Hola, bueno aquí les dejo un nuevo capitulo, espero lo disfruten… es un pov de bella..

Un abrazo nos leemos al final… lizzy

&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.

Capitulo seis

POV Bella

Me ayudo a llevar los bolsos a recepción, pese a mi protesta, yo bien podía arreglármelas sola, llegamos al vestíbulo del hotel, y fui a hablar con el recepcionista mientras Edward me seguía.

-muy buenas noches soy Isabella Swan tengo una reserva.

-hola, muy buenas noches, bienvenidos al Hotel Delfín, aquí esta su llave, la habitación, 212, le puedo ayudar en algo mas.

-si por favor, puede enviarme un café y emparedados al cuarto, y mañana a las 7 y media mas café con todos los periódicos.

-¿todos?

-todos los que pueda conseguir, soy periodista y estoy aquí para cubrir la boda real.

El señor estaba respondiendo algo, pero no lo escucho, miraba a Edward que tenia en su rostro una mirada burlona, por sus confesiones. No sabia porque le molestaba tanto eso, ella estaba orgullosa de su trabajo, que más a él.

Cuando un chico intento tomar sus cosas y subirlas a su habitación, Edward simplemente se negó.

-no, no se preocupe, yo llevo las cosas, la dejare en su habitación y bajaré, me encargaron dejarla sana y a salvo en su habitación, y es eso lo que pretendo.

Cuando el ocupo la palabra "encargaron" me dieron ganas de golpearlo, yo no era ningún encargo de nadie, yo era su colega, alguien con quien debía estar a la par, no simplemente "alguien a quien cuidar"

Cuando subieron al ascensor, ni siquiera hablamos, y no sería yo la encargada de romper el silencio tampoco.

Llegaron a la puerta de la habitación, Edward abrió, dejo las maletas en el lugar y me miro.

-Gracias, no tenías porque molestarte.

-no es ninguna molestia

- mentiroso, lo dije bajo, pero estoy segura que me escucho, como que no es una molestia, si recién acaba de decir que era un encargo,

Gracias, le agradezco por ir a buscarme, debía tener muchas cosas que hacer.

-era lo menos que podía hacer, pero sus palabras fueron convencionales, no con sentimiento, y no se porque eso me molesto

- bueno, lo mas probable es que nos veamos mañana, señorita Swan, trabajaremos juntos, así que espero descanse, muy buenas noches y aquí le dejo mi tarjeta con mi numero, cualquier cosa llámeme..

Buenas noches, respondí, lo acompañe a la puerta y quede desconcertada, este hombre definitivamente es bipolar, cambia de animo cada dos segundos.

Cuando cerré la puerta, tome conciencia de que me encontraba en una ciudad extraña, en una habitación de hotel y que estaba extremadamente sola, no conocía a nadie, bueno mas bien si, a una persona, pero esta era tan bipolar que no sabía si realmente lo conocía o no. Me había dejado su numero, lo podría llamar estaba segura de eso, Edward Cullen se había trasformado en todo un enigma para mi.

Estaba sola, y también realizando el mayor trabajo que me hayan asignado antes y me entro pánico, soy joven e inexperta en este juego, como lo haré, y si lo hago mal, mi jefe me despida, y seré una vergüenza no solo en mi trabajo, si no también como una Swan.

Me estaba entrando una crisis de pánico así que decidí tomar una ducha, pero vio la tina y visto que vengo de una viaje tan largo y agotador, me prepare un baño de tina, estaba cansada y me dormí en la tina, cuando desperté el agua ya estaba fría. Me coloque mi pijama y fui hacia la ventana.

Se veía toda la calle, los anuncios de los distintos negocios y también los anuncios de la Boda real.

Mañana tenía que salir por esa puerta y recorrer esas calles de las que conocía muy poco y además presentarse con su nuevo jefe y empezar a buscar información que claro, todos los periodistas buscarían. Seria un día agotador. Me fui hasta la cama y no se en que momento de la noche me dormí, simplemente tenia mucho mas sueño del que me había imaginado.

Me despertaron unos golpes en la puerta, eran ya las 7 y media, me levante a atender, era del servicio del hotel, me trajo mi café y todos los periódicos del día, le di una propina y por la cara de la joven fue demasiado, debía también aprender entonces sobre el dinero y cambiar algo en sencillo, cualquier gasto en contra me lo descontarían de mi sueldo, de eso estaba segura.

Me dirigí a mi cama, el café estaba absolutamente delicioso, pero estaba demasiado cansada como si solo hubiera cerrado por un momento los parpados y no que hubiera dormido por mas de 7 horas.

Pero el café ayudo para despertar las neuronas y con un poco de animo, comencé a hojear los periódicos, para saber que novedad había.

La verdad no había mucha nueva información, así que como no había mas que hacer tenia que cumplir y presentarme en el trabajo, se comenzó a formar un nudo en mi estomago, y si no les gustaba. Que nervios, quería parecer Brillante y eficiente, por lo cual tome una ducha para despertarme por completo y al elegir mi ropa opte por unos vaqueros blancos y una blusa roja y un pañuelo que combinara atado a mi cuello. Mi pelo era un caso aparte, pero lo solucione con un peine, atándolo en una coleta. Me mire en el espejo, mi rostro siempre pálido, puse un poco de gloss en mis labios, y mis ojos cafés me miraban con incertidumbre, ¿realmente había creído manejar bien todo esto, como lo hubiera hecho Ángela? ¿Soy lo bastante profesional? Si, claro que lo soy… pero una cosa es decirlo y muy diferente creerlo, me fui antes que comenzara una crisis de angustia.

Me tome todo mi desayuno al estilo inglés, esperando que esto ayudara a levantar mas mi animo y no que me causara nauseas, pero ya era un paso, baje a la recepción cambie mi cheque y pedí a la recepcionista que llamara un taxi.

El cielo estaba nublado, con indicios de lluvia. Menos mal había traído un impermeable. Para mi gran deleite uno de los grandes taxis negras estaba esperándome fuera del hotel, el conductor le pregunto si era ella la persona que lo había llamado, asentí y muy caballerosamente me abrió la puerta. Le di la dirección de internacional Eclipse, el periódico de Londres y partió en el confortable coche.

-¿es su primera vez en Londres, preciosa, me preguntó el taxista.

-si, me sonroje, no estaba muy acostumbrada a los cumplidos.

-¿es como usted esperaba? Pregunto el chico.

Mire hacia afuera, la ciudad estaba completamente en movimiento, autos camiones, negocios, oficinas, y respondí- no exactamente, esperaba mucha niebla y hombres pequeños con pantalones a rayas y sombreros de hongos.

-oh, me contesto. La verdad hombres así vera algunos por ahí, pero la niebla, quizás ha visto demasiadas películas viejas, porque una niebla así no se ha visto desde hace muchísimos años.

Mientras el manejaba hacia bastantes comentarios sobre los lugares que pasaban llamando su atención por lo que estuve asomándome continuamente por las ventanillas del coche.

Habían edificios donde la piedra brillaba tanto, era casi blanca y estatuas y fuentes rodeadas de hermosos arboles verdes, el hermoso césped y las plazas y parques salpicando por la ciudad. Por todas partes se podía ver señales históricas, y se sentía que era muy extraño estar en un lugar donde antes habían estado reyes y reinas, donde aun paseaban reyes y reinas. Me sentía como en una clase de historia, pero en vez de sumergirme en el libro estaba en realidad en ese lugar.

Luego llegamos a la calle indicada y frente a mi se encontraba mi nuevo lugar de trabajo.

-aquí estamos preciosa, Internacional Eclipse ¿Es usted Periodista?

- sii, si, vengo a cubrir la boda real, le conteste de manera emocionada, es que aun no me lo creía por completo.

-mujer de suerte, me contesto, va a ser un día fantástico. El Buen príncipe Emmett, que Dios lo Bendiga y Lady Roselie se merecen lo mejor, voy a beber una copa a su salud, quizás ese día me toque trabajar pero aun así lo celebrare, no siempre hay una boda así de maravillosa hay que celebrar.

-si eso mismo pienso, le pague el boleto de viaje y le deje una propina por su agradable conversación. Y camine hacia las oficinas del Internacional Eclipse.

Las oficinas estaban alojadas en un edificio alto y estrecho, situado en una calle donde habían muchos mas edificios de ese mismo aspecto. Un par de escalones me llevaban a la puerta principal. Mas allá estaba el vestíbulo donde una chica rubia estaba sentada detrás del escritorio, la recepcionista pensé.

_Hola, soy Isabella Swan, vengo a Hablar con el Sr Felix Masen.

-Hola, soy Jessica, espere un momento, la comunico.

Llamo por el teléfono, comunicando que estaba aquí, ella era una chica más o menos de mi edad, era bastante bonita, rubia y de pelo largo, simpática pensé, sería bueno conocer a alguien mas aquí. Me propuse hablar con ella, no sería malo tener una amiga.

-oh, Señorita Swan, el Señor Masen la espera, suba las escaleras y la primera puerta a la izquierda esa es la oficina.

Al hablarme me di cuenta que me evaluaba con la mirada, simplemente era muy joven para este trabajo.

-gracias, y por favor solo dime Bella, le conteste.

-bueno Bella en ese caso solo dime Jess, nos vemos luego.

-hasta luego.

Subí las escaleras, mis pasos sonaron por todo el vestíbulo mientras subía la escalera. La oficina era fácil de ubicar, cuando encontré la puerta, me arregle el cabello, me pare derecha y aclare mi garganta, me sentía como si fuera a entrar en la oficina del director, golpee la puerta, bastante mas fuerte de lo que me habría gustado.

-adelante, sonó una voz grave dentro.

Pase, la oficina era pequeña, abarrotada de archivos, con un par de sillas, una chimenea y un muy gran escritorio en desorden detrás del cual se sentada un hombre alto, con una melena gris, pero aun así parecía atractivo para su edad. Levanto la mirada evaluándome y preguntándose que diablos hacia ahí.

-es usted el Señor Masen.

-si, soy yo, y usted es?

-soy Isabella Swan, vengo del Periódico de Forks

-que usted es… dejo la frase inconclusa, pero aun así no disimulo su desencanto, y ahí supe que otro mas que me consideraba demasiado joven para manejar el trabajo, hay va la lista otro mas a quien debía probarle que era capaz de realizarlo. Por lo tanto debía ser fuerte y tener mucha confianza en mi misma y no confesar, como realmente quería, que me encontraba aterrada en este nuevo desafío, con un pez que dio un salto demasiado grande y ahora se ahoga en tierra sin ser capaz de llegar sola al agua otra vez.

Se puso de pie, extendiéndome la mano a forma de saludo

-bienvenida a Londres señorita Swan, espero haya llegado bien, siéntese por favor.

Había una sola silla, de aspecto duro, que enviaba claro un mensaje, "no eres bienvenido, di lo que tengas que decir y sal"

-muchas Gracias Señor Masen. Y tome asiento.

-esta bien instalada, me pregunto, ¿Qué tal le parece el hotel? Bien entiendo que Edward Cullen la fue a buscar anoche, y que después de todo fue capaz de encontrarla, anoche lo llame tarde para averiguar que tal había llegado, me dijo que bien, hubiera ido a buscarla yo, pero en ese momento me encontraba en una conferencia de prensa, si no hubiera sido por eso, la habría ido a buscar yo, marcos me dijo que debía cuidarla, pero sin embargo no me dijo que usted era tan joven.

-no me habría enviado si no creyera que soy competente, le conteste con mayor seguridad de la que realmente sentía.

No, tal vez no, dudando de su respuesta. Bueno pero para ser franco, en este momento tengo muchas cosas en mano, así que solo le informare cual es la situación aquí y usted puede manejarse sola, marcos me ha dicho que la ha dejado en completa libertad.

Es cierto, le conteste pero sintiendo que mi confianza disminuía considerablemente ya que simplemente me estaba diciendo de la forma mas amable posible que no quería que lo molestara con mis problemas.

Me informo acerca de la sala de reporteros donde podría escribir a maquina mis artículos, los cuales debían estar listos a mas tardar a las nueve de la noche anterior a la publicación, preferentemente antes así nos evitamos el desgaste nervioso. La oficina me suministraría cualquier cosa que necesitara en lo referente información y archivos y una vez que las notas estuvieran terminadas, se trasmitirían por correo electrónico a Forks.

-no creo que haya muchas cosas interesantes hoy, me dijo, haber la Reina tiene que inaugurar un puente mañana, pero eso la verdad no le incumbe a usted, piensa ¿tener un articulo para hoy?

-no, realmente mi primer articulo lo tengo que enviar el lunes el primer articulo, y hoy solo es jueves, pienso arreglar hoy las cosas y mañana tendré el articulo listo.

Me miro con atención ahora, pero no quitaba esa mirada de que quizás era demasiado joven por lo que me sorprendió su comentario

Tal vez el viejo marcos no sea tan tonto después de todo, luego sonó el teléfono y contesto, ¿si? Oh bien estará abajo en un momento, gracias. Bueno Isabella, Edward esta abajo, no es su línea oficial de trabajo, pero lo hará bien, así que buena suerte.

Se levanto para volver a estrechar mi mano, y en ese momento me sentí nuevamente sola, ahora todo estaba en mis manos otra vez, pero recordé que Edward me esperaba abajo, y eso me produjo una sensación agradable, no, no estaba sola, no tendría que trabajar sola, pero no era eso, la idea de pasar estas dos semanas en su compañía no me desagrada totalmente.

&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.&.

Aquí otra vez yo al final…

Espero les guste, se que no sale Edward aca pero el próximo capitulo estará mejor, ya comenzaran a trabajar juntos, por lo cual pasaran mas tiempo juntos y eso traerá complicaciones en cuanto a sus sentimientos y sus reacciones…

Espero les haya gustado..

Un abrazo nos leemos pronto…

Lizzy