Caminaba sobre sus cuatro patas bajo el cielo estrellado persiguiendo una presa cuya pista llegaba hasta el bosque de dioses y luego se perdía. Se recostó junto al tronco del arciano.
Jon…-le llamaba una joven voz masculina de dentro del tronco.- Jon…
Levantó la cabeza y acercó el hocico hacia el tronco, que desprendía un olor familiar como a sangre, a magia y a bosque, un olor que sólo había percibido en un lugar hacía mucho tiempo.
Pero Fantasma solo se dio cuenta de una cosa, y era que aquella voz que ya por los años apenas reconocía, pero que, de alguna forma, sabía de quien era; dejaba de estar por primera vez acompañada por el alma de su hermano.
Sólo quedaban dos.
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- Snow –Jon se despertó de su sueño rápidamente, reconociendo la voz de Tormund entrando a su habitación, otra vez sin tocar a la puerta- Snow
- Tormund, te he dicho mil veces que tienes que llamar antes de entrar –dijo Jon sentándose perezosamente de la cama y mostrando su torso desnudo.- podría estar ocupado.
- Snow, te he visto desnudo y no hay nada que esconder. –Jon le miró con su cara inexpresiva.-
- ¿Algún día dejaras de hacer chistes sobre mi polla?
- ¿Qué chistes?
- Jon suspiró cansado. Las excursiones por la noche en el cuerpo de Fantasma le empezaban a dejar agotado.
- ¿Para qué has venido?
- Ser Davos dijo que había que despertarte para empezar a hablar con los vasallos, así que le iba a ordenar a una de las criadas que viniera. Pero yo pensé que sería más agradable para ti ver mi cara.
- Para que la pesadilla continúe… -bromeó el rey.
- Oh, -Tormund sonrió y puso una mano en su pecho.- Gracias, Snow.
- ¿Cuántas cosas hay que hacer hoy?
- Muchas, parece que Ser Davos no está dispuesto a que te vayas y te pongas en peligro. Así que ha preparado una serie de documentos que necesitan tu atención para que te des cuenta de algo, supongo. Yo le he dicho que no tienes remedio, que tienes la cabeza más dura que el Vidriagón pero él ha continuado buscándote trabajo.-hizo una pausa.- Maldita sea la hora en que alguien enseñó a leer a ese viejo.
- Al menos hace su trabajo
- Eh, ¡yo también lo hago!
- No he visto avances en la re-construcción de las torres destruidas.
- Pff, intenta tu coordinar a un puñado de Salvajes en constantes disputas y ya hablaremos.
- ¿Cómo va Sansa con el equipo de costureras?
- Bastante bien, estoy pensando en pedirle que me haga una especie de abrigo, ya sabes, para la barba.-Se sobó la barba pensativo.- No quiero volver a tener la barba congelada.
- También puedes cortártela
- Me la corté ayer –Tormund le vio totalmente convencido de lo que estaba diciendo
- A veces no sé si sólo estas bromeando o lo dices en serio…- Jon le miró entrecerrando los ojos y saliendo de la habitación seguido de Tormund, se asomó por una de las ventanas para ver la torre que tenía a unos metros de distancia justo frente a la suya.- ¿Qué hay de…
- ¿Dany? Deseando volver con sus tropas. Ahora está en su torre preparando lo que va a decirle a tus vasallos.
- ¿Dany? ¿Desde cuándo tienes esa confianza?
- Oh, vamos, Snow. Hablé con ella anoche, no sé cómo serán esos Dothrakys pero por lo que he oído hablar son algo más salvajes que nosotros los salvajes. Si es así, es sorprendente como puede tener 50000 bajo su mando. Es como una especie de Mance Rayder con tetas para los Dothrakys, y todo eso siendo una chica… ¡De tu edad! Snow, a su lado eres casi un fraude.
- Oh, perdón, estaba muy ocupado en el Muro intentando salvarles la vida y hacer que pasaran a este lado.
- Te ofendes más que una doncella –Tormund negó con la cabeza.
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Daenerys nunca había visto a tanta gente reunida en una Sala del Trono e intentando todos a la vez ponerse de acuerdo en los asuntos del Reino. Para ella y como le habían dicho que se hacía en el resto de Poniente, tan solo tenía que reunirse con sus hombres de confianza y ya tomar las decisiones que afectarían a todo el reino.
Pero para las reuniones en el norte parecía que querían tener opinión de cada uno de los rincones. Se asombró incluso al ver a una pequeña niñita de no más de 7 años con una expresión seria, participando en la mayoría de las discusiones y ayudando a Jon a tomar las decisiones. Luego descubrió que se apellidaba Mormont y que era la cabeza de la Isla del Oso, y no pudo evitar volver a pensar que tenía más similitudes con el Rey en el Norte de lo que había pensado en un principio.
- Entonces llegamos al final, el último tema de discusión y por el que he querido que estén todos aquí -Jon se aclaró la garganta.- Como ya sabrán, claro, el resto de reinos no va a permitir que el Norte se independice. Daenerys Targaryen propone una opción que puede que haga que se derrame la menor cantidad de sangre norteña. Si nos unimos a ella en su guerra no sólo seríamos los 40000 hombres que puede ofrecer el norte. Estaríamos hablando de colaborar mano a mano junto a los hombres de la Reina Dragón.
- ¿Quiere que vayamos a la guerra luego de lo que hemos pasado, junto a gente que está empezando a trabajar unida? –Intervino Lord Manderly no muy convencido.- Robb Stark intentó aliarse con Renly Baratheon pero no consiguió nada.
- Mi hermano pretendía aliarse con un rey que no estaba dispuesto a ceder el norte.
- ¿Y Daenerys Targaryen si lo está? –se bufó Lord Glover.
- Lo está. –asintió Jon.- Además de que tiene más apoyo que el que tenía el propio Renly. 8000 Inmaculados y 40000 Dothrakys.
- Los Martell, los Tyrell y los Greyjoys. –Intervino Daenerys.
- ¡¿ESOS BASTARDOS HIJOS DE SAL?! –la sala se hizo un revoltijos de insultos hacia los Greyjoy.
- Theon Greyjoy es una deshonra para el norte, una vergüenza. –dijo Lady Mormont.- Robb Stark murió en parte por su deslealtad hacia la casa que le dio educación y cobijo en su infancia. Fingió la muerte de los niños Stark y por su culpa la casa Bolton se hizo con Invernalia.
- Conozco sus pecados,- Daenerys se levantó y se colocó justo frente a la mesa, de pie, demostrando que no escondía nada.- Theon Greyjoy y su hermana me han prometido abandonar los malos hábitos con la condición de que les ayude a volver a hacerse con las Islas del Hierro y otorgarles la independencia.
- Que usted le haya eximido, no significa que nosotros lo hayamos hecho.
- Yo le he perdonado. –intervino Sansa dejando a todo el salón en silencio.- Sufrió la ira de Ramsay y me ayudó a escapar, poniendo en peligro su propia vida.
- Mi hermana ha demostrado ser una autentica hija del Norte, y si ella le ha perdonado, no tengo nada más que decir. Continúa –Jon puso las manos sobre la mesa y miró a los ojos de Daenerys, quien asintió y continuó.
- Si me ayudan, eliminaremos a los Freys que tanto daño les han hecho, de los Lannisters sólo permitiré a mi fiel mano, Tyrion Lannister, del cual, no creo que tengan ninguna queja puesto que fue durante su tiempo como Mano del Reino que más hombres acudieron a defender el Muro. Otorgaré la independencia del Norte de forma pacífica.
- Por otro lado, también ha prometido ayudarnos en la lucha contra los muertos.-Añadió Jon.- Mi participación en su guerra está más que hablada y ya he aceptado, pero no quiero obligarles a ir a una guerra…
- La Isla del Oso enviará 1000 hombres –dijo Lady Lyanna Mormont.- No vamos a permitir que nuestro Rey se adentre solo en una batalla. Si le dimos nuestro apoyo, continuará hasta el final.
- También puede contar con Puerto Blanco.
Seguido de ellos el resto de casas se levantaron a dar su apoyo. Daenerys sonrió agradecida y Jon suspiró tranquilo. Se escucho a alguien aclarándose la garganta.
- No es por ponerse en lo peor, pero si nuestro estimado Rey muriera trágicamente, no tenemos heredero –dijo Meñique saliendo desde las sombras.
- En tal caso, Lord Baelish. Esperemos que no sea usted el que haya provocado la muerte de nuestro Rey –volvió a hablar Lady Mormont.- Corre el rumor de que Ned Stark confió en usted antes de que le entregara a los Lannisters.
- Yo sólo quería señalar un hecho.
- Si eso ocurriera, me sucedería Sansa, por su puesto. Dos de las grandes casas del norte son gobernadas ya por mujeres.
- Bien, sólo quería saberlo –Meñique sonrió.- Puedes contar con el Valle y Harrenhal.
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La Sala del Trono poco a poco se fue vaciando luego de comer y beber todos juntos, hablando hasta el anochecer como viejos amigos. A Jon le recordaba a los tiempos en los que estaba su padre, diciendo que lo mejor que debía hacer un Señor era mantener a todos unidos para la llegada del Invierno.
Daenerys se mezcló entre todos los norteños, en especial con las mujeres que le llamaban la atención por ser ellas las "Señoras" de sus respectivas casas. Jon continuó hablando con los hombres sobre cosas más banales.
Ya casi al final de la velada, Daenerys volvió a sentarse junto a Jon que ya estaba un poco más solo y hablaron en susurros.
- ¿Ya conociste a la pequeña Mormont, eh? –susurró Jon.
- Es increíble. Casi me da miedo.-bromeó Dany.
- Si… Tiene esa habilidad. Un hombre de las Islas del Oso es como tener 10 de ellos.
- Si todos son como ella, no me extraña.-murmuró.- Ser Jorah que es su… ¿primo? también es el hombre más valiente y fiel que he conocido, junto a Ser Barristan.
- Todos los Mormont son así.-asintió Jon, levantándose de la silla que ocupaba y tendiéndole la mano sin apartar la mirada de sus ojos violeta.- Tenemos que ir a preparar el plan de batalla, no tenemos tiempo que perder. En dos días partimos.
Daenerys le siguió por el pasillo hasta el estudio que Jon le dijo que había sido de su padre. Jon se situó frente a una mesa y Daenerys le siguió, viendo que sobre la mesa había ya un mapa de todo Poniente. Ser Davos y Tormund entraron luego.
- Una cosa es tener a los hombres del Norte, pero para ir al Sur debemos pasar por los Gemelos, que es, creo lo más difícil a lo que nos enfrentamos.-comenzó Jon.
- Lord Walder ha muerto y sus dos herederos también, así que queda el tercero. ¿Quién es? –pregunto Daenerys viendo a Ser Davos.
- Emmon Frey, su esposa no es nada más y nada menos que Genna Lannister, la hermana de Tywin.
- Puedo acompañarles hasta Los Gemelos con Drogon, una vez acabemos con ellos, volveré a Roca Dragón.
- Solo serian los Frey de Los Gemelos y los de Aguasdulces, el resto de casas de El Tridente sí que acepta el vasallaje de Lord Baelish en Harrenhal, y cuando volvamos a poner a Lord Edmure Tully en Aguasdulces, lo más fieles se unirán. –Jon puso una mano sobre su barbilla y meditó un momento.- Así podríamos hacernos fácilmente con Lannisport, el Risco y toda la zona occidente, con ayuda de los Tyrell por el Sur.
- Les avisaré.-asintió Dany.
- Quedaría así, Bastión de Tormentas. Antes del premio gordo.
- Dejaré hombres que defiendan Roca Dragón, mientras el ejercito Dorniense y el resto tomamos Bastión.-dijo Dany con seguridad.- Demasiado fácil…
- Si, ¿no? –Jon entrecerró los ojos viendo el mapa.- Los Greyjoy del bando de Euron, pueden aparecer en cualquier lugar… Dejaré 20000 hombres defendiendo Invernalia.
- ¿Irás con sólo 20000 hombres? –se asustó Daenerys.
- Robb tenía sólo 20000 hombres.
- Y Robb Stark está muerto.-señaló Davos con su argumento aplastante.
- Pero Robb no murió por falta de hombres.-hizo una pausa esperando que alguien le rebatiera.- Mientras más avancemos Cercei que sólo se fía de su familia y ya sólo le queda el Matareyes, se irá cerrando poco a poco hasta que sólo nos quede hacernos con Desembarco.
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Yo de estrategias de batalla poco, así que probablemente los próximos capítulos sea meses después, cuando Jon y Dany vuelvan a encontrarse antes de entrar a invadir la capital. Je xD. Aunque aún me falta algo del tiempo presente y en el cuál introduciré a un personaje que aún no ha salido~~.
Este me salió un poco más largo de lo normal que normalmente son 1500 palabras y ahora son 2100 xD. Además de que me salió mucho diálogo, no sé yo si es bueno…
También tengo que pensar varias cosas, por mi cabeza salen cosas como ¿Cómo se va enterar Dany que Jon es Targaryen? Porque Dany es lista, pero sin tener todos los antecedentes que tenemos nosotros sobre Jon… Luego está el asunto de la tercera cabeza, que para mí que es Tyrion, peeeeero no sep :-) y luego, ¿Quiero un final en plan todos felices? Ummm…
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