CARLIE
Charlie se veía tan contento y cómodo rodeado por la manada de lobos, mientras asaban carne en la nueva y ultramoderna parrilla que mis padres le enviaron como regalo de cumpleaños. Yo quería ser como el, estar cerca de ellos, escuchar sus bromas por estar con ellos y no por estar sentada con Emily, Sue y Leah y escucharlos con mi oído sobre desarrollado vampirico. Quería que Jacob me abrazara frente a todos como Paul a Rachel -la hermana de Jacob- o Jared a Kim. O que estuviera al pendiente de mi como Quil con Claire. Quería sonreír después de un beso robado como el que Sam le robó a Emily, cuando creyó que nadie los veía.
En cambio tenia que ser testigo de como las chicas de la fiesta veían a Jacob. Y no solo las chicas, sino señoras ya casadas y las abuelas! Quería decirles que se alejaran o terminarían drenadas y enterradas en el bosque, por que el era mio. Pero no.
Se me había prohibido acercarme a el y terminé sentada con mi madrastra, hermanastra, su prima y el bebé de quien Leah estaba imprimada.
En todos ellos veía esa adoración casi fanática y estaba celosa. Estaba mas que celosa, estaba furiosa. Por que diablos tenia que haber dejado Jacob la impronta en mi? Por que se había enamorado de mamá y obsesionado con ella a tal grado que yo no podía acercarme a el por miedo a que descubriera que era la hija de su amor prohibido y ahora ella una vampira?
Para que hizo esa cosa de dejar la impronta en mi para solo hacerme sufrir? No estar a su lado duele, duele físicamente. Cuando llegó a la fiesta y no pude salir corriendo hacia el, todo mi cuerpo se tensó y un dolor me recorrió entera dejándome sin aliento. Estuve a punto de llamar a Carlisle y preguntarle que me pasaba. Nunca antes había sentido dolor. Nunca. Y ahora ahí estaba yo, en la fiesta de cumpleaños de mi abuelo casi sin poder respirar rodeada de lobos y sus improntas y mujeres libidinosas que desvisten a Jacob con la mirada.
El esta muy consciente del efecto que causa en el sexo opuesto, el ve como lo miran y lo disfruta el muy bastardo. No se supone que lo haga estando yo aquí... o si?
-Carlie, ven, cielo! - gritó Charlie desde su nuevo juguete.
Le sonreí a Sue cuando ella me dio una cerveza para papá .
Caminé hacia Charlie, Billy Black y Jacob. Estuve consciente de que cada paso que daba hacia ellos, el dolor se iba desvaneciendo. Mi analgésico no me quitaba los ojos de encima y yo estaba mas que encantada.
Las chismosas del pueblo que se lo habían comido con los ojos veían como el me miraba a mi, ni una sola vez el las miró de esa manera.
-Aquí tienes, papá - le entregué la botellita helada y el me sonrió encantado de que le dijera de esa forma.
-Carlie, te quiero presentar a Billy Black, mi mejor amigo -Charlie posó su brazo en mis hombros y yo puse mi brazo torno a su cintura-. Amigo, ella es mi niña.
Billy me sonrió realmente contento de conocerme, estrechando mi mano entre la suya grande, cálida y rugosa.
-Un gusto conocerte al fin, Carlie, aunque no sabia nada de ti hasta hace unos días - miró a su amigo entrecerrando los ojos, estaba resentido.
-Igualmente, Billy - gracias por haber tenido a ese hermoso hijo suyo, lastima que el sea un lobo y yo hija de Fríos.
-Si no fuera por Jacob, tal vez ni siquiera me hubiera enterado.
Mis ojos se desviaron de los suyos y se encontraron con los de Jacob y supe que estaba perdida.
-Hola, Carlie - murmuró Jacob en voz baja y el tirón fue mas fuerte.
-Hola.
-Como estas?
-Bien, gracias y tu?
-Bien... Qui-quieres una cerveza? - preguntó en un adorable tartamudeo.
-Gracias, pero no bebo... cerveza
-Oh... - asintió bajando la mirada.
-Cariño, por que no le muestras a Jacob tu nuevo juguete, el cielo sabe que todo el pueblo pasa por aquí para admirarlo y darte a ti una mirada también - Charlie, con todo el descaro, me empujó hacia Jacob.
-El ya lo conoce, papá. El oficial Black me detuvo ayer camino a casa y meinspeccionó muy a fondo para ver si no traía un arma - toma eso Jacob!
Jacob casi le escupió a su padre el trago de cerveza, mientras Charlie, su jefe, ponía las manos en las caderas
-Detuviste a mi niña, Jacob?
-Ah, yo... Estee... Ella...
Jacob miró desesperado a todas partes, menos al abuelo.
-Calma, hijo -Charlie le palmeó el hombro riéndose de el y Jacob soltó unas risitas nerviosas-. Ve y preséntala con tus amigos y luego vayan a jugar por ahí.
Papá me lanzó de nuevo hacia Jacob, quien esta vez no dudó y me tomó de la mano para arrastrarme hacia la manada. Me giré para fulminar a Charlie con la mirada, pero el y Billy estaban riéndose de algo con el señor Webber -quien casó a mis padres- y el señor Newton.
Cuando menos me di cuenta estaba frente a los lobos y sus improntas.
-Chicos, ella es Carlie - me presentó Jacob sin mas ni mas. Lo mas seguro es que ya todos lo supieran quien era yo y lo que era para el.
Por supuesto que los miré aterrada. Era la manada y si querían en un segundo estaría destrozada y ni siquiera lo vería venir.
-Hola, Carlie yo soy Rachel, la hermana de Jacob -Rachel me sonrió estrechando mi mano-. El es mi esposo Paul.
Paul me dio la mano, sonriéndome también, en lugar de atacarme como lo quiso hacer con mamá aquella lejana mañana.
-Es jodidamente bueno que ya estés con Jacob, ya nos vuelve locos con su: Por que no me quiere?
-Por que me tiene miedo?
-No le haré daño.
-No quiso venir a la fiesta, así que yo tampoco.
-Le diré a mi papi que llame al suyo y le pregunte si ella le ha preguntado por mi.
-Por que tenia que ser tan malditamente hermosa?
-Han visto lo hermosa que es?
-Duele que ella no me quiera.
Fui atacada con frases dichas por la manada con voz femenina y empalagosa, en una pobre y barata imitación de Jacob. Hasta que el se lanzó contra ellos con un gruñido y la manada entera fue una maraña de puños y risas.
-No les hagas caso - Rachel me tomó del brazo alejándome de la pelea amistosa.
-Cuando quieren son unos imbéciles - se quejó Kim tomando mi otro brazo y nos alejamos definitivamente de los lobos, quienes se lanzaban puñetazos los unos a los otros.
-Conozco un lugar donde podremos platicar sin ser interrumpidas o molestadas - exclamó Rachel emocionada haciéndole señas a Leah y Emily.
No pude decir que no quería, que prefería ir a la vieja habitación de mamá, ahora mía, pero para ser humanas eran bastante fuertes y su agarre jamas me soltó. Tal vez ellas eran fuertes por que tenían que hacerlo, en el mundo donde vivían debían serlo.
Emily tomó una hielerita roja que contenía cervezas y se dirigieron hacia nosotras. Pasamos los arbustos que rodeaban el jardín de Charlie y tomamos un sendero. El sendero de mamá. Ella lo había tomado aquella mañana después de investigar en internet la palabra Vampiro, también fue el mismo que tomó con papá el día en que el la abandonó. En la desesperada búsqueda por su vampiro se perdió en las profundidades siniestras del bosque y Sam la encontró horas después. Si no fuera por ese día, mamá no hubiera sido amiga de Jacob, el no se hubiera enamorado de ella y yo no tendría orden de restricción y tal vez, solo tal vez... podría estar en sus brazos en este momento en lugar de luchar contra esto, contra el, contra nosotros.
Rápidamente encontramos el árbol caído de mamá, las chicas me señalaron para que me sentara en el, las demás se sentaron en rocas y el suelo húmedo. Emily nos dio una cerveza a cada una y no la pude rechazar, pero no la probé.
-Bien, ya nos conoces, ahora es turno de que te conozcamos y nos digas por que no estas con Jacob - sentenció Leah.
Guardé silencio mirándolas a cada una de ellas. Se supone que este debería ser mi nuevo circulo de amigas, se supone que debería ser sincera con ellas, pues todas estábamos en la misma situación, pero ellas no le tenían miedo a sus lobos. Ni siquiera Emily con sus cicatrices que le atravesaban su bello rostro.
-Yo... este...
-Vamos, no seas tímida, aquí todas estamos en confianza. Todas pasamos por lo mismo. Todas caímos en sus encantos sin poderlo evitar - murmuró Emily mirando a Leah de reojo.
Yo sabia su historia. Sam era novio de Leah, creo que se iban a casar, pero al conocer a Emily dejó la impronta en ella y Leah se convirtió en una mujer amargada y resentida. Pero ahora tenia al hijo de Emily y Sam... Era casi la misma historia de Jacob y yo, pero la nuestra es mas complicada ya que yo era el enemigo. Ella solo tendría que esperar un par de décadas para estar juntos.
-Es que... Jacob... mamá... Simplemente no... no puedo - balbuceé girando la botella azul de cerveza entre mis manos.
-Por que no puedes? Por lo que es el? No puedes estar con el por que es un lobo? - preguntó Kim.
-No es por eso... Es un horrible y estúpido cliché, pero no es el, soy yo - susurre girando y girando la botella helada.
-Tu no quieres estar con el...?
-Si quiero! Pero... No puedo.
-Por que no?
-No sientes ese tirón?
-No te duele no estar a su lado?
-No sientes ese golpeteo en el pecho cada vez que lo vez?
-No quieres hacerlo feliz? No sientes que esa es tu misión en la vida, ser feliz haciéndolo feliz?
En esta ocasión fui bombardeada por las chicas, era como si fuera una voz continua y no de diferentes personas. Ellas sabían muy bien lo que se sentía, ellas habían estado en el mismo punto en el que estoy yo. El miedo, los nervios, el amor, la felicidad, el tirón, el golpeteo contra las costillas, el corazón saltándose un latido, las dudas...
-Siento todo eso, y quiero estar con el, pero no puedo... -salté del árbol tratando de escapar, tratando de correr, pero solo me quede ahí de pie... llorando-. Ustedes no lo entienden... el me va a odiar. Lo hará... el... Yo soy... No soy...
Pronto me vi rodeada de brazos y palabras de aliento. Las chicas, incluida Leah, me estaban abrazando y consolando.
-Tranquila, sea lo que sea el no te odiara.
-El lo único que quiere es tu felicidad y tu bienestar.
-El será para ti lo que tu quieras que sea.
-El será lo que sea que necesites.
-Jacob no te hará daño, preferiría morir a lastimarte.
-Sea lo que sea lo resolverán.
-Si es otro chico, el lo tendrá que entender, eres de Jacob.
-No lo alejes mas, lo único que estas haciendo es causarse daño, lo se por que lo intenté con Sam y solo nos lastimó.
De nuevo, era como si fueran una sola voz. De alguna u otra forma ellas eran una unidad como lo era la manada. La manada tenia una sola mente cuando estaban en fase, tenían pensamientos individuales pero los compartían con todos, así las chicas tenían un comentario individual que se mezclaba con todos haciéndolos parecer uno solo.
Ellas me entendían, pero al mismo tiempo no tenían ni la mas mínima idea.
Lo que me llamó mas la atención de todo fue el comentario de Emily, le estaba haciendo daño a Jacob. Yo no lo quería ver sufrir, yo no quería que sufriera por mi. Yo no le quería hacer daño, yo lo quería ver feliz. Quería que esa enorme y hermosa sonrisa estuviera siempre en su rostro causándome ese tirón, ese golpeteo, ese salto de latido...
Yo quería hacerlo feliz, yo quería estar con el...
No había nadie en miles de kilómetros a la redonda que me lo impidiera. Alice no vería nada y no le advertiría a mis padres. Ellos no sabrían nada mientras yo este aquí. Solo hablo por teléfono con ellos, no tienen por que saber que soy amiga de las chicas, de la manada... y mucho menos tienen que saber que soy la impronta de Jacob Black. Ellos no están aquí... No se que ocurrirá en el momento en que me tenga que marchar... pero por ahora, estoy aquí. Soy Carlie y soy hija de Charlie, nada mas.
