Oh Vaya!

Disclaimer; todo le pertenece a Rowling y a Meyer

Es un poco corto, pero espero y lo disfruten, ya pronto viene lo que estamos esperando.


Capítulo 7.

La navidad llegó, Harry envió sus regalos y cartas por paquetería muggle, ya que no tenía lechuza, tenía regalos para sus recién casados amigos, para Neville, Luna, Ginny, para la toda familia Weasley, para su ahijado y para Andrómeda, supuso que si le enviaba algo a Narcisa lo iba a tirar al fuego por "corromper los principios de su hijo", pero se encogió de hombros mentalmente, había conseguido un brazalete en la India exclusivamente para ella.

Habían tenido que ir a un viaje rápido a Port Angels para comprar los regalos de los que ahora eran sus amigos.

Harry le compró a Bella un suéter tejido, de un color azul eléctrico había visto que le quedaba muy bien ese color a su piel, le había puesto un hechizo calentador e impermeable permanente, a Jacob le compro una chamarra de cuero negra, parecida a las de ellos, con un hechizo irrompible y expansible, por si alguna vez se transformaba cuando la tenía puesta. A Charlie le regaló un juego de pesca de lujo con todos los equipamientos, a Bill una radio portátil para que pudiera llevar en su silla de ruedas. Para el resto de la manada había comprado navajas Victorinox en Madera con él respectivo nombre de cada uno de ellos tallado mágicamente para que no se desgastaran.

Draco, siendo Draco, le regaló una cadena de oro blanco muy delgada a Bella, ya que sabía que no le gustaban las ostentaciones, con un dije discreto, muy bonito y elegante con las iníciales de Bella de marca Bvlgari y un perfume Chanel No. 5, a Jacob le había regalado una bufanda Gucci gris, Charlie recibió una corbata de Oscar de la Renta y Bill una pipa de madera negra, no sabía si el señor fumaba, pero pensaba que se vería muy bien con él. E hizo lo mismo que Harry a todos los de la manada les regaló unas carteras Diesel que iban con el estilo de los hombres lobo.

La mañana de navidad Harry despertó emocionado, quería abrir sus regalos, así que fue a la habitación de Draco y literalmente lo arrastro fuera de la cama hasta la planta baja donde los esperaba un árbol de navidad enorme, con regalos alrededor.

Harry cogió los suyos, abrió primero el de Ron y Hermione, que era una cajita muy pequeña, la abrió extrañado, ya que ellos nunca le regalaban joyas ni nada parecido, pero lo que encontró fue una escoba en miniatura una Saeta de Fuego Revolution, no podía creer que se había olvidado de volar en todo ese tiempo, estaban tan desapartados del mundo mágico que lo sorprendieron, en su carta le contaban que los dos ya estaban trabajando, que les iba muy bien, Hermione se estaba poniendo enorme y que las cosas estaban tranquilas en el mundo mágico. Los Weasley, le enviaron su suéter de punto obligatorio, los dulces y un paquete surtido de Sortilegios Weasley. Neville le había enviado una planta floreada, según decía repelía las malas energias, Ginny le envió una posión que ella había inventado para que controlara su cabello, Harry solo se rio, y por parte de luna había recibido su cupon anual para que le llegaran los números de El Quisquilloso, así como un portarretratos donde la foto era un cuadro Verde. No quiso entender la mente de Luna.

Teddy, su ahijado de apenas un año y dos meses, le había enviado un dibujo hecho por él, donde había una pantera que cambiaba de color cada dos por tres. La carta decía que Andrómeda lo había encantado para que hiciera eso. Andromeda le envió una foto donde salían James y Sirius abrazados, y dijo que la había encontrado entre sus cosas mientras limpiaba el desván de su casa.

Harry al no saber que regalarle a Draco, le compró un espejo de mano antiguo, y Draco al no saber que regalarle a Harry, le compró un cepillo del mismo estilo que el espejo que Harry le había regalado.

La navidad era fría y húmeda como siempre en Forks. La cena de noche buena iba a ser en su casa, en el jardín, habían puesto hechizos de calefacción en toda la casa y sus terrenos. Adornaron el jardín con luces navideñas y hadas que había encontrado cerca, todos los arbustos y árboles estaban iluminados y algunas hadas se paseaban entre el pasto, ante los ojos de los muggles estas se veían como luciérnagas, pero para los magos y licántropos se mostraban como eran.

Los primeros en llegar fueron el jefe de policía y Bella para felicidad de Draco y diversión de Harry y les hicieron pasar al jardín y escucharon sus Oooes y Wowes.

-Esta hermoso!! Y vaya! pero que extraño, aquí hace calorcito- expresó Bella

-Sí, a nosotros se nos hizo extraño también, hace rato venimos al jardín para ver si le hacía falta algún arreglo y nos encontramos con que estaba agradable el ambiente- contesto Draco pareciendo desconcertado. Sabía que a Bella no le gustaba el frío y le gustaba cenar bajo las estrellas, por eso se había tomado esa molestia. – y decidimos que si seguía así por la noche, aquí íbamos a cenar.

-Oh! Pero qué suerte, me encanta cenar bajo las estrellas- Draco sonrió para sí mismo.

-Jefe Swan, le gustaría algo de tomar?- Le preguntó Harry

-No muchas gracias james, así estoy bien.

-Bella?

-No, no tomo Jamesy- le contestó Bella, ese apodo le había ganado carcajadas por parte de Draco. Que en ese momento trataba de no convulsionarse al ver la expresión de Harry.

-Ummh.. Bella, es necesario que me digas así?

-Vamos Jamesy, se escucha tierno

-Pero Bella…- dijo Harry con ojitos de corderito degollado

-Ya déjalo James

-Claro como a ti no te dicen "Jamesy"

-No, él tiene el suyo y es estibi – dijo Bella sonriendo

Harry solo arqueó una ceja y Draco frunció el ceño.

-Vaya estibi, no lo sabía

-Cállate Evans.

Se escucho el timbre de la puerta –Yo voy- dijo Harry

La manada entera paso al jardín, junto con Bill, seguido de Emily (la chica de Sam) cargando a Claire (la niña de la que se había imprimado Quil), luego estaba Kim la chica de Jared.

Todos se sentaron en la mesa platicando, riendo y admirando la decoración del jardín. Aunque casi todos sabían que Harry y Draco eran magos, nadie lo aparentó.

Draco había tomado la decisión de decirle a Bella toda la verdad esa noche, Harry no se lo iba a impedir, pero le rogó a Merlín que Bella entendiera y no la tomara contra su rubio amigo por haberle mentido.

Eran casi las dos de la mañana cuando Draco se llevó a Bella cerca de la piscina, donde había unos asientos donde se sentaron.

-Bella, tú confías en mí?

-Si estibi porqué lo preguntas?- pregunto Bella algo desubicada

Draco tomó un largo suspiro. –Bella necesito que sepas algo, me gustas mucho, muchísimo en realidad, si no fuera demasiado pronto te diría que estoy enamorado de ti.

-Oh! Esteban…

-Déjame terminar Bella, por favor-. Bella asintió – Por eso porque te quiero y me gustas, quiero que sepas toda la verdad acerca de mí, y que si después no quieres volver a verme lo voy a entender, no quisiera ilusionarme con algo que puede que no ocurra. Aquí voy-. Dijo, y luego tomó aire.

-Bella Swan, yo no me llamo Esteban Malluri, mi nombre real es Draco Malfoy, vengo de Inglaterra, llegué aquí por el destino, estaba viajando con James, que su nombre completo es Harry James Potter Evans, pero casi nadie lo conoce con esos nombres, para todo el mundo es Harry Potter solamente. Como te decía, estábamos viajando alrededor del mundo, nuestro viaje estaba a punto de acabar, y Harry y yo queríamos conocer gente, conocerla de verdad, poder decir que teníamos amigos aparte de los que tenemos en Inglaterra, queríamos vivir como personas normales un tiempo, y si no funcionaba nos iríamos tan pronto nos diéramos cuenta.

-Llegamos a La Push, no te mentiría que me sorprendí al ver que había hombres lobo en este lugar- Bella abrió los ojos, ella pensaba que solo ella, los ancianos de la reserva y las personas de las que estaban imprimadas los lobos lo sabían, ah! Y los Cullens, pero ellos porqué? Se había sorprendido al saber que no era su nombre real aquel, pero era algo que podía aguantar, era solo un nombre, bien podría haberle dicho un apodo y no haberle dicho su nombre real, eso la tenía sin cuidado, pero esto… -Bella? – preguntó Draco al ver que Bella se había quedado muy quieta, con los ojos abiertos y no lo estaba viendo.

-Disculpa, continua-. Le contesto regresando al presente.

-Bien, te digo que nos sorprendió mucho el hecho que hubiéramos encontrado hombres lobo, y por la curiosidad al ver que no eran peligrosos decidimos hablar con ellos, y nos sorprendieron, son muy agradables y sociables. Por eso cuando llego Jacob a su casa nos sorprendimos más aún al ver que él era el líder y no Sam, él desprende ese algo que sólo los líderes natos desprenden sabes?

-Pero Bella, al verte, yo simplemente me quede mudo y paralizado, nunca antes había visto a una mujer cómo tú, me gustaste desde el primer segundo que vi tus ojos chocolate, y en ese momento decidí que nos mudaríamos a Forks, no importaba si Harry no quería, tenía que conocerte, y descubrí que eres la persona más interesante y encantadora del mundo.

-Te preguntas cómo es que supimos que los de la reserva eran licántropos, púes bien, lo sabemos porque percibimos la magia que los rodea. Te sorprende que este calientito aquí afuera, mientras que cuando sales de nuestra casa sentirás un frío muy crudo típico de Forks, también te sorprenderá el hecho de que estemos matriculados en la escuela de un día para otro y que la casa la hallamos adquirido en solo una mañana y hallamos comprado los muebles y los hallamos acomodado en el mismo día.

-Bella lo que te quiero decir es que Harry y yo no somos personas normales como tú piensas. Bella nosotros somos magos, hacemos magia, podemos aparecernos y desaparecernos de cualquier lugar, podemos hacer levitar cosas y hacerlas aparecer, es por eso que hay tantas anomalías en nosotros. Porque mi magia te reconoció como la persona indicada para mí, porque yo me perdí en tus ojos y cabello, por eso es que no dejo de pensar en ti y por eso tenía que decírtelo. Si no me disculpas por no habértelo dicho antes, te aseguro que te comprenderé, si no me quieres volver a ver, Harry y yo nos vamos mañana mismo de Forks... Bella dime algo.

Así que eso extraño que sentía que rodeaba a James y a Esteban… a Harry y a Draco era magia, es por eso que su moto a pesar de haber estado viajando por todo el mundo no se le podía ver un solo rayón, por eso mismo que habían logrado arreglar la casa de un día para otro, ya que nunca vio a nadie arreglándola, no es que pasara todos los días por ese rumbo antes, pero mínimo dos veces por semana y ese tipo de arreglos tardaba un mes con trabajadores de arriba abajo en la casa y los jardines y nunca los vio, por eso no tuvieron problemas en matricularse en la escuela. Oh vaya! Ahora lo comprendía.

Bien, no le gustaban las mentiras, pero ya se había confesado, en menos de un mes y eso era algo que le agradecía, tenía en cuenta que tal vez no era muy fácil haberle dicho eso, y eso hizo que ella se sintiera mejor al saber que le daba esa confianza, y wow! Ella le gustaba a ÉL! Bueno él también le gustaba a ella, pero saberlo era casi mágico. No era lo mismo que con Edward, con él había sido todo muy difícil y enredado, pero con Draco todo era fácil, como si fuera lo correcto, y eso le agradaba, Draco no tenía miedo de lastimarla, aunque sí quería protegerla, no sabía cómo manejar eso, el recuerdo y la herida que Edward le había dejado eran muy grandes… espera! No había pensado en Edward desde hace mucho, de hecho sólo el día en que los habían invitado a comer y este día, pero en todos los demás no, no es que pensara en Draco todo el tiempo, pero si gran parte de él, desde el día que lo conoció no había vuelto a tener pesadillas y había podido dormir bien.

Oh vaya! Draco era su media naranja como Harry se lo había insinuado!!! Saberlo era algo llenador, algo mágico, algo que la hacía sentirse demasiado feliz cómo para ser saludable.

Bella miró a Draco con ojos luminosos y sonrisa radiante, Draco se sintió desfallecer ante esa vista.

-Supongo que ahora te tengo que cambiar el apodo- dijo Bella por fin frunciendo el ceño, pero con aire divertido.

Draco abrió los ojos como platos, no cabia en felicidad, su cuerpo era demasiado pequeño para tanto, lo único que pudo hacer fue abrazar a Bella y cargarla y dar vueltas con ella en brazos, riendo como estúpido, bueno Bella no se quedaba atrás, también reía como histérica.

Todos los observaban, y todos los que pudieron oír la conversación estaban asombrados y felices, nunca antes habían escuchado hablar con esa preocupación al rubio vanidoso y engreído, no es que le callera mal a la manada, solo hacían ver los hechos. Y escucharlo así y luego verlo saltar como pulga con Bella en brazos era algo desconcertante. Harry al igual que Jacob sonreía de oreja a oreja, parecía tan feliz como la pareja que se estaba besando con devoción cerca de la piscina, ante las miradas divertidas de todos excepto de la de Charlie que fruncía el ceño.

Al ver que no se iban a separar pronto y Charlie quería golpear a Draco, Harry decidió intervenir.

-Ejem… Drake, si no quieres que Charlie venga a golpearte te sugiero que sus arrumucos a partir de ahora sean fuera del alcance de su vista.

Los dos se separaron, Bella se sonrojó como tomate y Draco solo sonrió, sin tomar en cuenta el apodo con que lo había llamado Harry.

-Vamos con los demás – Bella asintió y tomó la mano de Draco comenzando a caminar y Harry los siguió.

Harry y Draco se quedaron despiertos observando el amanecer luego que todos se fueron.

-Harry, tengo que agradecerte por haber llegado a ese café y saludar a Luna, nunca habría conocido a Bella si no fuera por ti.

-Vamos Drake, sé que hay un Slytherin debajo de esa cursilería.

-Harry no me entiendes? Dejaría de ser Slytherin, NO, dejaría de ser Malfoy, dejaría la magia para siempre, Merlín! dejaría a mi Harley solo por Bella, Harry, ella es lo más maravilloso de este mundo.- Harry sonrió, estaba muy feliz por Draco, enserio que lo estaba, pero no podía dejar de sentir celos al ver su felicidad, él era feliz, Merlín! sí que era feliz, pero no tenía eso que Draco tenía, él también quería a alguien a su lado, alguien que le hiciera sentir de esa forma que Bella hacía sentir a Draco.

-Harry, eres el hombre más maravilloso que conozco, tienes una calidez única, haces sentir bien a cualquiera con tu presencia, eres tan especial y único, no podría compararte con nadie, nadie te llega ni a los talones, eres grandioso y magnífico, se que alguien va a llegar a ti, y podrás sentir todo lo que estoy sintiendo ahora. La persona que este a tú lado será sin duda la más afortunada del mundo, que eso no te quede duda. –Draco lo tenía tomado de las manos, podía ver la tristeza en los ojos de Harry, estaban frente a frente, Draco recargo su frente con la de Harry, y le acarició la cabeza. –Harry, no estés triste por favor, tu media naranja no debe tardar en aparecer.

-Y si nunca la conozco Draco? Qué tal si no encuentro siquiera mi media toronja?

-Vamos Harry, eres el mago más poderoso y testarudo, te aseguro que tu magia es igual que tú, y ella hará mover los océanos para que tú puedas estar con tu pareja te lo aseguro. –Harry no pudo evitar sonreír, ese rubio sí que lo hacía sentir bien.

Buscó sus labios, y se besaron, no era un beso de lujuria, no había pasión, solo cariño, era un beso dulce, era un beso que su amistad podía compartir sin sentir remordimientos, era cariño puro, sin malicia. Sólo eso, porque las caricias con las manos no eran suficientes. Se separaron y Harry comenzó a llorar, Draco solo lo atrajo hacía él, y lo sostuvo, lo abrazó no supo cuanto tiempo, Harry necesitaba desahogarse, tenía mucho tiempo estando solo, y después de la guerra no había tenido la recompensa que él deseaba, lo único que lo hiciera sentir completo.

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El año nuevo llegó sin ninguna novedad, solo el hecho de que pronto comenzarían las clases, y Harry y Draco compraron los libros, libretas y lapiceros, Draco nunca había visto esos tubitos con tinta adentro, sin duda eran mucho más prácticos que las plumas y los tinteros, tenía que reconocerlo, los muggles en ese aspecto les ganaban a los magos con creces y las libretas le gustaban mucho más que los rollos de pergamino sin duda.

La relación de Draco y Bella era demasiado tierna y cursi para la salud de los que los rodeaban, pero no era de esas enfermizas, donde el mundo de uno era el otro. Harry y Jacob ahora se podía decir que eran mejores amigos también, pasaban mucho tiempo juntos, los magos junto con Bella bajaban seguido a la reserva y Jacob iba mucho a casa de los magos, los demás de la manada a veces lo acompañaban, y se metían a la piscina que gracias los hechizos adecuados se mantenía a una temperatura agradable, no que los lobos lo necesitaran, pero Harry, Draco y Bella seguro que lo necesitaban.

Harry y Draco se fueron a dormir esa noche un poco ansiosos, al día siguiente irían a su primer día de escuela muggle juntos. Ambos habían recibido los avisos de Bella;
Serían el centro de atención por todo el semestre
Jessica y todas las de su grupito tratarían de conquistarlos y sacarles todos los chismes posibles
Mike y sus amigos les harían rumores vergonzosos y tontos
Los profesores los pondrían a prueba desde el primer día
Y en general que todo el mundo tendría los ojos en ellos.


N/A: No tardé tanto como había pensado y eso me hace feliz.

Espero no tardar mucho para el próximo! =) Pero estoy muy atareada con la escuela incluso los fines de semana.

Review?