Una Historia De dos

El otro Lado Del Espejo

Capitulo 7

"¿Dándole uso a aquella palabra?"

Hermione se llevó una mano a la boca, queriendo ahogar en vano un bostezo producto del cansancio, y parpadeó con fuerza en un débil intento de alejar ese ligero ardor en sus pupilas y las ganas de dormir que se estaban alojando en sus ojos.

La muchacha giró la vista hacia la ventana del pequeño compartimiento del tren, fijándose en el amplio cielo justo encima de ellos. Un tono malva y lavanda le daban un toque fantasioso a aquel tardecer, siendo este el punto medio entre un extenuante día y una noche que quizás no sería muy corta.

-…Hubieses visto la cara de mamá- Rió- En serio que estaba de fotografía, ¿verdad Hermione? –

-¿Eh? –Volteó a mirar a los dos muchachos- Si claro..-

Sirius le lanzó una mirada furtiva levantando una ceja y colocando los labios de lado en una mueca de disgusto, un gesto el cual Hermione pudo afirmar, se le veía muy sexy a aquel Black.

-No me prestabas atención..- Bufó el pelinegro con aire infantil, logrando que con la débil exhalación de aire, se levantara un poco el flequillo que caía cerca de sus ojos

-Claro que sí- Aseguró ella sonriendo con astucia y cruzando las piernas en una exagerada busca de naturalidad- Hablabas acerca del día en que discutiste con tu madre, justo antes de irte a casa de James y secuestrarme contigo-

-¿Ves porque odio a Snivellus? –Gruñó Padfoot, girándose para enfocar a Potter que estaba sentado a su lado al mismo tiempo que señalaba con el dedo gordo a Hermione- Una sola palabra, Le-ge-re-man-cia..-

James negó con la cabeza, y soltó un suspiro derrotado.

-Ella no ha usado legeremancia Sirius, simplemente estaba escuchando..-

-Si, y ha estado todo el rato mirando por la ventana quien sabe que- Se cruzó de brazos con cierto desenfado para luego apoyar la espalda en el respaldar del asiento con cierto aire de derrota- Quisiera aprender a hacer eso..-

-¿Legeremancia?-

-Aham- Aseguró y fijó sus ojos con ilusión en el techo- Podría ir de aquí allá leyendo las mentes de las chicas, viendo sus pensamientos, serían más fácil de conquistar-

-Pues espero que nunca aprendas..-

Los tres se giraron de golpe para ver al dueño de aquella voz severa cargada de cierto tono de reprimenda y Hermione abrió los ojos sorprendida al reconocer a la persona que había dicho aquellas palabras.

Esos profundos y penetrantes ojos verdes los había visto antes. Los había visto y se había enamorado de ellos, por su dulzura y calor, por aquel intenso tono de color por el cual podía emanar con facilidad cualquier tipo de sentimientos. Ahora lo comprendía, el porque cada mago y bruja que había conocido a Lily Evans, futura Potter, encontraba en Harry el reflejo de sus ojos.

Y sin duda alguna, los ojos eran el único rasgo que su novio parecía haber heredado de su madre, porque aquella característica melena roja, larga y abundante, era algo de lo que Harry carecía. Además, Lily Evans estaba dotada de rasgos finos y definidos, los cuales le daban ese toque atractivo que de seguro habían atrapado a James Potter desde hace mucho.

-Sería una herramienta muy peligrosa en tus manos- Finalizó la pelirroja, cruzándose de brazos y echándole una rápida mirada disimulada a Hermione- Ya de por si tu persona es una herramienta peligrosa para con las mujeres-

-¡Evans! –Interrumpió Padfoot, se impulsó de su asiento hasta donde estaba la pelirroja y la tomó por el codo-Este verano te ha favorecido, vaya que si estas más guapa-

-Ya Black- Dijo con tono exasperado la recién llegada- Ni he engordado, ni me he hecho cirugía ni nada distinto..-

-Bueno aun así- La jaló hasta su pecho y la rodeó con sus brazos, posando su mejilla sobre la coronilla de ella, algo fácil para el merodeador considerando que Sirius la sobrepasaba en altura- Estas tan apetecible como un osito de felpa-

-Maricón- Gruñó James con cierto recelo y Padfoot ensanchó su boca en una divertida sonrisa-

-Celoso –Devolvió el Black y esta vez una mirada asesina fue dirigida por Potter- Asi que Evans ¿Qué tal la relación con Freeman?-

James se puso rígido al instante ante el rumbo que la conversación había tomado, o mejor dicho, que Sirius había llevado a tomar. Fue tan imperceptible, que no creía que la pelirroja lo notara, pero Hermione había captado como el cuerpo del James se tensaba y su mirada, ya negra de por sí, parecía obscurecerse.

Quien lo pensaría, que dos personas cuyos futuros estarían entrelazados en pocos meses, parecían vivir sus vidas aun en direcciones distintas, a pesar de que una de ellas intentaba que esos destinos se cruzaran de una vez por todas.

Alzó la mirada hacia la pelirroja esperando respuesta, y se sorprendió al descubrir como una pequeña mirada furtiva de Lily había recaído sobre el moreno que permanecía sentado. El rostro de Evans se sonrojó ligeramente y sus ojos se fijaron con suma rapidez en Padfoot.

Hermione no pudo evitar que una sonrisa de satisfacción se asomara en sus labios. Aquello iba por buen camino, a pesar de lo que James Potter pudiese pensar.

-Emm..Bueno descubrimos que teníamos cosas en común- James arrugó la boca- Pero..- Esta vez la ultima palabra captó la atención del moreno quien levantó la mirada esperando el término de la frase- Eran mas las diferencias, así que decidimos…darnos un tiempo-

El suspiró de alivió que soltó James fue, para desgracia de el, mucho mas elevado de lo normal. Los tres estudiantes dentro del cubículo posaron sus miradas instantáneamente sobre el moreno. James abrió los ojos sorprendido por su poca discreción y un pequeño tono rosa adornó sus mejillas al darse cuenta de su falta de compostura

-No es mas obvio con lo que siente porque no puede..-Gruñó entre dientes Padfoot y esta vez fue el rostro de Lily el que adquirió un llamativo tono rojo- ¿Y Rem? ¿No me digas que ha ido a asaltar a la señora del carrito en busca de su preciado chocolate?-

-Black- Barbotó una voz desde la espaldas de Sirius- Solo estaba haciendo la ronda que me toca por ser prefecto…-

-Ah verdad, siempre olvido que eres Prefecto- Sirius se rascó la cabeza distraído y volvió a su puesto, jalando a Lily consigo pero guiándola a sentarse frente a ellos - Es que..¿Quien asignaría a Moony como prefecto? Solo alguien fuera de sus cabales, es decir, solo Dumbledore..-

-Sirius..-

-Ya ya- El moreno agitó la mano intentando evitar la reprimenda de Lupin, quien cerraba la puerta del compartimiento tras el y tomaba asiento justo al lado de la pelirroja- Si que te gusta defenderle las bolas a ese vejete..-

Remus solo se limito a negar con la cabeza, y luego se tañó los ojos que parecían destilar el grado de cansancio que se estaba apoderando del Licántropo.

-Rem..-

-Estoy bien- Interrumpió tajante el ojidorado y recostó la cabeza sobre el asiento- Peter no está en el tren, debe haberlo perdido nuevamente-

-No es raro de alguien como Peter-Habló James iniciando conversación con la recién llegada pero intentando por todos los medios no mirar a la mujer frente a el- ¿Y Andy?-

-Viene dentro de una semana – Anunció la pelirroja, y fijó la mirada con el ceño fruncido sobre Hermione- Aun está de vacaciones con sus padres en Francia..-

Remus observó como la mirada de Lily permanecía posada con aires de contrariedad sobre Hermione, y negó con la cabeza antes de agregar.

-Sirius…¿Le presentantes a Granger? –

-¿Eh?- El pelinegro giró la mirada, primero hacia Lily y finalmente hasta Hermione y luego carraspeó- Ehm si..a eso iba-

-Cuando el amor esta cerca..-

-Que dices James que no te escuche?-

-Nada, que cuando el popo esta cerca- Todos los miraron con rostro de desconcierto- Es que tengo ganas de ir al baño-

-Lo que sea James- Continuó- Evans..Esta es Hermione Granger- Presentó Sirius señalando a la castaña- Estudiante de intercambio por equivocación..Cursará el ultimo año en Hogwarts y esperemos que sea tu compañera de habitación..- Añadió con un ligero brillo de astucia en los ojos- Hay que reconocer..dos mujeres en séptimo de Gryffindor no son suficientes..-

-¡Black!- Vociferó la pelirroja logrando sobresaltar a Sirius quien luego le lanzó una mirada furibunda- Un placer, soy Lily Evans..en verdad espero que estes en Gryffindor…-

-Realmente lo deseo- Inquirió Hermione, aunque ya de por sí sabía la asignación que el sombrero seleccionador tenía destinada para ella- Prefiero estar en un ambiente donde ya conozco gente..-

-Aunque créeme..Ravenclaw no esta naada maal- Agregó Lily con aires de ensoñación- Cuando conoces a los especimenes de hombres..-

-Allá vamos- Silbó Sirius mirando de reojo a James, quien volvía a mirar por la ventana, con el ceño fruncido y ese extraño rictus en los labios.

-…deseas que el sombrero se halla equivocado- Continuó- Tendrás que verlo..a Diggory.. Mc Laren..Watercloud-

-¿Watercloud?- Interrumpió Hermione con cierto asombro y Sirius se colocó rígido en el asiento ante la pronunciación de aquel conocido apellido- ¿Te refieres a Cole Watercloud? –

-¡Si El mismo!- Exclamó con alegría- ¿Lo conoces? –

-¿"Ese" estudia en Hogwarts?- Preguntó de pronto Sirius fijando la mirada en James quien no le prestó mucha atención y respondió con un asentimiento de cabeza- ¿Desde cuando?-

El pelinegro se limitó a encogerse de hombros.

-Solo de pasada, nos conocimos este verano- Aclaró la castaña, ignorando el comentario de Sirius, quien gruñó molesto.

-Esta en sexto Sirius- Se apresuró a concluir Lupin quien había sacado un libro de su baúl y paseaba los ojos distraído por las páginas de este-

-¡Genial!- Gritó con efusividad la ojiverde ante el comentario de Hermione

-Que mierda..- musitó Black-

-Son los ojos azules más bellos que he visto-

-Los míos también son azules- Se apresuró a añadir Sirius con una ceja levantada y los labios contraídos en un leve rictus- Y no son precisamente feos-

-Bueno tu sabes a lo que me refiero-

-En realidad..-Calló- No- Sonrió con cinismo- ¿Que le pueden ver a ese ejemplar de orangután andante?

-¿Celoso Padfoot? –

De pronto, todo sonido de voz dentro del compartimiento pareció haber disminuido ante la inminente intervención de James.

Aquellas palabras habían tenido distinto efectos sobre los presente, pero en Hermione se veía aun con mas claridad el tipo de reacción.

La castaña sonrió con nerviosismo, intentando que aquel leve sonrojo pasara por desapercibido, sobretodo cuando ella no comprendía aun porque se había sulfurado ante un simple comentario de broma.

Sirius infló los ojos, desconcertado ante la pregunta de James, quien en ningún momento había alejado la mirada de la ventana, al parecer ajeno de la situación que aquella pequeña frase que había pronunciado ha producido.

Su corazón palpitó con miedo ante como aquella pregunta que se acercaba mas a una afirmación, había logrado afectarle hasta el punto de dejarlo cohibido.

Apretó los dientes con fuerza intentando contenerse e ignorar aquellas sensaciones y luego se levantó de golpe del asiento en donde estaba sentado.

-No..- Farfulló como respuesta y caminó rápidamente hasta la salida del compartimiento-

-¿Eh? ¿Sirius a donde vas? –Preguntó de pronto James fijando al fin la mirada en la figura de Black que se había posado frente a la puerta y finalmente realizó que algo no andaba bien- ¿Qué pasa? ¿Por qué todos tan callados?-

-Voy al baño- Terminó Sirius y desapareció por el umbral de la puerta, dando un portazo antes de irse

-Tonto Prongs- Susurró Remus abriendo nuevamente el libro a la vez que negaba con la cabeza-

-¿Eh? ¿Qué he hecho?-

-Yo iré a vigilar que los de primero estén bien en los demás vagones- Anunció Lily aproximándose a la puerta, dejando a un boquiabierto James observándola con interrogación - ¡Nos vemos en el banquete! ¡Suerte Granger..!-

Hermione reaccionó justo cuando la pelirroja había soltado el saludo de despedida, desapareciendo así por la puerta. Sacudió la cabeza con cierta fiereza y dejó caer el cuerpo completo en el asiento con cierto abatimiento, para finalmente cerrar los ojos y evitar ser acechada por las preguntas del pelinegro que aun no caía en cuenta de la extraña situación.

Aunque sencillamente era ridículo.

Ridículo que una simple frase hubiese atravesado de aquella manera el majestuoso orgullo Black, porque eso era lo que sencillamente había molestado a Sirius, que James hubiese siquiera insinuado que el pudiese estar celoso de alguien como Watercloud. O peor aun.

Que ella fuese la razón de sus celos.

Río interiormente, regañándose por semejante pensamiento, sinceramente no creía que el Black fuese capaz de encelarla, no en el plano amoroso, claro estaba, aunque quizás un poco en cuanto a amistad se refería. De eso tenía derecho cualquiera.

Pero la manera en que el se había acercado a ella aquella noche en el Godric's Valley, con esa clara intención de besarla brillando en sus azules ojos, era una imagen que últimamente acechaba su mente por mucho tiempo, y que estaba logrando crear en Hermione cierto aires de confusión.

Volvió a sacudir la cabeza. Debía alejar todas aquellas suposiciones tontas de su cabeza, y creer que Sirius se había marchado por la simple razón, aunque algo molesta, de que James tuvo la valentía de pretender que el Black estaba encelando a alguien.

Típico comportamiento engreído de un espécimen realmente sexy, debía admitirlo, como lo era Sirius Black.

-¿Pero yo que he dicho para que se enojara?-

Remus suspiró y continuó con su lectura, no sin antes agregar

-Acuéstate a dormir, Prongs-

--

Entró en el baño, y en seguida echó el seguro a la puerta, dispuesto a abarcar aquel pequeño espacio por un corto periodo de tiempo.

Suspiró pesadamente, y se acercó al lavabo. Se miró el rostro en el espejo, y se regaló a si mismo una sonrisa sarcástica.

-Yo no estoy celoso- Se aseguró a si mismo, pensando que al ver su reflejo, se convencería aun mas.

Pero el remedio resultó peor que la enfermedad.

Volvió a suspirar y se pasó una mano por los cabellos, jalándoselos ligeramente debido a la frustración. Sacudió la cabeza, y luego de abrir la llave del lavabo, se mojo un poco el rostro, y volvió a quedar fijo en la imagen que le ofrecía el espejo.

Entonces, sin siquiera guiarla, su mano se dirigió a su corazón, donde apretó levemente, intentando calmar aquella extraña sensación de dolor que lo acechaba.

Y en aquel momento lanzó un último suspiro y, cerrando los ojos, pegó la cabeza contra la puerta del baño.

-Últimamente suspiras demasiado, Sirius Black- Negó con la cabeza y apretó aun con más fuerza los ojos- Y la pregunta de los 100 mil galeones es…- Abrió sus ojos y la mirada azul en el espejo le observó sobriamente- ..¿Es por ella? –

--

Hermione volvió a posar distraídamente la mirada en un eufórico Sirius que parecía intentar meterse de un bocado un enorme trozo del esplendoroso pastel de calabaza que de seguro los elfos se habían esmerado en cocinar.

Acababa de ser elegida para Gryffindor, y fue recibida, nuevamente, por los compañeros de su casa con entusiasmo y disposición a ayudarla en cualquier problema, y una que otra propuesta de salida romántica, que envés de disgustarla lo que logró fue sacarle una carcajada por el atrevimiento de los chicos.

Sirius había respondido ante esta atención por parte de los hombres, con una extraña lejanía y quizás exagerada muestra de indiferencia. Ella simplemente al verlo sentarse en medio de James y Remus, lejos de ella, cabe destacar, se limitó a encogerse de hombros haciendo caso omiso a esa actitud que estaba cerca de sacarla de sus casillas.

No es que quisiera que la encelara, que la cuidara por la presencia de aquellos muchachos, o mucho menos que se preocupara por ella. Para cuidarse estaba ella sola, y el recuerdo del Harry que la esperaba en su tiempo, así que, igual que el, decidió ignorarlo solo un poco, para seguirle el juego por unos instantes.

Pero no pudo superar los segundos, porque enseguida tenía unas inmensas ganas de golpearlo con uno de los platos frente a ella.

¿Cómo era capaz de tener un comportamiento tan infantil e inmaduro?

-¡Granger!-

Volteó al escuchar la voz de Lily, quien hace poco estaba sentada al menos cinco puestos lejos de ella, y ahora se disponía a colocarse en un lugar cercano.

-¡Demasiado Fantástico que hayas quedado en Gryffindor!- Inquirió sentándose justo al lado de ella- Black tiene razón, dos mujeres en gryffindor es realmente aburrido..-

-Bueno, en mi e..- Se detuvo y sacudió la cabeza, había estado apunto de decir época- En mi escuela solo habían dos mujeres mas, aparte de mi-

-Aquí solo éramos Andy y yo-Comentó Lily tomando una pequeña bola de chocolate en un plato cerca de ella- Pero un trío no está nada mal –

-Entonces supongo que deberías llamarme por mi nombre, y no mi apellido.

Lily sonrió ante el comentario y asintiendo con la cabeza hablo.

-Lo mismo digo-

Pasaron otro buen rato hablando un poco de cada cosa. Lily le hizo comentarios sobre las clases que debía tomar y profesores de los cuales debía huir. No estaba nada sorprendida cuando la pelirroja habló de Slughorn como profesor de pociones, ni cuando le comentó sobre la estricta personalidad de la profesora de Transformaciones, Minerva Mcgonagall.

Ella asentía a cada comentario de ella, como si de verdad jamás hubiese escuchado de las acotaciones que Evans se esmeraba en realizarle.

Hermione lanzó una mirada furtiva, muy disimuladamente, a Sirius, y esta vez se sorprendió al verlo el con los ojos fijos en ella. Pero al verse descubierto, el pelinegro desvió la mirada rápidamente.

La castaña bufó molesta, y se sintió aliviada cuando Dumbledore se levantó de la mesa de los profesores y anunció que era hora de ir hasta los dormitorios.

Iba caminando junto a Lily, escuchando comentarios de cada estudiante que pasaba frente a ella, pero justo en el instante en que iban a comenzar a subir un tramo de la escalera, sintió como una mano rodeaba su brazo y la jalaba fuera de la multitud.

-¿Hermione? –

-¡Cole! –

Ella sonrió cuando el la abrazó calidamente, al mismo tiempo que posaba un beso sobre su mejilla.

-¡Mujer! Desapareciste como por una semana-

-Bueno es que..estaba algo ocupada en la casa en la cual me hospedaba-

-Pensé que habías vuelto de donde viniste- calló - Me sorprendió que no te hallan elegido para Ravenclaw- Apuntó el inflando las mejillas, en un intento de parecer triste, lo que provocó una carcajada por parte de Hermione- Los inteligentes con los inteligentes nena, aunque bueno si eres valiente- El pellizco con levedad su barbilla- eres una cajita llena de sorpresas-

Ella levantó una ceja ante el comentario de el, y luego se cruzó de brazos.

-Para tu información Watercloud, TODAS las mujeres somos una cajita llena de sorpresas-

-Vaya que si, ¿no?-

Ambos se voltearon al escuchar la voz de una tercera persona interrumpir en la conversación, con aquel tono de cinismo y cierto enfado escondido en su voz.

Y los ojos castaños de Hermione se inflaron con sorpresa, secándose su garganta de un solo golpe, con tan solo ver aquel lacio pelo negro y esos brillantes ojos azules.

Oh si, este era el instante en donde las cosas empeoraba. El instante en que Sirius, con sus putos celos de falta de atención llegaba la escena, con los ojos cobaltos llenos de furia y una sonrisa tan falsa y forzada, que a ella incluso se sintió atemorizada ante lo que su mirada y su rostro lograban transmitirle.

-Disculpen de verdad si interrumpo- Dijo arrastrando las palabras, sonando mas sarcástico que de costumbre y con los ojos refulgentes de furia – Solo vine a buscarte Hermione, Evans entró sola a la sala y cuando noté que no estabas junto a ella, pensé que podías quedar afuera- El se encogió de hombros- Supongo que sabrás la forma de encontrar la contraseña y entrar a la sala-

Alargó los labios intentando componer una sonrisa, pero el gesto terminó en una mueca de incomodidad que pareció enfurecerlo aun mas. Bufó derrotado y giró sobre sus talones, dejando a una anonadada Hermione con su actitud y su voz aun retumbando en sus orejas.

-¡Sirius! – Ella comenzó a correr dispuesta a alcanzarlo, pero antes se volteó y se despidió de Cole con la mano- ¡Nos vemos mañana!

Corrió sintiendo los oídos pitarle de la furia, y el corazón palpitarle en cada rincón de su cabeza. Desde que se habían bajado del tren su comportamiento parecía empeorar.

Ella misma tenía la sensación de que, si ninguno de los dos parabas, pronto se desataría una tormenta donde al final los dos quedarían a merced de algún sentimiento, muy contrario a la amistad.

Sacudió la cabeza y aumentó la velocidad justo cuando vio la punta de la capa del ojiazul desaparecer por la esquina de uno de los pasillos que conducía a la escalinata de la sala común de Gryffindor.

Con aires de triunfo, alcanzó alargar los dedos y jalarlo por la túnica logrando que el se detuviera en el acto, pero aun así Sirius permaneció dándole la espalda, absteniéndose de mirarla al rostro y sentir aquel estúpido dolor punzante, en su cabeza y en un lugar cerca de su pecho.

-¿Qué quierés?- Preguntó el, intentando con todo lo que tenía, sonar lo mas frío y distante posible- Si es por la clave, es corazón de dragón

-¿Estás.. molesto? –

Sirius apretó los labios hasta que estos se volvieron blancos, y su ceño se frunció tanto que sus espesas cejas parecieron apunto de unirse.

-¿Por qué habría de estarlo?- Tasqueó la lengua y reanudó su ida a la sala común, tratando de borrar la imagen de la mujer parada detrás de él junto a aquel Ravenclaw, mientras este le pellizcaba cariñosamente la barbilla, el solo hecho de ver la imagen hacía que un extraño sentimiento similar a la ira provocara un ligero pitido en sus oídos

Gruñó tratando de ignorar aquellas sensaciones que parecían sacarlo de quicio y continuó hablando.

-Puedes estar con cualquier ñoño comelibros en la esquina haciendo babosadas, en realidad no me importa, incluso puedes ir a hablar con Dumbledore, preguntarle si puedes ir a la sala común de las idiotas águilas cuando quieras, probablemente…-

-¿Estas…Celoso?

El volvió a detenerse, como si un enorme muro de concreto se hubiese alzado frente a el. Y agradeció mil veces a Merlín por estar de frente al muro, dándole la espalda a la mujer, porque el sonrojo de sus mejillas y el subir y bajar rápido de su pecho podrían confundir a Hermione en cuanto a la respuesta de aquella pregunta. Incluso su reacción lo estaba confundiendo a él mismo.

Además.

¿Por qué demonios había escuchado esa palabra, dos veces en el día, dirigida hacia él cuando, normalmente, jamás lo estaba?

Respuesta…

Mejor no buscar respuesta.

Continuará

-EOLDE-

¡Holillas! De buenas a primeras, DISCULPEN por tardar tanto, repito lo que dije en mi otra historia, mi disco duro se pudrió, murió, fue devorado por un troyano, salvaron información pero la mas reciente no sobrevivió. Incluido este capitulo. Aunque cabe destacar, lo había terminado hace dos meses, cosa que aun así sigue siendo mucho tiempo después de la ultima actualización.

No se que me pasa me cuesta escribir pero siempre hay un momento en que llega la inspiración. Intentaré colocar el próximo más rápido, y ahora que se me avecinan las vacaciones (que espero tenerlas) intentaré terminar la historia. Con esto no digo que faltan pocos capítulos, son muchos, faltan muchos, todavía no he llegado al meollo del asunto, pero de verdad que lo haré.

Así que esperen pronto la actualización, pero también yo espero reviews, si no tardaré mas. ¿Acaso no han pensado que los reviews dan ánimo a seguir escribiendo? Por eso esperen que me dejen unos cuantos allá abajito, ahí mismo en el botón de "GO" dale y déjame un comentario.

Bueno me despido de todos nos vemos el próximo capitulo, cuidense.

MUAAK! (k)

P.S : ¿Pueden creer que todo este tiempo pensé que había puesto como título de la historia AL otro lado del espejo, cuando es EL otro lado del espejo? Eso sucede cuando tardas mucho en actualizar xD