Edward POV

El recibimiento que me dio mi familia justo al llegar a casa me dejó helado. La mente de Alice era un caos que me dificultaba su lectura y la cara de Carlisle me decía que si me habían llamado al móvil era porque era grave.

"Edward, tenemos que hacer algo, esto se va a poner complicado"

"Alice, Edward, será mejor que entremos, este tema tenemos que hablarlo con toda la familia" Carlisle se veía bastante preocupado y nos hizo pasar a Alice y a mí delante.

Nos acomodamos en los asientos que quedaban libres, el resto de miembros de la familia ya se había acomodado en la estancia. Rosalie, Emmet y Jasper estaban en el sofá mientras Esme se encontraba en una de las dos sillas justo enfrente. Alice se acomodó en el brazo del sofá junto a Jasper y Carlisle se acomodó en la silla junto a Esme dejándome a mí el sillón a su derecha.

"Bueno, parece ser que tenemos que discutir varios asuntos entre todos." Dijo primero Carlisle.

"No me parece bien que hayáis estado tratando temas que implican a toda la familia entre Edward y tú, Carlisle. No me gusta que se juego con mi futuro a mis espaldas." Rosalie como siempre mirando por su bien. Mi hermana estaba acostumbrada a llevar siempre la razón y a veces era bastante egoísta, todo porque Emmet siempre se lo consentía todo.

"Tranquilízate, Rosalie. No consideramos que fuera algo realmente importante y por eso no hemos sacado el tema, pero no era un secreto, simplemente no salió el tema" Intenté calmar los humos de mi hermana.

"Edward tiene razón Rosalie. Pero aún así me disculpo con todos por no haberos contado nada." Carlisle siempre tan diplomático, sin duda ayudaba a mantener nuestra familia unida.

"Está bien, no te preocupes Carlisle, lo importante es ir al grano. Estoy muy preocupada con esto, no sé por qué no soy capaz de ver nada sobre el chico de la clase de Edward, es como si no tuviese futuro, y eso no puede ser a no ser que esté muerto" Alice estaba muy nerviosa. Era la primera vez que sus poderes le fallaban.

"Edward, cuéntanos todo lo que sepas sobre el chico nuevo"

"Lo único que sé es que se llama Jacob Black y que viene de la reserva de La Push. Lo único que te puedo decir es que olía de una manera asquerosa. Nunca había olido a un humano tan apestoso."

"¿De La Push? ¿Y dices que se llama Black? ¿No te recuerda nada ese apellido Edward?"

"Black…Black…¡Ahora lo recuerdo! No será que…"

"Si, es lo que pienso."

"Por favor, los que no leemos mentes queremos conocer." Emmet siempre se desesperaba cuando no era participe de las conversaciones y ahora no era el único que nos miraba de forma curiosa.

"Esto ocurrió antes de que vosotros os unieseis a nuestra familia, cuando aún éramos Edward y yo." Carlisle estaba dispuesto a contar una historia de un tiempo pasado que al parecer seguía muy viva. La razón por la que no podíamos ir a la reserva. "Vinimos a vivir a Forks y nos dimos cuenta de que algo habitaba en el bosque, algo nos acechaba mientras nos dirigíamos a esta misma casa y nos enfrentamos a ellos. No era más que un hombre lobo. Nuestro enemigo natural habitaba en estos bosques y tuvimos que realizar un tratado con el jefe de la manada, el jefe de los Quileutes que vivían en la reserva, cuyo apellido era Black…seguramente el chico nuevo es un descendiente y lo que me has dicho del olor me hace pensar algo…¿y si siguiese habiendo hombres lobo en la reserva? Quizás nuestra vuelta ha puesto en marcha cierto mecanismo de auto defensa del clan y ha surgido una nueva manada."

Al parecer ya todos entendieron de lo que hablábamos Carlisle y yo ya que asintieron y sus semblantes reflejaban la importancia de la situación.

"La cosa es, ¿recordaran el tratado o habrán olvidado?" Eso era lo que más me preocupaba, no podía ser que hubiese un hombre lobo en mi clase, podía darse en cualquier momento una pelea si descubría lo que era, y estaba seguro de que no tardaría mucho en asociar ideas, después de todo estaba sentado a mi lado 3 horas a la semana.

"Gracias a dios conociendo a los Quileute no habrán olvidado. Son personas sabias y respetables que guardan sus tradiciones durante siglos. Quizás los más jóvenes no crean las leyendas que cuentan pero estoy seguro de que si una nueva manada ha aparecido el tratado seguirá pie."

"¿Y en qué consiste el tratado?" Esta vez fue Jasper quién habló.

"Hay una frontera marcada, no podemos sobrepasar esa frontera o el tratado se considerará roto y nos atacarán."

"Pues que nos ataquen, estoy seguro de que nosotros 7 podemos con una simple camada de perritos" Emmet siempre tan dispuesto a la lucha, no entendía la auténtica magnitud de lo que estaba diciendo.

"No podemos hacer eso, Emmet. Os pido por favor respeto por los Quileutes, quizás seamos más que ellos, quizás esta vez la manada sea mayor a la última vez, no es algo que quiera comprobar. Es más, Edward preferiría que no te relacionaras demasiado con el chico lobo, si tienes la posibilidad de evitar estar en la misma clase que el lo preferiría. No sabemos con certeza si siguen recordando el tratado y tampoco quiero comprobarlo por el mal camino." Carlisle de verdad quería mantener a su familia en paz, después de todo los hombres lobo eran también humanos, o al menos humanos la mayoría del tiempo.

"De acuerdo, intentaré cambiar mi hora de biología, aunque eso significará que durante esa hora no podré vigilar a Bella." Le molestaba un poco dejar a Bella en la misma clase que un hombre lobo, además le gustaba estar sentado tras ella y poder contemplarla y olerla durante toda una clase.

"¿Vigilar a quién?" Preguntó Rosalie, claramente molesta.

"Ahí llegamos al segundo punto a discutir esta tarde. Bella Swan, una chica aparentemente normal pero que sabe más de la cuenta."

"Bella Swan era quien tenía el libro que encontraste, Emmet. El vampiro que te cargaste la atacó y le quitó el libro, aunque no sabemos si era un enviado de los Volturis o de otra persona interesada en el libro" Prefería ser yo quien explicase esta vez el problema pues estaba mejor enterado.

"¿El vampiro que me cargué en el bosque? Pero entonces, ¿la chica es vampiro?" Emmet estaba bastante sorprendido.

"No, no es vampiro y no sabemos por qué. Fue claramente mordida por el vampiro pero sigue siendo humana, una humana que ha leído el libro de los Volturis y que por lo tanto sabe de nuestra existencia."

"¿Sabe que somos vampiros?" Preguntó Jasper con algo de recelo.

"No sabe que "nosotros" somos vampiros, pero sabe que los vampiros existen y ya sabéis lo que eso significa."

"Los Volturis están de camino" Esta vez fue Alice la que habló. No era una pregunta y al mirarla supe que lo había visto.

"Bueno, pero eso a nosotros no nos incumbe, que la maten y ya está, asunto concluido" Definitivamente Rosalie no pensaba antes de hablar.

"¡No! No la van a tocar, no voy a permitir que la toquen. Es una chica inocente y no tiene que morir porque los Volturis hayan descuidado uno de sus diarios, ella no tiene culpa ninguna." No iba a dejar que nadie le hiciese daño, dijese lo que dijese mi familia.

"¿Por qué la defiendes así? Es solo una humana, seguro que nadie la echa en falta y nosotros podremos seguir viviendo tranquilamente." Rosalie no cesaba en su intento de quitarle importancia al asunto.

"Alice, ¿qué es exactamente lo que has visto?" Preferí ignorar a Rosalie o volveríamos a discutir y no estaba de ánimo.

"Tres miembros de la guardia de los Volturis están de camino, llegaran aquí en unas horas. Quieren hablar con nosotros para saber exactamente qué es lo que pasa. Solo sé eso, vienen a vernos a nosotros, no saben demasiado aún de la chica."

"No podemos dejar ni que Bella se encuentre con ellos ni que ellos sepan demasiado sobre ella. De momento sé que no ha comentado nada con nadie por lo que no creo que haya que preocuparse. Dejadme a mí que yo me encargue de ella, estoy seguro de poder convencerla de que los vampiros no existen y conseguiré que se olvide del libro."

"Edward, sabes que la chica no va a ceder tan fácilmente, ya viste como no dejaba de preguntar por el libro por todo el hospital. Seguro que ahora está buscando como encontrarlo. Ya te dije que no voy a poner en peligro a la familia por una chica y tú tampoco deberías." Carlisle se volvió serio y me miró a los ojos. Pude ver la seguridad y la determinación en ellos y supe que tenía que moverme deprisa.

Yo también sabía que ella no se iba a detener en su empeño de encontrar el libro pero no quería que le hicieran daño, era tan…perfecta, angelical y pura que no podía permitir que nadie le pusiese un dedo encima.

"Bueno, creo que no queda nada por decir. Si los Volturis vienen de camino les recibiremos y ya veremos sobre la marcha qué hacemos. De momento lo mejor será volver a nuestras tareas habituales para no levantar sospechas." Y sin más todos nos levantamos de nuestros asientos y en un segundo ya estábamos dispersos.

Me fui a mi habitación, tenía que pensar y tenía que pensar rápido como hacer que Bella creyese que lo del libro era solo una leyenda. Ya le había dicho que no podían ser amigos así que no sabía como sacar el tema del libro. Y encima ahora añadía hombres lobo a la mezcla. Desde luego las cosas se estaban complicando.

Sin más me tendí en mi cama, preferí dejar la mente en blanco durante un rato, hoy no estaba teniendo buenas ideas así que tenía que relajarme. No sé cuanto tiempo estuve así pero la mente de Alice me despertó de mi relax. Antes de que pudiera procesar la visión que acababa de tener Alice ella ya estaba en mi habitación.

"Los Volturis han cambiado de idea. Han visto a la chica y van a atacarla. Ni siquiera nos van a preguntar a nosotros nuestra opinión, la van a encontrar en el bosque y la van a matar." Alice hablaba rápido, incluso a mí me costaba trabajo entenderla. "Si quieres que tu amiga siga con vida tienes que irte ya, pero que no te vea la cara o se acabó, no habrá vuelta atrás"

Salí corriendo, como alma que lleva el diablo, directo al lugar que me había mostrado la visión de Alice. Seguí corriendo por el bosque hasta que encontré su olor, había estado ahí durante un rato, en el suelo, ¿le habría pasado algo? Esperaba no llegar tarde. Seguí su olor que cada vez se hacía más fuerte hasta que la vi, delante de ella había tres vampiros encapuchados, uno de ellos se agazapó, preparado para el ataque pero me coloqué entre ellos, dispuesto a salvar a Bella.

La vampira saltó hacia mí de una forma bastante más salvaje de lo que estaba acostumbrado y no pude más que desviarla de su trayectoria con un puñetazo. Uno de ellos salió corriendo hacia la linde del bosque y el otro fue hasta donde estaba la vampiresa a la que acababa de atacar, la cogió y se fueron detrás del primero. Al menos no habían tenido que lamentar ninguna desgracia, de momento. Habían mandado a tres vampiros contra una simple humana, al parecer la querían bien muerta.

Me di la vuelta al no sentir a Bella y la vi tendida en el suelo. Si mi corazón siguiese vivo se habría detenido al verla, ¿habría llegado demasiado tarde? No podía ser, además no olía sangre. Me agaché y noté que aún respiraba. Suspiré de alivio.

"¿Qué hago ahora?" Pensaba frenéticamente. No podía llevarla a su casa, tenía que verla un médico, pero sabía como odiaba los hospitales, lo mejor sería llevarla a Carlisle, pero entonces sospecharía…Tampoco podía dejarle ahí sola, seguro que no sabía volver a casa. Finalmente me decidí por la opción de llevarla a Carlisle, después ya me inventaría alguna excusa. Así también podría empezar con el plan de hacerle creer que los vampiros no existen, cosa aún más difícil ahora que se había enfrentado a un nuevo trío.

La levanté con cuidado, intentando mantener su cabeza erguida por si tenía un traumatismo. A primera vista no parecía tener ningún rasguño, pero quizás tenía algo interno. Tenía que darse prisa y de todos modos estaba inconsciente así que podría ir corriendo a máxima velocidad que no se daría cuenta.

Corrí por el bosque lo más rápido que pude hasta llegar a mi casa donde de nuevo me esperaban Carlisle y Alice, al parecer que me esperen ellos dos en la puerta de casa se estaba volviendo una costumbre.

"Edward, Alice me ha contado lo que vio, pero no deberías haber traído a Bella a la casa. Sabes que algunos de tus hermanos aún no son lo suficientemente fuertes como para soportar a un humano en la casa" Dijo Carlisle preocupado e incluso podría decir que un poco enfadado, algo muy raro en él, parecía que de verdad le estaba molestando con mis acciones.

"Ed, lo siento mucho, pero Carlisle tiene razón, no sé cuanto podrá aguantar Jasper con un humano en la misma casa, creo que no ha sido buena idea traerla aquí." Podía ver en los ojos de mi hermana que le dolía llevarme la contraria. Ella era la que había sido más comprensiva con este tema de Bella y ahora se ponía del lado de la familia, cosa que por otro lado entendía perfectamente.

"Lo sé, Carlisle, Alice. Sé que no fue una idea brillante el traerla aquí, pero ¿qué queríais que hiciera? ¿Dejarla sola en el bosque perdida y con un trío de vampiros amenazándola? Si no hubiese llegado a tiempo esa endiablada vampiresa habría acabado con ella."

"Lo sabemos Edward, sabemos que si no fuera por mi visión y porque llegaste a tiempo ahora mismo esa humana estaría muerta, pero también tienes que comprender que nuestra familia debe ser más importante que un humano. ¿Qué es lo que te atrae tanto de ella que has cambiado tus prioridades?" Carlisle intentaba ser tan compresivo como siempre pero parecía que este tema iba más allá de su comprensión.

"No lo sé…Me gustaría pero no lo sé. Sólo sé que no puedo dejar que le pase nada, que me encuentro mal si no la veo y que necesito de su olor y su presencia para seguir viviendo…"

"Edward…" Susurró Alice. "Esos sentimientos son muy profundos. No creí nunca que uno de nosotros pudiese sentirse así con respecto a un humano. Es algo así como lo que siento yo por Jasper o Rosalie y Emmet." Mi hermana estaba muy sorprendida por mi declaración.

"Carlisle" Esme salió entonces al porche donde nos hallábamos los tres "Creo que nuestro hijo está enamorado, ¿qué más da que sea una humana? Además eso siempre se puede cambiar."

"¡No! No permitiré que nadie toque su pureza ni su alma, nunca." ¿Cómo podía Esme siquiera mencionarlo? No podía concebir mayor maldad que condenar a un ángel a una vida eterna en el lado oscuro.

"Está bien, solo era una idea. Lo mejor será que pasemos dentro y revisemos a la chica. Aunque yo diría que solo está desmayada será mejor que Carlisle le haga una revisión, estos humanos son imprevisibles en cuanto a las enfermedades." Esme siempre era la más cariñosa de la familia y la que más se preocupaba por nuestra felicidad, sabía que si Bella era lo que me hacía feliz tendrían que aceptarla tal como era, con su humanidad, su sangre y su maravilloso olor.

Entramos en casa y deposité a Bella en el sofá del salón. Me senté en el sillón que había al lado y esperé a que viniera Carlisle con su maletín. La revisó rápidamente, era una ventaja ser vampiro cuando se era médico, nuestros sentidos súper desarrollados facilitaban nuestra labor.

"Está perfectamente, Edward. Solo desmayada, pero creo que en unos momentos despertará, así que ve pensando qué le vas a decir."

Intentaría evitar el tema por hoy, la llevaría a casa y mañana quizás tuviésemos una charla sobre mitos y libros que cuentan estas leyendas.

Carlisle subió las escaleras en dirección a su habitación, donde sabía que le esperaría Esme para tener una charla sobre humanos y vampiros. Yo sin embargo lo tenía claro, me conformaba con ser su amigo y permanecer a su lado hasta el final, pero para eso primero ella tenía que aceptarme.

Bella POV

Todo estaba oscuro y lo único que podía ver eran tres pares de ojos color borgoña acecharme, continuamente y sin dejar de mirarme fijamente. Intenté correr, huir de la oscuridad pero por más que corría no desaparecía. Entonces un ángel de ojos color dorado y piel marmórea se posó entre los ojos y yo e hizo que desaparecieran junto con la oscuridad. Pero el ángel se fue tal como vino, sin decir una sola palabra y dejándome el recuerdo de sus preciosos ojos color topacio.

Entonces desperté, estaba tumbada en un cómodo sofá que, estaba claro, no pertenecía a mi casa. Pestañeé varias veces y me pasé la mano por los ojos, para ver si conseguía despertarme, pero una voz me sacó de dudas, esto no podía ser un sueño, ¡era una pesadilla!

"¿Estás ya mejor?" La aterciopelada voz que tantos sentimientos contradictorios me generaba.

"¿Qué haces tú aquí? ¿Y dónde estoy?" Las dudas me asaltaban y es que la situación era para eso, estaba en un lugar desconocido, aunque tenía que recocer que era cómodo el sofá en el que estaba, con Edward Cullen a mi lado, al parecer velando mi sueño o quizás había abusado de mí… "¡Claro! Has abusado de mí y me has traído a esto que parece un hotel para que no te pillen." Justo después de decirlo me pareció una soberana estupidez, recordé los ojos color borgoña, los tres vampiros que me había atacado…

"Yo estoy aquí porque esta es mi casa. Iba dando un paseo por el bosque cuando vi que te estaban atacando unos gamberros y fui a ayudarte, pero te desmayaste así que te tuve que traer hasta mi casa para que mi padre, ya que es tu médico, te revisara por si te habían hecho algo" Dijo esto con una sonrisa torcida que provocó que me olvidara de respirar por un momento. Pero rápidamente me di cuenta de lo que había dicho, ¿se había enfrentado a los vampiros? ¿Y había salido indemne? ¿Y yo también?

"¿Te enfrentaste a…mis atacantes?" No podía decirle que eran vampiros, me tomaría por loca. Le miré a los ojos por un instante y volví a mi sueño, un ángel de piel marmórea y ojos color topacio… Entonces de verdad él me había salvado. Muy bien Bella, ahora le debes otra a Edward Cullen. Mi subconsciente me tocaba la moral de nuevo.

"Solo tuve que enfrentarme al que te atacó directamente, los otros huyeron. Pero ¿Qué hacías tú sola en el bosque mientras llovía y sin saber volver a casa?"

Entonces la imagen de Jake y Emma volvió a mi mente, haciendo que las lágrimas volviesen a amenazarme, pero no podía contárselo a Edward, a él precisamente no, seguro que se reía de mí o me compadecía, lo que sería aún peor. Lo mejor era decirle alguna mentira, ¿pero cuál? No era nada buena mintiendo y seguro que me pillaba, tendría que decir una verdad a medias.

"Esos chicos tienen que ver con el robo de un libro muy importante para mí. Necesito encontrar ese libro pero parece ser que alguien no quiere que lo tenga." No podía contarle mucho más, no sin revelarle más de la cuenta, y esperaba que se conformara con eso, pero empezaba a conocer a Edward Cullen, sabía que mis intentos no serviría de nada.

"¿Te peleaste con unos gamberros muy peligrosos solo por un libro? Definitivamente lo que dicen por ahí de ti es absolutamente cierto." Él volvió a reírse con esa risa angelical que me entumecía los sentidos, pero claramente se reía de mí, ¿quién se creía para reírse de mí?

"¿Y qué es lo que dicen de mí?" Le pregunté con acidez, en realidad lo sabía de sobra pero quería saber qué era exactamente lo que había oído, no sabía por qué pero no quería que se hiciera una idea equivocada de mí, y por ahí corrían ciertos rumores no muy agradables sobre Emma y mi persona.

"Pues… lo que todo el mundo comenta, que eres una rata de biblioteca, que tus únicos amigos son los que tienen cuerpo de papel y que serías capaz de matar por uno de tus libros. Ah, también dicen que conoces algo de brujería y cosas por el estilo pero eso ya no me lo creí." De nuevo se rió… No sabía que había más razón en sus palabras de lo que todo el mundo creía.

Era cierto que en la biblioteca había libros de magia y que habían probado con algunos experimentos sencillos pero nada del otro mundo. En realidad no creía demasiado en la magia, algo bastante raro contando con que los vampiros y seres mitológicos eran parte de mi vida cotidiana, y ahora más que nunca después de los últimos acontecimientos.

Edward se quedó mirándome, y me pareció vislumbrar cierto atisbo de frustración en su cálida mirada pero no pudo comprobarlo ya que una voz nos hizo mirar hacia la escalera. Allí se hallaba mi médico, el doctor Carlisle Cullen, junto a una joven de cabello ondulado y cara con forma de corazón que nos miraba cálidamente. ¿Sería una hermana de Edward?

"Ah, mamá, papá." Les saludó Edward, así que esa joven es su madre…¿es que acaso habían hecho los miembros de esta familia un pacto con el diablo?

"Hola, Edward. Bella, veo que ya estás recuperada. ¿Te encuentras bien como para que tengamos una pequeña charla en mi despacho?" Dijo el doctor con una cálida sonrisa.

"No hay problema, ya estoy perfectamente." Dije levantándome. Me levanté demasiado rápido, lo que provocó que me tambaleará un poco, fue cuando me di cuenta del profundo dolor de cabeza que tenía. Gracias a dios, o quizás no tanto, Edward estaba allí para ayudarme. Cuando me tocó su mano estaba helada, la verdad es que en aquella casa hacía algo de frío, ¿es que acaso no tenía calefacción en una casa tan lujosa?

No tuve tiempo de seguir divagando porque llegué a la escalera donde el doctor me presentó a su esposa, quien me dio la mano aunque en un primer momento parecía que estaba dudosa sobre que contacto debería tener conmigo, algo bastante extraño pero se notaba que era una persona muy cariño con solo verla, su presencia irradiaba candidez.

El doctor me dirigió hacia su despacho, la habitación más al este de la casa, más bien de la mansión. Antes de llegar a dicho despacho pasamos por unas 8 puertas, todas de color ébano y con apariencia de ser muy gruesas. Al parecer en esta casa valoraban la intimidad y así cada uno podría dedicarse a lo que quisiese sin tener que preocuparse por molestar al resto…cuanto daría yo por vivir en una casa así…Charlie así me permitiría secarme el pelo cuando hay partidos. Me reí internamente ante este pensamiento, era difícil no comparar mi pequeña casa en Forks con la mansión en la que me encontraba ahora.

Por fin llegamos al despacho, una sala muy amplia con un gran ventanal al fondo que permitía ver todo el bosque que colindaba con el pueblo. Debido a que era un día oscuro como casi siempre en Forks apenas entraba un rayo de luz pero estaba segura de que en uno de esos extraños días de solo la habitación tenía que ser increíblemente luminosa. Las paredes estaban todas revestidas de libros, mi anfitrión me permitió acercarme a las estanterías y pude ver que había libros sobre todo tipo de temas, política, medicina, religión…Uno me llamó especialmente la atención, entre todos aquellos libros había un libro un tanto diferente, una edición manuscrita de Romeo y Julieta… ¿Cuánto le podía haber costado esa maravilla? ¿Era acaso una herencia o algo así? Sí, tenían una mansión pero eso no implicaba que fueran lo suficientemente millonarios como para poder comprar esa joya, si lo fuesen no vivirían en un pueblo como Forks…

"Es la primera copia que se hizo de la obra, es algo así como una herencia familiar." Dijo Carlisle con tono de estar haciendo un chiste interno no apto para personas ajenas a la familia.

"Es…no tengo palabras para describir lo que se siente al tener esta joya en mis manos. Pero no creo que me haya traído aquí para que admire su maravillosa librería, ¿me equivoco?" Tenía ganas de volver a casa, no es que Charlie fuese a estar preocupado por mi ni nada por el estilo pero quería darme una ducha, aunque llevaba la ropa mojada y sucia.

"No te equivocas, Edward tenía razón cuando decía que eres bastante intuitiva" ¿Edward había hablado sobre mí con su padre? Ese pensamiento me hizo enrojecerme un poco.

"Ven, sentémonos. Tenemos que hablar de cierto tema un tanto…delicado."

¿De qué tenía que hablar el doctor conmigo en su despacho que era calificado de delicado? ¿Tendría que ver algo con mi salud? ¿O quizás me iba a echar una reprimenda por poner a su hijo en peligro? Pero ella no había hecho nada, no era su culpa que el imbécil de su hijo tuviese vocación de héroe.

"No te preocupes, no te vamos a hacer daño, ni dejaremos que ellos te lo hagan." Carlisle se puso entonces muy serio, tanto que empezó a darme algo de miedo. ¿De qué demonios estaba hablando? ¿Y quien eran ellos? ¿A qué se refería? La cabeza empezó entonces a darme vueltas, no entendía nada y la fiebre estaba haciendo que me marease. Entonces el doctor abrió un cajón de su escritorio, fue en ese momento en el que me di cuenta de que realmente estaba delirando, el maldito libro de los Volturis estaba sobre el escritorio de Carlisle Cullen.

"Creo que reconoces este libro que tengo entre mis manos, ¿me equivoco?"

No, no se equivocaba, desde luego esa tarde iba a ser un tanto difícil.

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Siento muchísimo el retraso!! se arrodilla Podéis castigarme por ello pero he estado extremadamente ocupada estas últimas semanas…estoy en fin de curso, los exámenes se acercan peligrosamente, además estoy liada con un guión para un manga y buscando piso para el año que viene…-.- Así que nunca tenía tiempo para terminar el capítulo, pero por fin hoy he tenido un ratito y lo he acabado!!o Así que espero vuestros R&R para ver que si os está gustando como queda la historia

Muchas gracias a todos los que dejasteis reviews en el capítulo anterior!!:D