CAPÍTULO VI
"Juego peligroso"
Buscaba mi celular, para podernos ir, me habían mandado la ubicación de la fiesta y aparentemente no estaba muy lejos, según los mensajes de Takashi no le faltaba nada, opte por una camisa verde, pantalón negro y una chamarra del mismo color, Eriol me apuraba, él sabía que no estaba de humor pero me dijo sutilmente que me tragara mi estúpido orgullo y fuera, al decir sutil me refiero a que me habló con todo su folclórico lenguaje.
Salimos de los condominios donde vivía, corría viento como ya es costumbre, caminamos dos cuadras para hacer una parada a comprar cigarros, una manía que tenía de vez en cuando, y que me dejé influenciar por Eriol, ya que él era que sí lo tenía como hábito, posteriormente tomamos un taxi.
Tardamos muy poco en llegar, incluso pensé que hubiéramos podido caminar, era una casa blanca de tres niveles contaba con jardín frontal, cochera al aire libre donde había una camioneta y dos carros estacionados, por Takashi sabía que la fiesta se llevaba a cabo únicamente en la planta baja y en el área de la alberca ubicada en el patio trasero; la sala de estar era amplia, acomodaron los muebles de manera que hubiera espacio en el centro, nos informaron que en el primero piso se dejaban los abrigos, acudí para dejar mi chaqueta, posteriormente perdí a mi primo de vista, salude a Takashi que iba con Mihara, Shigeru no asistió pero si lo vi asistir al partido con Yanagisawa, salude al resto del equipo en su mayoría acompañados por otros deportistas o porristas, por lo que sabía Genzo no iba a invitarlas, muchos se lo cuestionaron pero no dio explicaciones, de igual forma busque al anfitrión pero lo ubiqué en la parte externa de la fiesta con personas que no reconocía, me fije que por la parte posterior a la casa se colindaba con otra casa similar; en general no creía que hubiera más de 50 personas, me preguntaba si alguien habría invitado a Sakura aunque no estaba seguro si quería verla en este momento, porque ni yo mismo quería estar aquí, me sentía incómodo, fui a una barra que contaba con una vitrina que abarcaba una de las paredes, gozaba de varias botellas, me decidí a pedir tequila y simplemente me dediqué a saborear el líquido caliente que resbalaba por mi garganta.
El tiempo había transcurrido y yo seguía en el banco giratorio de la barra, hable con un par de chicos y Takashi insistió que debía pararme a socializar, incluso Mihara trató de sacarme a bailar a petición de su novio obviamente, pero estaba necio en mi asiento, lo que si me percate es que empezó a llegar más gente, ya que iban y venían a la barra, chocándome un par de veces, por lo que me puse en una esquina que me permitía ver lo que habían improvisado como pista de baile, pensaba en salir a pedir algo de comer al área de la piscina donde estaba instalada una parrilla, pero una cabellera negra se sentó frente a mí.
- Hola Li – Hikari Airisu me saludaba animadamente, la miré extrañado nunca había hablado con ella en mi vida, notaba que sus piernas estaban descubiertas casi en su totalidad, llevaba lo que parecía ser un vestido negro con rosa.
- Airisu – dije mientras desviaba mi mirada hacia las puertas corredizas y transparentes que separaban el interior y exterior de la casa pero podía ver la fiesta en su parte externa.
- ¿Qué haces aquí tan solo? ¿No te gustaría bailar? –
Su propuesta se me hizo muy directa e interesante pero no estaba de humor - estoy aquí porque así lo quiero y no gracias- tome limón y sal de un plato que ya tenía conmigo.
- Vaya que antipático eres, Saya tenía razón, aun así me llamas la atención. –
La mire extrañado, se bajó del banco para acercarse un poco a mí, su estatura era por debajo del promedio, no lo había notado pero eso no le impedía ser muy buena en volleyball, no me moví, pude verla muy de cerca tenía pecas que aún con maquillaje eran apreciables, me guiñó un ojo y se fue, la observe mientras se mezclaba con la multitud.
Pretendí retomar mi plan de comer algo, hablaría con Eriol para saber si se iría su casa o a la mía y no demoraría mucho en marcharme, pero primero fui a buscar el sanitario, el que atendía la barra me dijo que estaba en el siguiente piso, me tambalee un poco al pararme pero era porque me había entumido, al subir los escasos escalones, me encontraba en un pasillo con cuatro puertas y otras escaleras que conectaban con el siguiente piso, una de las puertas era la habitación donde habíamos dejado los abrigos, estaban varias personas en el pasillo supuse que el baño era donde había tres personas formadas y no se hablaban, me recargue en la pared para formarme, de una de las puertas vi salir a Takashi, me hizo un comentario – hasta que te paraste.-
- ¿Ya te vas? –
- Ya, pensé que te estabas convirtiendo en parte del mobiliario, ¿te quedaras mucho rato? –
-No, comeré algo y tal vez este un rato más pero no mucho.-
- Vale, ya no bebas mucho que apestas a alcohol – me dio un semiabrazo y se marchó.
En lo que platiqué con Takashi la fila había avanzado, solo faltaba una chica, el pasillo en general también se había despejado, entre y salí en un tiempo mucho más corto que lo que demoro la última chica, baje y fui al jardín, estaba muy fresco, me di cuenta que la parrilla ya estaba cerrada, pero vi a lo que supuse sería un mesero, con una charola y varias copas con bebida de color rojo, los que estaban afuera en su mayoría fumaban, otros pocos en la alberca, y en una de las esquinas estaba siendo ocupada por una pareja que se atragantaba, me acerque a un chico del equipo, Hiroyuki era de primer año - ¿has visto a Eriol? – me di cuenta que el chico estaba bastante ebrio, tenía una de esas bebidas rojas en la mano – ¡LI! Pensé que no habías venido ¿dónde has estado? – se empezó a reír, el chico ya era bastante risueño normalmente, ahora más, en eso pidió otra bebida, el mesero me ofreció una, le pregunte que era – se llama Fuego en el cuerpo señor, contiene whiskey con jugo de naranja y mango y un toque de granadina – tomé uno para probarlo, inmediatamente me dio el sabor a las frutas, después el del whiskey dejando una sensación cálida en la garganta, para el ambiente frío del exterior, era perfecto, me quedé un poco con Hiroyuki, el cual empezó a contar chistes con otros dos chicos. Después de cuatro copas de esa bebida, su dulzura me comenzó a hacer estragos y decidí ponerme en pie para ir por mi chaqueta y marcharme, nuevamente volví a subir al pasillo, esta vez coloque una de mis manos en la pared para apoyarme, me senté en los escalones que conectaban con el siguiente piso, repose mi cabeza y cerré mis ojos por un momento.
- Hola – oí una voz suave pero distante - ¿estas despierto? –
Moví mi cabeza, no sabía si me hablaban a mí, me topé con unas botas café con tacón, dirigí mi mirada hacia arriba para ver quién era.
- ¿Por qué estás aquí tan solo? – me preguntó Sakura.
Me asome por el pasillo para ver que no había nadie – creo que me quedé dormido – aunque lo había dicho más para explicarme a mí mismo.
- Ya veo, ¿te puedo acompañar?- le contesté asintiendo - ¿sigues molesto por lo de la tarde? – Se sentó a mi lado.
- Algo – no quería hablar de eso, era muy orgulloso.
- ¿Por eso estas aquí? Me refiero al pasillo no a la fiesta – se apresuró a terminar su frase.
- No, realmente venía por mi chaqueta, pero estaba algo mareado y al sentarme creo que dormite – me dio un poco de vergüenza explicarle.
- Yo también venía por mi abrigo pero reconocí tu cabello. –
- ¿Tiene mucho que llegaste? – trataba de recordar si la había visto.
- Como hora y media, pero ya se fue Chiharu y varios, los que quedan se dividieron en la alberca y los otros están haciendo unos juegos extraños, así que decidí marcharme. –
No creo que estuviera dormido tanto tiempo, ya que Takashi llevaba poco más de media hora que se había ido y sabía que las pocas personas que quedaban estaban como me dijo - ¿puedo acompañarte a tu casa? – giré para verla, no sabía si había procesado eso en mi mente antes de que mi boca lo expresara.
- ¿No vienes con nadie? –
Negué con mi cabeza, me levanté ya no estaba tan aturdido – solo pasare al baño y también iré por mi chaqueta, ¿te parece? – movió la cabeza para afirmar. Entré un poco apresurado, después de orinar, me lavé las manos y salí.
- Son muy rápidos – y vi que se dirigía a una puerta, al abrirla estaba la habitación que se dispuso para guardar los sacos, busqué mi chaqueta negra, ella había tomado un saco largo, creo se llamaba gabardina, la mire su cabello estaba suelto sin ningún accesorio, traía un short café que le llegaba a media pierna, hacía oposición con su largo saco y una blusa amarilla, se veía muy bien y la oscuridad resultaba estar muy a su favor, el estar a solas y el alcohol empezó a darme ideas, por lo que abrí la puerta para que saliéramos, al bajar el panorama dentro de la casa era distinto donde era la pista habían colocado las sillas de la barra en forma de circulo, en medio se encontraban un chico y una chica de espaldas girando sus cabezas; vi a Genzo, estaba en una de las sillas – me voy a despedir del anfitrión – le dije a Sakura, íbamos a la par, toque el hombro de Genzo.
- Ya me voy amigo, gracias todo estuvo muy bien, nos vemos – le di la mano de manera informal.
- ¿Ya se van? Sakura pero apenas esta lo interesante, antes deben jugar una ronda – la que habló era la que seguía pensando que era jefa de porristas, voltee a ver a Sakura que se miraba contrariada.
- No gracias Akizuki, no sabemos jugar y es algo tarde, mañana hay clases.-
- Anda Sakura, ya te dije que me digas Nakuru, pero créeme que te divertirás, si te da pena por no conocernos descuida, no te costará hacerlo – no me gustaba como sonaba eso – aunque si lo prefieres puedes jugar con Li - insistió la tal Akizuki, después le susurró algo al oído que hizo que Sakura se sonrojara.
- Eh, no, no es por eso – hablo nerviosamente Sakura.
-¿Qué dices Li? Genzo dile a Li que juegue, no teman, los que estamos somos muy discretos – guiño uno de sus ojos, Genzo por su parte solo estaba serio.
Sentí un tirón en mi chaqueta, Sakura tenía una expresión muy rara, no supe interpretarla. Pero en eso Nakuru, decidió y nos puso en medio del círculo – escuchen todos, ellos son Li y Sakura, quieren jugar una ronda y serán los siguientes pero no saben jugar ¿quiénes quieren hacer una demostración? – Un chico y una chica se pararon, explicándonos como debíamos colocarnos y que debíamos hacer, ellos se pusieron de espaldas y empezaron a decir los días de la semana mientras giraban sus cabezas.
- Ok, chicos nosotros conocemos esto como semana francesa pero lo modificamos un poco, cada vez que sus cabeza coincidan del mismo lado, ustedes se darán un beso si coinciden más de tres veces debe ser un beso largo, y cada vez que se equivoquen se tomaran un shot y la chica le da una cachetada al chico, de hecho decidíamos al azar para ver quiénes eran los siguientes en pasar, porque la gracia es que aquí todos debemos conocernos, pero dejaremos que jueguen juntos. -
- ¿Qué clase de juego tan absurdo es este? – pregunté con molestia, no sabía a quién se le ocurría inventar algo así.
- Vamos Li, Sakura va a jugar y se vería muy grosero de tu parte que no quisieras participar con alguien tan linda como Sakurita – me susurro al oído Akizuki, mientras nos ponía de espaldas.
- Sakura, ¿estas segura de esto? – cuestione en un tono bajo, pero antes de escuchar su respuesta, empezaron a gritar los días de la semana.
¡Lunes! No coincidimos. Martes, coincidimos. Miércoles no. Jueves no. Viernes no. Sábado coincidimos. Domingo no. Habían dicho tan rápido los días que no pude ni asimilar que iba a pasar después, se escucharon varios gritos y vi que aparecían con una botella con líquido transparente y dos vasos.
Miraba a Sakura que tenía los ojos muy abiertos, Akizuki me dio un vaso pequeño y otro a ella. No sabía que era, pero me preguntaba más si Sakura bebía. Tomamos el shot que parecía alcohol para desinfectar heridas, sabía horrible temía preguntar que era porque ya había combinado más de un tipo de alcohol, me sorprendí que Sakura se empino el vaso, los vítores que esperaban por la bofetada eran muy insistentes, ella fue muy gentil, parecía que me había palpado el rostro y la abuchearon, no estaba dando espectáculo solamente cumplía con la presión para podernos ir, por lo que decidí actuar del mismo modo y le di un beso rápido en la comisura de sus labios, de igual forma había sido electrizante, para el tercer shot, esa cosa ya me estaba dando náuseas y eso que tengo gran tolerancia a las bebidas alcohólicas, pero lo que evito que siguiéramos con el susodicho juego fue que Sakura vomitó, bueno se arqueo y en sus manos deposito un poco de alcohol con jugo gástrico, la multitud se rió, me enfurecí de que se burlaran de ella, la tomé de los hombros y alegando que había sido suficiente, nos abrí paso para salir de la casa, pero prosiguió un poco en los arbustos, saqué mi teléfono para llamar un taxi, vi que tenía mensajes de Eriol que había ido a otra parte y que llegaba temprano al departamento para irnos juntos a la escuela.
- Lo siento mucho – Sakura se disculpó, se veía mejor.
- No tienes porque, no sé porque accedimos, ya llamé un taxi, no tardará en llegar. -
En lo que esperamos buscamos una llave de agua afuera para que se lavara las manos, no queríamos volver a entrar, supusimos que por ser jardín debía haber una cerca, la hallamos y se quejó de lo fría que estaba el agua, el taxi llego poco después, Sakura dijo su dirección. Al fijarme en la hora, vi que iban a ser las dos de la mañana, seguramente para cuando llegara a mi casa casi serían las tres, me senté en el asiento trasero junto con ella.
- ¿No tienes un chicle? - habló bajo por lo que se acercó a mí – ¿crees que huelo mucho a alcohol? – y acercando su boca a mi nariz soplo su aliento.
Con esa pequeña e inocente acción para ella, estaba acabando con mi fuerza de voluntad, su cálido aliento fue suficiente para sentir como la temperatura de mi cuerpo se disparó, me incendiaba internamente, mi respuesta fisiológica fue tensarme, al parecer mi mente todavía trabajaba para que hubiera coherencia con mis palabras – yo también bebí, tal vez no me dé cuenta de qué tanto hueles. -
Se quedó pensativa un rato, y se enderezo junto a la ventana, el aire le daba de frente, estaba seguro que no sería buena idea, pero no sabía cómo explicarle porque.
- Oye, ¿Akizuki es la capitana de la escuadra de porristas? – tenía la intención de seguir conversando.
- Sí, este año la elegimos.-
- ¿Te llevas bien con ella? – me daba curiosidad saber si eran amigas.
Meditó un poco antes de contestar – ella es muy alegre, entusiasta y extrovertida, me cae muy bien – y sonrió al final, había pasado mucho desde que no la veía sonreír tan directamente, era curioso porque antes me parecía que sonreía todo el tiempo, pero conforme la he estado observando estos días, he visto que ella también es muy alegre y optimista pero tiene más de un tipo de sonrisa como todos, quería saber diferenciar cada una.
Al llegar intento pagar pero no se lo permití, discutió e hizo pucheros, nos bajamos del taxi.
- Pero no es justo que gastes doble – continuaba con sus argumentos.
- Descuida, la próxima vez pagas tú. –
- Gracias por acompañarme, la verdad no sabía bien como regresar. –
- No te preocupes – vi que la casa estaba a oscuras, haciendo cuentas con el reloj, Sakura debió haber salido como a media noche, me preguntaba cómo había llegado a la fiesta – espero tu papá no se moleste por la hora. -
Al decir esto, vi cómo se sonrojaba un poco – lo que pasa es que él no sabe que salí. -
No pude contener una carcajada, se me hizo demasiado divertido saber que Sakura se había fugado de su casa.
- ¿Por qué te ríes? – me reclamó.
- Disculpa, es que no sabía que eras una rebelde y sinceramente jamás lo imagine, pero dime, ¿cómo entraras? – era muy sencillo estar feliz junto a ella.
- Es fácil, solo subo a esa rama y camino sobre ella para llegar a mi ventana – señalo la que estaba de frente a la calle, se miraba relativamente sencillo.
Con las manos le cedí el paso, no dudaba en que pudiera, después de todo ella es muy ágil, estábamos junto al tronco, pero veía que no se movía y tal vez sobrepasando la confianza que había entre nosotros, la levante de las piernas y soltó un grito – shhh, vas a despertar a alguien. –
- Pudiste avisarme – tomó la rama y se impulsó para quedar sentada en ella, podía jurar que salía humo de sus orejas se veía avergonzada. Subí después de ella para sentarme a su lado – como veía que no actuabas te quería ayudar. –
- Gracias – se quedó mirándome, sonrojada todavía, pero agitó su cabeza y se levantó, comenzó a caminar, la seguí, cuando veía que se balanceaba un poco procuraba darle equilibrio tocándole ligeramente el hombro, llegamos a la ventana y la vi entrar, me quedé en la rama que tenía buen grosor y no me preocupaba que se rompiera.
- Muchas gracias por todo – me agradecía demasiado, en cada oportunidad que tenía, me hizo sentir mal por lo mucho que yo me demore cuando ella me ayudo, y su acción había sido mucho más grande que las mías, la observe, me agache un poco, sosteniéndome del marco – no hay de que Sakura – le iba a dar un beso en el mismo sitio que cuando jugábamos pero se movió, y sentí sus labios, no me pude contener y me abrí camino en ellos sintiendo el interior de su boca, tenía el sabor a alcohol, pero combinado con el de su boca me resultaba mucho más dulce, más embriagante e intensamente más adictivo, me aparte, no fue un beso largo debido a que aún era inexperto en esto, no sabía si había estado bien o mal, o si contaba como un beso o dos porque me separe un momento de su boca, sonrojado me di la vuelta para bajar por el tronco, ya que estaba por saltar me dijo – avísame cuando estés en tu casa – la mire extrañado – y, ¿cómo te voy a avisar? – entonces me hizo un gesto con la mano, y desapareció de su ventana, para volver al poco rato, lanzó un objeto que cayó en el pasto, parecía una bola de papel, ya en el suelo la tomé y vi que tenía un número de teléfono, imaginaba que el de ella, me despedí y caminé por la calle como hace semanas atrás sintiéndome afortunado.
NOTAS:
¡Hola! Buenas noches, casi acabando domingo, pero aquí esta el siguiente capítulo, disculpen la demora, he tenido muchas cosas que hacer, así como muchos en estas fechas, espero todos estén muy bien. Realmente espero comentario que me ayuden con un poco de motivación extra. :) Sin más que agregar espero estarlos viendo en una semana si no es que dos, pero siempre procurando que sea domingo en la noche o los primeros minutos del lunes. Les mando un cálido abrazo.
