III. v. Hogar dulce hogar, clases de baile y Más allá de el deber.
El viaje fue algo pesado y muy cansado, el clima no era agradable al galopar, por que el lodo se aglomeraba en los cascos de los caballos. Tuvimos que hacer muchas paradas para que los caballos descansaran y a su vez resguardarnos de la lluvia. Aún así llegamos a tiempo. Nos dieron dos semanas libre de entrenamiento, estudios, protocolos dos semanas de libertad y autonomía, sin estar haciendo incomodas reverencias y mucho menos usar esos incómodos uniformes.
Estaba sentada con mi madre tomando el te, era muy reconfortante la calidez del hogar y estar rodeada de las personas que mas quiero.
- Hija, te has vuelto más hermosa te sienta bien el palacio.¿Cuéntanos más sobre él como entrenas con Touya?- Dice mi padre con una cálida sonrisa.
- Cariño, sabes que no me gustan esos entrenamientos Sakura es una dama, además si sigue haciendo esos trabajos rudimentarios, dejara de verse como una niña de su edad.
- Mamá, papá, no me incomodan los entrarrebatóos, además me siento muy a gusto porque puedo ver a Touya- Le respondo muy alegremente.
-Y dime hija, ¿has conocido a más personas de la realeza? Pregunta con entusiasmo mi padre, mientras limpiaba desde la cocina algunas hortalizas.
- La verdad, sólo la Condesa Amamiya y la Duquesa Meilin que esta última es la prometida para el futuro rey
- La prometida del futuro rey ¿hija, estás segura?- no esperaba esa reacción de mi madre, aunque algo debe saber.
- Si madre, es lo que se dice, además el príncipe fue de viaje solo para eso
- Es extraño, porque según el antiguo rey, eso cambiaría - la cara de mi madre cambio drásticamente, a un punto que me he preocupado...
- Mamá... ¿hay algo que debo prevenir? Eso me preocupa ya que sirvo directo al príncipe.
- Hija, no hay que preocuparse, sólo eres parte del servicio. Si cambiaron el protocolo del Rey anterior, no habrá dificultades. Te pido que te mantengas al margen y evites ser parte de situaciones que pongan en peligro tu integridad.
- Haré caso madre. Iré ayudar a padre con las hortalizas.
- Ire a revisar unas cosas que tengo para ti hija...- me preocupa que Sakura tenga que enredarse en todo esto pero no podemos evitar el servir al reino Rey Clow lo que has dejado arreglado, lo están desmoronando y quien va a pagar es ese pobre muchacho...
-/-
Estos días he visto a mi madre muy preocupada, trato de indagar lo que le sucede, pero no sé cómo abordarle. Lo mejor es que ella recurra a mi si desea ser escuchada. Hemos realizado muchas actividades, recibido los regaños por mis marcas y cicatrices (la de mi espalda tuve que mentir) por el entrenamiento... Ella prometiendo en darle una paliza a Touya por permitir que haga esos entrenamientos absurdos no dignos de una dama. Mi padre tratando de calmar el humor y siendo considerado con nosotras.
- Hija, ¿gustaría ir conmigo a la ciudad?- dice con una amena sonrisa mi bella madre.
- ¡Hoe! ... ¡ Así de pronto madre?
- Claro hija, además debo comprar unas cosas para ti.
- No necesitas gastar ese dinero, lo que tengo en el palacio es suficiente.
- ¡Nada de eso!, debemos comprarte por lo menos tres vestidos presentables. Ya eres parte de las doncellas, ¿no es así? ... no deseo que sólo tengas ese único vestido que te obsequie.
- Mama, eso no importa
- Sakura deja de discutir con madre, haz caso monstruo
- ¡Hermano! Regresaste... Estoy enojada contigo... Me dejas en la casa y luego te vas ¿no querías compartir?
- ¿Ya empezaste a gruñir?... me regrese por que el príncipe necesitó de mi además está en el palacio no viajó... Los padres de la Duquesa llegaron al palacio- mencionó mi hermano.
- Eso es extraño ¿Pero está todo bien allá?- no podía estar en paz, en parte me preocupaba por el príncipe.
- Si Sakura. No debes preocuparte por eso, estas descansando anda a salir con madre. No te comportes como un monstruo y haz caso.
- Esta bien, saldremos pero no me siento a gusto que gaste ese dinero que puede servir de utilidad a nuestra familia.
- Te ruego hija que no discutas más, ve a ponerte la capa que saldremos en el coche tu hermano lo conducirá
- ¿¡Que!? Madre... ¡apenas acabo de llegar!
- Usted jovencito no ha compartido nada con nosotros, así como lo dijo Sakura, la dejaste y te fuiste. Así que lo único que debes hacer por lo menos es que nos lleves.
A regañadientes, Touya accedió a llevarnos, aunque no estaba tan contenta porque quería quedarme más tiempo en casa, que ir a la ciudad cuya ciudad esuna de las principales de nuestro reino.
-/-
- Entonces hija, vamos a ver cual queda mejor en ti - decía mi madre viendo varios vestidos en una Boutique
- Madre sabes que no siento agrado en esto-. Evité por todos los medios estos lugares.
- Si, pero mi única hija no vestirá como una sirvienta, cuando corresponda estar de servicio fuera del palacio
Mi madre seguís muy contenta buscando combinaciones y zapatos a juego. Sentía que ella trataba de evadir ciertos temas. Debía conversar sobre lo que vivió en el palacio.
- Madre, me gustaría conocer lo que fue tu labor en el palacio. Me he encontrado con la Condesa Amamiya y no fue agradable ese momento. Fue muy incomodo, trato de humillarme, aunque el príncipe me defendió.
- Entonces Sonomi te ataco se tardo mucho.- su semblante cambió y coloco esos zapatos que tenia en manos en el aparador-. Ven hija, caminemos un poco, necesito hablar sobre lo que deseas saber.
- ¿Podrás responder lo que deseo saber?
- Responderé de acuerdo lo que preguntes hija, he estado observándote y noto que has madurado mucho.
Caminamos un largo rato hasta encontrar un sitio en una plazoleta donde conversaríamos sin interrupciones ni terceros.
- Está bien hija, ¿qué deseas saber sobre lo que hacía?
- Por dónde empezar madre A ver, ¿qué desempeñabas en el palacio?, ¿tuviste el mismo entrenamiento?
- Si tuve casi el mismo entrenamiento, me tocó dejar mis padres a muy temprana edad, así como tú... cuando ocurre la selección, fui destinada a ser doncella de la futura reina, que es la actual.
- ¿Los reyes eran los mismos? O
- Jaja no, el rey al que servíamos era Clow. El falleció el mismo año de la selección donde fueron elegidos tu y Touya. El abandonó el trono por enfermedad. Dejando a cargo su hermano menor, que es el actual rey.
- Entonces ¿allí conociste a la Condesa Amamiya?
- La condesa Amamiya es mi prima es decir, también es familia tuya y de Touya.
- ¿Por qué tiene ese resentimiento? No entiendo
- Ella y yo servíamos a la reina, cuidamos de sus hijas, éramos sus fieles servidoras. Los reyes fueron generosos de presentarnos a pretendientes que fuesen acordes a nuestra preparación y educación. Fuimos criadas como tú. Uno de ellos era el Lord Raguenel y el Conde Daidouji, con ascendencia japonesa. Pero yo tenía alguien a quien querer era un joven mercader que fue amigo de la infancia. Él no fue optativo para servir, pero las veces que nos veíamos, podíamos compartir. Decidí que Fujitaka sería mi pareja.
- Entonces ... ¿fue por mi papa que ustedes se separaron?
- No fue mi decisión. Yo quede embarazada. Esperaba a Touya. Asi que explique mi situación al palacio. Logrando pedir que me dejaran criar a mi hijo. Pero
-¿Pero? Que sucedió
- Sé que es duro y pensaras que los he vendido ellos me pidieron que los hijo que tenga, pasaran a servir directo al reino por el tiempo que yo dejé de trabajar para ellos.
-¡Eso es cruel madre!... Es decir que no somos libres, ¡siempre seremos de ellos!
- Espera por eso me sorprendió el hecho de que tu indulto cambiara hija, por eso me sorprendi que dijeras que el príncipe tenga una prometida él ya esta prometido desde antes que naciera Clow lo decidió así. Pero no pudo vivir más tiempo.
- ¿El príncipe? ¿Qué tiene que ver en esto?...
- Hija solo te pido que tengas cuidado. Esto que te he dicho es secreto de estado debes mantenerte al margen en el palacio. Pero te aseguro, ese compromiso del príncipe no es válido, ya que él esta prometido
- No sé qué pensar madre otra pregunta ¿tú perteneciste a familia noble? Los Amamiya, tengo entendido son nobles.
- Hasta allí puedo responder hija. Vamos que Touya nos espera Y ya mande hacer varios vestidos para ti. Pronto serán enviados al palacio. Quiero lo mejor para ti y Touya, así que espero tu bienestar y seas leal a el príncipe y reyes.- me dice de manera maternal y preocupada mi dulce madre.
Caminamos en silencio, hasta que subimos al coche. Mi madre no quería conversarme de la verdad. Estaba llena de dudas con todo lo que acontecía secretos, mentiras y un príncipe que es prisionero de la verdad, creo que él le toca más duro que a mí.
-/-
Faltaban 3 días para regresar a el palacio, mis padres estaban en verdad muy contentos con tenernos allí. Me permití consentir durmiendo hasta mas tarde, comer las cosas que me gustan y cocinar para ellos. Touya entra con su rostro algo desencajado.
- Será mejor que empaquemos Sakura, llegó esta carta del castillo.
- ¿De que trata hermano?
- Disponemos de viajar con la corte y los reyes, esta vez debemos ir, será largo y tedioso un viaje en caravana
- ¿En caravana? Pero ...¿ A donde nos toca ir?... No me agrada.
- Lo se, pero esto no pinta nada bueno
- ¿A que te refieres?
- Que debemos viajar con La Ferrière
- ¡Viajar con aquel hombre!... es decir que también estará Marie - no tendré paz en ningún momento.
- Mañana al amanecer saldremos, ya he hablado con nuestros padres y no ponen objeción.
Es una oena tener que dejar el hogar. Acomodando mis cosas encontré esa carta que decidí guardar con mi vida en ella oculta ese secreto de aquel rey.
-/-
Preparar las cosas para nuestro viaje con los reyes ha sido meticuloso. Ellos deben ir por cuestiones de políticas de la corona, con el séquito de doncellas, cocineros, soldados, guardianes, prometidas, príncipes y reyes... Me di cuenta de que tendremos una larga semana para poder ordenar cada cosa. Sin embargo, no debo desatender mis entrenamientos y estudios...
- Hola Sakura, ya ni podemos vernos.
- ¡Ohh Rika! Y también ¡Chiharu!... ¡ Qué alegría verles amigas!
- Ohh sakura te hemos extrañado, a pesar de que estamos en el mismo lugar-. Dice Chiharu
- A decir verdad, estamos ubicadas con la princesa Fuutie, pero debemos estar también con la señorita Kaho, ya que ayudamos con los niños que fueron en la ultima selección, comenta Rika.
- Y, ¿qué hacen por acá? ... ¿Ordenes de la princesa? -. Les pregunto
- Bueno, debemos ayudar en lo que podamos a los reyes y el servicio en un baile que darán a finales de esta semana, antes de la partida de los reyes en su viaje. Entonces como parte de las doncellas, es nuestro deber, prestar el servicio. Dice con entusiasmo Chiharu.
- ¿Un baile?...- Pregunto.
- Jaja sakura, eres demasiado despistada. ¡Si! habrá un baile, creo que es por el anuncio del compromiso del príncipe.- Menciona Rika de forma divertida.
- No sabia del baile... Estaba con mis padres visitándoles...- Dije tratando de no sonar desanimada...- ¡Bueno, entonces! Debemos poner entusiasmo para que salga de forma esplendorosa.
- ¡Asi es!... Nos retiramos, debemos seguir, creo que tu también tienes otras responsabilidades...- Me dice de forma picara chiharu.
- Ehh, bueno eso lo conversaremos tranquilamente.
Me despido de mis amigas, caminando hasta el espacio que habían habilitado para mis estudios junto con el príncipe... - ordenes, son ordenes... Son para cumplirse... Es mi deber, proteger y servir a la corona, servir al rey y su reina... Su reina-
- ¿Se te ha hecho tarde? -se escucha su profunda voz.
-¿Ahh? ... ¿Ehh? Si... Me... Me encontré a mis amigas, están ayudando a los preparativos de el baile que se dará final de semana, antes de partir.
- Si... El baile. Mis padres lo han organizado, después de que regresaran de su viaje. Están animados ya que van anunciar mi compromiso con Meilin.
- Debería sonar mas alegre su alteza, es la elegida para reinar con usted.
- No elegida por mi. Nadie me ha preguntado si deseo esto.- dice con disgusto.
- Disculpe por la tardanza... Pero hoy estaré con ustedes dos...
- ¿Señorita Mitsuki? ... ¡Que alegría!
- ¡Señorita Kinomoto! ... Me alegra mucho el verle. He de felicitarle por sus logros.
- No... No... Aún sigo dando lo mejor de mi. Disculpe en verdad- digo apenada
- ¡No debes preocuparte! - Dice muy sonriente
- Emmm... ¿Cuándo empezamos?
- ¡Perdone su majestad! -. Dice la señorita avergonzándose de su despiste, haciendo reverencia. -me he distraído, la señorita kinomoto es una de mis mejores aprendices en estos años, muy dedicada y posee un talento innato-...
- A lo que he venido. Bien, en este caso me han pedido que hoy aplique protocolo, etiqueta ya que es ordenes del rey y reina, el baile es dentro de poco y usted su majestad no es diestro en lo que respecta a el baile-.
- ¿Es necesario que aprenda a bailar? - dijo en tono hosco y con cierta timidez.
- Si mi señor. En todo baile, el homenajeado da la primera pieza, en este caso es con su prometida, deben hacer los honores.
- Me opongo, no me dijeron nada de baile... -se notaba su enojo e inconformidad.
- Yo solo observaré, ¡esto será intresante!-. Digo de forma divertida
- Bueno señorita Kinomoto, usted será de ayuda, ya que me servirá de soporte como pareja de practica para el príncipe-. Lo menciona de forma serena y tranquila...
- ¡Qué!... A mí nadie me dijo sobre ser parte de esto...- Digo con tono de molestia...
- Señorita, usted es del servicio, también acompañante del príncipe. Es su trabajo...
- ¡Jaja! Bueno, esto no solo será un castigo para mi. Por lo menos no sufriré solo...- dice el príncipe muy burlón.
- Bueno, permitame presentarles lo que bailara su majestad. Luego de estas practicas, lo hará con su prometida, antes de exhibir el baile mi señor... Es un vals delicado, propio de nuestro Hauteford, es sobre cortejo y muestra de cariño...- mientras la señorita va explicando, camina hasta el gramófono para colocar la pieza y disponer a enseñar.
-Usted su majestad camina hasta el centro y llega hasta donde esta la señorita esperándole, luego le hace una reverencia, mostrándole respeto y amor, le extiende la mano y la señorita delicadamente su mano en la suya, cuando ella lo haya hecho, usted tomando de su cintura colocándose de lado derecho, hace un paseo alrededor de los presentes, es decir aquí usted aceptó su compromiso...- cuando el príncipe escuchó eso ultimo, su rostro palideció, tragó grueso y apretó sus puños... Fue doloroso ver esa reacción...
- Regresa al centro y empieza la danza, haciendo énfasis en mostrar su rostro ante ella. ¡Vamos empecemos! Señorita kinomoto, ¡al centro!
*Nota del fictioner: Escuchen Hontou no Omoi, es de la OST de The Sealed Card*
Me dirigí como ella pidió, en realidad el tiempo se me detuvo, temblaba por que nunca había bailado con otra persona, que no fuese mi madre o padre... Shaoran... No, el príncipe, hizo el recorrido... Vi su amargura al interpretar el baile, llegó hasta donde yo estaba... Hizo su reverencia y cuando levanto su rostro, trate de animarle con solo sonreír, quería ver y sentir mi primer baile con alguien diferente, deseaba que por lo menos no fuese tan malo y debí de poner de mi parte.
Sonreí lo que pude y vi que curvo una sonrisa... Me extendió su mano y yo acepte el baile... Traté de que no me notara nerviosa y ansiosa... Caminamos alrededor donde se supone que estarían los presentes... El tomó mi cintura y con la otra mi mano... Sentí que no tenía supervisión de nadie, sólo era él y yo... Cuando termina ese paseo, él me lleva hasta el centro y empezó el vals, guiándo con ímpetu y destreza (esa que el dudaba no tener) haciéndome girar y sentir el roce de su respiración por mi cuello... No podía creerlo, no debía emocionarme, solo era una práctica y yo su ayudante.
-/-
Me vi reacio a querer practicar este baile, no me siento preparado para esto... Tuve que seguir la instrucción de la institutriz por ordenes reales. De nada me sirve tener el poder, por que aún deciden por mi.
Presté la debida atención a todo, desde lo que trataba el trasfondo de ese vals... Salgo de mis pensamientos y veo que sakura camina hasta el centro. Ella se nota nerviosa, hice el recorrido y la verdad iba a dejar esa estupidez... Hice la reverencia, ¡no podía soportarlo mas! ¡Quería irme y lo haría! Al levantar mi rostro note su mirada y... Me sonrió... Una cálida y sincera sonrisa de apoyo, espontáneamente le Sonreí, extendi mi mano donde esperé que aceptara. Dentro de mi esperaba ansioso, se que aceptaría por ser ensayo, aún así en verdad deseaba que fuese por su propia voluntad. Caminamos donde se supone que estarían los presentes y antes de que empezara tomé su cintura con mi otra mano. Esta cercanía era diferente, no como en los entrenamientos que nuestro contacto era similar, pero esta ocasión era diferente. La suavidad de su caminar, la delicadeza de sus manos y su aroma a cítricos acompañaba este momento. Cuando termino ese paseo, la dirigí hasta el centro y es cuando empieza la tonada de el vals, nunca imaginé que pudiese guiar. Bailaba con mis hermanas, pero con ella me fue fácil, me trague mis palabras por la supuesta falta de experiencia, tomé más el ritmo e incrementaba la intensidad, la hacia girar y sentía en ciertos momentos su rostro cerca de mi cuello, donde su respiración era agitada.
Debía omitir mis pensamientos, no llevaría nada bueno, a parte su cercanía me estaba afectando. Me detuve en seco y le digo a la institutriz que era suficiente por hoy... La verdad no la quería cerca, no de esa forma.
- Su majestad, mañana podremos seguir... - dijo la señorita Mitsuki.
- Así sea señorita... Señorita Kinomoto, puede regresar a sus deberes...- tuve que hablarle fríamente, honestamente ella altera mis sentidos.
Me retiré de el salón, a paso presuroso por que quería retomar lo que estaba haciendo antes, necesitaba despejar mi mente y no quería tener contacto con nadie más.
-/-
Su reacción no me la esperaba, en verdad estaba plácida con el baile que olvide que estaba cumpliendo con un deber. Sentir el tacto de sus manos, el ritmo de el vals, su respiración... Menos mal se detuvo, por que sino era yo la que lo haría...
El trata de mantener la distancia con todos por su situación, es duro que otros decidan por ti... Pero aún así, es tu deber también corresponder a los deseos de este reino. Así como yo, debo corresponder a su reino...
Los días fueron pasando y el tan esperado baile estaba por llegar... Las decoraciones eran de colores verdes alegres con plateados, las doncellas estaban animadas por querer bailar y la princesa ni se diga... El menos alegre era el joven príncipe, ya que este baile marcaba su destino a una persona.
-/-
- ¡Daría lo que fuera por que Meilin no llegase hoy! -dice Shaoran con malestar.
- ¡Que cosas dices hermano! Es tu deber, además ella es la que eligieron nuestros padres. O ¿acaso tienes en vista una doncella? - pregunta de forma curiosa y graciosa su hermana.
- ¡No!... ¡Qué estas diciendo Fuutie! ... Yo... ¡Yo no tengo a nadie mas!... Además no me agrada la idea de estar en compromiso- dice titubeando.
- Hermanito, que adorable te ves tartamudeando... Entiendo tus deseos, pero las leyes para ti aplican de otra forma... No me agrada que te haya tocado eso a ti, me gustaria que todo cambiase. Espero nuestros padres entiendan tus deseos. O que tuy seas el que cambies las leyes de este reino, aunque te toque sacrificar tus anhelos.
Nunca antes había visto a mi hermana hablar de forma tan seria. Soy muy unido a Fuutie, a pesar de que es mayor que yo, con mis otras hermanas no tenemos esa confianza, ya que están lejos de nosotros, casadas... Ella es la única que ha decidido no ser parte de el protocolo de este reino, va en contra de la voluntad de los reyes, aún así mantiene su deber como princesa y juro que se mantendría de esa forma.
- Termina de arreglarse hermano, yo iré a ver el resto de lo que falta... Es decir iré a molestar a tu prometida.
-/-
-¡Señorita! Hoy es un día especial e importante - Vocifera Marie. -ha de estar usted muy nerviosa por este importante evento. ¡Un baile en honor a usted!
- Ahh Marie querida, no solo este baile, llegaran muchos más en mi honor. El ser reconocida hoy como la prometida del príncipe es un paso más para dejar de ser Condesa a Reina. - dice con alegoría Meilin.
- Usted si que supo atraer a el joven príncipe- dice maliciosamente Marie -el es un tanto difícil, su carácter es muy frío y serio-.
- Aún no lo he atraído... Esto es la obligación que él debe... Yo solo fui la adecuada, de acuerdo a mi educacion, porte, elegancia y riquezas. Desde niña fui elegida para él.
- ¿Es decir, que usted era desde hace mucho tiempo?... Su...
- Si... Siempre fui destinada para Shaoran y el para mí... Jajaja, siempre.
- Mejor termina de arreglarme, un baile me espera, mi príncipe me espera...
- Con todo el gusto mi señora-. ... Señora condesa, que pesar de que el príncipe no sienta nada por usted, pero tranquila que yo le quitare los obstáculos... Necesito escalar más para llegar a donde quiero, así sea deshacerme de usted.
- Marie, alguien toca la puerta...
- Si mi señora, iré a ver... Princesa, que gusto su presencia.
- Ahh querida niña levanta tu rostro, he venido por la condesita, ¿esta usted lista?
- Fuutie, dentro de poco estaré lista... Debo tomar mi tiempo para embellecer más de lo que soy...
- ¿A que le temes mi joven condesa? Usted ya es bella... No dude de su apariencia, mejore más bien su actitud... En fin, le diré a el servicio que busque por usted... Pero déjeme decirle que por el protocolo ya debemos iniciar el baile...
La princesa Fuutie se va retirando muy relajadamente, dejando una Meilin molesta y callada...
- No se que diablos piensa esa princesa, un día cuando ya sea reina, la mandare al exilio...- comento para sus adentro Meilin
-/-
El servicio real esta obligado a usar las Libreas de el reino, nos dice la jefe de servicio, además recordemos que estamos para servir no solo a los reyes, sino a todos los comensales. El uniforme correctamente limpio, sus cabellos peinados y recogidos, sus manos ocultas en los guantes. Nada debe saltarse del protocolo.
Todas asentamos con nuestras cabezas y esperando la revisión para que todo este en orden...
-/-
- Señorita kinomoto, necesito de su presencia...- Dice la señorita Mitsuki
- Digame señorita- haciendo reverencia.
- Sé que debes cumplir parte del servicio pero recordemos que usted es doncella principal del príncipe, es decir usted sirve directo a él. Cambie sus ropas que hoy le toca estar directo con las demás doncellas...
-¿¡Qué!? Pero, se supone que pertenezco también acá. - Digo en forma nerviosa.
- Son ordenes del rey y la reina, usted debe estar con las demás. Apresure busque un vestido y espere en el salón.
-/-
Mayor sorpresa que me da la vida, ¡nunca pedí esto! Ahora debo sacarme el uniforme y usar... ¿qué debo usar?... Recordé que había comprado con mi madre en aquel bello lugar vestidos elegantes para fiesta. Decidí que debía verme bien, pero menos esplendorosa... Aunque mi aspecto es menos femenino que antes, por todo los ejercicios que he realizado por ordenes de mi hermano. Como pude, me vestí... Nada más incomodo que intentar calzar un corset sola... Menos mal era de los sencillos, sino me cortan cabeza por demorar más de la cuenta. El vestido era una preciosura, tonos rosa pastel con destellos de perlas cosidas en el cuello y mangas. Tenia un brocado de encaje en las mangas, color nácar, el descote ... Era algo pronunciado, más no atrevido. Mi madre supo elegir este por mi edad y mis pocos atributos. La falda es amplia, no ameritaba uso de algún armador. Tenia su caída elegante, también adornado con encajes y perlas. Ceñía bien mi silueta, era cómodo de llevar. Los zapatos a juego del mismo color que el vestido, bordado con delicadas cuentas, uso guantes delicados de encaje. No necesite maquillarme, no soy afecta a eso, acomode un poco mi cabello, ajustando lo que había hecho antes de cambiarme. Puse en mi cuello la cadena que me obsequió mi madre y me dirigi al salón, ubicarme donde están las demás chicas del cortejo de doncellas.
Al salir me encuentro con el jefe de guardias junto con mi hermano... Viendo la reacción de este último.
- ¡Cubrete mas! Se te ve el torso. - pude notar un leve sonrojo en mi hermano.
- ¡Hermano! Si has llegado hasta acá solo para molestarle, ¡lo has logrado! Que desea vuestro señor - fijándo mi atención en el jefe de guardias.
- Señorita, usted como parte del cortejo de doncellas, al igual que vela por el bienestar de nuestro príncipe... Le notifico que lo más probable de que hoy ocurra un atentado contra estos.
- ¿¡Que!?...- Grité de lo sorprendida por la noticia..
- ¡Se discreta! Si... Tememos que alguien pueda atacar, es más alguien quiere evitar este compromiso... Necesitamos que vigiles muy de cerca a nuestro príncipe, él no debe quedar solo.
- Pero hermano, ¿que puedo hacer yo?... Se que he entrenado, pero si llega a suceder... Es diferente.
- Lo se... Eres buena, pero aún así te daremos algo para defenderte. - veo que mi hermano se dirige al jefe y este camina hacia mi.
- Tenga jovencita... - extiendo mis manos para recibir.
- Esto... ¿Una espada?
- Es una Estilete, puede ocultarse fácilmente, su hermano le ayudará a guardarla, pero debemos modificar el vestido que lleva puesto...
- ¿Ocultar? ¿Modificar? ¿¡Qué!? ... ¡Se han vuelto locos!... No queda tiempo... ¡Qué locura! -estaba alterada, no... Las cosas por sus nombres, estaba asustada.
- ¿Esta lista señorita? -dice una voz familiar.
-¡Señorita Mitsuki! ... Por favor detenga a mi hermano de esta locura...
- Kaho, ¡explicale tu lo que debe hacer! Estoy perdiendo la paciencia - dice Touya molesto...
- Señorita, hay peligro, debes ayudar por que así fue decidido, necesito que coopere, debo modificar y colocar el estileto con usted. ¿Puede colaborar?
-¿Por que...? Se supone que están de acuerdo a lo que decidieron... ¿Ahora están en contra de esta unión?
- No sabemos... Pero aún así... Es una alarma, no es que vaya a suceder...- dice de forma tranquila - venga vamos a su recámara.
Tuvimos que modificar ciertas cosas para que cuando llegue a usarla pueda sacar libremente sin entorpecer mis acciones.
- Un bello vestido dañado...- Dije con pesar
- Un bello vestido modificado para defender, diría yo...
- Lo se, pero por una vez, deseo que sea yo misma... ¿Es poco pedir!?- Casi exploto en llanto, por lo abrumada de la situación. - el hecho de que puedan dañar a los demás, o que yo dañe a alguien es horrible...-
- Tranquila pequeña, se que es mucha responsabilidad, aún así debemos dar lo mejor. Tú lo has demostrado...
Salgo de la habitación tratando de centrarme en cumplir con mi deber, cuando esta vez se dirige a mi el jefe.
- Señorita, en verdad gracias por cooperar, tenga.
- ¿ Qué es? - extendiendo mis manos.
- Este prendedor es de el servicio de seguridad del reino, usted pertenece no solo al personal de servicio o doncellas, usted como su hermano lo debe portar.
- Pero no he sido juramentada... Se supone que es dentro de 3 años.-
- Sakura debes hacer caso de una vez que no hay tiempo... Esto es temporal, necesito que lo uses y salgamos.- Dice mi hermano manteniendo la poca calma que le queda.
De mala gana tomé el prendedor y lo coloque en el centro de mi vestido. Era un hermoso lobo rodeado de flores de liz plateado con esmeraldas... Muy elegante y delicado. Mientras caminaba pude observar que touya también estaba elegante y muy atractivo...
- ¡Emm... Emm! - carraspeo un poco para llamar su atención.
- Deberías tomar agua monstruo... ¿o acaso solo sabes gruñir?
- No estoy gruñendo... Ehh... ¿Entonces tu también debes vestir así para estas ocasiones?
Rodando los ojos tomó una bocanada de aire y exhalo- si, ya que debo acompañar a la princesa siempre. No todo el tiempo debemos vestir los uniformes... Como lo dijo nuestra madre, tener estas ropas ayudan para ocasiones especiales. Y esta es especial...
-/-
Bajamos al salón donde se realizara el baile, se nota el entusiasmo de las docenllas y poco a poco los invitados, Condes, Lords, Duques; llegan para homenajear al joven príncipe. Noto las miradas de las damas presentes, curioseando el lugar, coquetear con los señores y presumiendo su ostentosa riquezas y bellezas.
No me percaté que tenia acechándo mis movimientos ese sujeto. Cuando el me abordo sin previo aviso.
- Hermosa damita, ese vestido le queda divino... -Dice La Ferrière con morbo.
-Gracias señor... -Le respondo secamente.
-Permita pedir mi momento para bailar con usted, esta noche...
-No creo que sea posible señor, estoy de servicio al igual que usted, además el permiso debe pedírselo a mi hermano.
-No creo que su hermano se ofenda por un baile... Menos perder su puesto con el príncipe.- toma de mi brazo toscamente y se acerca a un punto que siento su aliento putrefacto a tabaco y vino- además se que disfrutaras más conmigo que con otros-.
-Agradecería que no se me acerque, salvo por cuestiones de ordenes...usted no es mi jefe directo y menos el rey. Permiso...
- Lo que me faltaba, ese sujeto pisandome los talones-.
Me sentía viciada. No soportaba más eso, estaba preocupada por lo que pudiese suceder en la noche, lo de este hombre o que la misma Marie hiciera algo... Me dirijo a donde esta mi hermano y me dice...
-Trata de ubicarte siempre al lado del príncipe, para tu desgracia estarás con La Chemerault, así que mantener la calma ante las provocaciones, naturalidad ante todo sakura.
- Si hermano, ¡como usted ordene!
A paso firme, pero delicado me dirigí donde estaban as doncellas de la realeza, pude observar que Chiharu y Rika estaban allí, cerca de la princesa Fuutie, las tres vestían hermosas. La princesa destacaba ante todo su lozanía, su mirada coqueta y saludaba de forma efusiva a mi hermano, que al notar ese saludo él se sonrojo con moderación, pude reírme por lo bajo. Los reyes estaban sobrios, vistiendo sus galas con el resaltante color veré y plateado, Marie... Esperando la aparición de su condesa...
De repente el sonido de las trompetas indicando la llegada de el príncipe... Todos callaron sus conversaciones y dirigieron su atención a la escalera. El joven era la atracción máxima de las jóvenes mademoiselle, que ahora sufren por el compromiso de este
Como describir que veían mis ojos. Su porte elegante y varonil. Vestía su traje de gala de color verde, con pantalones gris. El adorno de la chaqueta golondrina era con detalles de hilos plateados, bordado de gemas color ámbar... Como el ámbar de sus ojos. Su cabello ligeramente despeinado, la rebeldía fue aplacada con la corona. Bajaba pausado, como en las prácticas, para luego quedarse en el pie de la escalera. Quedar sin habla al verle de esa forma, debía recordar como respirar, por que el me quitaba el aliento, con solo mirarle.
- Deberia golpearme por sentir esto- Me dije murmurando. - ¡No debo de sentir nada! Nada... Solo debo cumplir con mi deber...
-/-
Ya cuando escuche el anuncio por la institutriz, sabía que mi calvario empezaría desde este momento. Que alguna fuerza sobrenatural detenga todo, por que sino saldré huyendo. Conociendo a mis padres, esto estará atestado de guardias y soldados para evitar que escape.
Cuando escucho las trompetas anunciar mi entrada, no me queda de otra que tomar todo el aire posible y dedicarme a bajar a pasos pausados cada escalón.
Flashback.
- recuerde príncipe que debe caminar lento, por que debe contemplar quienes están allí y eso es por usted-
- aja si... Por ellos, por una barda de presuntuosos que solo están por pedir al reino más poder...-
Fin del flashback
Busque por todos lados a la que fue mi compañera de baile. Necesitaba verla. Fijé mi mirar en las señoras y jóvenes del servicio, pero ninguna de ellas era. Buscaba de acuerdo a su uniforme... No estaba. - ¿Habrá pasado algo?...- Murmuré por lo bajo. Luego noto una persona en el lugar menos esperado... Estaba donde las doncellas de la realeza. Se veía magníficamente hermosa. Parecía una flor delicada con ese vestido que ceñía su figura, destacaba la palidez de su piel. Todo lo que lucia le hacia honor a su belleza... ¡Qué diablos pienso! ¡Se supone que hoy me comprometo y estoy observando a mi sirvienta!... Por que debo pensar así... Ella no es eso... Ella es el soporte que me ha ayudado en lo que pueda, a pesar de todo lo malo que le he hecho... Si tan solo una fuerza natural detuviese esto... Huiría con ella...
-/-
Verlo en el centro caminando como dictaba los ensayos, era sublime... Pero puso esa misma cara de malestar como la primera vez. Cada vez que la señorita Mitsuki le decía que no debía fruncir el ceño o mostrar esa indiferencia, era señal del desagrado. Y allí estaba, manifestando todo ese pesar...
Flashback-
- ¿Cómo lo haces kinomoto?
- ¿Hacer que príncipe?
- Hacer las cosas que te desagradan y mantener una cara neutral...
- Creo que es cuestión de costumbre -le digo serenamente mientras bailamos.
- ¿Podemos descansar?- Quiero conversarlo mejor, dice Shaoran.
- Señorita, tomaremos el descanso, usted también puede hacerlo, pediré te y le mandaré a llamar...- Dirigiéndose a la Señorita Mitsuki.
Observamos como la señorita Mitsuki le hace reverencia y dispone a salir.
- Ven, vamos a sentarnos.- Invita el príncipe
Caminamos hasta la mesita donde esta servido varias bebidas para nosotros. El de forma caballerosa acomoda la silla para sentarme.
- ¿Entonces explicame, como mantienes esa cara tranquila a pesar de lo que te desagrada?
- Es difícil de explicar señor - suspiro profundamente y empiezo a servir las tazas de te.
-Desde pequeña nuestros padres nos ha dicho que debemos servir al reino. Mi madre lo hizo... Ahora es cuestión de mi hermano y mía de obedecer y cumplir. Sé que como llegue o me comporte fue la peor forma... Pero tuve miedo... Aún lo tengo... Luego desde que usted me llevo a la realidad, aprendí que si debo salir de aquí, debo obedecer.¿ Cuántas cucharadas gusta señor?
- Deja la formalidad. Me he disculpado y he tratado de quitar la posición que tienes, y sigues Tratándome de la misma manera...
- Señor, recordemos que estamos en el palacio. Usted aún no es rey. Es un príncipe que debe cumplir la palabra de los reyes. - le sonrió para que no se sienta abumado - Es difícil, yo me acostumbre a esto, yo nací para ser parte de el servicio. Usted por capricho me pidió para servirle de otra forma y yo debo obedecer.
- Se que lo pedí. Pero recuerda que también lo hago por mi amistad a touya, ya que deseo protegerla, así sea de mi.- Al notar su mirada veía devoción y convicción hacia mi hermano, el ámbar de sus ojos se tornaron de un dorado hermoso. - Se cuidarme sola señor. He sobrevivido a las palizas de La Fayette y los maltratos del entrenamiento, así que podré superarlo y se que si mantengo mi posición y cumplo mi deber, saldré pronto...
- ¿Y si me hago egoísta y no permito que dejes de servirme? - su mirada se suavizo y me miro de una forma que no me esperaba.
- No me quedara de otra que seguir con Mi deber señor...
Fin flashback.
Discretamente me toque la frente donde esta el ceño, sé que me observa por que el pidió que tratara de estar en un sitio donde pudiese enfocarse en alguien que le inspire confianza... Al notar mi señal, el rostro cambió y sonrió tiernamente...
- así esta mejor su alteza, esa sonrisa le queda bien en su rostro...
Me saca de mi ensoñamiento las trompetas, indicando la llegada de la condesa futura reina, prometida del príncipe Meilin Li de la Porte, donde se ve soberbia con ese vestido rojo carmín, destacando la blancura de su piel y cabellera tan ébano como la noche. Sus ojos inspiraban la seguridad de una mujer que esta decidida y sabe lo que quiere...
- mujer que posee la misma edad que yo- verla bajar por las escaleras sin ocultar su felicidad, era el deleite para los hombres del lugar. Aún no era debutante, pero a quién le importa debutar si están haciendo un baile en tu honor y de paso de compromiso.
- Veo que estas contemplando a nuestra futura reina... - dice con sorna Chemerauld.
- Si, es muy elegante la condesa..-. Le respondo para salir del paso
- Supe que ayudaste a el príncipe con el ensayo... Por lo menos pudo toquetearte como esperabas... Jajaja
- Espero que tu también hayas disfrutado tus momentos con La Ferrière ya que te he visto muy tranquila junto a él.- Le replico.
- ¿Con que esas tenemos eh kinomoto? Se corren los rumores de que como eres la favorita, por eso te ascienden... Pero fíjate, solo podrás llegar al lecho del príncipe, pero jamás ocuparas lo que le corresponde a mi señora...
- Y quien te ha dicho que yo deseo ser algo del príncipe, prefiero ser sirvienta que ser o relacionarme a este reino. No pedí los ascensos, no pedí estar aquí. Pero aquí estoy y ...¿sabes que? Tú a pesar de que fuiste seleccionada para ser doncella, lo eres... Pero no de quién tu esperabas. Yo serviré al príncipe, tu a su prometida, sólo a ella... Y las doncellas no se acuestan con los prometidos de su ama. -
Con elegancia saque uno de mis guantes y me abanique, por que eso me dejo un calor emocional de las cosas que quería decirle. Me moví de lugar por que quería presenciar el baile de ellos, ver su reacción al saber que se siente unirse a algo que no deseas. Sería para mi una venganza, manejada por otros.
Todos estábamos expectantes, la condesa camina hasta el centro del salón, el inicia el paseo con esa elegancia que destaca su presencia, ella esperaba impaciente que él terminara su recorrido, pausadamente -como si el quisiera evitar el encuentro- va dirigiendo hacia donde esta ella... Impacientemente la condesa extiende su mano y él hace su respectiva reverencia, tomando su mano y besándola... - es cierto, el debía hacer eso... -
Cuando el posa su otra mano en la cintura mientras sostiene la mano que había tomado, empieza el paseo...
Las puertas se abren de golpe, un soldado cae mal herido... El pánico se adueña de todo el lugar... El soldado como pudo se levanto y mi hermano fue a atenderle.
- ¡Que paso! ... ¿Puedes hablar? Le pregunta mi hermano.
- Si... Hay... Hay peligro... Resguarden.. A todos... Al prin... Prin... - el soldado no soporto mas el maltrato y perdió la conciencia...
- ¡Sakura! ... ¡Sakura! ... ¡Debes escoltar al príncipe!
Estaba perpleja. No sabia que hacer, reaccioné lo más pronto posible, con una mano levante las faldas de mi vestido y la otra, le arrebate de los brazos el príncipe a la condesa...
Estaba siendo escudo para él... Cuando de repente entra un grupo de soldados con mascaras ocultando su identidad... Veo a Touya resguardando a la princesa y La Ferrière cuidando a los reyes...
- ¡La Ferrière! ... ¿Los has visto alguna vez?- Gritó mi hermano mientras se trasladaban
-¡No Kinomoto! Pero no hay que bajar la guardia! - dice en plena agitación mientras traslada a los reyes.
-¡Jefe! ... ¡Jefe! - grita mi hermano desesperado. - ¡Mande a llamar a los guardias!, necesitamos más, los otros Están cuidando las otras puertas. Debemos cuidar a los reyes!
- ¡Esta invasión fue planificada! - le afirmó el jefe de los huardias a mi hermano.
Estaba nerviosa, no podía entender, pero mi instinto me decía que debíamos correr. Estaba sujetando ls mano del príncipe, mientras buscaba una salida.
-Si tan solo conociera este palacio, ya hubiésemos escapado de aqui- digo en desespero.
- Tranquila kinomoto, recuerda que también estoy entrenado... Se pelear y podremos defendernos-. Dice Shaoran de forma serena.
-¡Pero señor! Usted aún no se recupera de su lesión... Además es mi deber protegerle- le dije en susurro-
- Tranquila, ambos lucharemos...
Se escuchan detonaciones y gritos en la puerta... Luego y un grupo de mercenarios entraron a dispersar a la multitud...
- ¡Hemos venido a suspender este acto! ¡No debemos permitir que pase! Y ...¡No sucederá! ... Nosotros nos llevaremos al príncipe! - se escucha los gritos de uno de los mercenarios-
-¡No harán eso! -Se escucho gritar el rey - ¡Primero moriremos en lucha antes de entregarte a quien sera nuestro próximo soberano!
Luego se desato una batalla dentro de el castillo... Considero que nadie estaba preparado para esto. Que por eso estaban entrenando a quienes podian , por que llegarían tiempos duros y oscuros con la futura coronación...
- !Sakura! ... ¡Huye! Y Llevate a Shaoran... - Me grita a lo lejos mi hermano.
- ¡Hermano! ... ¿qué hay de ti?
- Yo estaré bien... Está preparado un caballo para los dos. Sabes galopar, ¡usa lo que te di! ¡Estaremos bien!
- ¿¡Pero cómo salgo de aquí!? ... ¡Cómo!
- ¡Shaoran! Preste atención - shaoran obedeció automáticamente.
-Detrás de la estatua del lobo cerca de la alcoba de sakura, esta un picaporte, allí entra una persona adulta... Tiene de salida a los rosales, son frondosos, no los notaran... Sakura busca un arma para el príncipe... ¡Espero salgan a salvo!
El príncipe tomo mi mano y salimos corriendo como pudimos...
- ¡Se supone que soy yo la que te cuida!
- ¡Pero yo conozco bien el castillo! - afirma seriamente Shaoran.
- ¡Touché! ... ¡Espera! -Vi una de las espadas en el piso y se la di...
- ¡Tengo la mía! Lo sabes bien...
- ¡Si!, pero esta es mientras logremos llegar al caballo... ¡Debes tener algo para defenderte!
Sguíamos corriendo y vimos como peleaban los soldados y las doncellas corrían a refugierse.
- Espero todos estén bien! - digo con mucha preocupación.
- Todos estarán bien... Confío en los soldados...
En un momento de descuido, uno de los sujetos se abalanza sobre nosotros, era un hombre fornido, muy grande y ocultaba su rostro, llegó para atacarnos.
- Señorita, usted tiene a alguien que queremos... Sea buena cortesana y dejeme al príncipe - dice aquel hombre.
- ¡NO! ... ¡No lo permitiré! - me puse al frente de shaoran, en señal de defensa.
- Altanera la niña... Necesitas el tacto de un hombre para que seas sumisa y obedezcas...
- ¡Dejala en paz!... ¡No la toque! ... No permitiré que sus asquerosas manos la ensucien - gritó en desespero shaoran.
- Vaya, el principito tiene su carácter... No le haré nada a la señorita, venga con nosotros, prometo que si viene, dejaremos el castillo en paz.
- ¿¡Lo promete!? -dijo el príncipe.
-Si... Lo prometo...
- ¿¡QUE!? ¡ ÉSTAS LOCO SHAORAN! ... No permitiré que lo hagas...- empuje a Shaoran con toda la fuerza que podía tener.
Como me enseñaron en esos 10 minutos, aprendí a sacar una estileto que escondida en mi pierna. Abrí la disimulada abertura de mi vestido y desfunde esa pequeña pero letal daga, manteniendo posición de ataque, por que lo que haría era defender mi honor y que casi el príncipe se entregara.
- No voy a permitir que te rindas tan fácil shaoran, yo te sirvo, soy tu protectora y cumpliré con mi palabra... Pero por favor, da lo mejor de ti, defiendete también y ¡luchemos para salir de aquí sanos! - le digo mientras trato de atacar a ese sujeto.
-/-
Ella pudo quitarme la venda que tenía, al ver ese movimiento agresivo y lo que ocultaba me dejó sorprendido, creo que no solo a mi me deslumbró, sino quien nos desafiaba... estuve a punto de entregarme cobardemente... Pensando que con eso la protegería... Debería darme vergüenza, no soy un inútil, llevo mas tiempo entrenando y ella me ha dado la lección mas grande de valentia.
Con esa espada que tenia en mis manos, decidimos enfrentarnos a nuestro obstáculo, ella con sus movimientos grácil y delicados, pero manteniendo fuerza y rudeza. Yo defendiendo y atacando, lo más que podíamos hacer era tratar de marearlos. Ninguno ha peleado para herir o matar... Menos ella.
En un instante logramos confundir a nuestro agresor, sakura se veía incomoda peleando con el vestido... Hubo un momento de descuido departe del atacante, que tome su mano y corríamos lo más que pudimos, aún así no logramos llegar juntos, por que el sujeto se abalanzo hacia sakura, agarrando uno de sus pies y con la espada, vi que se la clavó en una de sus piernas...
No vi reacción en el rostro de ella, salvo sorpresa, pero si un leve rojo en la falda, ella como pudo pateo el rostro de este y quitó la espada donde fuese clavada... Corrió hasta donde yo estaba y llegamos a donde debíamos estar...
- ¿Estás bien? .. ¡Dime! ¿Donde te hirieron?- pregunté muy preocupado.
- ¡Callate shaoran!.. ¡Estoy bien!... Solo fue un roce en la pierna. Debemos buscar la puerta para irnos
Puede ser la adrenalina del momento, que no se notaba si sentia algun dolor o malestar, estaba muy preocupado, ella fue herida para cuidarme. Como pudimos movimos la estatua y vimos ese picaporte, lo abrimos.
- Debes pasar primero shaoran. -me dijo Sakura en señal de orden.
- ¡No! Tu lo harás, nadie nos espera donde llegaremos, yo estaré detrás de ti, por si alguien nos ataca desde este lado...
- Esta bien - dijo con desgano Sakura.
Nos metimos en ese canal de escape, cerré con cuidado la puerta, y a gatas empezamos a buscar la salida...
- ¡Sakura! Gracias...
- Shhhh! Nos pueden oír... Mejor nos damos prisa...
Estaba muy preocupado por ella, fue muy valiente para aceptar esta misión... Me demostró que posee más valor que cualquier caballero, más elegancia que cualquier dama. No podía sentirme más seguro de quién me serviría. Llegamos a donde nos menciono Touya...
- ¡Los rosales! -dijo sakura con un dejo de cansancio.
- Vamos por el caballo...
Efectivamente, estaba el caballo a nuestra espera, en la silla de montar estaba mi espada y unas bolsas... Me monto en este y ayudo a Sakura a subir.
- ¿Puedes moverte bien? Tenemos que ir a toda marcha...- Se que gasto saliva al preguntarle, pero me es inevitable.
- Si, vámonos...
Buscamos escapar de los atacantes que vigilaban las afueras del castillo, se notaba la lucha que había dentro, y los que trataban resguardarse.
- Tranquilo, Hauteford es fuerte, nadie se va a doblegar... Debemos huir, tu seguridad es primero.- dice Sakura tratando de tranquilizar mi preocupación.
Escucharle decir eso, calmo un poco mi inquietud, nos metimos por una parte frondosa, haciendo que el caballo solo caminara para que no sintiesen que estamos por esa zona.
Pudimos adentrarnos más, en lo profundo del bosque, alejándonos más y myas de el castillo. No descansamos toda la noche, estábamos en silencio, sucios, hambrientos, cansados. No conversamos de lo sucedido, solo veíamos que lugar seria el mejor para descansar.
-Seria conveniente que nos quedáramos cerca de un río.- sugerí.
- No podre objeción su majestad... Además estoy cansada de estar en el caballo...
Buscamos un sitio acorde para descansar. Cuando disponemos de bajar del caballo, le ofrezco mi ayuda, note que algo iba mal.
- ¡Sakura, tu vestido!
- ¿¡Que sucede con mi vestido!?
-... ¿Que tanto daño te hizo?
- No es nada grave, es un rasguño...
Un arrebato de poca caballerosidad me hizo actuar, la bajé del caballo y la cargué, para llevarla a la cueva, le pedí que se sentara
- ¡Qué diablos haces! ... ¡No te permitiré que me toques! - Me empieza a gritar de forma alterada
- ¡No es permiso que te estoy pidiendo! ... ¡Necesito ver la herida!
- ¡No es grave! ... ¡Ya te lo dije!
- ¡Sakura! ... ¡No me hagas usar la fuerza contra ti!- traté de Serenarme. -Necesito curar tu herida Puede infectarse, puedes enfermar.
- ¡No!... No quiero que la veas... Además estoy bien, ¿no me ves?
Me aproximo rompiendo la cercanía y coloco mi mano en su frente...
-Tienes fiebre... Por favor permite que revise tu herida... No seas testaruda.
-/-
No podía creer lo que había pasado. Todo lo que me dijo mi hermano era cierto, había sucedido. Tener que atacar a alguien, para cuidar a otra persona que no sea yo misma. No es sonar egoísta, pero tuve miedo de mi misma... Ahora estoy aquí en una cueva, con el príncipe tratando de revisar la herida que me hicieron por salvarle y cuidarle.
- ¡Te dije que no!... ¡No vas a revisar! - le griitaba, no quería exponerle ante él.
- ¡Sakura, deja de ser terca! Se te va a infectar, ademas... tienes fiebre
- ¡Qué no es fiebre! - es la cercanía de este que causa que me sienta febril.
- Por favor... No quiero dejarte así, necesito agradecerte, así sea cuidando de ti... Se lo prometí a tu hermano. Tu ya cumpliste con salvarme por el día de hoy...
Accedí a regañadientes, ya estaba prevenida de que lo que sucedió. La señorita kaho me pidió que debajo de mis ropas usara algo más, por que conectar el estilete y recrear su salida, no era nada cómodo.
- Por favor, necesito que te des la espalda, debo quitarme todo el ropaje, para que puedas examinar... Además este vestido servirá de abrigo y vendajes.
-Descuida, buscare algo para hacer fuego dentro. El caballo que nos equipo Touya tiene insumos y algo de ropa para cambiarnos... Es como si él hubiese conocido la situación que se presentaría...
-/-
Caminando hacia el caballo, pensaba en lo que pasó, en verdad me salvaron de cometer el error más grande de mi joven vida, comprometerme... A parte se que mi vida corrió riesgo, esas acciones, de los que nos atacaron, sobre todo... ¿Que querían ellos de mi? Somos un reino tranquilo, no le hacemos daño a nadie...
Busqué lo que necesitaba, el bolso que tenía todo lo esencial y mi espada. Lo puse en mi espalda y caminé para buscar algo de yesca y leña, necesitaba hacer fuego para poder limpiar la herida de ella... Espero no sea profunda...
Me dirijo a la cueva, allí estaba ella sentada cubriéndose con el vestido, solo podía verle ciertos ángulos por el reflejo de la luna. Saqué las cosas que tenía dentro de el bolso y me dispuse hacer algo de fuego.
- Solo espera un momento y tendremos para mantener tibio el lugar. - le dije para cortar la tensión del lugar.
- Disculpa por ocasionar problemas, se que debía mantenerme también a salvo... No esperaba que el sujeto me atacara de esa forma.
- No debes disculparse -seguía intentando con el fuego- esto es algo que no esperamos... O ¿sabias de eso?... Lo digo por esa arma que usaste... - señale donde estaba la daga reposando.
-Lo lamento... Si te decía, ibas a cancelar todo y las personas sospecharían... Me pidieron discreción.
- Si, pero también debes confiar en mi... Yo confió en ti, ¡al punto que mi vida esta en tus manos! -esto ultimo se lo dije con un tono de molestia.
- Le entiendo su majestad... Pero yo me enteré a pocos minutos... Tuve que solucionar como usar el estilete y como sacarla ... Y ocultarla -tiñéndose de rojo en sus mejillas...
- Jaja, eso fue muy atrevido, nunca espere que sacaras una espada de tu falda... También se vio elegante, aún así... La próxima vez confía en mi... ¡Bien!... ¡Tenemos fuego!. Vamos a ver tu herida.
Cuando volteo, esta ella sentada... lo había notado desde que entre a la cueva. Cubría su cuerpo con el vestido...
- Si me permites, solo descubre la pierna para revisar... No necesitas desabrigar - dije evitando sonrojarme más de lo que podía estarlo.
- Esta... Esta bien...
Mi corazón empezó a latir con fuerza e intensidad... Estaba nervioso... Nunca había estado en una circunstancia así... Bueno, lo mas cerca fue hace un año con una doncella... Vi como descubrió su pierna... Efectivamente la habían lastimado de forma profunda, no sangraba como antes, pero al mínimo movimiento se abría... La blancura de su piel y la cremosidad al tacto me arrebato un suspiro... Traté de disimular que era por cansancio... No... Ella estaba causando otros efectos...
- Iré por agua. - volteo y - ...Sakura...
- ¿Dime? -estaba mas roja de lo habitual.
- Tengo que romper el vestido para hacer vendaje... Prometo que lo repondre...
Salí como pude... Notaría el estado como me había puesto...¿ Qué podía esperar de mi? Soy un adolescente, mis hormonas revolucionan y si había tenido ese tipo de tacto a una dama... Pero ella.. Ella era preciosa... Pero ella no la puedo ver así.
-/-
Menos mal salio de la cueva. No podía verle a la cara... Es decir sus manos estaban tocando mi pierna... Y se sintió bien... ¡Pero que demonios pienso! Se que estoy herida... Aún así esas acciones de él me descolocan, pierdo la noción... Mejor invento que si es la fiebre y no que el me esta causando efectos y cosas que no debía sentir o pensar...
-/-
Esa noche fue una de las mas largas que he tenido, pude curar su pierna, trate de hacer un vendaje que pudiese retener y sellar... Preparé algo que podamos comer y apague el fuego... Me senté a su lado y ella dormida, apoyó su cabeza en mi hombro... Sintiendo así su respiración...
- Maldición, esta noche será la más larga de mi vida.
