La FATE atacaba de nuevo. Esta vez el objetivo era una organización de información secreta. Necesitaban los planos para construir un arma de destrucción masiva y esa información se encontraba en la computadora más custodiada del mundo. Pero para la organización criminal, solo era un atraco más.
-La computadora se encuentra en una habitación sellada en el séptimo piso…-estaba indicando Roderich a los agentes de campo por medio de sus aparatos de comunicación. En la pantalla del austriaco se mostraba un diagrama detallado del edificio en cuestión- Es un edificio de nueve pisos. El sexto, séptimo y octavo piso están vigilados por policías todo el día y toda la noche.
El estadounidense le aseguró al ojivioleta que todo estaba bajo control mientras él y sus otros cinco compañeros corrían de techo en techo. En el tejado del edificio que iban a robar se encontraban 7 hombres armados custodiando el lugar. Los miembros de la FATE tomaron sus posiciones en el edificio adjunto y les apuntaron. A la cuenta de tres, seis rayos paralizadores impactaron en los guardias mientras el único que quedó consciente estaba haciendo ronda en la entrada.
Con pasos sigilosos saltaron al techo pasando por encima de los cuerpos para que Gil rápidamente noqueara al guardia dejándolo inconsciente. Entraron en el lugar caminando por la oscuridad del noveno piso.
-Ahora deben tener mucho cuidado, no sé si la CII sepa de esto, pero lo mejor es actuar rápidamente, el agente 055 y el agente 035 cubrirán el perímetro ¿entendido?-preguntó y tanto Francis como Yao afirmaron la orden- Quiero a la agente 059 lista para proceder con su pareja, el agente 077 y finalmente que los agentes 017 y 074 estén de refuerzos
María asintió preparándose para entrar a los ductos de ventilación mientras su compañero estadounidense se preparaba también. Iván y Gilbert prepararon sus armas para servir de refuerzo. Rápidamente y con ayuda del ojiazul, la mexicana subió a los ductos de aire seguida por el americano que subió apoyándose de las paredes. Ambos gatearon lentamente hacia el objetivo.
-Al final del túnel, encontraran un camino hacia la derecha y uno a la izquierda, tomen el de la izquierda y sigan derecho sin desviarse-les iba indicando el austriaco cuando de pronto la conexión se cortó y una voz diferente les habló- Agentes 077 y 059, dense prisa, la CII acaba de llegar al lugar.
Era Zero, les estaba pasando información de nuevo. Todos comenzaron a moverse y a prepararse para el agentes de la CII aparecieron en el lugar, para evitar el problema con el elevador, llegaron inmediatamente al techo donde los cuerpos inconscientes de los guardias les indicaron de que los ladrones ya habían entrado al edificio.
-Ahí vienen-dijo Zero- y vienen casi todos…
Un escalofrío recorrió a la mayoría de los integrantes de la FATE, nunca habían salido más de 6. Gil les murmuró a los americanos para que se apuraran mientras Roderich mandaba refuerzos. Arthur y Kiku comenzaron a caminar en silencio en el noveno piso que estaba completamente en penumbra. Francis y Yao iban a servir de carnada.
- un, deux, trois-murmuró el francés y las carnadas comenzaron a correr hacia direcciones distintas.
-¡Ahí está!-exclamó Arthur señalando al chino que corría hacia el piso inferior pero Kiku ya había comenzado a correr detrás de él. Lo único que estaba en la mente del japonés era la venganza- ¡Kiku!- el inglés comenzó a correr detrás de ellos.
Antonio y Lovino corrieron hacia el francés. El español se sentía tristeza por tener que perseguir al hombre que había sido su mejor amigo pero ahora era un ladrón y como tal, debía ser detenido y encarcelado. Ludwig y Feliciano entraron al noveno piso con las armas en alto.
-Ve~ ¿A dónde vamos?-preguntó el italiano- Kiku y Arthur se fueron por allá mientras que Antonio y mio fratello se fueron por allá…
-No creo que solo hayan venido dos-dijo el alemán mirando a su alrededor cuando de pronto notó que la rejilla del aire acondicionado sobre sus cabezas estaba abierta-Feli, ven, vamos a subir-juntó sus manos para que el castaño subiera.
-¿Estás seguro?-preguntó el italiano subiendo a las manos ajenas cuando de pronto alguien golpeó al de mayor estatura. Feliciano se sujetó de la rejilla mientras el rubio forcejeaba con un joven albino
-Hallo-dijo Gilbert tratando de someter al alemán pero el menor era más fuerte por lo que el que terminó sometido fue el ojirojo-¡Iván!
El ruso apareció con su sonrisa amable pero levantó el grifo que siempre llevaba dispuesto a golpear al rubio cuando de pronto se escuchó una voz terrorífica.
-Vanya…-murmuró una voz femenina y la mano que sujetaba el grifo comenzó a temblar.
-Oh no…-murmuró Iván retrocediendo cuando unos suaves paso se acercaron.
-¡Vanya!-gritó la chica corriendo hacia el ruso-¡Cásate conmigo!-Con un grito de terror, el ojivioleta salió corriendo perseguido por la chica
-¡Iván! ¡No me dejes!-gritó Gilbert
-Estás solo, mein bruder-dijo el rubio con una sonrisa- tengo algunas preguntas para ti, pero ahora no es el momento, Feliciano, sube y persigue a los que estén allá.
-¿Yo solo?-preguntó el italiano asustado-¿En serio?
-Ja, no puedo dejarlo ir-dijo el alemán- Corre antes de que roben algo.
Muy nervioso, el castaño comenzó a subir por los ductos siguiendo las voces de los otros hasta que los encontró al final del pasillo. Alfred y María habían desactivado las alarmas de la habitación protegida y estaban descargando los archivos en una USB cuando de pronto escucharon al italiano que cayó al suelo junto a ellos.
-¡Ma-manos arriba!-les dijo con la mano temblorosa mientras les apuntaba
Ambos americanos se miraron a los ojos antes de seguir descargando los archivos, una vez que terminaron, sacaron la USB
-¡Muévete Alfredo, hay que salir de aquí!-dijo la mexicana y estaba a punto de subir al ducto cuando un balazo le rozó el brazo. El italiano comenzó a disparar alertando a los guardias que entraron, inmediatamente se armó un conflicto dentro de la sala.
-¡Die, motherfuckers!-murmuró el estadounidense lanzándoles una bomba que destruyó una de las paredes, los ladrones salieron corriendo para encontrarse con Yao.
-¡Corran!-gritó el chino esquivando las balas del japonés y el inglés. Los tres miembros de la FATE salieron corriendo pero María chocó contra Feli que estaba hecho bolita en el suelo. Entre disparos y golpes, los dos americanos y el asiático rompieron una de las ventanas para saltar hacia un pequeño edificio adjunto para salir corriendo por encima de los tejados.
-¡Espérenos!-exclamó el francés saltando detrás de ellos seguido por el ruso que tenía una expresión de pánico- ¿Y Gilbert? –un escalofrío recorrió a todos pero no se detuvieron.
Feliciano se levantó del suelo y notó algo a su lado. Un USB.
Feli tiene la mejor suerte del mundo, sip jejeje
Ahora los comentarios.
LadyLoba-Sip, pobre Kiku... y si, Feli nunca podrá con las armas no les atinó ni aunque los tenía al lado
Chiara- Pues no se, quizas si, quizas no
Mane-Gracias por comentar, sigue haciendolo y si, Feli es James Bond, gracias a su suerte jaja
Espero que les haya gustado.
