Enamorada del plomero
Regla Número Siete
Soñar despierta con tu jefe nunca es una buena idea,
Especialmente cuando hablas en sueños.
oOo
Sakura se tiró en el sillón apenas hubo entrado al apartamento, arrojó los tacones por la habitación y lanzó su bolso hacia cualquier lado. No le importaba en lo más mínimo lo que podía pensar sobre su "poca femineidad" su dichoso compañero de apartamento. Estaba tan cansada que poco le importaba la impresión que él podría tener de ella. Después de todo él era el culpable de todo su sufrimiento. Él debería estar disculpándose por tratarla de esa manera. Una dama como ella, si es que podía hablar a su favor, no fue criada para hacer trabajos manuales.
Podía no descender de una familia de la nobleza pero su familia estaba por arriba de las normales ya que su padre era un arqueólogo muy respetado por la sociedad. Ella no debería ser tratada de esa manera. Empujar y acarrear refrigeradores, parchar e instalar canaletas, desagües y cañerías-sin mencionar que tenia que trabajar en el baño de las personas- no era el tipo de trabajo que esperaba encontrar. Ella quería ser una secretaría y de hecho se había postulado para ser una secretaria.
─Oh, Dios mío, no siento mi cuerpo…─ rezongó la joven.
─ Deja de lloriquear.
¿Lloriquear? ¿Quien estaba lloriqueando? Ella simplemente estaba expresando su dolor. ¿Acaso era algo malo hacerlo?
Ni siquiera se molestó en contestarle y él no volvió a decir nada luego de eso. Sakura cerró sus ojos y permaneció en silencio. El silencio era demasiado. ─ ¿Syaoran…?─lo llamó.
─ ¿Qué sucede? ─él contestó.
Al menos sabía que todavía estaba en la habitación. ─Nada. ─le respondió─ ¿Qué estás haciendo? ─agregó al poco tiempo, ya que estaba muy aburrida. Por alguna razón no se sentía bien si no escuchaba su voz. Se había acostumbrado a escucharlo. Extraño pero al mismo tiempo se sentía normal.
─Estaba mirando algo.─dijo el joven.
─¿Pornografía? ─no se pudo aguantar el comentario, salió de su boca sin pensarlo.
Lo escuchó resoplar apenas. ─No soy un pervertido las veinticuatro horas del día, lo sabes.
─¿Entonces admites que eres pervertido?
─Soy un hombre después de todo.
No discutió con él sobre eso, después de todo él era un hombre. Decidió dejar pasar el comentario y se levantó del sofá. ─Voy a tomar un baño─le informó la joven.
─Antes de irte… ¿Qué quieres cenar? ─le preguntó él.
─Comida china─ella le dio una respuesta al azar. Cuando ella se fue de la habitación el muchacho empezó a murmurar cosas para sí mismo.
zZz
Sakura respiró relajada luego del muy largo baño de burbujas. Un baño relajante era el remedio al cansancio de las mujeres, especialmente si la mujer trabajaba para un adicto al trabajo que casualmente es nada más y nada menos que su compañero de departamento. Sakura se puso el pijama con prisa. Se aseguró de no vestir nada muy "revelador" teniendo en cuenta con quien vivía. No había necesidad alguna de que ella provocara una reacción indeseable por parte del chico…eso sería un infierno…o ¿el paraíso?
Se lavó la cara y se aplicó las cremas nocturnas. Tenía una para cada cosa: acné, hidratantes, arrugas, antiage, etc. Dios bendiga estos productos. Eran la solución a cada preocupación en la vida de una mujer. Lamentablemente el problema de Sakura no podía resolverse con un milagro envasado.
Mientras seguía dándole vueltas a sus inseguridades, recordó las palabras de Syaoran. Él simplemente le hizo ver que estaba muy paranoica con respecto a esas cosas. También le dijo que la belleza es natural, que no se compraba con dinero y que no venía envasada.
¿Cómo sabía de su problema?
La había atrapado maldiciendo a la mujer que estaba coqueteando con él. En realidad, no era algo sorprendente, ya que la mayoría de sus clientes eran mujeres y el noventa y nueve punto nueve por ciento coqueteaba con él. Sakura estaba tan concentrada quejándose que no lo vio volver al vehículo y él escuchó lo que decía sobre "unos enormes y estúpidos pechos" y que "Dios era muy injusto" en cuanto a las mujeres respecta. Él se rió y le aconsejó conseguir una pelotita de goma para desestresarse en vez de murmurar para ella misma o que al menos aprendiera a no ser escuchada por los demás al murmurar.
Luego del vergonzoso episodio, Sakura se hizo una nota mental: comprar una pelota de goma lo más rápido posible. Se preguntaba si no se podía encargar una que tenga la cara de Syaoran.
Sakura miró al reloj que estaba en la pared y se sorprendió al darse cuenta que había estado cerca de dos horas en el baño. Agarró rápidamente sus cosas y salió del baño para hacerle saber a su compañero que no había muerto ahogada en la bañera. Abrió la boca para decir algo pero la cerró al momento que vio al castaño dormido en el sofá y abrazando un almohadón contra su pecho. Sakura se obligó a contener su risa. Él se veía…erm…lindo durmiendo de esa manera. Como un bebé, pensó.
Su mirada se posó en los platos de comida que estaban en la mesa. Ella pestañó asombrada. ¿Había preparado la cena?
Ella había pensado que él iba a ordenar la cena a una restaurante chino o algo por el estilo. Nunca se imaginó que él cocinaría la cena. ¿Habría estado esperando a que ella saliera del baño?
Sakura suspiró y en señal de frustración se desordenó el pelo. Esto estaba ocurriendo nuevamente. Pensamientos confusos hacia él volvían a surgir. Justo cuando había decidido que él era un completo idiota, este hacia algo tremendamente dulce y…no, no tenia palabras para describirlo. Lo único que se le venía a la mente era: ¿Por qué…?
Tomó una frazada del closet y la puso gentilmente sobre el joven. Se quedó escuchando el ritmo de su respiración. Debía estaba realmente exhausto, aun más exhausto que ella. Ahora haciendo una recapitulación de los hechos ocurridos ese día, se sentía avergonzada y culpable por hacerlo responsable de su dolor. No es que el no hubiera hecho nada y se había sentado a ver como ella trabajaba como esclava. De hecho la había ayudado con el trabajo pesado…y con el liviano también. Tenía que reconocerlo, ella se había pasado el día hablando con los clientes, llevando su caja de herramientas la cual no era nada liviana. ¿Eso contaba como una tarea no?
Sakura tenía ganas de abofetearse a ella misma por haberse comportado con una niña mimada.
Sin embargo él no dijo ni una palabra. Incluso cuando ella le dijo cosas que él no se merecía, no había dicho una sola palabra, tan solo sonreía mientras ella se quejaba sobre lo desafortunada que era por trabajar con él.
Sakura se sentó y trató de recordar las palabras exactas que le había dicho. Oh dios…se acordó de palabras no-tan-agradables que había utilizado. Soy una perra.
Se sentía muy disgustada consigo misma. Siempre había odiado a las personas que juzgaban a otras basadas en la primera impresión, sin embargo ella apenas lo había tratado acorde a su primera impresión. Más que la primera impresión, la segunda la había llevado a pensar que no era nada más ni nada menos que un imbécil pervertido.
Ni siquiera se había tomado la molestia de conocerlo mejor. A pesar de la manera desagradable en que lo trataba él todavía convivía con ella.
Soy una persona horrible.
zZz
─Okey. ¿Alguien secuestró a la vieja Sakura Kinomoto y la reemplazó por otra persona o sigo soñando? ─esa fue la reacción de Syaoran al ver a Sakura haciendo el desayuno para ambos. No era un desayuno como el de todos los días, había cocinado esponjosos omelettes y le había servido un vaso de leche. El otro día casi lo mata por beberse su leche y ahora se la estaba dando? El mundo iba a acabar pronto.
─¿Qué quieres decir con '¿Alguien secuestró a la vieja Sakura Kinomoto' eh? ¿Qué tenia de malo mi 'yo' de antes…momento…─Sakura se detuvo en el medio de la oración. ─ ¿Soñaste conmigo?
Syaoran se aclaró la voz. ─Nunca dije eso.
Sakura puso los ojos en blanco. ─Bien, ¿Vas a comer o no?
Él miró el plato de omelette como si estuviese debatiendo internamente si debía comerlo o no. Sakura resopló exasperada antes de decir ─No, no le puse veneno-
Él sonrió complacido. ─No estaba pensando en eso. Es solo que estoy…sorprendido.
─¿Por qué?
─Porque estas siendo amable.
─¿Acaso soy una persona antipática?
─N-no, no quise decir eso. ─siguió. ─Es solo que…normalmente no eres demasiado amable conmigo. Hasta creo que me odias.
Sakura estaba un poco avergonzada por sus palabras. ¿Eso era lo que él pensaba? ¿Qué ella lo odiaba? De ninguna manera había querido darle a entender eso.
Era cierto, a ella no le caía del todo bien el joven pero en ningún momento lo había odiado. Por ejemplo Eriol y ella. El tipo verdaderamente le ponía los pelos de punta pero nunca lo había odiado, tan solo lo maldecía con una pasión extrema.
─Gracias de todos modos. ─le dijo mientras se sentaba en la mesa y le daba una mordida al omelette. ─Dios, desearía que fueras así de amable todo el tiempo. De esa manera podre comer deliciosos omelettes todas las mañanas.
Sakura se sonrió ante el comentario. ─Hey Syaoran…─decía lentamente. ─…yo quiero disculparme.
Él paro de comer y la miró confundido. ─¿Por?
─La manera en la que me comporté contigo ayer. ─le dijo─ Actué como una niña mimada.
Él rió. ─No puedo estar más de acuerdo.
Sakura trató de no dirigirle una mirada mortal. ─Estoy tratando de ser una persona civilizada, ya sabes.
─Lo sé. ─remarcó. ─Y estoy siendo honesto. Te comportaste como una niña malcriada.
Sakura rodó los ojos. Se rendía, nunca iban a estar de acuerdo en algo. ─Voy a tratar de ser menos malcriada de ahora en más.
─Agrega paranoica también.
─Esta tentando su suerte Señor Li.
Él sonrió apenas. ─Tratar no duele.
─Sabes…no eres tan mal tipo. ─comento casualmente Sakura.
─¿Recién te das cuenta?
Sakura no pudo hacer otra cosa que rodar los ojos…nuevamente. ─Lo eres del todo.
─¿Te refieres a que soy sexy?
Sakura agarró el vaso de leche cuando el trataba de alcanzarlo. ─El engreído Syaoran no merece la leche de Sakura.
Syaoran alzó las cejas. ─¿La leche de Sakura?
Sakura se masajeó las sienes. ─Eres tan pervertido.
─Y sabes que me amas por eso. ─le guiñó el ojo mientras le quitaba el vaso de leche de las manos.
Sakura suspiró resignada. No estaba del todo equivocado. Tampoco había que confundir las cosas. Ella no lo amaba, si es lo que están pensando. Maldición. Ni siquiera se había dado cuenta que tanto le gustaba.
─Entonces…─decidió cambiar el tema. ─¿Qué vamos a hacer hoy?
─Es una lástima que hoy no pueda trabajar. ─Sakura saltó del asiento y exclamo 'Oh, mama!' en voz alta. ─Yo prefiero 'Oh, papacito'
Sakura trató que su comentario no le arruinara su momento de festejo. ─¿Por qué no vamos a trabajar hoy?
─Tengo que hacer algunas cosas.─prosiguió─Asuntos que resolver aquí y allá…ya sabes. Igual no sé por qué estas tan feliz. Solo dije que yo no iba a poder trabajar el día de hoy, nunca dije que tú no tendrías que trabajar también.
Ella cambió la expresión de su cara de momento a otro. ─¿Estas bromeando, cierto?
─Necesito que te quedes en casa y hacer algunas llamadas telefónicas de mi parte.
Sakura frunció el ceño. ─Dime que estas bromeando.
Él bebió hasta la última gota de leche y puso el vaso en el fregadero, luego se dio unos golpecitos en el estomago. ─Eres la secretaria.
Maldición. Tendría que haber envenenado el omelette pero su conciencia una vez más no se lo había permitido.
Estupendamente maravilloso.
zZz
─ ¿Señorita Yoko? ─dijo Sakura al teléfono. ─Buenos días, soy la secretaria del señor Li. La llamo para comunicarle que él no podrá ir el día de hoy pero lo hará tan pronto como se lo permita su agenda. Disculpe el motivo de mi corto llamado.
Ella colgó el teléfono y no dejó que la mujer del otro lado de la línea le preguntara algo sobre su estúpido jefe. Sakura había aprendido la lección de la peor manera. Cuando tratas con clientes que en un noventa y nueve por ciento son mujeres divorciadas o solteras, lo que necesitas decir debe ser breve para poder escapar de sus garras lo más rápido posible.
Sakura le dio un vistazo a la lista de nombres en el anotador y soltó un gruñido. Le faltaba un poco más de un cuarto lo que probablemente iba a tomar unas dos o tres horas más. Estaba harta del teléfono ya que había pasado toda la mañana haciendo y contestando llamadas.
¿Cuándo terminaría esta tortura?
Una mujer más que preguntara por Li Syaoran y probablemente se arrancaría la cabeza y alimentaria a los tiburones o algo por el estilo. ¿Qué era lo grandioso acerca de él? Era un odioso, pervertido, grosero—por supuesto era increíblemente apuesto y a veces podía ser dulce pero eso no compensaba sus malas cualidades. ¿Esas eran sus malas cualidades no?...¿Acaso tenía una mala cualidad?
¿¡De qué estás hablando Sakura!? Se abofeteó mentalmente.
Sin embargo tenía un poco de curiosidad acerca de lo que veían las otras mujeres en él. ¿Qué fantasías tendrían cuando lo veían en persona?
Sakura se inclinó hacia la mesa y apoyó la pera en su mano mientras trataba de imaginar lo que esas mujeres podrían pensar cuando tenían en frente a Li Syaoran. Cada una de ella lo quería…no solo lo querían…lo DESEABAN.
Miró hacia el reloj y suspiró. Era las doce y algo del medo día. Recostó la cabeza en la mesa, cerró lentamente los ojos y dejó escapar un bostezo. ─Todavía no entiendo que le ven. ─murmuró para sí misma.
Sakura cayó de espaldas en la cama mientras tomaba a Syaoran del cuello de la camisa y lo arrastraba con ella. Él abrió su boca para decir algo o trató de decir algo pero Sakura no le dio oportunidad de hacerlo. Ella lo usó como ventaja para acercarlo hacia ella y acortar la distancia entre ellos. Él recorrió suavemente sus labios con su lengua.
─Oh, Syaoran…─gimió. ─Syaoran…
─Vaya, ¿qué tenemos aquí?
Sakura abrió los ojos de golpe. La realidad la golpeó en la cara cuando miró boquiabierta al hombre que estaba frente a ella. ─Dios mío…
─Así que estabas soñando conmigo…─sonrió un poco arrogante mientras se acercaba a la joven.
─¡N-no te me a-cerques!─Sakura dijo aterrorizada y retrocedió un paso.
El sonrió con satisfacción. ─Juzgando por como gemías en el sueño, creo que deseabas algo más…Sa ku ra. ─Ella sintió que sus rodillas flaqueaban cuando lo escuchó decir su nombre de esa manera. ─Desearías que no fuera un sueño verdad? ─él se acercó. ─Tu quieres…─siguió acercándose. ─Tu fantaseas con…─La arrinconó dejándola sin escapatoria. ─Tu me deseas.
─¡No hagas que te pegue ahí de nuevo! ─ella le advirtió.
Syaoran ignoró la advertencia y la empujó contra la pared mientras dejaba un camino de besos alrededor de su cuello. Se detuvo cuando llegó a la nuca y repitió el camino hacia atrás. ─No lo niegues Sakura…─dijo esto y empezó a succionar con suavidad el lóbulo de su oreja.
Él deslizó una mano bajo su remera, sentía la suavidad de su piel mientras que su otra mano recorría su cintura dibujando las curvas de su figura. Sakura se sentía algo vulnerable.
Ella sentía que el corazón le latía a mil por hora y que su cuerpo pedía algo más. No estaba segura que era lo que esperaba pero parecía que su cuerpo entero respondía a sus caricias por sí solo y pedía más.
Sakura cerró los ojos mientras ponía sus brazos alrededor de su cuello. ─…por favor…─dijo sin respiración.
─¿Sakura?
─Hmm..
─¡Despierta, cabeza hueca! ─una voz que provenía de la nada le gritó.
Sakura abrió los ojos y se encontró mirando a un Syaoran muy enojado. Se frotó los ojos y echo un vistazo a la hora…¿6:37 PM? ¿Había dormido seis horas? Dios mío, eso quería decir que…
─Hoeee…¡Fue un sueño! ─se quejó.
Okay. ¿Qué estaba pasando con ella? ¿Estaba decepcionada porque sólo había sido un sueño?
─¿Qué estabas soñando? Podía escuchar tus gemidos desde afuera. De hecho…no me lo cuentes. ─dijo él. ─A menos que...yo estuviera en el, claro.
Él le guiñó el ojo divertido.
Sakura gruñó y se dio una palmada en la frente.
Oh, ni te imaginas. Pensó internamente con exasperación.
¿Cómo pudo soñar con él? Y no se había tratado de un sueño común y corriente. Soñar que lo deseaba en el sueño era ya suficientemente malo pero nooo…ella tenía que soñar que lo deseaba en sueño que estaba en otro sueño.
¿Esto era lo que él provocaba en las demás mujeres? Sakura pensó para sus adentros mientras lo miraba entrar al baño.
Si era así entonces…
Rayos. Estoy en graves problemas.
Continuará
N de T: Casi tres meses sin actualizar. ¡Me deben odiar! Mil disculpas a todos los fantásticos lectores que siguen la historia. Si encuentran algún error de redacción, gramatical, ortográfico etc. (debe haber miles!) les pido mil perdones pero no tengo otra persona que pueda revisar la historia ahora. Era muy fácil: esperar otra semana para actualizar o hacerlo ahora. No se imaginan lo que me divierte pero también lo complicado que es interpretar los sentimientos de Sakura. Esta vez no prometo nada sobre la siguiente actualización porque nunca puedo hacerla antes de tiempo. La próxima regla es muy graciosa pero es clave! Estén atentas a la próxima actualización . Si llegamos a los 90 reviews por ahí pueda actualizar antes de que termine el mes!¿ Qué dicen? ¿Llegaremos?
Ya saben, me pueden encontrar en twitter: myssyli o facebook Rocio Li (myssy). Hay seguidores que ya me han agregado y me encanta leerlos! Gracias por su apoyo. De todos modos esta es una traducción por la cual no recibo más que su cariño y apoyo…pero eso es LO MEJOR que me ha pasado.
