Abrió los ojos lentamente, sus párpados eran cada día más pesados, y contempló a la joven rubia que dormía incómoda en una silla colocada a un lado de su cama, intentó mover su mano izquierda y notó que la muchacha la sostenía… se sintió apenada de inmediata pues su acompañante empezó a moverse y despertó de su improvisado sueño.
– "Lo lamento tanto, solo te estoy dando problemas" – Notando la mirada triste de su hija – "Afuera hace un clima hermoso y tu insistes en quedarte aquí, Hiyori".
– "¡No digas eso!" – Sin soltar la mano de su madre – "Si alguien me preguntara diría que prefiero mil veces estar aquí que en otro lugar" – Sin evitar sentir dolor al notar que la voz de Kirio se apagaba cada vez más.
– "Eres tan amable y buena, como te recordaba, al menos esa parte de ti no ha cambiado" – haciendo una mueca de dolor al intentar sentarse, Hiyori se puso de pie y levantó el respaldar de la cama.
– "Si necesitas algo solo pídemelo, el doctor dijo que no debes esforzarte tanto" – Kirio lucía pálida y frágil, como una hoja de papel en medio de una tormenta – "¿Quieres que te pida un calmante?".
– "Yo realmente lo lamento" – Kirio esbozó una sonrisa mezcla de dolor y remordimiento – "Estaba molesta y no tuve el valor de explicarle" – Hiyori se le quedó viendo sin comprender – "Te extrañaba tanto pero no era capaz de darse cuenta, todo este tiempo, te estuvo esperando, día tras día, en el mismo lugar, te esperaba" – Kirio suspiró hondo y desvió la mirada hacia la ventana, verse rodeada de tantas cosas raras propias de un cuarto de hospital solo le recordaba que le quedaba poco tiempo, comenzó a sentir que le faltaba el aire – "Cree que es muy listo pero en realidad fue demasiado tonto para darse cuenta" – Kirio volvió a sonreír y luego tosió, su respiración se tornó agitada.
– "No digas más, voy a llamar a una enfermera" – Hiyori se puso de pie preocupada y caminó a pasos rápidos fuera de la habitación.
– "Estoy segura que esperaba que corrieras a su lado, brincaras a sus brazos y le llamaras por su nombre y tu…" – Contemplando con tristeza la puerta por la que su hija acababa de salir – "Y tú… Solo le serviste el café" – Tratando inútilmente de controlar su respiración – "Por favor, no lo odies por ser tan idiota".
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7. COMBINATION?
by Maryeli
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Los últimos meses parecían sacados de la mente de algún escritor melodramático. Todo empezó con su repentino retorno a Japón, el reencuentro con su madre a quien inicialmente no deseaba ver, descubrir la enfermedad de Kirio y luego de su partida… quedarse repentinamente sola otra vez, volver a empezar y cuando todo parecía estar a punto de volver a un punto de equilibrio lejos del dolor, él tenía que aparecer y estropearlo todo. Levantó la cabeza y contempló la mesa siete, ahora vacía, y lanzó un suspiro.
– "El examen es pasado mañana, ¿Verdad?" – Rose le habló desde la barra, a esa hora el café estaba casi vacío.
– "Si" – Hiyori estaba distraída.
– "Lisa llegará en una hora, si deseas puedes irte a casa a estudiar" – Rose le sonrió, Hiyori parecía desconcertada – "¿Por qué te sorprendes? Incluso Akon pidió el día libre".
– "Pero…"
– "Sin réplicas, ve a casa, estudia, descansa y lleva esto" – Rose le entregó una bolsa de papel en cuyo interior guardaba dos de sus mejores butifarras – "Y ni se te ocurra venir mañana, entre Lisa, Tessai, Kisuke y yo nos las arreglaremos".
- "¿Kisuke?" – Hiyori parecía realmente sorprendida.
- "Realmente queremos que se cumpla tu sueño de ir a la universidad, y aunque no lo creas Kisuke es muy bueno preparando café y butifarras, ahora ve".
- "Muchas gracias, Rose".
Hiyori fue atrás a cambiarse, no tuvo necesidad de llevar abrigo ya que hace más de una semana había dejado de nevar y las calles se veían bastante transitadas, las personas llevaban ropas más coloridas, sin duda era el principio de la primavera. En su camino a la estación del autobús se detuvo frente a cierto edificio y notó que, al igual que las otras veces, el departamento del 5to piso tenía las cortinas cerradas y las luces apagadas.
- "¡Hiyori-in!" – Mashiro apareció de la nada y la tomó del brazo – "¿No estabas de turno en el café? O estás pensando en escabullirte, pillina".
- "Me dieron algo de tiempo libre, por lo del examen" – tratando inútilmente de librarse del enérgico agarra de su amiga, Mashiro realmente podía ser sofocante a veces – "El autobús llegará en cualquier momento".
- "Te acompaño a la estación" – Mashiro empezó a caminar sin soltarla, prácticamente arrastrándola del brazo – "Kensei está algo ocupado con los torneos de fin de año, y el edificio ha estado muy silencioso últimamente".
- "Cuando termine todo esto del examen buscaré un tiempo para visitarte" – Prometió Hiyori, no muy convencida.
- "Si no puedes venir yo iré al café a verte" – Mashiro sonrió y detuvo el autobús – "Buena suerte en tu examen".
Hiyori intentó agradecerle pero la puerta del autobús se cerró y este se puso en movimiento. Buscó un asiento en la parte posterior y trató de distraerse observando por la ventana. Estuvo en el hospital cinco días y él no fue ni una sola vez a verla. Cuando volvió al café notó que las cortinas de su departamento estaban cerradas y las luces apagadas todo el tiempo, no fue hasta varios días después, cuando Kensei y Mashiro se aparecieron por el café, que se enteró de que él se había marchado y probablemente pondría el departamento en venta.
Bajó tres paraderos después, el sol empezaba a ocultarse, había tan pocas nubes en el cielo y el tiempo estaba perfecto, sin embargo, tal vez por la cercanía del examen, o porque faltaba poco para su cumpleaños, se sentía nostálgica y preocupada.
El sábado se pasó en un abrir y cerrar de ojos y ahora estaba despertando abruptamente y corriendo de un lado a otro, a toda prisa porque no podía darse el lujo de llegar tarde al examen de admisión, eso significaría que perdiera esa valiosa oportunidad. Guardó su carnet de identidad y el de admisión en uno de sus bolsillos, tomó sus llaves y salió prácticamente corriendo hacia la estación de autobús, esperó hasta que llegó el que la acercaba a la estación del metro más cercano y realizó el trasbordo, observó su reloj de pulsera solo para confirmar que estuviera con el tiempo suficiente. Agradeció mentalmente que fuera domingo por la mañana y que no hubiera tantas personas en el metro pues tuvo oportunidad de sentarse hasta llegar a la estación que la acercaba a la universidad. Para su disgusto al bajar notó que habían demasiadas personas, bueno, era de esperarse considerando que era el examen de admisión pero ¿Era necesario que los otros llegaran acompañados por sus padres, novias, abuelos y hasta mascotas? Bufó fastidiada, intentando ignorar a las multitudes, un perro le ladró y se volvió dispuesta a decirle un par de cosas al dueño pero se distrajo al creer observar a unos metros a cierto rubio de ojos de grises, antes de darse cuenta ya estaba corriendo en esa dirección empujando a las personas que se interponían en su camino, pero, "rayos, ¿por qué todos tenían que ser tan altos?". Cuando llegó al pie de las escaleras no había nadie, "¿Acaso lo habré imaginado?", buscó alrededor con insistencia hasta que alguien habló a su lado:
– "¿Acaso olvidaste el camino, extraterrestre?".
– "Por supuesto que no, Akon-alien" – Hiyori recobró la compostura e intercambió miradas fieras con Akon.
- "Mejor nos apuramos, estoy seguro que ya deben estar formados en la puerta de la universidad esperando el momento para entrar".
- "Tienes razón, ¿Hacemos una carrera?" – Propuso ella, no sin antes volver a mirar alrededor.
- "Como quieras, pero vamos de una vez".
Akon estaba más nervioso de lo que aparentaba, aquel examen era importante no solo para él, muchos de los que estaban allí también ansiaban cumplir sus sueños. Una vez dentro de la universidad fueron enviados a diferentes aulas por sus apellidos y a las 9 en punto el examen empezó. Fueron cuatro largas e interminables horas, el break de 30 minutos pareció insuficiente pero a la 1 y 30 minutos todos eran expectorados hacia la calle, en la entrada se había colocado un cartel que indicaba que los resultados se publicarían a primera hora del día siguiente.
La salida parecía una feria. Además de vendedores de comidas, de bancos de preguntas de años anteriores, estaban los mismos familiares que rondaron temprano por la mañana, es más, casi estaba segura de que no se habían ido mientras duró el examen. Había tanta gente que rápidamente descartó la idea de buscar a Akon para preguntarle cómo le fue. Con pasos rápidos se dirigió a la estación, después de todo tendría que esperar hasta mañana por los resultados, había sido un mes muy difícil. Al llegar a la estación se quedó un largo rato al pie de la escalera, "¿Realmente lo imaginé?", el metro llegó y corrió para no perderlo, estaba bastante lleno pues a esa hora la mayoría salía a buscar algo de comer así que sin pensárselo dos veces se bajó en la estación que quedaba cerca al café y corrió sin mirar atrás. Lisa y Rose se sorprendieron al verla pero no quisieron preguntarle nada, apenas se cambió empezó a atender mesas. Akon se le unió media hora después. No fue hasta las siete, cuando Kisuke los obligó a ir atrás a comer algo, que finalmente hablaron.
- "¿Cómo te fue?" – Akon dejó a un lado la comida y empezó a beber el agua.
- "No estoy segura" – Hiyori empezó a dibujar círculos en su plato de tallarines – "De pronto no estaba segura de nada".
- "Te entiendo" – Akon terminó de beber toda el agua y se quedó cabizbajo, contemplando el plato de tallarines – "¿A qué hora piensas ir mañana?".
- "A las 8, creo" – Hiyori formó una gran bola con sus tallarines.
- "Entonces no piensas ir a la preparatoria".
- "¿Irás tú?"
- "No, definitivamente no" – Poniéndose de pie – "Creo que iré a atender un par de mesas".
Cinco minutos después Hiyori siguió los pasos de Akon. Se quedaron atendiendo mesas hasta cerca de medianoche. Lisa prácticamente obligó a Hiyori a quedarse en su departamento mientras Akon se quedó a dormir en el café. Mientras dormía, Hiyori repentinamente se vio a sí misma en la sala de cierto rubio, repasando su libro de historia con el sonido de música jazz… todo estaba tan tranquilo… se sentía tan bien… abrió los ojos lentamente, era obvio que aquella era un sueño, pero por un momento se sintió muy real. Cuando llegó a la universidad había muchas personas, algunos corrían felices a abrazar a sus familiares o amigos, otros lloraban, sumidos en la más profunda de las depresiones. Titubeó, después de todo, los resultados no iban a cambiar si los miraba en ese instante o más tarde… respiró hondo y se armó de valor, decidió empezar de la mitad hacia abajo, buscando su nombre, pero no lo encontró. Su corazón empezó a latir violentamente, tanto que casi podía oírlo. Decidió volver a la mitad de la lista y esta vez, leyó lentamente hacia arriba. Ni siquiera ella supo bien porque, pero lágrimas empezaron a deslizarse por sus mejillas y retrocedió lentamente.
- "¿Qué sucedió?" – Akon se acercó a ella. Hiyori intentó responderle pero sentía la garganta seca y era incapaz de hablar. Akon se abrió paso entre la multitud y volvió cinco minutos después – "Baka, ¿Por qué estas llorando? Deberías estar feliz, lo lograste" – Pero Hiyori no podía dejar de llorar.
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Hora de… EL SEGMENTO DE LOS SALUDOS AMISTOSOS PARA LOS SEGUIDORES DE ESTE FIC :P (el último capítulo, siento nostalgia buuuu) Saludos para – nessie black 10 Frany H.Q ( :3 la idea era transmitir los sentimientos de los personajes… estaba preocupada de no poder imprimirles la suficiente intensidad, al final encontré una canción que me hacía pensar en fuegos artificiales, esperanza y sonrisas, la de 5cm por segundo es una canción que solía escuchar el año pasado cuando escribí algunos capítulos de Sad Love Song XD y pues escribir sobre Shinji-sensei y Hiyori alumna si me ha pasado algunas veces por la cabeza lol :) – IzumeSchiffer (Se que esto se leerá raro pero "Bienvenida" aunque estemos en el último cap del fic, cada lector(a) nuevo(a) siempre es bienvenida, espero que disfrutes este capítulo :) – Puercopink (Sip, el fic se nos fue rápido… ejem… solo tarde algunos meses jejejeje… y pues debo pensar seriamente en ahorrar para tu psicoanalista no es bueno jugar así con tus emociones, gome!... por cierto, si tengo otra cuenta en fanfiction, pero ya ni me acuerdo de la contraseña porque hace tiempo que no la visito, doble gome!) – The Death and the Strawberry (Nah, Shinji creía que le gustaba Kirio, confusión de un hormonal adolescente XD a mi también me encantan Kensei y Mashiro, con ellos creo que TODO es posible… a mi también me dan nostalgia muchas cosas, hasta cuando termino de leer un buen libro o de ver un programa que me gusta y que ya no tiene más continuación snif snif :3).
Y ahora sí, volvamos al fic:
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– "Kense-in, date prisa" – Mashiro mantenía la mano en la puerta del ascensor para evitar que se cerrara mientras Kensei entraba cargando bolsas y paquetes – "Que bueno que arreglaron el ascensor" – Mashiro presionó el botón del cuarto piso.
- "No estoy seguro de que comamos todo esto hoy por la noche" – Kensei estaba pensativo.
- "Podemos guardar las sobras para mañana" – Mashiro sonrió animada – "Además es una ocasión especial, no todos los días ingresa alguien a la Universidad de Tokyo".
Kensei levantó los hombros y cruzaron el pasillo rumbo a su departamento. Mashiro iba de un lado a otro ordenando para luego desordenar y volver a ordenar, después buscaba cosas en las bolsas para luego intentar cocinar y luego volver a buscar.
- "Mashiro, tranquila" – Kensei empezó a ponerse tenso – "Todo va a salir perfecto".
Mashiro sonrió y finalmente dejó que Kensei la ayudara. A las cinco llegaron Lisa, Rose y Hiyori, al poco rato llegó Hachigen, Mashiro y Kensei empezaron a servir sabritas y bebidas mientras todos felicitaban a la recién egresada de preparatoria y ahora universitaria.
- "Tendrás que mudarte cerca del campus" – Comentó Rose – "Supongo que dejarás el trabajo en el café".
- "Por supuesto que no" – Se apresuró a responder Hiyori – "Solicitaré una habitación en la residencia de estudiantes, pero necesito seguir en algún trabajo, no soy rica, y el café me gusta".
- "Que alivio" – Mashiro abrazó a Hiyori por los hombros – "Entonces te seguiremos viendo de vez en cuando".
- "Va a ser complicado, pero siempre tendrás nuestro apoyo" – Hiyori sonrió agradeciendo las palabras de Lisa.
- "Pasemos todos a la mesa porque es hora de la cena" – Mashiro estaba entusiasmada y nerviosa, había preparado como cinco platos diferentes y al final solo había elegido dos, los otros estaba en "reserva" por si alguno no era del agrado de sus invitados. Estaban empezando a servir los platos cuando alguien tocó el timbre. Kensei se apresuró a abrir.
- "Kensei, no vas a creer lo que me acaba de pasar" – Un joven rubio con boina acababa de entrar en la casa bastante alterado – "Es algo demasiado extraño, no podía esperar hasta mañana para contártelo" – Kensei se aclaró la garganta lo suficientemente fuerte como para hacer que el recién llegado se diera cuenta de que habían muchos oídos y ojos puestos en él. Shinji palideció de inmediato – "Disculpen, no quise interrumpir" – Recordó que Kensei le había comentado que pensaban hacer una pequeña reunión pero rechazó la invitación, se sintió avergonzado – "Creo que volveré en otro momento".
- "Hice comida suficiente como para un regimiento, ¿Por qué no nos acompañas?" – Mashiro le invitó a quedarse. Antes de que pudiera negarse, Kensei lo sujetó por los hombros y lo llevó al comedor.
- "Ha pasado tiempo" – Dijo Hachigen, para romper el repentino silencio que se había formado.
- "He estado algo ocupado con los exámenes de fin de año y esas cosas" – Respondió Shinji, sin poder evitar observar de reojo a cierta rubia que estaba demasiado callada.
- "Hiyori-chan ingresó a la Universidad de Tokyo entre los diez primeros" – Rose decidió unirse a la conversación, todos en el café estamos felices, nuestro otro mesero, Akon-kun también ingresó".
- "Kensei me contó, felicitaciones, Hiyori-chan" – Ambos intercambiaron miradas por varios segundos. Como si quisieran decirse algo más.
- "Gracias" – Hiyori agachó la mirada y la fijó en su plato de comida, como si fuera lo más impresionante que hubiera visto en su vida, en realidad solo intentaba esconder el sonrojo en sus mejillas.
- "¿Qué opinan de la cena?" – Mashiro miró a todos con ojitos de cachorrito y todos empezaron a deshacerse en halagos, algunos exagerados, pero quien no lo haría teniendo la mirada amenazadora de Kensei quien estaba parado detrás de la silla en donde se había sentado Mashiro.
Después de la cena improvisaron un karaoke y empezaron a circular bebidas con niveles un poco altos de alcohol junto con algunas botanas por varias horas. Decidieron que el evento debía terminar cuando Mashiro intentó subir sobre la mesa para bailar mientras Lisa le lanzaba unos billetes.
Kensei no pudo acompañarlos a la estación porque tenía que ayudar a un profundamente dormido Hachigen a volver a su departamento mientras evitaba que Mashiro escapara a algún lugar, una tarea realmente difícil. Rose llevaba a Lisa en un medio abrazo para evitar que se cayera mientras Shinji y Hiyori caminaban cada uno a un lado de la tambaleante pareja.
- "Hace tiempo que no venías al café" – Hiyori sentía sus pies algo livianos y adormecidos. Se hizo un repentino silencio.
- "He estado ocupado, es probable que me mude a Kyoto" – Shinji pasó por alto la expresión de tristeza que se dibujó en el rostro de la rubia – "Me hicieron una interesante propuesta de trabajo".
- "Espero que encuentres algún café decente por allá" – Hiyori fingió enfado, era lo único que podía hacer para ocultar la confusa tormenta de sentimientos que acababa de desatarse en su interior – "Ahora que lo pienso, seguro venías a contarle a Kensei".
- "Kensei ya lo sabe" – Notando la mirada inquisidora que acababa de lanzarle Hiyori – "Le pedí que no le dijera nada a Mashiro, se supone que era un secreto".
- "Si claro" – Hiyori se cruzó de brazos, escéptica – "¿Entonces que pensabas contarle hace un rato?".
- "Estaba en el centro comercial cuando…" – Shinji se quedó en silencio unos segundos, buscando las palabras adecuadas – "Vi al tal Akon con una chica de cabello castaño".
- "¿No es esa chica que viene últimamente al café, la tal Rin?" – Balbuceó Lisa, quien se encontraba con Rose, ambos se habían quedado varios pasos atrás, solo entonces Shinji y Hiyori recordaron que no estaban solos – "Ya ves Rose, te dije que esos dos se traían algo" – Lisa tropezó y se echó a reír, Rose tuvo que hacer malabares para evitar que se cayera.
- "Akon y Rin empezaron a salir poco antes del examen" – Hiyori trató de restarle importancia al asunto, estaba dispuesta a continuar el camino pues la parada del autobús estaba a media manzana.
- "Pero los vi a los dos juntos en la estación el día del examen y el día que publicaron los resultados" – Shinji parecía confundido.
- "Rin pescó un resfriado y no pudo acompañarlo por miedo a contagiarlo" – Hiyori dio un par de pasos cuando su mente terminó de procesar lo que Shinji acababa de decir.
- "¡Auch!" – Shinji se llevó una mano a la cara mientras que con la otra se apoyó en un poste de alumbrado público cercano, desconcertado miró a Hiyori quien acababa de golpearlo en la cara con su zapato.
- "¡Idiota!" – Calzándose nuevamente – "¿Pensaste que entre Akon y yo…? Me dan ganas de vomitar de solo pensarlo".
Rose se aclaró fuertemente la garganta. Era obvio que estaban haciendo mal tercio. Después de una breve despedida, con guiñada de ojo incluida por parte de Lisa, se marcharon rumbo a la estación del metro que quedaba dos calles hacia la derecha. Ahora estaban solo los dos en la parada del autobús. Una suave brisa sacudió las hojas de los árboles cercanos, las calles estaban muy silenciosas y serenas. Hiyori estaba sentada mientras que Shinji permanecía de pie, con las manos en los bolsillos.
- "Es hermoso" – Susurró. Hiyori se volvió a verlo, sin entender, él señaló hacia arriba – "El cielo nocturno, está lleno de estrellas, es hermoso".
Hiyori contempló el cielo y tuvo que admitir que era verdad. En plena primavera el cielo nocturno estaba despejado luciendo brillantes estrellas en todo su esplendor.
- "Es cierto" – Ella sonrió y él se quedó embobado viéndola, como si sintiera su mirada ella dejó de observar el cielo y lo miró a él, ¿Por cuánto tiempo? Ninguno de los dos podría saberlo con exactitud, las luces del autobús que acababa de llegar los alumbró a los dos.
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Bueno, no hubo secuestro en la nieve ni tanto drama, pero tenía como cinco posibilidades para un final y no me decidía por ninguno, y mientras esperaba algunos amigos y amigas dieron su examen de admisión y pues eso me ayudó a elegir :3 me di cuenta que no había escrito nada de Hiyori golpeando a Shinji con el zapato y eso es su firma personal en Bleach, asi que tuve que buscar la forma de ponerlo XD este capitulo no es muy largo como el anterior, se suponía que no habrían más reseñas del pasado pero al final empecé el capítulo con una que me pareció importante, espero que no haya resultado tan malo, van siete capítulos de siete, es decir, se terminó snif snif, voy a extrañarlo :(
Un dato adicional, si unen todos los títulos de todos los capítulos se arma una frase… ¿se las digo? Nah, bueno, si, dice "SNOW COLD AND COFFEE FREE, BAD COMBINATION?" algo muy relacionado al fic :) quiero aprovechar para decirles "muchas gracias" y nos leemos pronto (al menos eso espero).
Kisses
Maryeli / Milly–chan
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Perú, 15 de junio 2015
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- "Lleva casi dos horas en el mismo lugar, ¿Espera a alguien?" – La mesera llenó la taza de café, captando la atención del cliente que estaba concentrado en unos papeles.
- "¿Puedo contarle un secreto?" – La mesera asintió y el habló en voz baja, lo suficiente para que solo ella pudiera oírlo – "Me ha llegado rumores de que mi prometida está en coqueteos con el cliente de la mesa siete".
- "¿Y a podido comprobar semejante acusación?" – La mesera se sentó quedando frente a frente con el cliente.
- "Todavía no, pero tengo mis dudas, así que seguiré viniendo, ya sabe, solo por si acaso" – Ambos intercambiaron miradas cómplices.
- "Mi turno termina en un rato, ¿Podríamos ir al centro comercial? Tengo que comprar el regalo para el Baby Shower de Mashiro".
- "¿Trajiste tu abrigo? Parece que va a nevar" – Extendiendo la mano para acomodar un travieso mechón que se soltó del cabello de la mesera, ésta no tardó en sonrojarse.
- "Por supuesto que sí, Shinji, me dijiste lo mismo esta mañana cuando salí del departamento" – Desviando la mirada hacia ventana, notó que pequeños copos de nieve empezaban a caer.
- "Señorita" – Alguien llamó desde una mesa contigua. Hiyori se puso de pie y se acercó presurosa. Shinji la observó con una sonrisa, como venía haciendo el último año, después de todo muy pronto pasaría a ser Hirako Hiyori.
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