¡Hola! Aquí tienen el siguiente cap, me ha encantado escribir este ^^
Después de describir a los personajes que tenemos por ahora (y si digo por ahora porque va a ver mas) a Rin, Miki, Haku, Luka, Gakupo, Macne Nana, Gumi, Gumo y Len, toca un poco de RinxLen ¿no? ¬w¬ jejejeje
pues de eso va este cap ¡RINXLEN! Si lo se no es mucho RinxLen pero a medida que Len y Rin se vayan conociendo y Rin tenga mas claro sus sentimientos habrá más ¡Es una promesa! Y sin mas demora lean el cap! Ow
Disclaimer: los personajes no son de mi propiedad pero la historia si.
-"Miki había salido, no tardaría en volver. Papa y mama están arriba, pero papa estará firmando papeles y mama estará eligiendo vestidos como siempre" -pensaba la rubia de melena corta que se encontraba dando vueltas por la habitación buscando una distracción. Al final optó por dar una vuelta por el castillo. Abrió las dos grandes puertas que conducían al largo pasillo de la planta, en el había miles de puertas. Paseó por este admirando los cuadros que se encontraban en el pasando por cada uno de ellos con una mirada de curiosidad. Eran hermosos. Pasó por la puertas recordando que había tras ellas, viviendo en un castillo tan grande a veces es necesario. Se detuvo por una que se encontraba al final del largo pasillo que parecía interminable. No recordaba que había tras ella. Se esforzó pero no se acordaba. De echo la joven creía que nunca había entrado en aquel cuarto. Intentó abrir la puerta estaba cerrada. No podía abrirla. Empezó a querer rendirse pero la curiosidad era mas fuerte que ella y le empujó a hallar otra forma de entrar. Pensaba la princesa cuando una criada pasaba por allí dirigiéndose a su posición. No quería que la viera. Si la puerta estaba cerrada con llave sería porque dentro había algo que no se podía ver. Pero algo...algo le impulsaba a ver lo que era. Entró en un cuarto cercano. Era una habitación de almacenaje. Se asomó por la puerta y descubrió que la criada abrió la puerta. Utilizó una llave con una decoración plateada en su extremo. Quería recordarla bien.
-"Supongo que querrá limpiar el cuarto" -pensó Rin que forzaba la vista para intentar ver lo que había dentro, pero no tuvo éxito en su empresa. Al salir la asistenta, Rin, sigilosamente y con mucho cuidado, la siguió por el castillo hasta llegar a la habitación donde guardó la llave. Cuando esta salió, Rin aprovechó para ojear el cajón del escritorio.
-"¡La encontré!" -exclamó mentalmente la chica de cabellera rubia sujetando la llave. Entonces rápidamente salió del cuarto y corrió hasta la habitación que tanta curiosidad le daba. Metió delicadamente la llave en la cerradura y la giró lentamente. Entonces la puerta hizo un leve "clack" y se abrió.
Se encontraba en una habitación de paredes completamente blancas y grandes ventanales largos del techo hasta el suelo y este ultimo, era parqué recubierto por una alfombra azul celeste. Y en el medio de la habitación encontró algo que hizo que le brillaran los ojos a la chica. Era un piano de cola. No muchos tenían, de echo había salido solo hace unos años. Ilusionada Rin se acercó lo tocó con suavidad y pasó sus delicados dedos sobre las teclas. Se sentó en la banqueta y con un solo dedo tocó un sol. La nota sonó a lo largo de la habitación. Rin sonrió. Luego posó su dedo sobre un la. El sonido esta vez mas agudo resonó. Rin pasó mucho tiempo contemplando las teclas y probando sus sonidos que le sacaban una sonrisa. "Como me gustaría saber tocarlo" pensó la chica.
En ese momento sonó la puerta abriéndose, a Rin le dio un vuelco el corazón y asustada comenzó a inventar una excusa. Con los ojos cerrados y una pequeña timidez se dispuso a disculparse.
-¡Disculpadme disculpadme disculpadme! No lo volveré a hacer...-comenzó a decir la rubia cuando una mano tocó su hombro con suavidad.
-De verdad no entiendo de que me estas hablando -Dijo el hasta ahora desconocido, Rin abrió un ojo y en seguida el otro. Un chico rubio de ojos color azul como el mar le sonreía y Rin le correspondió con una dulce sonrisa también al tiempo que lo abrazaba.
-¡Len! Has venido...pensaba...pensaba...-Rin comenzaba a hablarle al chico cuando descubrió que este se había caído al suelo y Rin se encontraba sobre el. En el acto una muy roja Rin se retiró rápidamente y ayudó a un muy ruborizado Len a levantarse - Dis-dis-disculpa no era mi intención...debo pesar mucho...
-No-o en absoluto, no pa-pasa nada-a -respondió Len entrecortado todavía muy rojo.
-¿A qué viene la visita ? -preguntó Rin con una sonrisa muy dulce.
-Pu-pues Gumi perdió otra vez el perrito y pe-pe-pensé que podría estar aquí...ya se coló una vez
-Ah-ah
-¿Tocas el piano?
-No-no-no solo me sé las notas pero no se tocar...-dijo Rin algo nerviosa, su corazón latía demasiado rápido y no sabía por qué.
-¿Ah no? Mira en cuanto le coges el truco es muy fácil. -Len se sentó junto a Rin en la banqueta enfrente del piano y puso sus manos sobre las de Rin lo que provocó que esta ultima se sonrojara.- Y mira ahora los mueves así...
Len movía las manos de Rin mientras esta sonreía y disfrutaba de la melodía resultante por no hablar del contacto de Len. Pasaron así largo tiempo, ambos disfrutando del contacto del otro. Len tocaba genial. Es como si hubiese nacido sabiendo tocar, Rin con sus manos debajo de las de Len, las movía según se movían las suyas, creando una armonía preciosa. Len estaba contento, se había atrevido a tocar las manos de la princesa y echándole una mirada comprendió que le estaba gustando mucho a Rin tanto como a él.
-Lo has hecho muy bien.
-¡Tu tienes el mérito! Tocas muy bien Len, ¡Eres fantástico! -exclamó Rin con una de sus sonrisas mientras Len sonrojado se quedaba prendado de los ojos de la chica.
-No es para tanto...mis padres son músicos, ambos viajan por muchos sitios tocando. Mi padre tiene un don para tocar todo tipo de instrumentos y mi madre tiene una voz preciosa y baila realmente bien.
-¿En serio? Que suerte tienes Len.
-¿Suerte? ¡Tu eres la princesa! ¡Eso si es una suerte! ¡Ser princesa es de la nobleza! ¡Tienes mucha suerte!
Rin lo miró. Le gustaba hablar con el, era sincero, alegre, carismático, dulce... le caía muy bien Len...o...¿sería algo mas que amistad?
-Tienes muchos deberes, y muchas faltas de libertad, no es precisamente como en los cuentos. No se si te lo habrá dicho Gumi, no he salido en todos estos años, únicamente dos veces para ir a el modista cuando esta no podía desplazarse al castillo por cualquier cosa. Me siento como un animal enjaulado, o, como una princesa encerrada en una torre.
-Oh lo siento. -respondió Len triste. Había deprimido a la chica.
-Pero no importa -Rin sonrió algo triste- He pasado mucho tiempo sola... pero... -Rin hizo una pausa para mirar a los ojos azules de Len- desde que aparecisteis en mi vida estoy mas contenta, sois de lo mejor que me ha pasado, me gusta que me apoyeis.
-Y siempre lo haremos Rin... estuviste sola pero...-Len le sonrió- Ahora tienes a Gumi, a Gumo...y a mi claro.
Rin entonces no se contuvo mas y lo abrazó tiernamente. Len ruborizado y sorprendido se tomó un segundo para reaccionar y correspondió el abrazo de Rin. Así pasaron un tiempo pero no lo contaron. Ambos disfrutaban de la presencia del otro. Entonces Rin terminó el abrazó dirigiendo una sonrisa a Len y este aunque le gustaría seguir disfrutando del contacto de Rin su timidez le impedía decirle lo que sentía por ella y continuar su abrazo.
-Muchas...gracias Len.
Rin cambiaba, se sentía reconfortada, Len...su cálida sonrisa, su mirada dulce, su forma de hablar, todo eso y mucho mas hacía que su corazón latiese con mucha fuerza...nunca había experimentado esa sensación...estaba confusa.
-No fue nada, te veías algo triste y era por mi culpa, por haber dicho que tenías mucha suerte.
-¡No te falta razón! Solo es que a veces me gustaría salir de estos muros, conocer a la gente... -entonces un pensamiento cruzó la cabeza de la rubia- Len, ¿vendrás a mi cumpleaños?
-Allí estaré. -respondió Len con seguridad en su voz.
Rin le sonrió dulcemente y le agarró la mano Len algo sorprendido y ruborizado sonrió pero la chica, al notar su sorpresa, retiró la mano pensando que había hecho algo mal.
-Di-disculpa...solo...solo quería sujetarla. -dijo esta con una sonrisa. "¿en serio? ¡que mala excusa! ¡Eres estúpida Rin!" pensó la princesa. A respuesta, Len se armó de valor y le devolvió el apretón lo que hizo que la rubia se ruborizara.
-Solo me sorprendí, ningún problema a mi...a mi también me gusta sujetar tu mano. -dijo Len muy ruborizado, estaba muy nervioso, su corazón latía muy fuerte y no quería que Rin lo notara por lo que intentó controlarse. Lo que el no sabía era que la princesa estaba demasiado atareada con un debate en su mente.
-"Que...¿Qué me pasa?" -pensaba la princesa mientras miraba su mano cogida a la de el joven muchacho rubio- "Debo contárselo a alguien...¿mama? ni de broma, ¿papa? ¡peor todavía! ¿Miki? ... no se, ¿Gumi? ... pues a ella a lo mejor no le importaría escucharme...
-¿Le pasa algo princesa? -preguntó Len queriendo dar tema de conversación. Rin negó y sonrió.
-No-no pero ¡te dije que no me llamaras princesa!
-Disculpa Rin -dijo Len sonriente, sabiendo que Rin no se había enfadado en serio-¿Cómo puedo compensártelo?
-Um... y si... ¿vinieras a darme clases de piano? -preguntó la chica de cabellos cortos y dorados armándose de valor con miedo de escuchar una negación.
-Sería un placer - decía Len por fuera pero el bien sabía que en su corazón pensaba: "Excusa perfecta para ver a Rin"
-¡Genial! -exclamó Rin pensando que vería mas a su amigo...amigo...¿o era algo mas? Si realmente estaba confusa.
-¡Oh! Me tengo que ir -dijo Len algo triste- Ha sido un placer verla, no vi a el perrito de Gumi y debo buscarlo en otro sitio.
-Ningún problema Len, ha sido un placer estar contigo -respondió la chica con una sonrisa y una mirada sincera que hizo a Len sonreír.
-Bien pues hasta pronto Rin.
El rubio abrió la ventana y saltó desde el balcón hasta fuera del palacio, y la joven, recordando que no debía estar ahí, salió de la habitación y volvió a su cuarto realmente feliz.
Y eso ha sido todo! ¿Les gusto? No se corten! Me encanta saber su opinion! ^^ pero por favor tengan en cuenta que es mi primer fan fic! Para concretar todo esto sucede en cuanto Miki sale de la casa de Macne.
Muchisisisisismas Gracias a Rolly Kagamine por sus comentarios de animo Ow
eso era todo! Dejen reviews y gracias por los anteriores! Ow ^^
