Los personajes pertenecen a su respectivo autor.
.
¡Lamento tanto la demora!
.
.
Capitulo 7: Memorias olvidadas.
.
.
Estaba sumergida en un sueño profundo cuando una fina cancioncilla proveniente de una ocarina la despertó. Sus ojos repasaron las paredes que rodeaban su alrededor, probablemente estaba dentro de una casa de barro muy rudimentaria. Se levanto de la sabana hecha de retazos de tela y se acerco a una mesita de madera carcomida. Había ahí un cofre plateado. Hinata no pudo resistirse a su curiosidad y lo abrió, observando que estaba rebosante de piedras medianas y circulares de cristal. Eran muy lindas, dentro de sí una voz le decía que tomara una, que se la guardara en la chaqueta lila, pero su conciencia le dictaba que eso era robar.
Salió de la tienda, encontrándose con todo un grupo de casitas en medio de un bosque verde donde se escuchaban ruidos de animales. Por un lado de sus pies paso rápidamente una gallina correteando y después un par de niños persiguiéndola.
Hinata no reconocía aquel lugar, pero si había niños, no podía ser tan malo, ¿o sí?
Camino con paso dudoso por la improvisada calle de tierra húmeda, tratando de recordar algo, lo que sea.
¿Dónde estaba? No reconocía ese lugar. ¿Cómo había llegado ahí?
"Estaba en Konoha, en una guerra…" pensaba. "Mi nombre es Hinata, pero… ¿y mi apellido? Rayos, ¿Cuál era mi apellido? ¡Qué demonios! ¿Lo he olvidado?" frunció ligeramente el ceño tratando de acordarse, cuando una chica menuda y de corto cabello castaño, se paro frente a ella con una sonrisa ensanchada.
― ¡Hola! –la saludo Kurotsuchi. – Veo que has despertado.
― Ah, esto… sí. –contesto un poco ofuscada. ― ¿No nos conocemos? –Hinata levanto una ceja.
― No. Pero te traje aquí para que te curaran.
― ¿Para que me curaran? ¿Pues de que estoy enferma?
― Estabas enferma, lo estabas, pero ya no gracias a mi abue… -Kurotsuchi se vio interrumpida cuando una anciana le azoto una escoba en la cabeza. Hinata se quedo medio asustada, no todos los días platicabas con una persona que después era "atacada" por una vieja desconocida. – ¿Por qué has hecho eso, abuela? –grito Kurotsuchi enojada.
― No quiero que estés molestando a esta pobre chica –respondió la anciana con el semblante serio. –Ya has hecho suficiente, nieta mía.
― ¿Me quieren explicar qué está pasando? –les pregunto Hinata totalmente confundida.
― Disculpa a mi desequilibrada nieta –le sonrió la anciana. – ¿Por qué no me acompañas a dar un paseo por la aldea? Te prometo que te lo explicare todo
Hinata acepto no muy convencida, pero no tenía otra opción y camino a un lado de la anciana medio encorvada.
― ¿Qué tanto es lo que recuerdas? –inquirió la anciana. Hinata la miro extrañada, pero la abuela asintió.
― Pues… me llamo Hinata. Resulta curioso, pero… no recuerdo mi apellido, supongo que me he golpeado la cabeza o algo –sonrió de medio lado. – ¿Usted sabe que me sucedió?
― Creo que sí. Sé que vienes de Konoha, ¿verdad? –Hinata solo se limito a asentir. –Está bien, linda, háblame de lo que recuerdes –la alentó la anciana. –No te preocupes –dijo la anciana viendo a Hinata un poco asustada por la inusual situación. –Esta aldea no pertenece a ninguna nación, ni del fuego, ni del agua… somos totalmente libres y no somos enemigos de nadie.
― ¿Usted me conoce? ¿Sabe por qué no recuerdo mi apellido?
― Sí. –la anciana lanzo un suspiro largo. –Te he borrado parte de tu memoria.
― ¿Qué? ¿Me está hablando enserio? –inquirió preocupada de un momento a otro.
― Kurotsuchi te robo de Konoha, esa es la verdad, dijo que cuando te vio tenías muchos demonios que no te permitían seguir con una vida plena, así que te trajo para que yo te curara. –explicaba la anciana. – Cuando mi nieta me dio la noticia, casi la mate a escobazos, pero después, cuando te vi, supe que Kurotsuchi tenía razón. En general, te he borrado los malos recuerdos, los que te atormentaban; posiblemente tu apellido sea uno de ellos.
Hinata la veía con atención, no le creía del todo, pero tampoco la invadían las ganas de reírse de la anciana. Algo en su interior le decía que la abuela estaba diciendo la verdad.
― Supongamos que le creo –musito Hinata. – ¿Usted puede regresarme esos "recuerdos"?
―Mnn… no. –sonrió la anciana. – Aunque puede que los recuperes con el tiempo.
― Quisiera irme a mi casa. –musito Hinata con un hilo de pánico.
― Le pediré a Darui que te acompañe una parte del camino, pero te prevengo que deberás irte de aquí con los ojos vendados, no podemos permitir que nadie que no sea de la aldea sepa nuestra ubicación. Iré a buscarlo, quédate aquí. –le ordeno la anciana caminando de regreso.
Hinata obedeció. Miro a su alrededor, se dio cuenta que había menos de 50 casas. Mientras esperaba, pudo ver a una joven mayor que ella, de cabello blanco que en su frente tenía una especie de tatuaje en forma de media luna con una cruz al frente, a su vez, las personas que pasaban por ahí con sus bandanas de ninjas, tenían grabado una media luna con una cruz al frente.
Aquello llamo su atención, resultaba ser un símbolo muy peculiar el que los representaba.
― Hinata-sama. –le hablo un hombre moreno y de cabello blanco. – Soy Darui. La anciana me ha pedido que la acompañe.
Hinata solo asintió levemente y dejo que Darui le amarrara una pañoleta negra sobre los ojos.
― Me preguntaba si… ¡ah! –se asusto cuando sintió que Darui la cargaba sobre su hombro. –Oye, avísame –le reclamo.
― ¿Qué es lo que iba a preguntarme? –dijo Darui.
― Olvídalo, con el susto que me diste se me borro la mente.
Al decir aquello, Hinata se sintió extraña. Estaba hablando de forma normal con un desconocido, sabía que eso no tenía nada de extraño, pero aun así sentía que no era la misma. No se había dado cuenta ella misma, pero ahora hablaba con fluidez y no se había sonrojado en ningún momento, ni siquiera un leve tartamudeo ni había tenido el más mínimo gesto de vergüenza.
¿Qué era lo que la anciana le había hecho? ¿Acaso, al no tener recuerdos malos, Hinata era ahora más abierta y un tanto más alegre? ¿Tenía confianza en sí misma? ¿No se sentía deprimida, triste o poca cosa?
"Alguien me espera en Konoha, me lo dice el corazón" pensó Hinata de repente. "¿Pero quién es? Ese alguien me protegía… ¡Yo sentía algo por él! ¿Pero… rayos, quien era?"
― Claro –Hinata sonrió de medio lado. –Mi guardián. –recordó.
― ¿Disculpe? –dijo Darui.
― Ah, nada. Acabo de recordar que alguien me espera en mi hogar.
― ¿Enserio? ¿Algún novio?
― No lo sé, pero es alguien que yo quiero. Recuerdo que "él" era la única persona con la que yo quería estar. Aunque… no recuerdo su nombre, no sé por qué. No creo que su nombre sea algo que me haya causado daño. –analizo.
― Tal vez era un amor imposible. –sugirió Darui.
― ¿Amor imposible? –se rio la muchacha. –No creo que eso exista.
Durante el trayecto, a Hinata le dio hambre, por lo que Darui tuvo que detenerse al ver un árbol de manzanas, vigilando que la chica no se quitara la venda de los ojos. Cuando reiniciaron el camino, Hinata estuvo un poco más a gusto, tanto que entablo una conversación con Darui.
― Oye, esa aldea de ustedes, ¿Qué tiene de especial? ¿Solo brujos como la anciana? –pregunto Hinata.
― Sabe que no puedo responder eso.
― Debieron ser atacados antes para que le tengan tanto miedo a la civilización. –dijo Hinata.
― Sí, fuimos atacados hace mucho, aunque, bueno, el termino perfecto seria "cazados". Ahora que las naciones creen que hemos desaparecido, no queremos que vuelvan a saber de nuestra existencia, ¿sería mucho pedirle, Hinata-sama, que no hablara con nadie de nuestro pueblo?
― Bueno, como no me hicieron daño, está bien. –acepto.
― Estoy cansado, el camino por el que vamos esta mas liso, ¿cree que pueda caminar, Hinata-sama?
― Claro, Darui, bájame.
Sintió como el joven la bajaba al suelo.
― Lamento haberte molestado, Darui. –se disculpo con una sonrisa. – ¿Darui? –lo llamo pero él no contesto. Insistió un par de veces más y al no recibir respuesta, se quito la pañoleta de los ojos dándose cuenta de que Darui ya se había ido.
Hinata siguió el camino donde Darui la había dejado y cuando considero que ya estaba lo suficientemente lejos y que el joven moreno ya no la estaría vigilando, metió su mano al bolsillo de su chaqueta y saco la piedra mediana y circular de cristal que había robado de la aldea. Así es, al final había decidido robarla. La miro con detenimiento y después la guardo, prosiguiendo con su camino.
Estaba ansiosa por regresar a Konoha y encontrarse con "él".
.o0o.
― Tranquilo, la paciente Yuhi ha salido de cuidado intensivo, estará bien. –le informo una noble enfermera a Shikamaru, quien traía a Asuma-chan en brazos.
― Gracias. –musito el joven y se sintió más tranquilo. –Tu madre es muy fuerte, se recuperara en menos de lo que te imaginas. –le hablo al niño que lo miraba expectante.
Shikamaru camino por los pasillos del hospital de Konoha con el fin de salir de allí. Decidió que llegaría a su casa para alimentar a su futuro pupilo y después iría a buscar a Shikaku a su trabajo, para ver si habían conseguido más información de los extraños y desconocidos ninjas que habían atacado Konoha y por ende, a Kurenai.
― Shikamaru. –lo saludo Inoichi por una calle.
― Inoichi-san. –lo miro el joven con su típica mirada de aburrimiento. – ¿Han encontrado algo de los ninjas?
― Aun no. Parece como si nunca hubieran existido, pero no te preocupes, algunos ANBU's partirán hoy a Suna para ver si ellos tienen información de ese extraño símbolo.
― ¿El de la media luna y la cruz? –Inoichi asintió, despidiéndose de Shikamaru.
.o0o.
― ¡¿Alguien quiere explicarme que carajos está pasando con el equipo 8? –la voz furiosa de la godaime casi se escucho en toda Konoha.
Kakashi, Yamato, un miembro del clan Aburame y algunos ANBU's presenciaban el coraje del año de la Hokage.
― ¡Shino no aparece, Kiba tampoco, Kurenai es atacada brutalmente y se llevan a Hinata! –grito Tsunade tratando de analizar lo que pasaba. – ¿Dónde demonios esta el reporte de la última misión del equipo 8? –pregunto rebuscando en la pila de papeles que tenía en su escritorio.
― N-no lo han entregado, Tsunade-sama. –respondió Shizune temiendo por su vida.
― ¡¿QUE? –Tsunade se levanto y todos los presentes dieron un paso atrás. La mujer rubia se acerco a una ventana para respirar aire fresco y calmarse un poco. –Supongo que no tenemos opción más que esperar a que Kurenai despierte. Necesito hablar con Hiashi, Shizune hazlo venir. –ordeno, sentándose otra vez en su silla y descansando su cabeza en el escritorio.
― Tsunade-sama, ¿cree que pueda unirme al grupo de ninjas que buscan a Hinata? –pregunto Yamato.
― No. –respondió sin moverse de su posición. –Tranquilízate, no pudo haber ido muy lejos.
― Es que ya ha pasado una noche. –agrego Yamato preocupado.
― Salgan de aquí, no quiero verlos. –dijo la rubia con voz cansada.
Kakashi y Yamato fueron los primeros en salir. El peliplata observo el semblante pálido de su amigo.
― No te preocupes mas, definitivamente Hinata-chan aparecerá. –trato de animarlo Kakashi.
― Eso espero, Kakashi-sempai. ― respondió afligido. No había dejado de preocuparse en todo momento por aquella niña. Era cierto que Hinata era fuerte si se lo proponía, pero, ¿y si la atacaban entre varios ninjas? ¿Y si ella resultaba mutilada, asesinada, violada, quemada...? ― ¡Ahh! ¡Me estoy volviendo loco, sempai! ― grito Yamato desesperado asustando a su sempai de repente. Kakashi nunca lo había visto así de mal.
― Se que es difícil, pero trata de guardar la calma, Yamato, o de lo contrario, tendré que golpearte la cabeza hasta que quedes inconsciente. ― Le advirtió el peliplata. Yamato refunfuño por lo bajo, pero al final, termino por obligarse a tomar un respiro.
"La quiere" pensó Kakashi con una media sonrisa dibujada en su rostro. "La quiere mucho y el muy estúpido no se ha dado cuenta. Ah, no me digan que tendré que hacerle de cupido. Bueno, creo que así sera. Con la actitud sumisa de Hinata y el código de honor de Yamato... definitivamente necesitaran una ayudita."
.o0o.
― ¿Me mandaste llamar, Tsunade? –Hiashi se encontraba enojado frente al escritorio de la Hokage. Se le hacía un atrevimiento enorme haberlo hecho venir a la torre Hokage, sacándolo de los dominios Hyuuga.
― No pongas esa cara, alégrate. Acepta que querías una buena excusa para salir de tu mansión y respirar el aire fresco.
― ¿Me mandaste llamar, Tsunade? –repitió Hiashi mirándola con odio y la situación pareció divertirle a la Hokage.
― Hiashi, Hiashi… nunca vas a cambiar. –negó con la cabeza. –Como ya sabrás, he organizado algunos grupos de búsqueda para encontrar a Shino Aburame, Kiba Inuzuka y a Hinata Hyuuga…
― "Esa" no es más una Hyuuga, recuerda que renuncio al clan por su propia cuenta. –la interrumpió Hiashi recalcando su punto.
― Bueno, Hinata entonces. Como tú ya lo has dicho, Hinata renuncio por su propia cuenta a tu clan, y bueno, ella es una buena chica que no se merece que la atormentes más de lo que ya lo has hecho todos estos años.
― ¿A qué viene eso? –Hiashi la miro ceñudo.
― Viene a que no tengo ni la más mínima intención de dejar a Hinata desprotegida, viene a que no quiero que tu clan la toque, y viene… a que la quiero adoptar. –finalizo la Hokage mirándolo fijamente.
Hiashi se hallo estupefacto al oír aquello.
― Hinata es una traidora del clan, debe pagarlo. –un timbre de pánico resonó en la voz del hombre.
― No estamos en esos siglos, Hiashi, ¡por favor! Si es por temor a que revele los secretos del clan, despreocúpate, Hinata es una chica fiel y estoy segura que no dirá nada, pero en cuanto a las técnicas que sepa de su ex clan, te aviso que las usara, por y para Konoha.
― ¡Pero…!
― ¿Quedo entendido, Hiashi? –lo interrumpió. –Son órdenes de la Hokage, las cumples y todo va bien, las rompes… y todo irá mal, no para tu clan, sino para ti. –lo apunto con el dedo.
El rostro de Hiashi se tornó rojizo por la ira que estaba sintiendo.
― Con permiso. –dijo entre dientes y salió a zancadas de la oficina.
Tsunade sonrió levemente. Había logrado una buena estrategia para proteger a Hinata y haber visto así a Hiashi, no tenía precio.
Se sentía un poco rara al pensar que pronto tendría una hija, jamás en su vida se había planteado tener familia pero esto era por una buena causa, y el que fuera Hinata quien sería su hija, la hacía sentir emocionada y feliz. Un cuadro se le vino a la mente, donde aparecía una Hinata sonriente sentada en una silla, Tsunade tras ella sonriéndole a la cámara y a su lado… Jiraiya. Era un cuadro muy conmovedor y por un momento se perdió en aquella imagen, pero luego sacudió su cabeza para concentrarse en la pila de papeles que estaban en su escritorio y comenzó a ordenarlos, rezando internamente por que Hinata llegara a Konoha sana y salva.
― Tsunade-sama. –llego un ANBU entrando por una de las ventanas de la oficina. –Hemos encontrado el cadáver de Aburame Shino e Inuzuka Kiba ha sido hospitalizado de gravedad.
― Kuso. –maldijo Tsunade. –Iré personalmente a la residencia Aburame, quiero darles yo misma la terrible noticia. Y tú, ve a avisar a la familia Inuzuka de la situación de su hijo, ahora.
― Hai. –asintió el ANBU desapareciendo de un momento a otro.
.o0o.
― Pobre Aburame… -decía con tristeza uno de los guardias de la puerta norte.
― Ohayo. –los saludo una chica blanca.
― ¡Hinata-sama! –gritaron los guardias asustados de verla. – ¿Pero donde se ha metido? ¡La han estado buscando como locos! –le informo uno de ellos.
― Como lo siento. –lucio preocupada.
― Shuji, escóltala enseguida a la torre Hokage. –le dijo su compañero.
― Antes, ¿alguno de ustedes puede decirme el nombre de mi guardián? –los interrumpió Hinata.
― ¿Su guardián? ¿Se refiere a Shiranui Genma?
― ¿Shiranui Genma? –inquirió Hinata. –Con que ese era su nombre –dijo para sí misma.
― Vamos, Hinata-sama, la acompañare a la torre Hokage –musito Shuji amablemente.
¡HOLA! ¡Por fin he vuelto! ¡Os ruego piedad por la tardanza!
Ya estaba el capitulo publicado un día antes, pero cuando lo subí, como que no me agrado mucho y lo borre para hacerlo mas largo, digo, después de todo lo que me tarde, merecían un cap medio largo, ya que originalmente el capitulo acababa en lo de Hinata, pero bueno...
No sé a ustedes, pero a mi me encanto la decisión de Tsunade en cuanto a Hinata :D
Ahidis Black: Como lo dijiste en tu comentario; Yamato merece sufrir por no reconocer su amor por Hinata, jaja bueno, solo un poco. ¡Gracias por comentar! n_n Me haces muy feliz, ok, ahora puedes tacharme de cursi :P
nekomoon: Que bueno que te gusto el capitulo anterior n_n ¡Gracias por tu comentario! Enserio que me sacas una sonrisa cuando leo tus reviews, cuídate n_n
¡Gracias por leer!
:)
PD: ¿Me creerán si les digo que tuve que re-subir el capítulo tres veces por que siempre me faltaba algo? ¬_¬
