Hola mis queridas y apreciables lectoras…. No saben lo feliz que me he sentido esta semana y no es por el trabajo, puesto que es difícil y arduo jeje; sino mas bien por todos los comentarios que no solo he tenido de esta historia sino de las que he publicado a la fecha, me siento muy feliz y alagada el que me consideren una buena escritora; lo único que los escritores de la página Fanfiction tienen como recompensa y mis colegas escritores no me dejaran mentir es el poder entretenerlos y poderles hacer pasar un buen rato. De nueva cuenta muchas gracias y espero les guste este capítulo, siempre esperando ansiosamente sus reviews.
A la mañana siguiente estaba llenando la planilla de salida de los materiales que se necesitaban para unas construcciones del Distrito 4, cuando de repente una cabecita se asomaba por la oficina.
-¿Dime tu quien eres?-Con mirada suspicaz y astuta me interrogaba una niña pequeña que entraba a la oficina y se sentó frente de mi escritorio.
-Mi nombre es Madge Undersee y trabajo aquí para el Distrito-Me le quedo mirando detenidamente a la pequeña mientras ella me analizaba con sus seño fruncido y sus bracitos cruzados.
Era una pequeña muy peculiar, su cabello estaba sujeto por dos trenzas, y lucía un vestido verde con lunas, su piel aceitunada estaba cubierta por unas cuentas pecas que tenía en sus pómulos, sus enormes pestañas le hacían paso a sus ojos grises idénticos a los de su hermano, era la hermana menor de Gale… Posy.
-Tú debes ser Posy ¿verdad?-ella asintió-bueno pues yo trabajo para tu hermano Gale, debes estar buscándolo ¿no es así?-asintió de nueva cuenta, mientras colocaba sus brazos a un costado y me regalaba una linda sonrisa- me temo que él no está aquí Posy, tuvo una reunión urgente y me dejo a cargo de la oficina, ¿necesitas que te ayude en algo?
-Sí, acompáñame al centro de comercio, quiero comprar unas cosas Gale prometió que me acompañaría, pero como el no está podrías acompañarme tu Madge, ¿verdad que vendrás conmigo?- su tierna mirada me enterneció y no podía rechazar su suplica.
-Pero no me conoces pequeña, además no quiero que tengas problemas por andar paseando con una desconocida ¿no crees? –atino a decirle.
-No eres una desconocida, Gale nos ha hablado de ti en varias ocasiones cuando cenamos-Me quedo estupefacta ante la declaración de la pequeña, una punzada de felicidad me invade inmediatamente, así que decido acompañarla a pesar de que ella no tardo mucho en convencerme.
-Está bien, te voy a acompañar porque una niña tan pequeña como tú no debería ir sola por el Distrito, de ahí te llevo a tu casa ¿está bien?- su cara de alegría no tenía cabida, ella corrió hacia a mí y me rodeo con sus bracitos y yo por inercia se lo devolví-bien vamos pronto, antes de que Gale regrese y no me encuentre.
-Si vamos, no te preocupes por Gale, el entenderá- Posy confiaba mucho en la actitud de su hermano, pero yo aun no, y es que a pesar de que yo pudiese ser parte de las conversaciones que tenia con su familia, pues yo aun tenía algunas reservas. Nos dispusimos a salir de la oficina y cuando cerré la puerta, Posy me ofreció su mano, yo por ende la sujete y nos fuimos al Centro de Comercio.
Esta niña era única, no debería ser tan confiada, pero creo que al saber que trabajaba con su hermano confió en que no pasaría nada estando a mi lado. Cuando la vi en el marco de la puerta supe que era ella, Gale nunca hablaba mas allá de lo necesario, pero en su escritorio se podía constatar que había una foto reciente de su familia, en ella se encontraba su madre Hazelle, y sus hermanos menores Rory, Vick y Posy. Cuando estaba en el Distrito 12, Katniss en alguna ocasión los menciono.
El Centro de Comercio no estaba muy lejos de la oficina, puesto que llegamos en menos de diez minutos a pie; este edificio era inmenso, fue de las primeras construcciones que fueron restauradas desde sus cimientos, cuando entramos la multitud que había ahí era inmensa, gente iba y venía con mercadería, por lo tanto sujete con mas agarre la mano de Posy.
-Mira Madge, ahí… vamos a ese puesto-señalo un puesto donde una mujer ya algo mayor tenía varias telas, encajes y listones. Aun recuerdo cuando yo me daba el lujo de tener listones de cientos de colores y tonalidades para sujetar mi cabello, o cuando se acercaba mi cumpleaños y mis padres me dejaban comprar un vestido nuevo el cual estrenaría el día de mi fiesta. Cuando un ligero dolor en mi corazón se manifestaba, Posy me saco de mi letargo.
-Madge, este listón me gusta, he ahorrado mucho para poder comprarlo, ¿a ti te gusta?-La niña sujetaba un listón de color verde de la misma tonalidad de su vestido.
-Oh Posy ese es un lindo listón combina muy bien con tu vestido, es una gran elección- La miro y le ofrezco una sonrisa sincera, puesto que esta pequeña se traído sus ahorros para poder tener la ilusión de comprar algo con su esfuerzo y dedicación.
-Si es cierto, tenga señora, gracias- Posy le entrega las monedas a la mujer y nos retiramos a deambular entre los puestos.
Vaya que era enorme este lugar, la concurrencia era sin igual, pudimos ver venta de animales, de leche, de carnes, de pan, de cereales, en este lugar abundaba sinfín de productos. Solo uno de ellos me llamo la atención y me acerque a este aun sujetando a Posy a mi lado. Habíamos llegado a un puesto de un hombre de cabello rojizo con lentillas en los ojos, me acerque tome una canasta entre mi mano libre y pude saborear el inigualable olor de las fresas.
Ese excepcional olor, me traía recuerdos de Gale, y de mi padre, siempre que había oportunidad le comprábamos las fresas que traía del bosque, su dulce, delicioso y jugoso sabor siempre traía una sonrisa a mis labios como ahora.
-Ah son fresas, ¿sabías antes Gale le vendía fresas al alcalde de mi distrito?-Una Posy me miraba detenidamente y con seriedad, asentí afirmativamente-siempre que tenia oportunidad iba al bosque y las recolectaba y se las llevaba, porque a la hija del alcalde le gustaban mucho.
Un nudo en mi garganta se formo, puesto que en efecto era una asidua a las fresas, mi padre siempre que tenía oportunidad las compraba para mí y por otro lado, pensar que Gale le había platicado a sus hermanos sobre mi gusto por las fresas me desconcertó.
-Voy a llevarme una canasta para mi, Posy ¿quieres una para ti?-La pequeña se abalanzó hacia a mí y sus ojos brillantes contrastaban con su tierna sonrisa que me afirmaban que en efecto nos llevaríamos dos canastas de fresas.-Aquí tiene señor, muchas gracias-le pague al mercader y Posy y yo salimos del Centro de Comercio para dirigirnos a su casa.
Caí en cuenta que no sabía donde vivía la familia Hawthorne, así que me detuve en la entrada del centro me hinque para quedar a la altura del rostro de Posy y le dije-Sabes Posy, no sé donde se encuentra tu casa, así que es tu turno de dirigirme para poder dejarte en tu casa sana y salva ¿estás de acuerdo?- La risita de Posy me contagio, ella me tomo de la mano y nos dirigimos a su hogar.
Una vez que llegamos al centro de la ciudad, llegamos a la casa de la Familia Hawthorne, era una casa acogedora de dos pisos, con adoquines rojizos, un pequeño pórtico, y en la puerta de la entrada principal había una alfombrilla con el título "BIENVENIDOS".
Posy abrió la puerta, me dejo pasa y desapareció por una puerta al fondo la cual creo es la cocina, un minuto después ella regreso y a su lado se hizo presente una mujer no tan mayor con las mismas facciones de Gale y Posy, era su madre la Sra Hazelle.
-Oh… acaso eres tu ¿Madge Undersee?- La madre de Posy me cuestionaba mientras se acercaba a mí, yo no pase mas allá de la entrada principal, dado que estaba un poco avergonzada solo asentí afirmativamente a su pregunta.-Pasa por favor, gracias por traer a mi pequeña de vuelta a casa, en la escuela no nos avisaron que ella no tendría clases y se le hizo fácil ir a ver a Gale, afortunadamente tú estabas allí para ayudarla.
-No es nada Señora Hawthorne- respondí mientras ella me conducía a su estancia y me hizo sentarme en el sofá de este.
-¿Señora Hawthorne?, ¿Acaso me veo tan vieja?- mi sonrojo solo ocasiono que ambas se rieran bastante- Los siento Madge, no debimos reírnos así de ti; por favor conmigo no debes ser tan formal dime Hazelle por favor.
-Está bien Hazelle- mi casi audible voz respondió a la madre de Pory.-Sabe compre estas fresas que encontré en el Centro de Comercio, le compre esta canasta a Posy.
-Gracias Madge eres muy amable, se que eres una gran asidua a las fresas, en más de una ocasión Gale nos lo conto, pasa siéntate en el sofá mientras dejo la canasta en la cocina.
Por inercia tome asiento como ella me lo indico, Posy sentó frente a mí, me miraba detenidamente mientras estaba cruzada de brazos. No pasa mucho tiempo cuando la madre de Posy nos acompaña en la sala y se sienta al lado de su hija.
-Oh Madge lamento mucho los inconvenientes que te hubiese causado Posy, ella es muy extrovertida y le gusta andar por ahí; y como aun es pequeña no puede medir las consecuencias de sus actos, ¿No es verdad señorita?-Dirigiéndose a Posy, y ella solo atina a levantarse del sillón que compartía con su madre y a sentarse a un lado mío colgándose de uno de mis brazos.
-No se preocupe Hazelle, en verdad que ha sido un placer y me he divertido en compañía de Posy-Respondo mientras Posy recuesta su costado en mi brazo.
Los minutos pasan, en los cuales platicamos sobre sus hijos, los cuales acuden a la escuela del Distrito, la misma donde estudia Damon. Ella me comenta que Gale no le ha permitido trabajar de nueva cuenta, puesto que dado que el trabaja para el nuevo gobierno de Panem puede mantener a toda su familia. Me muestra su casa, la cual le fue otorgada por la mismísima Presidenta Paylor, esta parece ser acogedora pero es lo suficientemente grande para los cinco integrantes de la familia Hawthorne.
El tiempo pasa y no me percato del tiempo transcurrido hasta que el reloj cucu hace su peculiar sonido; es cuando me levanto intempestivamente, he estado fuera de la oficina casi dos horas, solo espero que Gale no esté furioso conmigo.
-Bueno Hazelle, Posy debo retirarme, he pasado mucho tiempo fuera de la oficina y aun tengo mucho trabajo que hacer-Me acerco a Hazelle le ofrezco mi mano para estrecharla en señal de despedida, esta no la toma, lo que hace fue ofrecerme sus brazos y me estrecha cariñosamente.
Lentamente me suelta y sujeta mis hombros con sus manos-Esta bien Madge, te agradezco nuevamente por haber traído a mi pequeña contigo, ¿sabes que voy hacer con las fresas que nos has traído?-niego con la cabeza- Hare unas ricas tartaletas que acabo de aprender a hornear, te las hare llegar con Gale.
Su idea de que Gale me lleve un paquete a la oficina me es inconcebible no por el hecho de que yo no quiera recibirlo sino que dudo de Gale se preste a tal cosa.
-Si claro Hazelle es muy amable de su parte-Me aparto un par de metros y me despido abrazando a Posy la cual no me quiere soltar.
-Madge no te vayas aun, quiero mostrarte mi recamara y mi colección de rocas-me implora con sus ojos llorosos la hermanita de Gale.
-Vamos Posy, debes entender que Madge tiene responsabilidades y no debemos quitarle más su tiempo, pero la veremos pronto porque le vamos a mandar una invitación para cenar y ella vendrá ¿no es así Madge?-Me cuestiona Hazelle, la cual espera una respuesta afirmativa para que Posy no este triste y no empiece a sollozar.
-Claro, me encantaría venir a cenar con su familia Hazelle-Le respondo y después me dirijo a la pequeña Posy-Cuando regrese de nueva cuenta podrás mostrarme tu habitación y tu colección de rocas, que te parece Posy?- Sus ojos se iluminan y su diminuto cuerpecito me estrecha tan fuerte que por un momento creo que dejare de respirar.
Ambas me conducen a la puerta principal, me despido de ellas, una vez que me cercioro que cerraron la puerta es cuando empiezo a correr lo más posible, solo espero que en las dos horas en las cuales me escabullí de la oficina Gale no se haya dado cuenta de mi ausencia y que la junta a la que acudió de improviso se haya alargado más de la cuenta.
Voy saliendo del ascensor casi sin aliento, llego a mi oficina giro la perilla de la puerta con cuidado y me adentro de ella. Solo alcanzo a divisar una mirada sobre mí, la de Gale, su mirada de reproche me intimida y me deja sin defensas.
-Teniente Hawthorne yo…- atino a decirle.
