Capítulo 7.

Hola gente¡ Perdon por tardar tantisimo tiempo, pero la escuela me absorvia mucho y las fiestas tambien xD, estos ultimos meses fueron una montaña rusa de emociones para mi, experimente mucha alegria, y mucho dolor, una cosa es segura, no me vuelvo a enamorar xD Esas cosas del amor son del diablo¡

Tambien les quiero decir que no voy a abandonar la historia, me gusta mucho escribir y con estos sufrimiento del amor que pase ya tengo mas material para escribir xD

Ahora, al termino de esta historia me gustaria empezar otra pero seria un AU de la actualidad, para esta historia tengo pensadas dos parejas, gilgamesh y saber de la saga fate (por dios a mi parecer es una pareja de los mas hermosa) y Sakura y Sasuke, que opinan, que pareja les gustaria?

No quiero irme sin antes agradecer a todos aquellos lectores que a pesar de mi retraso siguen esta historia :) de verdad no saben cuanto lo agradezco. Bueno sin mas los dejo con este amoroso capitulo jejeje.


—Lo debiste haber conocido, Madara era un cabrón —dijo Naori dejando su vaso sobre la mesa, todos rieron con el comentario de la chica, incluso Mito y el mismísimo Madara.

—¿enserio? ¿Cómo era? —preguntó la pelirroja.

—Se la pasaba buscando con quien pelear y siempre se pavoneaba con todos, pero nada más llegaba su hermano mayor y se portaba como si nunca hubiera hecho nada.

Madara ya no se sentía tan cómodo con la situación, después de todo, lo estaban usando como objeto de burla, y lo peor de todo es que hasta Mito lo estaba disfrutando, aunque no lo negaba, verla riendo de esa manera lo hacía sentirse más tranquilo al instante, por otro lado, sabía que el que todos estuvieran tan de buenas, se debía al alcohol que habían consumido, hasta él se sentía mareado, y eso que tenía aguante con el alcohol, favor concedido por Hashirama el cual no era un secreto que era adicto al juego y por ende al alcohol.

—Pero mira quien habla… La señorita "no me mires, que no me mereces" —dijo otro de los amigos reunidos allí. Naori se molestó un poco pero solo le saco la lengua al tipo señal de su desprecio.

—Creo que ya todos se han divertido demasiado, además ya es muy noche, me voy —dijo Naori levantándose lentamente, si se paraba rápido corría el riesgo de caerse por los efectos del alcohol.

—¡Que aburrida eres! —le empezaron a gritar todos los chicos, después de todo ella si tenía responsabilidades que cumplir a la mañana siguiente, cosa que Arashi y los demás no, ¡dios! Como deseó en ese momento tener 19 años como antes, pero la vejez pesa, y ahora ya no podía aguantar el sueño más allá de la una de la madrugada.

Naori salió del establecimiento, había aparentado estar contenta todo el rato, pero por dentro no pudo evitar sentir celos y vigilar a aquella parejita que se había formado, ahora tenía que pensar mejor las cosas ¿realmente valdría la pena luchar por Madara? O mejor dejar que las cosas caigan por su propio peso, en algo Madara tenía razón, ya había pasado su tiempo, tuvieron buenas experiencias, si, se amaron mucho, también, pero tal vez por culpa de ella o del mismo Madara las cosas terminaron como están y ahora que veía que Madara otra vez era feliz y tenía tranquilidad quería volver con él, pero no tomo en cuenta que también Madara tiene una vida y ahora hay otra mujer en su vida.

—Creo que nosotros también nos vamos —dijo Madara incitando a Mito a levantarse e irse con él.

—¿Por qué te llevas a nuestra pelirroja? —reclamaron.

—Porque yo soy el encargado de llevarla sana a casa.

Todos los presentes rieron a espaldas del Uchiha, jamás creyeron oír a Madara hablar así y menos ser así con una mujer. Mito sin reprochar mucho se levantó y siguió a su prometido, pero este al ver que mito a penas se podía sostener el tomo del brazo y la guio hasta la salida.

Después de un rato el alcohol se les bajo a ambos y ahora estaban en sus cinco sentidos, caminaban por los senderos de la aldea hasta llegar a casa de Madara, primero fueron a su casa debido a que Mito aún olía a alcohol y si sus padres se daban cuenta de eso lo odiarían aún más.

— siéntate aquí—dijo Madara ayudando a la pelirroja a sentarse, él se sentó a su lado e inmediatamente Mito se recostó sobre el cayendo en un sueño profundo, esto asusto a Madara puesto que no se lo esperaba aunque no negaba que se sentía bien estar con ella, casi por instinto se acomodó en una posición que fuera cómoda para los dos y la abrazo por la espalda, se quedaron en esa posición un rato, cada uno podía sentir sus respectivas respiraciones, latidos del corazón, es como si estuvieran conectados, se sentía tanta paz estar el uno con el otro, era uno de esos momentos que ninguno quería que terminase.

De repente Madara sintió como uno labios presionaban tiernamente los suyos, abrió ligeramente los ojos para encontrarse con su amada, cerró los ojos y correspondió el beso, un beso inocente, ambos estaban tan bien que era como si sus labios estuvieran hechos para estar juntos ambos se acoplaban perfectamente a los del otro y sincronizaban sus movimientos perfectamente, Mito acarició el pecho del joven hasta llegar al cuello y el Uchiha se limitaba a acariciar la espalda de la chica, siguieron así por varios minutos hasta que Mito sintió algo extraño, Madara se estaba haciendo más duro, sus besos antes suaves se volvían cada vez más intensos y sentía como si el chico empezara a temblar, su respiración se aceleraba cada vez más y sus manos la pegaban cada vez más a él, era como si quisiera meter a Mito en su cuerpo, sentía como Madara se excitaba cada vez más; para ella aunque era placentera esa sensación sabía que no podían llegar a más hasta que fueran marido y mujer, sin embargo no opuso resistencia alguna. Lentamente Madara ahogado por su propia pasión fue acomodando lentamente a Mito debajo de él y empezó a acariciar sus hermosas y largas piernas, una obsesión para él, al mismo tiempo sentía como la mujer rasguñaba lentamente su espalda respuesta al placer que le producía las acciones del Uchiha y este abandono los labios de la mujer para dirigirse a su cuello; Mito dirigió su mano hacia el listón que sostenía la Yukata del Hombre y desnudo su espalda, esa fuerte y ancha espalda cuya piel poco a poco subía de temperatura, sin más sintió como Madara se levantó para separarse de ella, ambos se miraron con ojos de sorpresa.

— ¿Qué te pasa? —preguntó Mito tratando de arreglarse el cabello lo más que pudo.

—Lo siento Mito, me deje llevar, lo lamento mucho.

Mito lo miró extrañada pero fascinada ver a ese hombre tan hermoso parado delante de ella, su largo cabello negro, sus fuertes brazos y esa mirada que la hizo derretirse desde el primer instante que la vio; sabía que ambos se habían pasado esa vez pero no era como si ella no lo deseara, realmente lo hacía por eso había accedido a llegar tan lejos con él.

—Tu a comparación mía aun eres una niña, no puedo abusar de ti de esta manera, aún debemos esperar más tiempo —le dijo acercándose a ella para acariciar su rostro.

Mito sabía que lo que decía Madara era una realidad ella aún no había experimentado nada con los hombres y tenía que aceptar que era la primera vez que hacia algo así en su vida.

Soltando un suspiro dijo— está bien, tu ganas, llévame a mi casa, a estas horas mis padres ya se han de estar preguntando donde estoy.

Acto seguido Madara se vistió y se dispusieron a ir a la casa de la chica.

—Gracias Madara.

—¿Por qué? —respondió.

—Por hacerme tan feliz —dijo la chica entrelazando los dedos de su mano con la de él.

Madara suspiro apretando la mano de su amor, la amaba sí, pero sabía que el simple hecho de quererla así era un peligro para ambos.

—Tú también me haces muy feliz Mito —le dijo apretándole un mejilla haciendo sonreír a su compañera.

—Tenemos que ir planeando la boda, tengo tantos planes, no sabes cuantos planes tengo, será hermosa —decía la chica dando vueltas sobre sí, emocionad como una niña.

Madara solo la contemplaba, su bello rostro, ese hermoso cabello que lo hacía derretirse y esos ojos verdes dignos de la diosa de la belleza, se preguntaba si sería capaz de conservar tal belleza para sí mismo.

El asesino de nuevo rondaba por la aldea buscando una víctima más, esta vez era una joven, de cabellos oscuros como la noche y ojos azules como el mar hace unos días había cruzado palabra con el joven Uchiha, la cual le reclamo por querer ser el líder de la aldea alegando que Hashirama era el mejor postulante para dicho puesto.

La chica caminaba con un cesto de ropa, entonces sintió una presencia detrás de ella y volteó para ver de quien se trataba y no había nadie, la chica se quedó mirando al horizonte para tratar de divisar algo, pero al no ver nada se dio la vuelta para encontrar a un hombre el cual la golpeo para desmayarla.

Al despertar la mujer se encontraba atada, en una silla, hasta la boca la tenía tapada al observar a su alrededor miró a su captor, era un hombre y entre sus manos tenía una navaja, se acercaba a ella lentamente, la chica lloraba y trataba de desatarse desesperadamente sin lograr éxito alguno; el hombre desato sus pies y la aventó violentamente al piso para después proseguir a violarla y golpearla pero no lo suficiente como para desfigurarla, finalmente la mato atravesando su pecho con su mano.

Al día siguiente la gente estaba muy conmocionada por la aparición de una chica muerta a las afueras de la aldea, igual que la vez anterior toda la gente sospechaba del líder del momento, Madara Uchiha, pero este no aparecía por ningún lado lo que hacía que levantara más sospecha aun.

—¿Qué razón tendría Madara para matar a una joven mujer? —cuestionaban aquellos que creían en la nobleza del Uchiha.

Pero la mayoría estaba convencido de que el asesino tenía nombre y clan, y estaba dispuestos a dar justicia por mano propia para probar su hipótesis.

—Hija, ¿recuerdas la chica que te regalo el kimono azul? —preguntaba la madre de Mito.

—Si mamá, la recuerdo muy bien.

—A pues hoy amaneció muerta, al parecer asesinada por alguien, y la gente sospecha de Madara ya que hace algunos días ambos tuvieron una pequeña riña. ¿Segura que te quieres casar con un asesino? —insinuó su madre.

Mito molesta le contestó— Cállate mamá, tu, no sabes nada.

Acto seguido Mito salió de la casa en busca de tranquilidad.


Review?

Lo agradeceria mucho :*

Besos, nos vemos en el proximo capitulo, que espero no tardar tanto :)