N/A. Bueno, no puedo dar ninguna razón, pero en mi mente se ha instalado la temporal obsesión de hacer un suave Remus-Bellatrix. Me apetecía escribir algo, y como no quería seguir mis fics largos, pues me dije "venga, a hacer uno cortito que pueda terminarlo rápido para subirlo". Fui a ver mis proyectos one-shot y me encontré con un reto que propuse yo misma en los Weavers, que era justamente de esta pareja. Como el reto era demasiado largo, pues me dije "una viñeta!", y aquí estoy U.U Es irremediable... una vez más, los fics cortitos me consumen.

Joanne

SAÑA

VII. Rojos

No es raro ver que muchos alumnos miran a los Merodeadores. Sí es raro sorprender a Bellatrix haciéndolo, pero lo hace, y a menudo.

Su mirada no es de admiración.

Mira con asco a Potter, el gran y noble amigo, el verdadero Gryffindor, por haber comido la cabeza a su primo. Mira entonces a Sirius, con odio y puede que decepción, por haberlos avergonzado, convirtiéndose en un traidor a la Sangre. Mira con interés a Pettigrew, porque sospecha que es tan cobarde que posiblemente pueda manipularle con sencillez. Y, finalmente, sus ojos grises se detienen en Lupin.

A él lo estudia con gran atención.

Sabe que guarda un secreto, un secreto oscuro, uno que le intriga poderosamente. Sabe que Sirius le protege especialmente, y eso la incita aún más a intentar corromperlo. Sabe lo que la odiará si lo consigue, y, por eso mismo, se muere por hacerlo.

Adora que sienta que ella no despega sus ojos de él. Disfruta especialmente cuando Sirius los descubre mirándose. Ella aprovecha para sonreír, fingiendo que hay más entre los dos de lo que verdaderamente hay, que no es nada. Porque poblar la mente de Sirius de fantasmas no le cuesta nada.

Y le excita que Lupin muestre un escondido interés por ella.

Le gusta especialmente encontrarlo solo, cuando estudia en la Biblioteca. Ninguno de sus amigos se pasará por allí, y lo ve extrañamente nervioso, sus músculos tensos bajo la túnica. Ella quiere que sepa que lo está vigilando, desea que sus nervios se crispen hasta que él no pueda aguantar más y tenga que devolverle la mirada.

Bellatrix sonríe con crueldad cuando las mejillas del joven licántropo se vuelven rojas, con un tono que se asemeja al de los labios de ella, al de esos labios que tal vez, sólo tal vez, desea que lo besen.

PD. Bien... 40 minutos para escribirlo. Me siento orgullosa. Yo al final saco tres parejas xD