La música sonaba bien fuerte en la casa de las Pataki. Y claro, es que teniendo la casa sola para ella podía hacer y escuchar lo que ella quería. Para esa mañana escogió AC/DC y mientras hacía gestos de guitarras con sus manos o con la escoba iba haciendo los quehaceres de la casa. Milagrosamente oyó el teléfono sonar entre tanto ruido, corrió para alcanzarlo y mientras tanto, con un control remoto, bajaba el volumen de la misma.

-¿Diga?
-Hola Helga, es Phoebe.
-¡Phoebe! Amiga que hermoso escucharte.
-¿Cómo has estado?
-Bien, muy bien, precisamente haciendo cosas en la casa ahora ¿y tú?
-Bien, en el aeropuerto de Tokio. Ya para mañana por la mañana estaremos volviendo.
-¿De veras? Permíteme ir a buscarte y nos contaremos todo lo que sucedió.
-¿Muchas cosas para contar, verdad?
-Asi es amiga, cosas que ni te imaginas.
-¡Cielos Helga me dejas con la intriga! De acuerdo, ven a buscarme y quédate a dormir en mi casa ¿De acuerdo?
-Es un hecho.
-Bien, mi vuelo es el 713 y aterrizaremos alrededor de las once de la mañana.
-Perfecto allí estaré.
-Te veo en un rato amiga.
-Hasta luego, Phoebs. -cuelga. Tomó el control para subir el volumen otra vez pero el teléfono volvió a sonar- ¿Diga?
-... -otra vez silencio.
-¿Otra vez? ¿Qué quieres?
-... -nadie respondía.
-¡¿A que estás jugando conmigo, zopenco?! No te tengo miedo...
-... -una leve brisa se alcanzó a oir apenas.
-De acuerdo, esta vez no colgaré ¿Quieres jugar a ver quien permanece más callado? Anda, tengo tiempo hasta las seis de la tarde...
-Debemos irnos ya -se escuchó alguien desde lejos y al instante colgaron.
-¡Jum! ¡Miedoso! -gritó Helga y colgó bruscamente. Tomó el control remoto y subió la música nuevamente.


-¡Hola mi amor! -salta a los brazos del morocho Sophia- ¡Qué sorpresa tenerte por aquí y tan temprano! -el morocho no contestaba- ¡Cielos! ¿Te encuentras bien? Tienes un rostro como de no haber pegado un ojo en toda la noche.
-Y asi fue -respondió secamente Gerald.
-¿Por qué?
-Sophie ¿Por qué no me has dicho que te encontraste a Helga en la playa?
-¿Helga? -el rostro de la chica empalidece- Pues si, la vi, jugamos al voley y, por supuesto, le gané.
-Yo creo que ella te ganó.
-¿A qué te refieres?
-A esto -toma del bolsillo la fotografía y se la muestra- ¿Quién crees que perdió realmente?
-Gerald, yo puedo explicarte, en verdad...
-¿Qué vas a explicarme? ¿Cómo hiciste para besarlo? No, gracias. No lo necesito.
-Pero amorcito...
-¡Basta Sophie! No me vuelvas a llamar amorcito porque ya no lo soy. Lo nuestro se terminó.
-¡¿Qué?! No, Gerald, por favor, fue solo un error y...
-¿Cómo se si solo fue uno?
-Fue uno, de veras, yo...
-No me interesa. Ya no puedo confiar en tí, lo siento. Adiós.
-Pero Gerald...
-Sin peros. Adiós -el morocho se retiró de allí para tomar el autobus.
-Perdóname por favor -se hecha a llorar- Yo te amo, Gerald, de verdad. En eso si que no te he mentido nunca, te amo, te amo -el autobús pasa y Gerald lo toma -¡Gerald! ¡Gerald! -se quedó gritando sola la deportista mientras veía alejarse el transporte...


Al día siguiente el reloj marcaba las once menos cinco y Helga ya se encontraba en el aeropuerto esperando por su amiga Phoebe. El lugar estaba atestado de gente y la rubia observaba bien detenidamente a la gente que bajaba del avión. Estaba tan distraída que no notó la presencia de alguien más que se paró tras ella y le suspiró la nuca. La rubia sintió un escalofrío y volteó. De todos los lugares y tiempos que existen en el mundo, allí debía encontrarse con él.

-Hola Helga -saludó un bronceado Timothy.
-¿¡Zopenco!? ¿Tan pronto regresaste?
-Yo también estoy feliz de volver a verte, Helga -respondió sarcástico.
-Es que, pensé que te quedarías como un mes o algo así, pero solo te quedaste dos semanas más.
-Asi es, mi padre y yo nos aburrimos un poco y bueno, decidimos regresar y descansar un tiempo más aquí en casa...
-Vaya, que oportuno...
-¿Qué estás haciendo aquí? ¿Supongo que no viniste a buscarme? ¿O si?
-No, vine a buscar a Phoebe que regresa del Japón.
-¿Muchas cosas que contar?
-Seguramente. Y no hay tiempo para esperar.
-Claro que no, bueno... ¿Qué tal si esta noche nos vemos y me cuentas como han sido tus días sin mi?
-Lo siento, pero quedé con Phoebs.
-¿También de noche?
-¡Y todo el tiempo que yo también quiera, zopenco!
-De acuerdo, lo siento... ¿Podremos vernos en la semana?
-Podría ser, pero lo arreglaremos luego -visualiza a su amiga- ¡Allí está Phoebs! Nos vemos luego cara de murciélago -corre hacia su amiga- ¡Phoebe! -la oriental voltea.
-¡Helga! -se abrazan muy fuerte. Toda la escena es observada por Timothy -¡Cielos, te he extrañado!
-¡Yo también amiga! Tengo muchas cosas para contarte, asi que prepara tus oídos.
-Preparando. De todas maneras, tu también deberías hacerlo, Helga. Ese viaje fue algo increíble.
-¿De veras? ¡Muero porque me lo cuentes!
-Ven, vayamos al auto...


Luego de acomodar toda la ropa en su lugar en el closet de Phoebe, las chicas se relajaron con algo de música y unas malteadas. Helga le contó a su amiga que Lila había sido la responsable de que ella se encuentre con Timothy y tal como su mejor amiga le contó absolutamente todo.

-...Entonces fuimos a la playa siguiente para ver qué tal era todo allí. Se estaba organizando un torneo de voley y ¿Adivina a quién nos encontramos allí?
-No lo se...
-A Sophia.
-Pff, pensé que me dirías algo mejor.
-Te lo diré. Estaba besando a otro chico.
-¡¿Qué?! -se sorprendió la oriental.
-Lo que oyes. Tomé una fotografía y hace dos días se la enseñé a Gerald.
-¿Creés que hayan terminado su relación? -comentó algo esperanzada.
-Creo que si, él me dijo que se terminaría.
-¡Cielos! Se que no debería alegrarme ¡Pero es una noticia estupenda! Aunque... lo lamento mucho por Gerald.
-¡Oh, vamos Phoebs! ¿Qué te sucede? ¿Te lastimó y encima sientes lástima por él?
-Es que, bueno, ya sabes, a mi aún me gusta y se que me lastimó, pero me duele verlo lastimado a él...
-Supongo que no dejarás que venga a buscarte ¿O si?
-Bueno, yo...
-¡Phoebe! Debes hacerlo sufrir ¿Acaso eres su consuelo?
-No, Helga lo se pero...
-Sin peros, debes hacer que se retuerza de dolor. Además ¿Qué tan facil te resultaría perdonarlo?
-No es lindo tener rencores, Helga...
-El punto es que debes volverlo a conocer. Tú has cambiado, él también.
-Yo creo que estamos especulando demasiado, es decir ¿Qué tal si ni siquiera regresa?
-No es cierto. Tú sabes tanto como yo que regresará.
-Bueno ¿y tú? ¿Qué me dices de Tim?
-¡Ash! Ese zopenco...
-Si, será muy zopenco, pero te gusta Helga.
-¡Claro que no!
-Si.
-¡No!
-Si, te gusta.
-No, no es cierto.
-No te gusta.
-¡Si!
-¿Lo ves?
-Te detesto, Phoebs -esbozó ante la risa pícara de la oriental.
-No tiene nada de malo Helga...
-Ya lo se, pero ese no es el punto -suspira- ¿Sabes qué? Me gusta él, me gusta pasar tiempo con él, pero no lo amo. No siento esa sensación inexplicable en el cuerpo cuando estoy con él. Solo me siento cómoda, a gusto. Pero nada más...
-¿Y él?
-Él me confesó que me amaba.
-¡Oh por Dios, Helga...! ¿Y qué le dijiste?
-Lo mismo que te acabo de decir a ti...
-¿Le partiste su corazón verdad?
-Asi es, pero también dijo que no descansaría hasta conquistarme.
-¡Wow! Es extraño, suena lindo, pero también algo obsesivo ¿Verdad?
-No se que pensar, Phoebs. No quiero estar con él para no partirle más su corazón, pero a la vez, me gusta estar con él.
-Bien, creo que debo decirte algo -Helga la mira extrañada- A mi ese muchacho me recuerda mucho al mantecado. Tal vez te sientas así porque también te lo recuerde a tí.
-¿En donde? ¡No se parecen en nada!
-Pero tiene muchas cualidades tal como Arnold. Es cortés, amable y muy simpático.
-¿Y con eso qué? No se parece a Arnold, no es como Arnold y jamás será como Arnold.
-De acuerdo, tal vez inconscientemente te lo haga recordar y por eso te sientes cómoda con él.
-No lo se, Phoebs -suspira la rubia- tal vez tengas razón.
-Si ¿Y sabes que es lo malo de todo esto? Tú misma lo acabas de decir, él no es Arnold...
-Lo sé -se lamenta- ¡Cielos! ¡Estoy muy confundida!
-¿Lo ves? Así se siente, a mi me sucede con Gerald...
-Pero tú tienes a Geraldo aquí, a metros de distancia, no a kilómetros.
-Lo siento. -se hizo un pequeño silencio- ¿Crees que Gerald y yo podramos volver a estar juntos, Helga?
-Tal vez Phoebs... pero esta vez no permitiré que te vuelva a lastimar ¿De acuerdo? Mi único consejo es que seas cautelosa y que no apresures al tiempo...
-Gracias, amiga, realmente te necesitaba de nuevo -se abrazan.
-Yo también Phoebs, mucho...

Ambas chicas se quedaron abrazándose unas a otras hasta que su madre las interrumpió tocando la puerta de su habitación.

-¿Si?
-Phoebe, te buscan en la puerta...
-Enseguida bajo mamá. ¿Me acompañas?
-Claro, vamos -bajan por las escaleras y llegan a la puerta de entrada. Al abrirla Phoebe se extrañó con quien se encontró.
-¿Timothy?
-Hola Phoebe, ¿Cómo estás? -Helga se esconde detrás de la puerta y le hace señas a su amiga de que ella no se encontraba allí.
-Hola Tim ¡qué sorpresa verte por aquí! -esbozó disimulando a su amiga- ¿En qué puedo ayudarte?
-Estaba buscando a Helga, me dijo que vendría a tu casa y bueno, me gustaría hablar con ella.
-Oh, lo siento mucho, pero Helga se acaba de ir hace unos minutos nada más.
-¿De veras? Qué extraño, no me la crucé en ninguna parte...
-Tal vez se hayan desencontrado, eso es todo. ¿Puedo ayudarte en algo más?
-No, está bien. Gracias Phoebe, que tengas un lindo día.
-Lo mismo para ti, hasta luego -cierra la puerta- ¿Qué diablos?
-¿Lo ves? ¡Te lo dije! Está obsesionado conmigo, Phoebs.
-Deberías haber salido tú y ser tú misma la que le dice que no.
-¿Estás loca? ¡No me soltaría jamás! Es el primer día que llegó luego de sus vacaciones ¿Y ya me está molestando? ¿Qué se cree que es?
-¡Vaya! Que obstinado resultó ser...


Al no ser atendido por Phoebe, Timothy marchó hacia la casa de Lila quien lo recibió afectuosamente. Luego de contarse de sus vacaciones y dejar a una Lila boquiabierta ante todo lo sucedido con Helga, Timothy le propuso a la pelirroja realizar un plan para poder conquistarla finalmente, todo eso a base de sus gustos personales y como ella era una persona que la conocía bastante bien, quizás su plan funcionaría...


Hola Gente bella! ¿cómo les va?
Bien, yo aquí actualizando una vez más para todos ustedes. (actualicé bastante seguidito eh?)
¿cual creen que sea el plan de Tim? ¿quién llamó a Helga? ¿volverán Phoebe y Gerald a estar juntos? ¿Qué piensan ustedes? Ö
Le quiero dejar un saludo muy especial a Arabrab83 que siempre, siempre, me deja un review. ¡Una genia! (y bastante acertada tambien! jajaja) Sigo esperando por más reviews del resto de la gente! Vamos! Necesito más y más inspiración! :(
De todas maneras, les dejo muchas buenas energías para comenzar bien la semana :D
Hey Arnold! No me pertenece ni tampoco sus personajes (exceptuando a los que yo creé) sino que son propiedad de Craig Bartlett.
¡Save the Jungle Movie!