Capítulo 6 Furia

Harry Potter estaba furioso, ¿cómo era posible que todavía trabajaran bajo la política del secretismo? Los aurores de mayor rango que quedaban, habían decidido no informar que Dolohov y un número significante de otros mortífagos no había sido identificado o encontrado sus cadáveres. Y por eso ahora tenían que lidiar con esas consecuencias.

Harry Potter estaba furioso y cuando llegó a la Madriguera no se contuvo, hacía mucho que no se sentía tan enojado –desde su quinto año para ser exactos-, y de alguna manera dejó que su magia se dispersara alrededor de él y se hiciera presente. El vidrio de los cuadros explotó y algunas cosas salieron volando de su lugar, incluso Harry se sorprendió y trató de calmarse.

Ginny bajó corriendo las escaleras la oír el ruido y se encontró a Harry, parado en la entrada rodeado de un montón de vidrios rotos y cosas tiradas. Enseguida entendió de qué se trataba todo eso.

-¿Teddy está con Andrómeda? –Preguntó Ginny para calmarlo.

Harry asintió y la línea de sus hombros comenzó a destensarse pero en cuanto notó que nadie más se apuraba a bajar o a venir a ver qué había causado el alboroto se puso en guardia.

-¿Dónde están los demás? –Preguntó Harry y disimuladamente trató de alcanzar su varita y pensar en una pregunta para comprobar su identidad.

-Fueron al Cajellón Diagon a checar que Fred y Percy estuvieran bien, -respondió, frunciendo el ceño cuando notó que Harry tenía la varita en mano. La pelirroja se cruzó de brazos.

-¿Te dejaron sola? –Preguntó Harry. –No deberían de haberlo hecho.

-Mamá está arriba durmiendo, -contestó. –Puse un poco de poción para dormir en su té, estaba hecha un manojo de nervios.

-Ginny… -ahora la varita apuntaba directamente al pecho de la pelirroja que lucía menos que impresionada por ello. -¿Qué decía el poema que me diste en segundo año?

Era una pregunta con trampa, Ginny no le había dado el poema sino que él lo había encontrado. Ella sonrió con confianza y recitó el poema. Pero no lo corrigió. Harry sonrió aliviado y bajó su varita, Ginny se acercó.

-Expulso, -Harry dijo de repente y Ginny voló por los aires, cuando aterrizó cayó de lado en las escaleras y soltara un quejido de dolor pero Harry no se tentó el corazón. –Incarcerous. –Cuerdas salieron de su varita y ataron a la pelirroja. -¿Quién eres? –Finalmente preguntó.

"Ginny" sonrió y comenzó a reír un poco, levantó la mirada y con sus ojos verdes atravesaron los de Harry.

-Potter, quién soy no es algo que deba preocuparte tanto como el hecho de que no sepas dónde está tu novia.

El corazón de Harry dejó de latir por un segundo pero se compuso rápidamente, no podía perder la cabeza en ese momento.

-Petrificus totalus.

Harry corrió a la chimenea más cercana y llamó desesperado a Kingsley para comenzar una búsqueda de Ginny, y avisar a que alguien viniera por la o el impostor. Después de que Kingsley señaló que lo mejor era primero llamar a los Weasely para ver si estaban todos allá y de ir a checar que Molly estuviera bien arriba, Harry hizo lo que decía. Afortunadamente Molly y Ginny estaban con los demás en Sortilegios Weasely por lo que no había necesidad de organizar la búsqueda. Harry volvió a llamar a Kingsley, avergonzado por haberse dejado llevar pero el provisional Ministro de Magia le dijo que no se preocupase por ello y que esperase a los aurores que ayudarían al traslado del prisionero.

Harry tenía la impresión de que lo peor estaba por venir.


Hola a todos, sé que ha sido un largo tiempo desde que publiqué el capítulo anterior pero espero que un doble capítulo los anime un poco :D Muchas gracias a todos por comentar, leer, seguir, o dar favorito a la historia, es bueno tener motivación para continuar con todo esto.

No sé si les gustaría tener dinámicas al final como lanzar una pregunta para ustedes o que el primer comentario tenga un preview de lo que va a pasar el próximo capítulo, díganme qué les parece la idea.

De nuevo un agradecimiento especial a los que comentaron el capítulo anterior: angel de acuario, Aid4 y thranbely green dankworth.