N/A: aquí estoy con mi 7mo capitulo, no crean que me dormí en mis laureles con los 100 reviews... que por cierto... GRACIAS!!! Este capitulo va dedicado a TODOS mis lectores (que creo que son todas chicas XD)... PERO, con una dedicatoria especial a las únicas dos chicas que si me adivinaron el reto anterior jejeje... animefangirl123 y andrecullen18 sólo Uds. saben que respondieron... Ah si! Cada vez que vean una cadenita de *** se cambia de narrador... intenté algo nuevo y raro solo en este cap XD
Disclaimer: Esta historia es mía, los personajes son de mi tía: Stephenie Meyer. XD
______________________________________
SHORT, TALL, GRANDE Y VENTI
"Por Dios santo..." fue lo único que alcancé a decir. No podía ser, él aquí no...
****************************************************
Había sido una tarde bastante calmada, no llovía pero estaba nublado y hacía un frío lo bastante agradable para que algunas parejas en el parque, donde yo estaba tomando algunas fotografías, se acurrucaran. Se suponía que debía entregar una tarea de fotografía sobre la naturaleza muerta, y tomar marco tras marco del mismo árbol sin vida desde diferentes ángulos no era nada inspirador. Me acerqué hacía una de las muchas parejas mayores que estaban en el parque y pedí permiso para fotografiarlos.
"Por supuesto" dijo una de las ancianas, su nombre era Martha y su esposo, Joe estaba a su lado, la resguardaba de tal manera que me hizo recordar un poco a mi padre Carlisle abrazando a mi madre Esme.
Luego de tomar varias fotos de esta pareja en particular me invitaron a sentarme con ellos en su banca.
"Y dime jovencito... ¿tienes novia? Porque tenemos una nieta muy linda llamada Maddison que de seguro..." dijo Martha bastante entusiasmada, pero su esposo la tomó por los hombros y la detuvo.
"¡Martha... por amor a Dios! Maddison tiene tan solo 14 años..." el bigote de Joe se removió con cada una de sus palabras, no pude evitar esbozar una sonrisa, Esme también aprovechaba cualquier oportunidad para venderme.
"Yo sólo decía... además no creo que el joven esté soltero" la mirada comprensiva de Martha me sacó una sonrisa aún mayor.
"Pueden llamarme Edward... y de hecho no tengo novia, pero pienso pedírselo a una chica que me gusta desde secundaria" empecé a empacar la cámara, ya era un hecho de que no seguiría tomando fotos a hojas y ramas... prefería charlar un rato con mis nuevos amigos.
"¿Y como harás? Recuerda que ahora las cosas más sofisticadas son las que más atraen" dijo Martha estirándose la falda por sobre las rodillas y frotándose por el frío. Joe notó el cambio de temperatura de su esposa y empezó a frotarle los brazos de manera atenta.
"No hagas caso a eso... la mejor manera es a la antigua, nada de anillos costosos ni cenas de crustáceos cuyos nombres apenas puedes pronunciar" la expresión de Joe me señalaba que diría mucho antes de que él lo dijera. "No señor, lo mejor es mirarla a los ojos..." justo en ese instante volteó a Martha para que lo enfrentase "respirar de su aliento embriagador y decirle sin tartamudear: Te amo más que a nada en este mundo, sin ti valgo lo mismo que una orquesta sin músicos, que una noche sin estrellas, que un día sin sol... todo lo que puedo darte es mi corazón, si lo dejas lo entenderé, pero si lo tomas haré todo lo posible por hacerte eternamente feliz" las mejillas de Martha se enrojecieron y los ojos de ambos se iluminaron. Esto era amor a través del tiempo.
"Joe... ¿qué pensará Edward de nosotros?" Martha posó su mano en sus labios cubriendo la sonrisa de adolescente enamorada que tenía.
"Nada malo se los aseguro" bajé mi cámara cuidadosamente, era un momento invaluable y mi cámara estaba ahí para capturar ese instante.
"¡Eres un pillo!" dijo Martha sonriente.
"Yo quiero una copia de esa fotografía..." esta vez fue Joe quien habló levantándose de la banca y ofreciéndole la mano a Martha "cariño, vamos a casa, te resfriarás y me durarás menos".
"Si señor, puede buscarme cualquier tarde en el Museo de Arte de Seattle... tendré su fotografía lista" creo que ya había conseguido un tema para mi próximo trabajo de arte, de repente recibí una llamada en mi celular, el número no lo tenia registrado, me despedí pronto de mis nuevos amigos y contesté la llamada.
"Ven al Pacific Place... tienes un tiempo límite de 15 minutos" la llamada se cortó y no hice mas que reírme e ir en busca de mi Volvo, era usado pero mantenía su buen estado. Conduje hacía el centro comercial más grande de todo Seattle, Pacific Place y luego de que estacioné marqué al número que me había llamado anteriormente, esperé unos segundos y contestó.
"Alice... debes decirme en que parte estas específicamente si quieres que nos veamos" dije antes de que pudiera hablar.
"Así que eres astuto... ¿cómo supiste que era yo?" preguntó mientras yo salía del auto y caminaba hacia la entrada del centro comercial.
"Bromeas ¿cierto? Nadie podría confundir esa vocecita de niña que tienes" esperaba no haberme sobrepasado con el comentario, pero la voz de Alice resonaba como si fuera una chiquilla de 12 años, no lo podía evitar, simplemente tenia una voz muy tintineante.
"Búscanos en frente de la tienda Cartier" no tenia idea de en donde se encontraba dicha tienda, quizás me tomaría una media hora conseguirla. "está en el segundo piso... cerca de las escaleras eléctricas..." colgó la llamada y me dirigí hacía donde ella y Rosalie me esperaban sentadas en una mesa, me acerqué cautelosamente y las saludé a ambas parado a un saludable metro de distancia de la silla.
"Buenas tardes..." iba a hacer mi saludo mas formal hasta que Alice levantó un dedo al aire deteniéndome de hablar.
****************************************************
Era tan divertido jugar al interrogatorio, Rose sería la policía buena y yo la mala... en cuanto llegó no dejé que pronunciara mas de dos palabras, levanté mi dedo acusador y lo detuve de hablar, apunté a la silla frente a nosotras que Rosalie y sus habilidosas piernas largas empujaron para que Edward pudiera sentarse, Edward hizo lo que pedimos sin palabras, por lo menos cooperaba... esto sería mas divertido de lo que pensé.
"De acuerdo... empecemos por lo básico Edward ¿cuales son tus intenciones con nuestra querida Isabella?" Rosalie se inclinó en la mesa dejando ver su escote, vi a un par de adolescentes detrás de Edward casi babear el piso pulido de mí amado Pacific Place, y él mantenía la mirada en sus ojos. Primera prueba: superada. Si podía mantener la mirada en los ojos de Rosalie en vez de desviarla cada tanto más abajo era digno de mi Bella, por lo menos no se fijaría en su muy sexy amiga rubia, copa doble D.
"Bella..." corrigió a Rose. Segunda prueba: superada! Era ya muy obvio a estas alturas que nadie debía llamar a Bella por su nombre completo, simplemente le gustaba Bella y así estábamos bien todos, Edward quiso continuar hablando y asentí para que prosiguiera "la verdad, espero que sea mi novia y creo que ese punto lo he dejado claro varias veces... aunque ella parece estar un poco renuente, seguiré insistiendo" ¿Renuente? Como se notaba que no vivía con mi Bells... ¡Chicos! Pero nadie tan perfecto como mi Jazz...
"Ali... despierta" Rose me dio un codazo y me sacó de mis pensamientos, ya tenia el anillo de diamante canario en mi mano, combinaba a la perfección con mi Porsche... pero eso era otra historia.
"Edward... date por enterado que sé todo lo que ocurrió en el Museo de Arte" entrelacé mis dedos y apoyé mi mentón sobre ellos levantando una ceja.
"Sabemos..." agregó Rosalie cruzándose de brazos y apoyando su espalda en el respaldo de su silla. Vi de inmediato el sonrojo en las mejillas de Edward. Tercera prueba: superada, cualquier otro chico en su posición le hubiese importado un bledo, o tal vez hasta se enorgullecería de su acción, a Edward simplemente le había ocasionado lo mismo que a Bella.
"Chicas... yo puedo explicar lo que ocurrió" levantó las manos como si pudiese detener el tráfico, en ese gesto se parecía tanto a Bella... quizás si eran el uno para el otro.
"Oh... ¡Por favor no! Con un poco de tequila le sacamos la información completa a Bella, no tienes que explicar que sucedió... lo sabemos todo y créeme cuando te digo TODO" mi posición no cambiaba... pero mi tono iba un poco al sarcasmo, era tan divertido jugar de mala, sobretodo si el interrogado en si se ponía mas rojo que un tomate.
"Me refiero... al porqué de las cosas" rojo como un tomate pero Edward no perdía la compostura, perfecto para Bella, superada la cuarta prueba! "Alice, tu y Angela son testigos de cuan idiota me volvía al estar cerca de Bella en la secundaria... esa tarde cuando la vi de nuevo, hecha toda una mujer... me volví un idiota de nuevo, pero un idiota que no podía alejar sus manos de ella y ella respondió a mis besos... no pueden si quiera imaginar como me sentí en ese instante".
"Ali... ¿Quién es Angela?" preguntó Rosalie, Rose había entrado a nuestras vidas por medio de mi maravilloso futuro esposo Jasper y nos volvimos inseparables desde entonces.
"Angela... era la mejor amiga de Edward en la secundaria" expliqué ondeando mi mano hacia el aludido.
"Es... mi mejor amiga, de hecho me pidió ser el padrino de sus gemelos y no se si aceptar" las palabras de Edward me habían tomado por sorpresa y me hicieron cambiar del tema principal.
"Se casó con Ben ¿cierto?" él asintió con la cabeza y aplaudí a mi deducción. "Lo sabía... era muy obvia la forma en que esos dos se veían... simplemente ese matrimonio adolescente sería el único exitoso de nuestra promoción"
"Aún no se como pudo pasar, ninguno de los dos parecía sentirse atraído por el otro hasta que de repente y sin aviso alguno se escaparon a Las Vegas y se casaron" Edward parecía tan complacido pero a la vez sorprendido de la unión entre su amiga Angela y Ben, pero yo tenía mi instinto femenino y mi muy buen ojo crítico, sólo alguien con mis habilidades pudo haber previsto eso.
Mi sidekick empezó a vibrar en mi cartera y lo saqué de inmediato, era un mensaje de Bella, lo leí en voz alta para todos en la mesa:
SOS, B.
"¿Se encuentra bien?" preguntó Edward levantándose de su silla y metiendo una de sus manos a su bolsillo, de seguro buscaba las llaves de su auto.
"¡No te preocupes! Su gerente, Amber, tiene una estricta política de cero celulares en el trabajo, así que puede ser prácticamente cualquier cosa, como un zapato roto..." dije levantándome y tomando mi cartera con unas dos bolsas.
"... café derramado sobre su uniforme, cabello enredado en la maquina de capuchinos... a estas alturas puede ser cualquier cosa" completó Rosalie mirándome de forma cómplice, sabía exactamente lo que estaba a punto de decir. "¡Alice! Arruinarás tu manicura... ¿por qué no dejas que Edward lleve nuestras bolsas?"
"Por supuesto" dijo muy solemnemente Edward tomando las bolsas que yo cargaba y las demás que estaban en la mesa, con Bella él no tendría que pasar por eso ya que Bella y su filosofía de 'Solo compro lo que necesito' no sería mucho problema. Mientras... que cargara las nuestras, le hubiese dado un golpecito en la espalda a Rosalie para felicitarla, pero ya iba a ser un poco obvio. Fuimos al estacionamiento y metimos las bolsas en mi reluciente Porsche y Edward fue por su auto, lo esperamos durante unos minutos y se detuvo dentro de su Volvo plateado frente a nosotras.
"Wow, se ve bien... me pregunto si los asientos traseros son cómodos" Rosalie sacó una botella de agua mineral de su bolso y empezó a beber de ella.
"Rose... compórtate, puede leerte los labios" dije riéndome de su argumento... Rose, Emmett y el sexo... tres cosas inseparables.
"¿Qué? Sólo me preocupo por la comodidad de Bella, quizás algún día Edward se la quiera llevar a la parte de atrás y..." un cornetazo de una van detrás de nosotras con una conductora amargada y todo un Kinder garden haciendo escándalo me hicieron avanzar, al igual que a Edward ¡Que groseras eran algunas personas!
****************************************************
Me encerré en el baño a esperar a la caballería pesada, Alice si sabría como sacarme de algún problema con Mike, mi karma personal, no se aún cuantas personas maté en mi vida pasada pero debí haber sido Jack el destripador si me tocaba un castigo como era soportar a Mike... y ahora en mi trabajo soñado, algo simplemente tenia que ir mal conmigo.
"Bella, llevas ahí media hora ¿Qué sucede? ¿Estás bien?" la voz de Mike sonó al otro lado de la puerta y la golpeó varias veces.
"Si Mike, es sólo que me siento un poco descompuesta... pero ya salgo" ¿para que le dije que me sentía descompuesta? Ahora lo tendría encima preguntándome cada 5 minutos si me siento bien o si me llevaba a otro sitio... como si no conociera ya sus verdaderas intenciones. Me miré al espejo, gracias al cielo era lo suficientemente pálida para aparentar estar enferma, tomé un ultimo respiro y salí por la puerta.
"Wow Liberty, si que te ves mal ¿te sientes bien? ¿Te llevo a tomar aire fresco?" Michael Newton... tan predecible.
"No Mike, estoy bien... al rato se me pasa, simplemente volveré a mi caja" sonreí lo mas sinceramente que pude y él en cambio sonrió de oreja a oreja... ya casi podía imaginármelo meneando una cola, parecía un Golden Retriever de 1.76m.
"Hola Bells... ¿Qué sucedió?" la voz de Alice me enfrentó y no pude hacer más que sonreír, había llegado mi salvación.
"Vinimos en cuanto llegó tu mensaje... ¿todo bien?" asentí con la cabeza y levanté la mano con un dedo.
"Una palabra" dijo Alice y yo asentí. Levanté cuatro dedos. "Cuatro letras" asentí de nuevo. Y simulé hacer un lazo con una soga invisible, me la pasé por el cuello y me 'ahorqué'. "¡Mike!"
"Sip... tienes una orden gratis ¿Qué desean tomar?" sonreí y me coloqué frente a la caja lista a tomar su pedido.
"Dos limonadas de té negro, estilo frappé, fríos... para tomar aquí" dijo rápidamente Rosalie.
"¿Tamaño?" pregunté anotando todo y tomando la cuenta.
"¿Por qué a ustedes las chicas les importa tanto el tamaño?" subí el rostro mordiéndome un labio, conocía esa voz, Edward.
"¡El tamaño siempre importa!" defendió Rosalie "para Ali uno Grande, para mi uno VENTI" era algo irracional los tamaños en Starbucks, Grande significaba mediano y Venti era el grande... 20 onzas.
"De acuerdo chicas... ya se los preparan" no aparté la mirada de Edward mientras hablaba "¡Mike! Prepara dos Tazos negros, uno mediano y el otro grande" facturé y entregué el recibo a Alice. "Bienvenido a Starbucks ¿Qué desea tomar?" era algo tonta la formalidad con Edward pero Amber lo exigía con cada cliente.
"Un Macchiato espresso, caliente, para tomar aquí..." dijo muy calmado, me mordí el labio ante la siguiente pregunta que debía hacer.
"¿Tamaño?" hablé luego de un segundo de silencio.
"Decide tu..." apoyó los codos al mostrador y se inclinó hacia mí.
"Grande... no queremos que te sobrepases con la cafeína por hoy... luego no podrás dormir" me atreví a acercarme más y besé lentamente sus labios. Escuché una garganta aclararse y me separé perezosamente de Edward, Mike solo se paró a mi lado mirando con la boca abierta y una bandeja con el pedido de Alice y Rosalie en sus manos.
Esta si que sería una tarde interesante...
_______________________________________________
Notas finales: quien odia a Mike? Que diga yo: YOOO!!! *Respiro* Quien ama a Alice??? YOO!!!! Es súper!!! Quien ama los comentarios de Rosalie??? YOOOO!!!!
Jajajaja bueno... les dejo un reto, ¿Qué hará Mike para vengarse?
Si les gustó denle a 'GO', dejen reviews son el salario de un fanficker ^,^
