AN: Un nuevo capítulo… Espero que os guste… Siento muchísimo el retraso porque tenía este capítulo pasado desde hace tiempo, pero entre los exámenes y que me han tenido que operar hace poco se me ha ido la cabeza y no me acordaba. Lo siento de nuevo. Espero que comentéis para saber si os gusta.

- ¡No, no… dejádme, dejádme! – gritó Danny.

- ¡Danny! ¡Danny!

Los ojos de Danny se abrieron inmediatamente. Le costó un poco recordar dónde estaba hasta que se fijó en Lindsay, quién había intentado despertarle al oírle gritar.

- ¿Estás bien? – preguntó ella.

- Sí… solo un mal sueño.

- Bien, porque tengo una buena noticia para ti.

- ¿Qué pasa?

- Tony se ha despertado.

Cuando Danny procesó la información dejó escapar un suspiro de alivio y una sonrisa se formó en su cara.

- Quiero verle – dijo él.

- Déjame buscar a una enfermera.

A los poco minutos una enfermera llegó a la habitación de Danny con una silla de ruedas.

En el trayecto a la habitación de Tony Lindsay dijo:

- He llamado a los demás para decirles que se ha despertado.

- Bien.

Llegaron a su habitación y Danny fue el primero en hablar.

- Hey hermanito, ¿cómo te sientes?

- Como una mierda – respondió Tony.

- Eso es exactamente lo que yo dije.

En ese momento Tony se fijó en el aspecto que presentaba su hermano y le preguntó:

- ¿Qué te ha pasado?

- Ermm… nada….

Tony levantó una ceja.

- Vale… un pequeño secuestro y una pequeña paliza…

- ¿Sólo pequeño?

- Sí bueno… digamos que no muy grande.

- De verdad, dime qué te ha pasado.

- Ermm… ya sabes, lo típico, un policía que pertenece a una banda te deja inconsciente y cuando te despiertas estás en un almacén donde su hermano… libera su adrenalina…

Tony fue a responder pero en ese momento la puerta se abrió para revelar al equipo.

- Ya te has despertado – dijo Flack.

- ¿Lo haces aposta o quieres la repuesta sarcástica? – preguntó Tony.

- Vale, veo que ya estás bien…

- No me quejo…

- ¿Qué tal te encuentras? – quiso saber Hawkes.

- Cuando se me quite este dolor de cabeza, mejor, pero gracias por preguntar.

- Hablando de preguntar – intervino Stella – necesitamos hacerte preguntas.

- Lo sé. Era la una más o menos… - empezó Tony, pero se cortó al ver la mirada que todos le daban - ¿Qué? Es lo que tiene crecer con un hermano que es poli… vale, haced las preguntas…

- ¿Qué pasó? – preguntó Mac.

- ¿Hace dos noches?

- Primero dime lo qué pasó hace unos meses, si es que pasó algo… - pidió Mac.

- ¿Cómo lo sabes?

- Me contaron algo – intervino Danny.

- Bien, veréis, hace unos dos meses estaba con unos amigos dando una vuelta. Íbamos de camino a casa cuando noté que alguien nos seguía. De repente aparecieron unos tipos con bates y bueno… empezaron a decirnos estupideces, pero uno de ellos sabía quién era yo. No sé cómo pero lo sabía. Dijo que iba a pagar por todo lo que mis hermanos habían hecho y que iban a vengarse. Se acercaron más pero de repente llegó una patrulla de policía y se fueron. Los polis nos preguntaron si estábamos bien y después nos llevaron a casa…

- ¿Por qué no me lo dijiste? – cortó Danny.

Tony le miró sorprendido.

- Ermm… porque estabas durmiendo y cuando me desperté al día siguiente ya te habías marchado.

- ¿Y no pudiste decírmelo después?

- Pues… no lo sé, ¡se me olvido!

- ¿Qué se te olvidó? ¿Cómo se puede olvidar una cosa así?

- ¡No lo sé Danny! No quería preocuparte. No pasó nada.

- ¡Faltaría más! ¡Han tenido que darte una paliza para que cuentes esto! – replicó Danny.

- ¡Y a ti otra para que sientas una mínima parte de lo que sintió Louie! – contestó Tony, pero lamentó las palabras nada más salir de su boca. El rostro herido de Danny le dijo todo lo que necesitaba – Danny, lo siento, yo no…

- No, tienes razón – le cortó Danny – no he sentido ni una mínima parte de los que sintió Louie, ¿y tú? ¿has sentido tú la mitad de lo que sintió él? La próxima vez piensa en que tú has salido del com. Louie no tuvo tanta suerte – y con esto salió de la habitación.

- Genial – murmuró Tony – acabo de joder todo…

- No te preocupes por él – dijo Stella – se le pasará.

- Espero que tengas razón, pero… me siento mal, él ha sido una de las pocas personas que se han preocupado por mí, que han estado ahí y… - el pequeño Messer no pudo acabar la frase.

Tras un momento, Mac volvió a preguntar:

- ¿Qué pasó hace dos noches?

- Iba por la calle solo, volvía a casa y me los encontré de nuevo.

- ¿A qué hora? – esta vez fue Flack quien habló.

- La una y algo, más o menos.

- ¿Qué más?

- Estaba el tipo que me dijo eso la otra vez y alguno más.

- ¿Alguno de ellos era éste? – preguntó Stella mientras le enseñaba una foto de Jack Andrews.

- Sí – contestó él – Él y el otro tío fueron los que… los que me hicieron esto – Tony trataba de luchar contra las lágrimas que se agolpaban en sus ojos mientras las palabras de su hermano resonaban en su cabeza "¿Has sentido la mitad de lo que sintió él? La próxima vez piensa que tú has salido del coma. Louie no tuvo tanta suerte".

- ¿Oíste su nombre?

- No, que yo recuerde no se llamaban por el nombre… pero…

- ¿Pero qué?

- No estoy seguro, pero juraría que hubo un momento en el que alguien dijo algo así como "el pequeño SS" y que su hermano estaría orgulloso de él por dar una paliza a un Messer…

- ¿Os suena?- preguntó Stella.

- Venganza, pequeño SS, Messer… - enumeró Hawkes.

Entonces Lindsay contestó:

- Sonny Sassone.

A.N: Hasta aquí este capítulo. Espero que os guste. Si tenéis alguna pregunta o algo, hacédmelo saber.