Hola! Tanto tiempo ¿no? Quiero informar que no voy a seguir subiendo capítulos regularmente (aunque nunca lo hice, jejeje), los voy a poner en situación: mi computadora se rompió hace rato y me da paja arreglarla y solo uso otras computadoras de vez en cuando y entonces, como solo las uso un rato no me da para escribir NADA, pero decidí comprarme un pendrive para guardar allí los archivos Word y bla bla bla.

Pd: recuerdan el triller? Bueno esta es la primera parte. Y si son relativamente inteligentes entenderán el por que lo subo en dos partes, este capitulo es para que no piensen que s acabo el fic.

Pd2: recuerden dejar reviw que siempre me motivan y seguir (follow) la historia para estar al tanto de los futuros nuevos capítulos

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-c-calculaste…?- exclamo Steve confundido a mas no poder. Y al igual que él, las demás muchachas escuchaban las palabras con asombro y desconcierto.

-así es, no es difícil, eh leído varios libros sobre eso- comento con una sonrisa juguetona siempre abrazada a Steve- es como una operación, todas las operaciones matemáticas tienen factores. Solo tuve que tomar estos factores y agregarlos a la cuenta-

-y cuáles son esos factores?- pregunto Steve sin salir de su asombro

-muy sencillo: tenemos 3 individuos que se dirigen del punto A al punto B, estos individuos son: Skellen la cual es fuerte, valiente, dulce e inteligente. Luego tenemos a Steve, el cual es rápido, fuerte, inteligente, súper perfecto, un verdadero hombre y además muy bien parecido- decía la pequeña niña de cabellos purpuras mientras frotaba su cabeza en el pecho de Steve tal cual lo hacían los gatos

-y después….- decía Cupa con tono molesto y cansado.

-y después tenemos a Cupa… torpe, distraída y holgazana- concluyo la explicaciones de los factores mientras miraba con ojos burlones a la nombrada

-OYE!- reclamo Cupa al verse ofendida

-entonces ya que Skellen y Steve son tan aptos para el recorrido, ya que tienen las cualidades suficientes como para no sufrir contratiempos tuve que aplicar retrasos causados por la inut- digo Cupa- Cupa solo se remetía a mirar con odio, pues sabía que todo era cierto

-su distracción, 5 minutos- al decir esto Skellen y Steve no atinaron a pensar en otra cosa que no sea –(la rata)- mientras se miraban con cansancio

-torpeza, 8 minutos- -(el hoyo)- pensaron

-pereza, 10 minutos- -(el quedarse dormida al caer por la entrada)- ambos se miraron pero se apartaron completamente ruborizados al recordar la escena

-es increíble ciertamente, voy a necesitar que me prestes esos libros- decía Steve con rostro de obvio interés

-supuse que dirías eso, los estoy llevando- expreso con alegría la pequeña niña

-yo leo mucho ¿sabes?- comentaba Steve intentando impresionar a alguien ¿a quién? A cualquiera, la que le prestara atención

-sí, lo sé-dijo inocentemente la pequeña niña ganándose un mirada extrañada por parte de Steve

-como lo sabes…?-

-…te eh estado espiando- comentaba- La pequeña con el rostro ruborizado apartando la mirada y tomando su barbilla y labio inferior con un dedo, como hacían los bebes. Pero ahora había un incómodo silencio en la sala

-d-desde cuando…- pregunto Steve un poco más serio

-mmmh 7 años-

Ahora Steve no sabía que decir ¿Quién sabría que decir? Estaba entre el miedo y el… miedo, la pequeña niña que aparentaba ternura e inocencia se había vuelto una caja de sorpresas

-emmm Steve- llamo la peli-violeta

-s-s-si?- pregunto temeroso de las inminentes palabras

-escribí un libro sobre ti- la gota que colmó el vaso

-STEVE!- fue el grito que rompió la incómoda escena, había sido Mandy, la hermana mayor de pequeña niña- LAS CUATRO ARAÑAS QUE NOS CRUZAMOS HAN DADO CON EL CADAVER DE LA QUE ASESINASTE!-

-e-están viniendo hacia aquí verdad!?- pregunto un nervioso Steve mientras desenvainaba su espada

-me temo que sí, mis soldados pueden detectar tus feromonas. Pronto nos encontraran-concluyo la joven, adquiriendo un rostro serio-mejor dicho: pronto te encontraran- esto último enojo al joven, pero no se molestó en responderle. Steve pensó un poco sus opciones, cada vez que alguien hacia ademan de querer acotar una idea Steve la mandaba a callar y continuaba murmurando en voz baja, acto que hacia entrar en ira a más de una.

-ya… ya lo tengo- sentencio Steve mientras lanzaba una mirada decidida a todas las presentes –tengo un plan, pero no le gustara a más de una- estas palabras desencadenaron una mirada graciosa en Mandy pero preocupada en las demás.

-que tienes en mente?- pregunto Skellen con aparente inquietud

-voy a salir por donde entre, matando a todo lo que se me cruce, las atraeré hacia mí y cuando hayan salido todas ustedes escapan, no les harán daño, pero si me acompañan no dudaran en atacarlas-

-dudas de la lealtad de mis hombres, humano?- cuestiono Mandy con cara de disgusto

-que? Escucharan tus ordenes así como escucharon la orden de "todavía no estamos en época"?- esto último lo dijo imitando la voz de una niña pequeña con la lengua paralizada, ocasionando una iracunda mirada por parte de la joven la cual hizo ademan de continuar la discusión pero al verse sin nada para decir procedió al silencio.

-okey, buen plan- apoyó de manera firme Skellen –yo iré con Tigo- sentencio mientras cargaba su arco

-acaso no sabes escuchar? Iré solo-comento de manera amarga mirándola con disgusto.

-alguien te tiene que cuidar las espaldas ¿no?-dijo Skellen de manera firme sin dejarse intimidar por la mirada ahora desafiante de Steve

-yo puedo cuidármelas solo, además te necesito cuidándolas a ellas- ante este comentario Cupa y Mandy dijeron entre regañadientes que no necesitan que nadie las cuide, pero fue poca la atención que recibieron

-pero yo...-intento discutir pero fue callada por la mirada de Steve, la cual ya no era desafiante ni amarga, ahora tenía ojos tristes, culpables…

-escucha, ya fue demasiado que las haya arrastrado hasta aquí, no me perdonaría el hecho de que les pase algo por mi culpa… jamás me lo perdonaría. Por favor, no me des más cosas que lamentar…-Skellen buscaba prolongar la discusión pero ya era inútil, sabía que no tenía nada que decir.

-es-está bien, cuídate por favor- mientras decía esto se acercaba cuidadosamente al muchacho, como esperando una reacción negativa de él, avanzaba mirando en pecho de Steve, se detuvo al estar a unos 40 centímetros de distancia, levanto su mirada y lo abrazo del cuello y mientras este fue correspondido le susurro -yo te amo- pero la reacción que recibió no fue la que esperaba: una pequeña y corta risa sarcástica y un – no digas eso, no sabes lo que es el amor- dijo Steve de manera calmada esbozando una leve sonrisa –pero es que…- fue interrumpida por la rotura del abrazo ocasionada por unas manos en los hombros

-debo irme, no quiero que me pisen los talones-más de una intento detenerlo, pero salió tan rápido que fue imposible para cualquiera decir algo. Mientras Steve se alejaba por donde habían llegado se podían escuchar gritos tales como "APARTENSE DE MI MALDITO CAMINO" y "HAY PERO QUE FEOS SON ESTOS CABRONES, VENGAN POR MI IDIOTAS" todos seguidos de espadazos y cosas que caían y rodaban por el suelo. Estos gritos atrajeron, por supuestos a la mitad del nido hacia el por suerte para Steve las tarántulas no eran lo suficientemente rápidas como para seguirle el paso.

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Cuando Steve salió de la cueva escalando pudo observar algo más desalentador que sus perseguidores: estaba oscureciendo y con eso, nuevos perseguidores –PERO MALDITA SEA DIOS, COMO TE GUSTA JODERME-(okey, okey debo de tener por lo menos 1 hora de luz antes de que el sol muera. Si me apuro podre llegar a casa y allí no podrán entrar)- desesperado por resguardarse del peligro corrió como pudo, cuando se cansó de correr troto, cuando no pudo trotar más, siguió corriendo, exigiendo a su cuerpo de manera peligrosa hasta el obvio punto de no poder soportar más el ritmo. Cada uno de sus músculos estaban acalambrados, cada paso dolía como un hachazo, pero a pesar de esto, de estar casi muerto del dolor, siguió caminando hasta que cayo sin fuerzas, pero el, siempre testarudo, no le importo, gateo y luego se arrastró. Hasta que por fin encontró su salvación: un pantano, Steve pudo jurar que no había visto ese pantano en el camino de ida, el significado era obvio: estaba perdido

~ugh si me meto en el pantano cubriré mi olor, pero seré visible ante cualquier atacante~ volteo para escuchar los inminentes pasos de sus perseguidores, cada vez más cerca ~supongo que no tengo otra opción~ una vez introducido en el pantano se reposo contra un árbol mientras que el agua le llegaba hasta un poco más arriba de sus pantorrillas si estuviera parado. Steve pudo escuchar como sus perseguidores siguieron corriendo en dirección recta sin percatarse de que su objetivo estaba a solo unos cuantos metros de ellos. Pero Steve no dejo escapar un suspiro hasta saber que estaría lo suficientemente lejos como para no darse cuenta, solo se calmó cuando no escucho mas nada.

~estoy en la mierda…. Casi literalmente…. Me senté sobre algo tibio… joder, e-esto apesta….literalmente~

Steve estuvo siempre en guardia, pero nada ni nadie se le acerco, y vencido por su dolor y cansancio cayo rendido en los brazos del sueño, abrazo que no duro mucho pues un ruido puso todos sus sistemas atentos. El sujeto no sabía qué hacer, si decía "quien está ahí?" había un 99% de probabilidades de que algo lo ataque contra un 1% de posibilidades de que sea una de las chicas, por lo tanto no era una opción, así que opto por lo más inteligente: esperar en silencio…

El ruido se acercaba cada vez más y más, estaba cada vez más y más cera. Steve sudaba, tenía miedo…. No, estaba aterrado, no podía defenderse de nada era más que inútil. En ese momento un montón de pensamientos invadieron su mente: se veía a el mismo siendo devorado por zombis, esqueletos y arañas, pero el vivo, sufriendo hasta el último segundo y cuando terminaron con el dejando su cabeza casi intacta, llena de lágrimas, mocos y sangre procedieron a llevarse a las chicas, las cuales gritaban su nombre "STEVE, AYUDANOS POR FAVOR, AYUDA, STEVEEEEE" esos pensamientos fueron mucho para el e inconscientemente lanzo un potente -¡NOO!- y para cando pudo volver en si se percató de la curiosa mirada del pequeño ser verde, semejable a la mucosidad, el pequeño ser parecía no haber visto nada semejante a Steve en su vida.

~oh, solo eres un slime…~ la cabeza del pequeño slime volteo a la derecha al oír la voz del muchacho ~sabes, a los de tu especie simplemente los pateo, me gusta el ruido que hacen cuando sufren… ahora que lo pienso eso es bastante retorcido… no crees?~ el slime ahora volteo su cabeza a la izquierda como si estuviera escuchando atentamente todo lo que Steve decía ~supongo que no voy a hacerte nada, si me voy a quedar aquí necesitare compañía~ el slime solo se conformaba por quedarse sentado mirándolo ~…aunque me gustaría que no fuera de un asqueroso moco como tu…~ el slime no pareció captar el insulto y solo volteo la cabeza de nuevo, justo en ese momento el estómago de Steve soltó un rugido que la pequeña criatura logro escuchar y pareció sorprenderse por este inesperado ruido a lo que salió corriendo lejos de la vista del a veces cruel muchacho ~h-hey espera!~fue lo único que atino a decir antes de que su nuevo amiguito se le escapara ~…otra vez solo…~

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-Steve volverá ¿verdad?- preguntaba una joven de cabellos anaranjados con los ojos hundidos en preocupación

-maldita sea… no debí dejarlo ir solo-comento por lo bajo intentando hacerse cargo de la culpa

-bonita cueva- comentaba la chica peli violeta mayor mirando con asombro la casa de Steve –donde se supone dormiré yo?- comento de manera despreocupada –si no vuelve me puedo quedar con su cama ¿verdad?-este comentario recibió una mirada de desaprobación de su hermana menor, una de tristeza por parte de la peli naranja y otra de ira por parte de Skellen

-por qué no te callas?- ordeno a regañadientes

-l-lo siento yo-

-solo cállate… solo cállate-