Feliz navidad y feliz año nuevo a todos los que leen esta historia.
''Nunca la ausencia es causa del olvido, quien te quiere podría no verte, ni hablarte, pero jamás olvidarte''
Me disculpo por tardarme en actualizar esta historia.
Digimon no me pertenece, es propiedad de Akiyoshi Hongo.
Incompatibles
Kokoro no tatakai*
Apenas terminó la reunión Angewomon salió hecha una furia. En esos momentos estaba más que dispuesta a buscar a los fenómenos que se hacían llamar los dark master y hacerlos arrepentirse hasta de haber nacido.
—Angewomon, detente –Pidió Lilamon tratando de detenerla, pero esta no le hizo el menor caso y siguió con su camino.
—Yo me encargo –Le dijo MagnaAngemon siguiendo a su amiga a poca distancia para evitar que hiciera alguna locura. Sabía que había sido un duro golpe para ella enterarse del ataque, pero dejarse llevar por la ira no era la respuesta.
Angewomon voló velozmente hasta una zona de entrenamiento bastante alejada y se puso a disparar sus flechas de luz una tras otra en todas direcciones, para después dirigirlas hacia una pobre escultura que no tenía más culpa que encontrarse en el camino de esa ángel enojada. Con solo cinco disparos el enorme monumento dedicado a uno de los fundadores de la sección de Kiritsu pasó a mejor vida, pero no podía decirse lo mismo de la indignación de la digimon. En el pasado ella se habría puesto a golpear a alguien hasta dejarlo medio muerto, pero gracias a años de entrenamiento intensivo y de convivir con los que debían ser los seres más entrometidos de todos los tiempos tuvo que aprender a canalizar su ira de formas menos destructivas. Aunque en esa ocasión la digimon ángel con gusto olvidaría las enseñanzas de sus instructores y le daría una buena paliza al próximo que se le acercara para molestarla.
—Tu potencia ha bajado mucho, un par de días atrás ya habrías destruido esa estatua con un solo disparo –Señaló MagnaAngemon acercándose- Angewomon tienes que tranquilizarte, no vas a conseguir nada si dejas que la ira te domine de este modo –Trató de poner una mano en el hombro de su amiga, pero esta se apartó con brusquedad.
—No pedí tu opinión, emplumado. Déjame sola –Replicó esta con rudeza. MagnaAngemon lanzó un suspiro al oírla, sabía por experiencia propia que cuando su amiga se comportaba de ese modo era porque al borde de perder el control. Él solo la había visto así una vez, y fue cuando Babamon falleció. La pobre estuvo encerrada en su casa durante días llorando la muerte de su abuela, destrozo casi todo a su paso del dolor y la impotencia que sintió hasta que él reunió el valor suficiente para ir a ver como estaba. Dejarla sola era lo peor que se podía hacer en un momento como ese.
—Relájate –Pidió acercándose una vez más, con el mismo resultado.
—En estos momentos solo hay una cosa que me calmaría, y para eso necesitaría de tu ayuda –Contestó Angewomon en tono sugerente creyendo que de ningún modo él iba a estar dispuesto a hacer eso, era imposible que aceptara.
—De acuerdo –Accedió MagnaAngemon sorprendiéndose incluso a sí mismo.
— ¿En serio?
—Trataré de ser gentil contigo por ser la primera vez.
—No te molestes, no es la primera vez que hago esto con un hombre.
…
Casi una hora después Mistymon fue a buscar a su compañera para comprobar que no hubiera hecho ninguna de sus locuras, la encontró luchando con su novio en una zona que de seguro ellos dejaron hecha pedazos mientras peleaban. Ninguno de los dos pareció haberse dado cuenta de su presencia por estarse lanzando golpes y esquivando los de su contrincante. Sin querer hacer ningún ruido el ex mago digimon se puso a observarlos, era la primera vez que los veía luchar desde que llegaron. Por la manera en la que parecían estar dejándolo todo en combate, ellos dos eran mucho más parecidos de lo que creyó al principio. Testarudos, unos totales despistados en el terreno amoroso y al parecer también se negaban a perder una batalla sin importar quien fuera su rival.
— ¿Palomitas? –Ofreció WarGreymon rato después. Ahora casi todos los miembros de Jōnetsu y la división de MetalGarurumon estaban observando la pelea de los ángeles digimon, y estos aún seguían sin notar la presencia de los espectadores. No fue sino hasta que Zudomon grito '¡Mi dinero!' angustiado cuando MagnaAngemon tuvo a Angewomon contra el suelo y la inmovilizó con su cuerpo que ellos se dieron cuenta de que no estaban solos. La foca gigante había apostado que su peor pesadilla sería la ganadora. Ahora tendría que pagar el almuerzo de todos, incluso de esos dos pozos sin fondo que eran los capitanes de las divisiones.
— ¿Qué están haciendo ustedes aquí? –Preguntó Angewomon todavía contra el suelo.
—Más bien ¿Qué están haciendo ustedes dos? –Con esta simple pregunta ambos ángeles notaron finalmente la posición en la que se encontraban. En menos de un segundo se separaron y volaron en direcciones opuestas con las caras completamente rojas.
—Selene, creo que más tarde tendremos que tener una pequeña charla acerca de las relaciones entre hombres y mujeres –Como siempre Mistymon no perdía oportunidad para molestar a su compañera, pero en esta ocasión el tiro le salió por la culata.
—No te molestes, su abuelo se encargó personalmente de explicárselo mucho antes de que nos conociéramos –Explicó MagnaAngemon con lo más parecido a una sonrisa burlona que nadie había visto nunca en su rostro- Tengo entendido que incluso le leía pornografía cuando era bebé para que se durmiera.
— ¡¿SU ABUELO LE LEÍA PORNOGRAFÍA?!
—No digas mentiras emplumado –Lo regañó Angewomon pegándole un puñetazo amistoso en el hombro- No era pornografía, eran libros de educación sexual.
—Eras un bebé, dudo que conocieras la diferencia. Y yo antes pensaba que toda tu locura la heredaste de tu abuela –Parecían haberse olvidado de la presencia de los demás, así que estos decidieron alejarse antes de que se les terminaran pegando algo de su locura.
…
—Y yo que pensaba que MagnaAngemon era normal –Comentó Zudomon caminando por un pasillo. Fue un shock descubrir que él era el novio de la gata demonio, pero después de esto empezaba a creer que quizás eran el uno para el otro.
—Nunca subestimes el poder Selene para enloquecer a quienes se le acercan –Advirtió Lilymon en tono sombrío. Al menos eso explicaba porque cuando los médicos de la sección intentaron enseñarles acerca de la reproducción, Gatomon siempre se dormía apenas abrían la boca.
Por su parte Mistymon estaba inusualmente pensativo. No es que la noticia de cuales eran los 'cuentos para dormir' de Selene lo hubiera sorprendido tanto, sino porque tenía la sensación de que ya había oído algo como eso en el pasado. Tal vez su padre le contó cuando era pequeño acerca de uno de sus amigos que haya hecho algo así a sus hijos, cuando tuviera oportunidad iría a verlo y le preguntaría al respecto.
…
Días después de ese incidente, Piddomon fue de visita a la sección de su hermano. Una vez que se registró como visitante se puso a deambular por los terrenos buscando a cierto ángel de ocho alas con problemas sentí-mentales y a otra digimon ángel que había echado de menos mientras estuvo lejos. No le costaba admitirlo, en poco tiempo D'Arcmon se había hecho un lugar en su corazón que dudaba que otra chica pudiera ocupar. Aunque ya le había lanzado varias indirectas, D'Arcmon simplemente no quería aceptar que él pudiera sentir algo profundo por ella. Decía que era demasiado mujeriego como para atarse a una sola chica. Sinceramente no tenía idea de como se hizo esa impresión.
— ¿Tsukaimon? –Preguntó una ángel femenina cruzándose en su camino.
—Creo que no he tenido el placer de conocerla señorita –Contestó galantemente Piddomon haciendo una reverencia- Estoy seguro de que si nuestros caminos se hubieran cruzado en el pasado jamás habría olvidado su hermoso rostro.
—O dejas esa actitud de casanova conmigo o sigo el ejemplo de mi querida abuela y te arreglo a escobazos –Contestó rodando los ojos por debajo de su casco. Piddomon dio un salto hacia atrás de la impresión.
— ¿Gatomon? –Como había cambiado en unos cuantos años, de seguro muchos se le debieron de confesar desde que obtuvo esa apariencia. Le sorprendía que MagnaAngemon no la estuviera siguiendo como su sombra para alejar a los pervertidos.
—Tu hermano está fuera de la sección junto con un grupo de digimon ángeles por un asunto urgente –Explicó como si le hubiera leído el pensamiento- Estaba por ir a almorzar ¿Quieres acompañarme? Podemos ponernos al día mientras comemos.
…
Al cabo de media hora MagnaAngemon y D'Arcmon regresaron a Kiritsu después de haber estado reuniendo a las tropas para el ataque a la fortaleza de los dark master. Ambos se habían dado prisa para reunirse con sus 'solo somos amigos', solo para encontrarse con que estos estaban enfrascados en una interesante discusión acerca de que era lo más raro que sus familias los hicieron comer cuando eran pequeños.
—Te lo digo Selene, no hay nada peor que los pasteles de sesos que mi madre nos obligaba a comer cada noche de brujas porque decía que eso espantaba a los fantasmas –Hizo una mueca de asco solo de recordarlo- Y quien no se asustaría con solo ver esa cosa.
—Eso no es nada, cuando era Nyaromon mi abuelo una vez me hizo comerme un tazón de leche con pescado para ganar una apuesta con sus amigos. Y estoy casi segura de que uno de los pobres pescaditos todavía estaba vivo.
—Me da miedo preguntar pero ¿Qué es lo que están haciendo? –Quiso saber MagnaAngemon llevándose una mano a la cabeza.
—Selene y yo solo nos estábamos poniendo al día –Contestó su hermano como si fuera lo más normal del mundo- ¿Por qué no me contaste que ella digievolucionó también en un ángel? La habría ido a ver para felicitarla.
—Por eso no te lo dije –Por mucho que quisiera a su hermanito, de ningún modo lo hubiera dejado a acercarse a Angewomon con lo mujeriego que era.
D'Arcmon, que hasta ese momento había estado observando en silencio, lanzó un bufido de disgusto y se fue por donde había venido con Piddomon pisándole los talones y preguntándole porque parecía estar enojada.
—Tu hermano ha crecido mucho –Comentó Angewomon mirando la escena con ternura. Por lo poco que le había contado mientras comían, Piddomon parecía estar loco por esa chica. Tal vez mientras anduviera por allí podría hacer algo para ayudar a su 'casi hermanito', como él mismo se llamaba.
—Si ya terminaste de almorzar, tenemos que reunirnos con los demás para prepararnos para el ataque –Le recordó en un tono más duro de lo que le habría gustado, pero es que la sola idea de que estuviera interesada en su hermano hacía que le hirviera la sangre- A menos que hayas cambiado de opinión y no quieras acompañarnos –Agregó como desafío sin pensar.
Sin perder ni un solo segundo Angewomon cambio su semblante siempre alegre por uno lleno de decisión, lo tomó del brazo y casi lo arrastró hasta el lugar del encuentro. Sus acciones hablaban por si solas: Primero cumplirían con su deber de guardianes, y luego vendrían los interrogatorios.
…
En la base de la montaña espiral se estaba desarrollando una parte de la batalla. Angewomon se encontraba luchando con cuanto digimon maligno se cruzara, no demostraba la menor duda a la hora de disparar sus flechas en contra de los enemigos. A su lado Mistymon se encargaba de otra parte de sus enemigos, al mismo tiempo que le cuidaba las espaldas a pedido de su novio. La mayoría de sus camaradas se encontraban casi en la cima luchando contra el verdadero enemigo mientras ellos protegían al resto de la tropas; obviamente cierto ángel se había opuesto a la idea de dejar atrás a Angewomon pero esta fue inflexible en dicho asunto.
— ¿Te estas cansando Selene? –Preguntó Mistymon cuando literalmente estuvieron espalda con espalda.
—Puedo seguir todo el día mago demente –Contestó disparando una flecha en dirección a un Megadramon y destruyéndolo en el acto.
De repente una sombra negra surcó el cielo arrasando con toda una línea de soldados de un solo golpe. Al despejarse su campo de visión pudo apreciarse la figura de una mujer alta, en forma de demonio con ojos rojos, sonrisa macabra, manos semi-largas, cadenas colgándole por todo el cuerpo, pelo blanco y piel pálida. Ella una vez había sido una Salamon, pero al dejarse tentar por la oscuridad terminó vendiendo su alma para conseguir más y más poder.
—Que escenario tan bello –Dijo esta con una voz aguda, ronca y oscura que le hizo revolverse el estómago a Angewomon. Esa clase de digimon eran de los que más detestaba- Pongamos un poco más de hermosura en el paisaje ¡Onda de la oscuridad! –La digimon maligna lanzó un nuevo ataque, pero esta vez Angewomon lo detuvo. Las digimon se miraron retadoras, sin que nadie lo supiera aquel era un enfrentamiento que estaba predestinado desde el momento en el que ambas eligieron sus caminos.
—Si alguien interfiere sufrirá un castigo peor que la muerte –Amenazó Angewomon a los soldados y a Mystimon en particular.
— ¡Lo mismo para ustedes, montón de ratas inmundas! –Vociferó LadyDevimon al ver que algunos Gigadramon tenían intención de intervenir.
Aprovechando la distracción de su rival, Angewomon se lanzó contra LadyDevimon y ambas empezaron a luchar. Al principio lanzaban golpes con puños, cachetadas y hasta estirones de cabello. Pero a medida que la intensidad de la pelea iba aumentando, Angewomon lanzaba su ataque de ''Flecha celestial'' y LadyDevimon su ''Onda de la obscuridad''. Ninguno de los ataques daba en su blanco, pues ambas digimon eran demasiado ágiles y veloces.
Las tropas de ambos lados se encontraban totalmente congeladas viendo la lucha entre ambas con cierto miedo hasta que la voz de Mistymon los regresó a la realidad.
— ¿No tienen nada mejor que hacer que quedárselas viendo? –Inmediatamente las tropas de ambos lados comenzaron a luchar nuevamente, pero teniendo cuidado de mantenerse lo más lejos posible de la pelea de gatas.
Sin embargo al poco tiempo observaron como uno de los lados de la montaña espiral se disolvía rápidamente. Los digimon guardianes celebraron esta noticia al saber lo que querría decir: Uno de los dark master ya había sido derrotado.
…
La situación en la cima de la montaña en realidad no era tan buena como pensaban las tropas. Si, habían conseguido destruir a MetalSeadramon; pero ahora debían lidiar con Puppetmon y Machineramon al mismo tiempo. El grupo se había dividido en dos: WarGreymon y sus subordinados (excepto dos que se encontraban todavía al pie de la montaña) enfrentaban al digimon mecánico mientras que el grupo de MetalGarurumon hacia lo mismo con el digimon títere. Los dos dark master junto con su ejército estaban arrinconando a los guardianes, cuando desde el suelo llegó la ayuda en forma de un grupo de soldados encabezados por Mistymon.
— ¿Dónde está Angewomon? –Le preguntó MagnaAngemon apenas tuvo oportunidad.
—Hizo una nueva amiga –Ironizó el caballero desenvainando su espada- Seguro no debe tardar en venir.
…
Mientras tanto en la base de la montaña Angewomon y LadyDevimon continuaban con su combate. La digimon demonio estaba burlándose de los intentos de Angewomon por destruirla, llamándola inútil, debilucha y demás cosas que enfurecían a la digimon sagrada. Si no se hubiera pasado el otro día mientras luchaba con MagnaAngemon seguramente ya habría destrozado a esa zorra hace rato.
''No le eches la culpa a ese chico, lo que pasa es que tienes pésima puntería cuando te enojas'' De seguro eso es lo que le diría su abuela si pudiera verla en ese momento.
Por andarse perdida en sus pensamientos LadyDevimon aprovechó su distracción para ordenar a un Gigadramon que atacara a su oponente mandándola contra el suelo. Solo esa idiota creyó que de verdad iban a tener una pelea limpia.
—Tal vez cuando acabe contigo me entretenga un rato con ese otro ángel que estaba contigo –Insinuó sin saber a quién estaba provocando- Para ser un digimon sagrado era bastante atractivo, jugaré un poco con él antes de que el señor Piedmon lo destruy… –No pudo terminar la frase porque rápidamente recibió un puñetazo en el estómago con la fuerza de al menos dos digimon nivel mega juntos. Babamon no estaba exagerando cuando decía que su padre tenía una fuerza monstruosa.
—Terminemos con esto –Sentenció Angewomon juntando sus manos ante si- ¡Encanto Celestial! –Al abrir nuevamente sus manos formo un semicírculo de energía rosa que se fue expandiendo a medida que se acercaba hasta su objetivo. Incapaz de moverse, LadyDevimon recibió el ataque de lleno siendo destruida en el acto junto con la mitad de sus seguidores- ¿Alguien más quiere desafiarme? –Como respuesta varios de los soldados que aún seguían con vida huyeron aterrorizados.
—Nosotros nos encargaremos desde aquí –Informó Stingmon a la digimon- Es mejor que usted vaya a ayudar al resto de sus compañeros –Asintiendo levemente con la cabeza, Angewomon voló rápidamente hasta donde estaban los demás. Los digimon malignos que se encontraban en el camino se apartaban de un salto apenas la veían, después de lo que habían visto ninguno era tan idiota como para querer meterse con ella.
Cuando estaba cerca de llegar a la cima, Angewomon tuvo que detenerse abruptamente para recobrar el aliento. El Encanto Celestial era técnica prohibida que solo debía utilizarse como último recurso debido a la gran cantidad de poder que requería, muchos habían llegado a incluso morir de agotamiento después de utilizarla.
De repente un temblor estremeció la montaña y dos espirales más de las que la conformaban desaparecieron al mismo tiempo. Sabiendo lo que eso quería decir Angewomon dejó de perder el tiempo y nuevamente comenzó el trayecto hasta la cima.
…
Una vez que finalmente pudieron derrotar a Puppetmon y Machineramon, los digimon se prepararon para enfrentar al peor de todos los dark master: Piedmon. Este se acercaba a paso lento hasta ellos aplaudiendo mientras sonreía terroríficamente.
—Felicidades por haber llegado tan lejos –La voz de Piedmon suave y escalofriante provocó que un escalofrío recorriera la espalda de los guardianes. A un gesto del payaso del infierno, miles de Vilemon aparecieron de entre las sombras. Eran tantos que no podían contra el gran número de adversarios.
A duras penas WarGreymon y MetalGarurumon lograron zafarse de la oleada de digimon malignos y fueron directo hacia Piedmon, que solo observaba la lucha divertido. Ni siquiera cuando el lobo metálico lo atacó cambio esa mueca burlona. Piedmon aun contra dos digimon de nivel Mega se notaba superior a ellos. No parecía que esto fuera problema para él.
MagnaAngemon observaba la escena mientras destruía a varios Vilemon de un solo golpe. Si tan solo pudiera usar la técnica de la Puerta del Destino, podría acabar con todos esos insectos en un instante, tal vez incluso podrían deshacerse de Piedmon. Pero aquella era una técnica prohibida, si no era usada correctamente corría el riesgo de absorber a todo aquel que se encontrara cerca.
…
Piedmon tenía bajo sus pies a MetalGarurumon. A lo lejos ya tirada en el suelo estaba Garudamon con Lilamon a su lado. WarGreymon estaba tirado a lado de Lilymon, se encontraba herido de gravedad.
—Bueno fue divertido mientras duro –Piedmon se disponía a clavar su espada dentro de Garudamon cuando un rayo de luz rosa se interpuso mandando su espada por los aires.
— ¿Quién demonios? –Preguntó furioso el digimon oscuro, pero su expresión cambio rápidamente al ver aparecer a Angewomon- Quiero decir, preciosa ¿Dónde has estado toda mi vida? –MagnaAngemon hizo una mueca de fastidio al oír esto último. Otro idiota más que pensaba que podía acercarse a Angewomon así de fácil- ¿Qué te parecería ser la novia del digimon más poderoso de todos?
— ¿Y dónde está exactamente? Lo único que veo aquí es a un payaso travesti que ni siquiera sabe lo que es un peine –Contestó la digimon ángel haciendo una mueca de asco cuando intentó tomarle la mano.
Recuperando su espada el payaso del infierno arremetió contra Angewomon, pero nuevamente fue interceptado antes de dar el golpe. Esta vez por una espada de luz morada.
—No te atrevas a tocarla –Amenazó MagnaAngemon protegiendo a su pareja.
— ¡Maldito! –Piedmon arremetió con su espada contra MagnaAngemon quien sin problemas esquivaba cada golpe del digimon obscuro- ¡No te metas en lo que no te incumbe!
— Piedmon, es hora de que pagues por todos tus pecados –MagnaAngemon con su espada logro zafarle la de Piedmon sin problemas y mandar al arlequín tenebroso contra el suelo.
—Nunca podrán detenerme –Juró el digimon oscuro comenzando a correr y siendo detenido por Angewomon y Mistymon- ¿Cambiaste de opinión preciosa?
—No deberías decir esas cosas cuando su novio es el que está por destruirte –Aconsejó Mistymon viendo como MagnaAngemon comenzó a dibujar con su espada un circulo para invocar a la Puerta del Destino. Una puerta circular dorada con inscripciones rúnicas apareció suspendida en el aire, y al abrirse comenzó a succionar a todos los digimon malignos que se encontraban incluso a varios kilómetros a la redonda. Piedmon se sujetó de lo que tenía a su alcance para evitar ser absorbido, pero una flecha de luz hecha con las pocas fuerzas que le quedaban a Angewomon voló directo hacia él mandándolo volando directo a la puerta segundos antes de que esta se cerrara encerrándolo para siempre del otro lado.
—Lo conseguimos –Celebró MagnaAngemon bajando al suelo exhausto. Nunca creyó que esa técnica requiriera de tanto poder. Antes de que se diera cuenta todo a su alrededor terminó por volverse negro.
…
Se encontraba en un lugar tranquilo en donde reinaba el más absoluto silencio. Era tan agradable, a él no le molestaría quedarse en ese lugar para siempre, pero una parte de su cerebro le repetía que se estaba olvidando de algo muy importante. De pronto le pareció oír algunos murmullos viniendo de un lugar que le parecía muy lejano. Trató de enfocarse hasta que consiguió escuchar más o menos lo que decían.
''¿Ambos estarán bien?'' Preguntaba una voz que se oía como la de MetalGarurumon.
''Se recuperaran, pero llevara algo de tiempo. Además de las heridas que todos ustedes se hicieron durante la batalla, ellos dos utilizaron técnicas prohibidas sin preocuparse por lo que eso podría significar para sus ya agotados cuerpos. Tanto la Puerta del Destino como el Encanto Celestial son técnicas demasiado peligrosas para ser tomadas a la ligera'' ¿Encanto celestial? ¿Dónde había escuchado ese nombre antes?
''Y si eso fuera poco, Angewomon siguió luchando después de haberla utilizado'' Ese comentario fue suficiente para que la luz se encendiera en la cabeza de MagnaAngemon.
¿Cómo que Angewomon había utilizado una técnica prohibida? ¿Qué no sabía los riesgos que corría al utilizarla sin medir las consecuencias? Con esfuerzo comenzó a abrir los parpados para reprocharle a esa demente acerca del peligro de sus acciones.
— ¡Miren, está despertando! –Señaló WarGreymon cuando lo vio comenzar a moverse. Todos lo observaron expectantes, esperando a ver cuáles serían sus primeras palabras después de llevar casi una semana inconsciente.
—An… ange… –Comenzó a decir con dificultad- Angewomon… –Tras decir esto, agotado volvió a sumergirse en el mundo de los sueños. Aun no estaba en condiciones para mantenerse despierto por mucho tiempo, ni hablar de intentar moverse por su cuenta.
Apenas se volvió a dormir Mistymon le dirigió al digimon marino una mirada que quería decir 'Págame' y a regañadientes Zudomon tuvo que entregarle el dinero que le prometió. Nunca volvería a apostar con Mistymon, se dijo la foca gigante.
Continuará.
Kokoro no tatakai quiere decir batalla de corazones.
Las batallas definitivamente no son lo mío, pero quería escribir como fue la lucha contra los dark master.
El nombre de este capítulo no se me ocurrió hasta el jueves, ni hablar de la mayoría de la trama, así que me disculpo por tardarme en actualizar.
Lord Pata: Si, eso era de esperarse. Y ni siquiera se dieron cuenta de que seguían tomados de la mano hasta mucho después :P.
Last Dream: Pudo ser peor, por lo menos esa vez no estuvo celoso de Poro-poro. Y dino atarantado tenía sus razones para interrumpirlos, Angewomon nunca lo habría perdonado si no le hubiera dicho lo que paso en donde estaba la tumba de su abuela de inmediato.
Angelique Kaulitz-Cullen-Black: WarGreymon tenía que interrumpirlos, de lo contrario no habría tenido sentido lo ocurrido en el primer capítulo. No sos la única que adora a Babamon, yo también le tengo cariño a la abuela loca que incluso le contagio de esa locura a su nieta, por algo la sigo mencionando en cada capi (pero Jijimon tampoco es que estuviera muy cuerdo). Tanto Piddomon como MetalGarurumon quieren ayudar a los testarudos, y de paso divertirse a su costa. D'Arcmon no se quiere interesar en él no solo porque no quiere salir herida, sino porque ese angelito tiene fama de ser 'amable' con todas las chicas que conoce.
lady gatomon: Tenia que cortar en esa parte, ya no se me ocurría nada más. Lo que pasó en el primer capítulo tiene relación, en especial con las charlas que tuvo con su hermano y con los escobazos de Babamon.
HikariKaylaBlack: Con los dark master no hay problema, pero necesito a WarGreymon con vida. Él junto con Mistymon son los que más molestan a la parejita. Y claro que tengo pensado malcriarlos un poco, incluso estoy escribiendo otro fic de esta pareja (un one-shot esta vez). Esa es una de las razones por las que me tardé en actualizar esta semana.
Hilary Kryss Yagami: Para que no vengas a atormentarme subo este capítulo. Y dale mis saludos LadyDevimon cuando la veas, decile que si fue algo personal.
Ivymon: Estaba por matarlo cuando le contó lo ocurrido, eso fue lo que lo salvó.
Tsukimine12: Que bueno que te gustó la historia y gracias por avisarme de mi problema en la narración (creo que ha sido así desde mi primer fic), voy a tratar de mejorarlo.
QaramellTem: Me alegra que te gustara esta historia, y no sos la única que suele olvidarse de que Angemon y Angewomon no son iguales en cuanto a nivel se refiere. De hecho este es el único fic de MagnaAngemon que se encuentra en su categoría. Por supuesto que amo el minakushi de Naruto, fue por esa pareja que empecé a escribir fics. Al ver que había tan poquitos de la pareja que más me gustaba decidí hacer un pequeño aporte.
Sugerencias y críticas son bienvenidas.
Nos vemos.
