Tema: #20.
Título: Desborde.
Resumen: Todos saben que eso significa que Ohtori ha dado su brazo a torcer y que le pasará la cuenta a los Suoh más tarde.
Notas: Simple, corto, otro pequeño vistazo al Host.
Advertencias: Ninguna.


Si vale la pena hacerlo, vale la pena exagerarlo.

El sistema con el cual Tamaki se rige es realmente simple.

Llega con una sonrisa hacia el Vicepresidente, que desde antes de que el rubio pronuncie palabra le dirige un "no" seco. El otro se queda helado por un minuto, pasa de la tristeza a la estupefacción y empieza a contarle con ademanes exagerados su siguiente fantástica idea. El chico de lentes repite que no, el rubio insiste hasta el cansancio, pasando por su cara de perrito abandonado al lloriqueo. Le da argumentos iguales a él mismo, simples, concretos, para hacerles la vida más ligera a los demás.

-Es exagerado. Hay que cuidar el presupuesto, Tamaki.

-¡Eso no importa! Vale la pena arriesgar todo por un fin tan noble como la felicidad de una dama.

Kyoya suspira, los ojos azules brillan con entusiasmo, Haruhi ladea la cabeza pensando que no falta poco para que cierren el supermercado.

Los demás sólo pueden ver cómo el rey de las sombras sucumbe, no sin dar la batalla, ante las súplicas de Tamaki. Pues su sistema se rige por medio de aquello. Conoce a detalle las reacciones que tendrán todos ante sus palabras, y aplica su táctica acompañada de una sonrisa divertida. Por supuesto que sospechan que Kyoya algunas veces lo debe hacer a propósito, sólo para hacer enojar al rubio.

-Es bueno exagerar a veces, Kyoya.

El chico se acomoda los lentes y lanza un golpe seco hacia la cabeza de Tamaki. Todos saben que eso significa que Ohtori ha dado su brazo a torcer y que le pasará la cuenta a los Suoh más tarde.

-Es hora de abrir- anuncia el rubio, satisfecho consigo mismo.

Ellos se dejan envolver en su vitalidad infantil porque Tamaki se vuelve más controlable cuando cree estar saliéndose con la suya.


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