Miren que, aunque tengo cosas que hacer, estoy aquí, escribiendo el séptimo capítulo de este fic... Por el momento, sólo sé como va a iniciar... pero lo que pase, será espontaneo. Quiero dar las gracias a Phoenix2307 por darme ideas y apoyo moral... Para evitar esta clase de bloqueos, de verdad, agradezco CUALQUIER idea o aportación... No sean tímidas, (estoy desesperada, no me esperaba eso, hace frío... Tengo miedo) se acepta todo de buena gana c:

Bueno... A ver que sale...


Fuera máscaras

Antes de salir de su cuarto, Kothone le echó una última mirada al espejo. Observó su reflejo, sintiéndose satisfecha con lo que veía. Estaba vestida con un short de mezclilla oscura muy corto, una blusa negra de tirantes que se ajustaba perfectamente a su cuerpo y unas botas negras sin adornos. Esta vez, no se había sujetado el cabello.

Caminó por el pasillo mientras leía un mensaje que acababa de enviarle Raito: "Date prisa, ya todos están en la mesa, y Reiji comienza a molestarse." "Oh, no te preocupes por eso, ya olvidará de mi pequeño retraso cuando me vea." Respondió la azabache.

No se equivocaba. El segundo de los hermanos esperaba a la chica para darle un buen sermón sobre lo descortés que era hacer esperar a los demás, pero olvidó todo lo que tenía planeado decirle al verla entrar al comedor.

-¿Qué pasa, Reiji? ¿Por qué esa cara?- Dijo con voz burlona la chica, haciendo notar su presencia en el comedor.

Todos los hermanos voltearon a verla, sorprendidos por la falta de respeto con la que se había dirigido a Reiji, pero su sorpresa se hizo mayor cuando se fijaron en ella. Ayato casi se ahoga con su jugo, Kanato casi suelta a Teddy, Subaru se puso muy rojo, y Shu abrió los ojos y la boca de una forma bastante cómica. Después de unos segundos, Raito devolvió a sus hermanos a la realidad, sacándolos de su estado de idiotez con una sonora carcajada.

-¡Kothone!- Dijo el castaño, aún riendo un poco- Debimos haber grabado sus caras.-

-Ni me digas- Respondió mientras tomaba asiento entre su interlocutor y Subaru, rosando la pierna del segundo "accidentalmente", haciendo que su sonrojo se acentuara más.- Es una lástima que esa idea no se nos hubiera ocurrido antes.-

-Chi-chichinashi...- Balbuceó Ayato, quien estaba sentado frente a ella -T-te ves muy...- No pudo terminar, pues fue interrumpido por Kanato.

-Ayato... No creo que debas seguir llamándola así- Susurró el chico, abrazando con fuerza a Teddy.

A pesar de haber hablado muy bajo, todos en el comedor escucharon aquel comentario, y no pudieron evitar fijarse en que el ojilila estaba muy en lo cierto... La chica esbozó una amplia sonrisa al notarlo... A partir de ahora, las cosas en la mansión se pondrían interesantes.

El desayuno pasó sin mayores incidentes, salvo uno que otro sonrojo por parte de los chicos, y algún guiñido, caricia indecente o pellizco por parte de la chica. Esta vez Shu no se quedó dormido sobre el plato, Subaru se abstuvo de romper cosas, Ayato de sus habituales bromas hechas a las costillas de otros y Reiji no se la pasó haciendo comentarios despectivos sobres los malos modales de la chica.

Poco antes de que todos se levantaran, Reiji empezó a ahogarse con su té. Kothone se levantó para ayudarlo, aparentemente alarmada, peo con una pequeña sonrisa que solo su nuevo cómplice notó.

- ¿Estás bien?- Preguntó con un tono de voz bastante inocente.-

-S-si... No pasa nada.- Respondió Reiji, tratando de recobrar la compostura. La chica había acariciado su pierna por debajo de la mesa.


Muy corto, lo sé, pero realmente no puedo concentrarme. Prometo que el de mañana (o más tarde) será más largo. Por ahora, iré a darme un baño, a ver si las ideas vienen a mi cabeza bajo el agua.