando las luces del sol se ocultaban detrás de los árboles y los faroles del pueblo comerciante se prendían. Algunos se iban al finalizar sus negocios y otros seguían y llegaban nuevos.

Había tiendas y tendederos vendiendo telas, artesanías, piezas de demonios como armas, otros artículos de protección y alimentos. Los locales vendías alimentos para viajeros y posadas, como al fondo un distrito donde los adultos iban a divertirse con parejas y pasar una noche caliente.

El grupo se adelantó ocultando a Shippo entre unas telas y los fragmentos resguardados bajo su uniforme.

Vieron la gente regatear precios y otros comprar. Había tienda de baratijas y lindas ropas y preciosas telas, algunas mejor por la época fría que se avecinaba.

"wow de noche es bonito" dijo Kagome viendo los mercados.

"si, también venden buenas piezas para hacer armas" dijo Sango viendo unas garras de lagarto youkai que serviría como cuchillas.

"también comida" dijo Shippo ocultando sus características humanas con su magia y cubierto por si acaso. "mira, Kagome, venden esos cascabeles como el cuento. Esa bailarina…"

"cierto, se parecen a los que use en el festival y el cuento de la mil y una noche"

"ese cuento aún no termina. Voy por el 1… 4… mmm… ¡8!"

"bueno, otro día otro cuento será."

"¿monje Miroku, tenemos plata para buscar una posada o alimentos y luego acamparemos?"

Aun si quisieran, era Miroku quien manejaba la plata del grupo. Inuyasha prefería cazar y alejarse de los que susurraban que era un hanyu, Sango tenía sus pertenencias de demonio y podía perderlo entre ellos y Kagome tenía muchas cosas en su bolsa amarilla que podía no encontrarla durante todo el día, ya habían probado y tardado en encontrarlo, luego de sacar la mayoría de las cosas.

Miroku sonrió y extrajo de sus ropas una bolsa negra con hilo rojo atado en sus ropas para evitar extraviarlo, incluso en las peleas.

Pero la bolsita pesaba poco y rogaban que al abrirlo era suficiente para una posada.

Contaron el dinero y un largo y pesado suspiro llego al grupo.

"es poco. No comerciamos hacia días"

"no tenemos para la posada y poco para alimentos"

"tampoco para hacer armas y los alimentos de Kagome-chan se acabaran si debemos viajar más lejos."

"es cierto, el pueblo más cercano está a más de tres días de viaje. Dudo que Inuyasha quiera su ramen terminado para esos días"

El grupo suspiro y conto el dinero. Tal ves regatear podía funcionar, pero era mejor de día que de noche cuando ahora al luz natural moría y las linternas se prendían.

"señorita, nosotros veremos si podemos regatear algunos alimentos y artículos para una posada."

"veré que no haga tonterías, espérenos aquí Kagome-chan, Shippo-chan."

"bueno, esperaremos"

Kagome vio a sus amigos irse y ahogo otro suspiro. Volvía a sentirse una inútil, dejándolos en recolectar dinero o alimentos.

"debía haber traído más cosas" pensó y suspiro.

"Kagome, porque Miroku no usa el truco del demonio y energía maligna como siempre"

"lo usa cuando no hay mikos o buena energía cerca, o cuando hay terratenientes y tener buenas posadas. El pueblo es calmado, pero hay una estatuilla en la entrada que desprende buena energía, leve pero buena, suficiente para espantar un mal espíritu."

"¿entonces…?"

"entonces si aparece uno, pensaran que fuimos nosotros quien lo trajimos. Creo que fue bueno que inuyasha no haya venido con nosotros."

"oh… ¿entonces qué hacemos?"

Ambos vieron al grupo y ver cómo la gente venia y seguía. Algunos los ignoraban ya que parecían una madre y su hijo, y otros veían a Kagome con mala vibra. Su uniforme mostraba sus largas y torneadas piernas y se posaba en los lugares justos para mostrar su buena figura que tomo mientras caminaba por todo Japon y peleando.

"A veces odio mi uniforme" pensó suspirando.

"Kagome… mira a ese señor". Su voz saco de los pensamientos a Kagome y vio a un señor al otro lado de la plaza tocar una shamisen con calma y maestría. Vieron algunos viajeros detenerse para escuchar y dejar unas monedas "podríamos hacer eso"

"no toco instrumentos Shippo y dudo que los que apenas conozca sean bien vistos aquí y ahora" pensó en el piano o violín.

"pero podrías bailar. Te sale muy bonito, seguro también podemos conseguir unas monedas, así ayudamos a Sango y Miroku" sonrió en su brillante idea. El aroma de su mami era amargo por no ayudar y el también asique pensó y supo que sería bueno.

"soy una miko, dudo que sería bien visto si bailo."

"podías bailar cuando paso el festival. Era muy bonito" sus ojitos brillaron al recordar el baile "y yo ayudare con su tambor"

"bueno…" pensó pero la brillante sonrisa y ojitos de Shippo la convenció "ok, pero debería usar otras ropas."

"el kimono estaba dentro de tu mochila"

"cierto"

La plaza se llenó de gente que paseaba o algunos pocos comerciantes. Algunos ya no querían regatear por no confiar mucho en su escaza vista y otros eran para mayor precio. Los vegetales no eran comerciados a otro precio pro la época y el cultivo, por lo que Miroku y Sango suspiraron cuando apenas podían hacer cosas.

"Tal vez deberíamos buscar un rio cerca y ver" suspiro Sango. Creía que si dormían en una posada Kagome estaría más tranquila y olvidaría la discusión con Inuyasha y ella estaría más cómoda dormir bajo techo. "dudo que podamos hacer otra cosa"

"con la plata podíamos comerciar al amanecer y algún vegetal. La señorita Kagome sabe hacer unas deliciosas comidas con lo que tome" sonrió recordando la calabaza que comercio y un rico estofado de calabaza fue la delicia de ese día.

"bueno, mejor los buscamos y veremos que hacer monje Miroku"

Ambos asintieron y se encaminaron a donde dejaron a sus amigos y preciada amiga. Sin embargo no los vieron y preocupados comenzaron a asustarse. ¿La habían secuestrado, alguien la siguió, se perdió?

Sus dudas fueron escuchadas cuando un grupo de adolescentes corría hacia un punto de la plaza donde el hombre de la shamisen había tocado y se acercaron al escuchar un ritmo familiar de tambores.

Al acercarse y moverse entre la gente reunida vieron un velo moverse y unos cascabeles sonar hermosos.

La gente estaba maravillada ante la extraña bailarina que cubría sus ojos con un velo verde agua y lo usaba mientras bailaba, sus delicados dedos tenían abanicos y los usaba moviéndose y reír. Los cascabeles sonaban al mover sus pies que eran amarrados con cintas y darle un suave sonido.

Todos estaban hipnotizados ante tales pasos suaves pero hermosos, algunos más sensuales y otros feroces como si fuera fuerte o doloroso.

El pequeño niño que estaba cubierto por un mismo velo que la bailarina sonrió al público y seguía tocando el mismo ritmo. Cerca suya tenía una lata donde siempre guardaba sus crayones y pinceles, que ahora estaban sobre una tela dentro de la mochila amarilla, y la gente dejaba monedas y otros algunos alimentos para comer.

Kagome siguió danzando sintiéndose mejor. Bailar era su vida y siempre lo seria. Sonrió y sintió su poder cosquillear todo su ser, pero era bueno, nada malo pasaría y siguió danzando sin saber que con su poder ponía un poco más de fuerza a la estatuilla para espantar malignos espíritus sin dañar a los buenos, incluso para los ladrones espantaría.

Al terminar y callar los cascabeles la gente aplaudió como una ola de alegría y alentar a otro baile, otros dejaban monedas y se iban al finalizar la bella bailarina que seguía sin dejar que nadie viera su rostro completo, solo su cabello negro y cascabeles eran vistos.

Al poco al gente se fue y Miroku y Sango fueron a su amiga quien sonreía al público y Shippo corría con su latita y llenaba de monedas que algunos le daban, una señora hasta le dio unas pocas frutas creyendo que eran una madre y su hijo.

"su baile fue muy hermoso jovencita" dijo una anciana feliz.

"gracias señora, soy feliz de que os haya gustado" dijo Kagome haciendo una reverencia.

"tiene gran poder, jovencita.

"¿perdone?"

"una joven miko por lo que noto" dijo y sonrió suave ante la cara estupefacta de Kagome "descuida jovencita, soy una sanadora y noto su energía. Muy pura y hermosa, no creía que podía mostrare bailando."

"gracias por no decirlo, me gusta estar tranquila"

"comprendo linda. Ten, esto. Por tu bello baile" dijo entregando una bolsa "buenas noches"

Kagome vio tras su velo a la anciana irse lento y la perdió entre la gente. Rápido sintió unos brazos rodearla y reconoció al voz "bailaste hermoso Kagome-chan"

"es verdad señorita, baila magnífico"

"gracias. Fue idea de Shippo, queríamos ayudar"

"ayudamos mucho" rio Shippo mostrando su lata que intentaba cerrar pero no quería "con esto podemos ir a una posada y comer mucho"

"debemos ahorrar para una futura posada Shippo"

"si Kagome"

"fue una gran idea. Perdone por dejarles todo el trabajo"

"no te preocupes Miroku. Siempre son ustedes quienes se encargan, queríamos ayudar"

"bueno, ahora a buscar un buen ligar, comida rica y una buena cama para este día" sonrió Sango.


Bueno aqui termino este cap! pondre el siguiente apenas termine sus toques! espero les guste!

buenas noches! .Sakurai.