"Seguir el camino"

Ya tenía puestos los audífonos cuando los demás llegaron a tocar a su puerta, esta vez no olvido poner el seguro.

Aún así, ella no los escuchó, el volumen de la música ahogaba sus voces. Tal vez era un poco alto, pero no le lastimaba, la música jamás la lastimaba, era la única que no lo hacia.

Sus sollozos cesaron después de un rato, concentrada en el blanco techo, los ojos le ardían, la ventana estaba entreabierta así que la suave ventisca fría le azotaba las húmedas mejillas.

Los chicos se habían dado por vencidos después de un rato y corrieron por una explicación con Ringo quien dijo no saber lo sucedido, que él sólo había acompañado a la chica hasta la oficina, que no había entrado con ella.

Ya no llegaba el sonido amortiguado de conversaciones, o golpes a su puerta, tampoco entraba un pequeño haz de luz por la rendija de debajo de la puerta, se habían ido a dormir.


No podía dormir, lo había intentado. Solo terminaba dando vueltas en la cama hasta casi caer, cobijándose, des cobijándose, a momentos se quedaba quieta y volvía a mirar el techo, cambiaba de canción cuando lo creía necesario o se acomodaba los audífonos.

Sólo logro conciliar el sueño una vez, por eso de las cuatro de la mañana, no fue nada agradable la verdad.


Era una bella casa en el campo, con un hermoso jardín bien cuidado, y unos rosales hermosos floreciendo. Una niña de cabellos negros corrió hacia el interior, sus pequeñas trenzas le rebotaban en la espalda con cada paso que avanzaba.

-¡Papá! ¡Mamá! Haru-chan acaba de tocar una canción hermosa. Su abuela me enseño la letra y dijo que me oía bonita cantando.

La mujer sonrío mientras se acercaba a revolver los cabellos de su hija.

-Por supuesto que te oyes bonita cantando...

Mas, ese sueño se convirtió en pesadilla minutos más tarde.

La bonita niña pequeña de trenzas había desaparecido, ahora ella tenía 13 años a meses de cumplir los 14. El peinado aniñado había desaparecido, tenía el cabello suelto hasta por los hombros y había teñido una franja de color azul.

- ¿Cantar? ¡Hija, eso no es mas que una diversión! - le dijo su madre en el tono más calmado que lograba.

- ¡Claro que no! ¡Hay escuelas! Y si quiero conseguir un puesto se debe iniciar desde esta edad para que cuando crezca un poco mas pueda debutar y-

- ¡No! No consigues nada en la vida con eso, ¿okay? Solo la gente rica consigue entrar en ese negocio.- la interrumpió su padre exasperado.

- Haru-chan se graduó hace poco, debutó como compositora con una banda llamada Starish. Si ella pud-

- Ella es compositora, tu quieres ser idol

- ¡Los chicos de Starish lo hicieron! ¿Porqué no lo haría yo?

- Ve esos nombres, Hijirikawa, Jinguji, son gente rica.

- ¡Pero no es por eso que lo lograron!

- ¡Pues tu no lo vas a lograr a pesar que lo intentes!

Los ojos de la pelinegra se humedecieron.

-Bien. Gracias por el apoyo- se dio la vuelta caminando hacia una habitación.- Mi tren se va mañana al mediodía. Por si a alguien le interesa.

La mañana siguiente, la estación estaba vacía, solo ella y unos cuantos pasajeros mas, nadie mas importante a la vista.

"Por si a alguien le interesa" había dicho, bueno. Ya sabía que no había nadie que se interesara en ella en ese lugar.

El paso que dio del andén al interior del tren, fue, por mucho, una de sus desiciones más difíciles de tomar, una que requeriría de mucha fortaleza, esfuerzo y valor. Así que, ¿para qué seguir mirando atrás? ¿Para que aferrarse a un pasado, si podía tener un buen futuro? Entro al vagón y se sentó en un asiento junto a la ventana. "Nadie vendría"


Despertó, ya era de mañana y aun traía los audífonos puestos a pesar de que la lista de reproducción había terminado horas atrás.

Los dejó alrededor de su cuello y se levantó lentamente, se arregló el cabelllo y sintió la humedad de un rastro de lagrimas en su rostro, bufó y se talló la cara con ambas manos.

- "Supongo, que...tengo que empacar"- pensó mientras otras ganas de llorar la inundaban.

Respiró profundamente y se levantó para ir hacia su baño y tomar una larga ducha, mientras estaba allí oía que tocaban de nuevo a su puerta pero le alegró haber dejado el celular con la música sonando para acallar la voz del otro lado de la puerta, no quería ver a nadie, absolutamente a nadie.


-¿No te ha respondido?- preguntó Otoya a la chica que iba llegando.

- No- respondió Haruka cortamente- Me preocupa, quiero saber que le sucedió, porque esta así, aparte, ¿cómo lo hizo? Sus padres jamás la hubieran dejado venir a estudiar aquí, eran muy estrictos.

- No eres la única preocupada, Haru-chan- le dijo Natsuki consolándola.

- No me imagino por lo que ha de haber pasado Yui-chan

- Nee~ ¿porque esas caras tan apagadas?- el alegre senpai había entrado a la habitación y los miraba curioso.- Ki...digo, ¿Yu-chan no ha salido?- los tres negaron con la cabeza.- Mmm...ya veo...voy a ir a ver, ¿okay? Quiten esas caras, Yu-chan debe estar bien- sonrío y se despidió con la mano antes de dirigirse al cuarto de la chica.

Desde fuera podía oír algo de la música que sonaba y algunos pasos en la habitación.

- "Bueno, creo que eso debe de ser una buena señal"- tocó a la puerta y espero un poco- Yu-chan, estamos preocupados por ti~ Abre~

La música de la habitación disminuyó su volumen y la perilla se movió levemente.

-Lo siento Reiji- senpai, no deseo ver a nadie ahora pero, por favor dígales que no se preocupen- su voz se oía algo débil y rota a través de la puerta.

- Por favor ~ desde ayer no has salido de tu cuarto... y dudo que hayas comido.

- ...¿Podría traerme algo? No me gustaría ver a nadie en este estado...

El mayor suspiró con una sonrisa- ¡Tendrás que contarme una vez regrese!- exclamó y partió para la cocina.

Ya allí burló a los chicos y llevo unos cuantos hotcakes que habían sobrado, una taza de chocolate y fruta.

- Yu-chan, tendrás que dejarme pasar ahora- dijo alegremente cuando llegó.

-...Ya voy- dijo ella y se levantó para abrir.

Reiji la miró, todavía tenía el cabello húmedo por la ducha pero aun traía el pantalón de la pijama y una sudadera que parecía quedarle grande, se notaba que no había dormido pues unas ojeras se remarcaban bajo sus ojos.

- Yu-chan- dijo él negando con desaprobación- ¿Qué sucede? No deberías de estar así.

Ella se hizo a un lado y el castaño entró y dejó las cosas en el escritorio sin dejar de mirar a la chica con preocupación.

- ¿Qué sucedió? Ayer... ¿Qué te dijo Shiny?

Pareció que un escalofrío la recorrió pero siguió en silencio y se sentó en la silla frente a donde Reiji había dejado la comida.

- ¿Le importa si...?

- Anda- dijo él sonriéndole levemente.

Yui inmediatamente empezó a comer todo lo que había en el plato, ni siquiera se quejó porque los hotcakes no tuvieran miel.

El chico deambuló por su habitación mientras esperaba a que terminara, no tenía muchas cosas y las maletas en las que había traído su ropa...estaban siendo llenadas de nuevo. Frunció el ceño y sacudió la cabeza alejando esa posibilidad que se le había ocurrido.

- ¿Y bien? - preguntó de nuevo.

- No puedo seguir en el Master Course- dijo con la voz quebrada.

- ¿Qué?

- Eso me dijo Saotome

- ¿Eh? ¿Pero porqué?- preguntó sorprendido mientras volvía a lado de la chica.

- Dijo que...- carraspeó un poco para tratar de aclarar el nudo que se empezaba a formar en su garganta, no funcionó- Que cómo yo no pase la audición...de una manera justa...yo...yo no merecía tener el "privilegio" de estar aquí ahora.

- Pero pasaste...

- Eso le dije yo- lo cortó. El castaño soltó el aire molesto. Al ver que mantenía la mirada en el suelo se arrodilló para que lo mirara y le tomó las manos.

- Hey, no tienes que hacerle caso, seguro que no lo pensó bien.- dijo mientras le sonreía para calmarla.

- No- dijo ella- Si no me quiere aquí, no me verá.- desvió la mirada de los ojos marrones del chico- Aunque, no es que me vaya a dar por vencida. Puedo empezar de nuevo. Es más, haré que vea que fue un error sacarme de la agencia.

El chico abrió los ojos con sorpresa. Se levantó y revolvió los cabellos de la chica.

- Es un buen plan- le dijo sonriendo- Pero no te preocupes, Yu-chan, no será necesario, justo ahora iré a hablar con Shiny-san, ¿okay?

- Tal vez eso es lo innecesario- le dijo la chica. Reiji rió.

- Ya veremos que no- desvío la mirada notando que el plato y la taza ya estaban vacíos- Mientras tanto, si me hicieras el favor~ ve a dejar los platos y habla con los demás, están preocupados, por ti. Habla en especial con la pequeña Haruka, ¿sí~?

Ella devolvió la mirada al suelo y pensó durante un poco.

- Iré a dejarlos

- Así es- dijo alegre y se dirigió a la puerta.- Todo va estar bien, niña.- le guiñó un ojo y salió cerrando tras de él.

Ella suspiró y buscó algo de ropa. Si su plan era seguir siendo fuerte y seguir en busca de su sueño...no lo iba a hacer en pijama.


Los demás de Quartet Night, Starish, Haruka y Tomochika estaban sentados en los sillones, los chicos tratando de calmar a la pobre chica que estaba echa un manojo de nervios, jugaba con sus dedos y miraba hacia la puerta a ratos, por lo que fue la primera en ver a Reiji entrar.

- ¡Chicos! ¡Parece que no conocen a Yu-chan, solo denle de comer a la pobre!- dijo en broma para ver si lograba calmar a Haruka.

- ¿Entonces logró hablar con ella?- le dijo esperanzada. Él asintió energético.

Cuando Reiji hubo explicado a los demás todo lo que la chica le había dicho la habitación se quedó sumergida en un silencio sepulcral.

- ¿En serio piensa hacerle caso?- murmuró Syo- Es decir, ella quería tanto cantar que se esforzó y ahora...¿va a empezar de cero?

- Pero eso significaría...que estaría en otra agencia- dijo Otoya tristemente.

- Tenemos que hacer algo- murmuró Tomochika llevándose un dedo a los labios en pose pensativa.

- Hablar con el director- dijo Haruka.

- El viejo no es fácil de convencer, y menos en algo como esto. - les dijo Ranmaru.

- Pero podrían intentarlo a pesar de las bajas posibilidades- dijo Ai calmado, aunque sus compañeros de banda notaron que no era su tono usual.

- Iremos - dijo la pelirroja tomando a su amiga de los hombros.

- Voy con ustedes- dijo Cecil levantándose y cruzando el cuarto con ellas.

- Rei-chan- le llamó el pelirrojo- ¿La convenciste de venir?

- Bueno, le dije que sería mejor que viniera a hablar bien con todos, en especial con la niña- le explicó el castaño mientras miraba hacia el pasillo por donde había desaparecido las dos chicas y Cecil.

- Es algo inmaduro de su parte- murmuró Camus.

- Myu-chan~ no creo que sea fácil para ella~- le reclamó Reiji.

- Y tomar una decisión como esa...probablemente es más madura que alguien que todavía se sienta a jugar al té.- dijo Ranmaru mirando al conde quien le devolvió la mirada enojado.

- Por lo menos no me siento a literalmente tocar el bajo- le devolvió Camus.

- Por lo menos hago algo más productivo

-Pues-

- Guarden silencio- les dijo Ai- No es momento para que estén peleando aquí.

Ambos le miraron mal aunque también algo confundidos, Ai siempre hacía de mediador en sus peleas pero siempre los detenía después de haber pasado un rato gritándose y varios intentos fallidos de Reiji de calmarlos.

- "¿Qué le sucede?"- se preguntaron los demás miembros de Quartet Night.


La risa del director inundó el cuarto dejando confundidos a los tres adolescentes.

- ¿Por qué reacciona así?- le preguntó Cecil de mal humor.

- Porque no cambiare de opinión respecto a Miss Sarashina...y ustedes deberían de concentrarse en sus propios~ deberes.- dijo aún sentado en su silla mirándolos con una sonrisa.

- ¡Pero ella-!

- Miss Shibuya and Miss Nanami~ ¿qué hubieran sentido ustedes si hubieran sido rechazadas para que alguien entrará haciendo trampa como Miss Sarashina~?

- Lo habría intentado de nuevo, como hizo ella- defendió la pelirroja.

- Eso no lo creo~

- ¿Y qué hay de mi? Yo no fui a la academia, y aquí estoy.- le dijo el castaño.

- No me refiero a eso. Claro que hay varios que son acogidos en la agencia por su talento como es el caso de usted Mister Aijima. Sin embargo~ no toleraré injusticias aquí~ por lo cual Miss Sarashina tiene que irse~

- ¡Pero-!- iba a reclamar Haruka.

- Ese caso queda cerrado, aparte de que es solo algo que le incumbe solo~ a ella misma.


Ai la vio por el rabillo del ojo los demás estaban tan ocupados hablando que no se dieron cuenta de que la chica pasó como un rayo hacia la cocina con unos platos en la mano.

Sintió una punzada de algo que no supo reconocer dentro de él, empezó a sentirse extraño y también algo preocupado por como estaría la chica pero... probablemente ella seguiría enojada con él, por la forma en la que le habló la otra noche debería de estar algo alterada todavía.

Se levantó dispuesto a irse a su habitación pero, claro, nada se les escapa a esos chicos.

- Mikaze- esa era la voz de Camus- ¿A dónde vas?

- Tengo que hacer algo- respondió simplemente y se dirigió a su cuarto. Camus no era del tipo de personas que insisten y Ranmaru, pues el conde le había ganado al hablar.


Suspiró aliviada cuando cerró la puerta de la cocina tras de ella. Okay, podía ir a su habitación sin culpa, había prometido a Reiji dejar los platos, nunca aceptó el hablar con los chicos.

Se miró a si misma, sus jeans desgastados, una simple playera o a veces una sudadera demasiado grande (como la que traía en ese momento), ella misma pensaba a veces que era un chico, ¿cómo demonios Ai se había dado cuenta? Es decir, no tenía que preocuparse por unos problemas como el resto de las chicas. ¿Por qué no podía haber seguido así? Habían artistas que cambiaban de nombre cuando debutaban así que, ¿por qué ella no?

- ¡Nanami! ¿Qué les dijeron?- reconoció esa como la voz de Otoya.

- Shining dijo que...no cambiará su opinión al respecto- ese era Cecil, al parecer, y se oía molesto.

- Aparte dijo que ya no quería oír nada mas al respecto- dijo Tomochika.

- Podemos seguir intentando- murmuró Haruka, aunque, su voz le era muy difícil de oír a la chica de la cocina, se recargo un poco más en la puerta para oír bien.

- Tal vez, si todos insistimos, podríamos convencerlo- ese era Masato...¿o Tokiya? ¿Por qué bajaban el tono de voz? Hizo más presión sobre la puerta.

- Por mientras debemos procurar que ella se quede aquí- era Syo, ¿no? Tal vez si se juntaba más...no, mala idea.

La puerta cedió por el peso de la chica y se abrió hacia afuera. Yui cayó al suelo, muy cerca de la mesa, entre las sillas se arrodilló rezando a todos los dioses existentes que no notaran que la puerta se había abierto sola, que alguien había soltado un quejido al estrellarse contra el suelo y que ese alguien estaba hecho bolita debajo de la mesa con el rostro ardiéndole de vergüenza y el corazón latiéndole al mil.

- ¿Yui-chan?- preguntó Natsuki. Sonrío algo divertida, una mueca triste mas bien, ahora podía oír perfectamente, como deseaba seguir en la cocina intentando escuchar, o mejor aún, en su cuarto sin enterarse de nada y escapar discretamente.

- Ven aquí- esa era la voz de Ranmaru que, aunque conservaba su rudeza, ella la sentía como si le estuviera hablando a la niña asustada que encuentran cubierta hasta la cabeza en cobijas.

Respiró profundamente y se levantó lentamente de su "escondite". Encararlos a todos de una vez, era mejor que enfrentarlos por separado, ¿no? No, era peor que si solo un par de ojos lastimeros la observaran.

- Hola- saludó como la niña nueva de la escuela.

Haruka rodeó la mesa rápidamente y después la rodeó a ella con los brazos.

- Yui-chan- murmuró- Quédate, por favor, convenceremos a el director, te lo prometo.

- Haru-chan- dijo ella, le devolvió el abrazo pero se sentía aún más vacía que hace unas horas, era algo más que perdería cuando se fuera- No prometas nada, nunca. Hay veces en que las promesas no se cumplen, esta es una de ellas. - salió de ella sin saber muy bien el porqué.

- Yo haré que sea realidad.- le dijo y la soltó un poco para verle seriamente a los ojos, también ella se veía dolida.

- Yui, no puedes irte- le dijo Cecil mirándola con los mismo ojos de Haruka.

- Lo lamento- dijo hacia todos haciendo una pequeña reverencia- Solo he estado aquí tres días y he causado muchos problemas- les dio una sonrisa cansada y siguió- Saotome no va a cambiar de opinión, y aunque lo hiciera, yo no me quedaría- si, tal vez ese "orgullo", si así podía llamarse,era lo que la había llevado a como estaba ahora.- Si el me rechazó, le haré ver que fue lo que perdió. Buscaré otra agencia- Otoya soltó un quejido, en lo único que no quería tener razón la tuvo- Tendré que ser trainee por un tiempo pero se que lo lograré.

- Pero, eso es muy difícil. Lo había olvidado, pero son muy duros con los novatos- le dijo Tomochika- Déjanos arreglar esto y no tendrás que hacer eso. - la pelinegra negó.

- Ya me decidí.- dijo ella. Había tomado un tren hace tiempo, y jamás se había detenido a pesar de los obstáculos, tenía su meta fija, tenía que ir a por ella.

- Ser trainee en cualquier agencia, es duro- dijo Camus- Lo bueno de ésta es que debutas casi inmediatamente, pero...no puedes asegurar tu debut en otra.

- Lo sé.- dijo ella y empezó a jugar con sus dedos, nerviosa- Por eso me aseguraré de hacerlo, les mostraré que tan buena soy y debutaré, ya lo verán.

- Tienes una ambición inigualable- Le dijo Ren formando una sonrisa. - Pero, no queremos que te vayas, pequeña

- Se están olvidando de que no hay otra opción- les dijo ella. - Tengo solo unos días para irme así que...iré a empacar- se iba a ir pero vio la reacción casi inmediata de Syo y Masato de ir a detenerla.- No me volveré a encerrar- prometió- "Quiero pasar estos días con ustedes"- pero solo fue un pensamiento y partió para su cuarto con esa velocidad para escapar que solo ella tenía.

¿De dónde demonios había sacado el valor para decir lo que había dicho sin soltarse a llorar?

Había mentido en una cosa, ya todo lo que había traído estaba de nuevo en sus maletas, pero...no quería irse tan pronto, si tenía unos días para "recoger sus cosas" podía, quería e iba a ocuparlos pasando el rato con los demás chicos, en especial con Haruka ya que los otros tenían trabajo y tampoco quería interferir con ello.

- Sin duda, si algo aprendí, es que hay que vivir como si fueras a morir al minuto siguiente.- murmuró tirándose a la cama. No había dormido nada en la noche y tener que encarar a 12 chicos la había dejado algo agotada psicológicamente.- Un minuto- soltó reparando en el hecho que le cayó como balde de agua fría. Eran 7 chicos de Starish y allí estuvieron, Haruka y Tomochika, con ellas eran nueve personas y...¿solo 3 chicos de Quartet Night? ¿A dónde demonios había ido Ai? ¿Y cómo es que él no se dio cuenta de su carrera a la cocina si siempre estaba atento de todo? Se había descuidado unos segundos, pensó, en realidad quería averiguarlo pero...Morfeo no le permitió seguir mas tiempo concentrada.


Bueno~ ese fue el séptimo capítulo, lo había escrito hace mucho así que no sé, siento que estos capítulos no me gustan xD ya después como que agarre una historia algo mas hilada pero no soy profesional así que yo solita me hago bolas xD mejor respondo reviews x3

Liluz de Geminis: XD te comprendo, suele pasar, de hecho ahora tengo que anotar mis contraseñas porque ya no me las quiere guardar el cel u.u
Sí xD Shining Troll, siempre lo he dicho xD es que a veces hace cosas que me caen muy mal pero tienen un buen resultado así que lo aproveché aquí también xD pues si, tengo ya todo preparado para lo que le espera a Yui y si tiene una buena razón creo yo (?) xD Ya se Xd me hice spoiler al entrar a Facebook y ver una imagen de los 7 heavens así que cuando vi el capítulo ya me lo esperaba pero pensé que sólo sería la foto del final y luego me salen con su canción! Me enamoré de ellos x3 aunque sigo teniendo mi rencor con Nagi por haber golpeado a Nacchan xD Eiichi siento que es algo extraño, no acabo de entender su personalidad del todo xD yo ya me aprendi todos sus nombres xD excepto de Van porque su apellido esta raro xp (a ver que hace Haru-chan con todo su harem xD) pues si :/ ahora tenemos que esperar por noticias pero eso me da tiempo para escribir fics con libertad y agregarle los datos que nos vayan dando x3 jajajaja provecho! Nos leemos ^-^

Nury14: ¿En serio? ^/^ muchas gracias no sabes cuan feliz me hacen esta clase de reviews que me suben el ánimo y me hacen seguir escribiendo n.n gracias, espero también verte en este capítulo n.n

Espero que les haya gustado, nos leemos en el capítulo 8 ^-^/