Telmarino

7

La luna ya estaba sobre lo más alto del horizonte, los arboles estaban iluminados por la luz blanca, el frio era calador y todos resultaban ignorarme hasta que Caspian suspiró.

— Creo que debemos acampar aquí, es muy tarde. Cazatrufas, Nikabrik consigan un poco de lega para hacer una fogata —El enano de muy mala gana acepto y se fue con Cazatrufas rebuznando a conseguir un poco de leña.

— Y ¿Cómo sigues? —preguntó Caspian mientras juntaba un poco de piedras.

— Bueno… duele, sigue doliendo y le hemorragia ya ha pasado aunque me siento un poco débil —me senté en piso, sentí un escalofrió y titirité.

— ¿Tienes frío? No deben de tardar, después de todo el un tejón y un enano —sonrió.

— Esto sí que es un sueño bastante loco —dije—. Esto no es real, no definitivamente no es real —negué varias veces.

— ¿Por qué?

— Los enanos no existen ¡Y lo tejones permanecen callados como todos los animales! —Volví a temblar.

— Narnia no es un lugar común ni corriente, es especial. Hace una semana no creía en Narnianos, pensaba que estaban extinguidos hasta que conocí a Cazatrufas y Nikabrik. Están escondidos en los bosques pero nadie se atreve a entrar porque piensan que hay fantasmas —¿Fantasmas? Ridículo.

— Pero los fantasmas no existen —dije con cierto temor, todo lo que respondía había temor, tal vez era porque me encontraba perdida en un lugar que no conocía.

— Yo no estaría tan seguro —hubo un guiño.

Entonces en ese momento llegaron Nikabrik y cazatrufas, ambos discutían acerca de la madera, Nikabrik abogaba que era muy delgada que jamás encendería que necesitaban pedazos grandes y gruesos pero Cazatrufas contestaba que no importaba, siempre y cuando fuera madera. Entonces Caspian acomodo la madera y en un dos por tres la encendió. ¿Cómo lo había hecho tan rápido?

Me acerqué al fuego, extendí mis manos y sentí un escalofrió tan delicioso recorrer todo mi cuerpo mientras que sentía ese placer en mis manos y mi cuerpo… se sentía tan bien que me hizo cerrar los ojos y dejarme llevar.

De pronto escuche el sonido de la Madera caer, unos ruidos por los árboles, abetos y grandes cedros tras ellos venía acompañado el murmuro de varias voces, voces molestas, desde chillidos, gritos y farfullas. La luz lunar dejo ver varias criaturas, desde animales y hasta seres extraños pero lo que más me aterrorizó fueron los animales salvajes tales como leopardos, pumas sin contar a unos seres míticos. «!Fuera de aquí!» «!Largo!» «!Telmarino!» «!Usurpador!» «!Devuélvenos nuestras tierras!» Todos gritaban mientras una manada de más de mil criaturas nos rodearon.

— ¡Lo único que ese cuerno prueba es que no han quitado una cosa más! —Nikabrik escupió como si se tratara de una serpiente.

— Yo no les quité nada —Los ojos de Caspian se irradiaron de ira mientras replicaba fríamente.

— ¡Ah! ¿No nos quitaste nada? ¿Quieres una lista de lo que los Telmarinos nos quitaron? —Dijo un… ¿mino-tauro? No definitivamente eso era lo que más me aterraba.

«!Nuestros hogares!» «!Nuestra libertad!» «!NUESTRAS VIDAS!»

— ¿Quieren hacerme responsable por los crímenes de mi pueblo? —Caspian dijo a la defensiva yo sólo me fui apartando hasta perderme en la oscuridad de un árbol.

— Responsable y también castigable, a ti y a esa niñata —Nikabrik que permanecía parado sobre una roca se dirigió hacia Caspian. Sentía la mirada de todos sobre mí, el miedo me comió viva y no pude responder hasta que sentí fuerte jaloneos de parte de un minotauro que me tenía bien cernida del brazo y me elevaba por los aires.

— ¡AY! —Chillé.

— ¡HA! —Dijo una— es un descaro viniendo te ti. O ¿Ya olvidaste que fue tu pueblo quien lucho del lado de la bruja blanca? —El ratón Repicheep «como ya había oído su nombre» sacó su diminuta espada apuntando hacia el enano.

— Y con gusto lo haría de nuevo —pateó ligeramente la espada del ratón— todo con tal de liberarnos de eso Telmarinos —señaló a Caspian quien ya sacaba humo por las narices.

— Es una suerte que no esté en tu poder llamarla de nuevo —intervino el tejó Cazatrufas—, O ¿A caso sugieres decirle que luché en contra de Aslan? —hubo un rugido y ladridos de parte de todos. ¿Quién era Aslan? —. Algunos ya han olvidado peor es una suerte que los tejones recordemos pues ese es nuestro deber. Narnia nunca estuvo en orden hasta que 2 hijos de Adán y 2 hijas Eva vencieron a la bruja blanca y en los tronos de Cair Paravel se sentaron.

— ¡ES UN TELMARINO! ¿POR QUÉ LO QUERRÍAMOS COMO REY? —Nikabrik sacado de sus casillas hasta el más no poner rebuznaba y rebuznaba como tal mula alborotando a los demás.

— Porque yo los voy ayudar —suspiro tratando de contenerse—. Bájenla, ella es amiga —entonces sentí como caían al suelo. Traté de caer en una posición dónde no lastimara la herida. Pero fue tarde— Más allá de éstas tierras soy un príncipe, el trono es mío por derecho, yo les puedo dar los que un día fue suyo, ¡Vayamos y recuperémoslo! —entre la multitud hubo sonrisas y un centauro camino delante de Caspian.

— Tiene razón.

— Yo no creía en nada de esto, hace menos de una semana pensaba que sólo era cuentos de los que mi niñera solía contarme como a muchos niños solían. Yo crecía escuchando historias llenas de faunos, centauros, mino-tauros y animales parlantes pero Miraz despedía a cada niñera que me hablaba de Narnia hasta que conocí al profesor, el me contó todo en secreto y yo sólo era un niño y no entendía él porque era inmoral que me hablaran de ustedes, pero ahora estoy aquí, frente a ustedes, existen… el mayor numero del que hubiera imaginado —levantó el cuerno que tenía en sus manos—. No sé si éste cuerno sea mágico o no, sin embargo nos reunió… y juntos vamos a recuperar lo que ES nuestro.

— Si tus nos guías —volvió hablar el mismo centauro— mis hijos y yo te daremos nuestras espadas —en ese momento todos los centauros alzaron sus espadas haciendo una pequeña reverencia.

— Nosotros te ofrecemos nuestra vida —Repicheep juntos su manada hicieron otra reverencia y así todos los animales se iban juntando entre sí.

— Bien —una media sonrisa se afloró en sus labios—. Si queremos batir con ellos necesitaremos todo el armamentos y soldados… tenemos que ser rápidos —todos dieron un grito de alegría… pronto los malos tiempos habría acabado.

Miré mi brazo, ese estúpido mino-tauro habría abierto la herida de nuevo, comenzaba a sangrar y si el dolor era punzante ahora dolía más de lo debido. Comenzaba a sentirme débil pero no quería desmayarme, no aquí y mucho menos de nuevo. Entonces toda la noche estuvieron planeando como atacar a lo Telmarinos.

Me recargué sobre un árbol, me sentía terriblemente mal, mi respiración era tan agitada y nadie parecía notar, podía morir aquí y no se darían cuenta hasta el amanecer. No quise dormir para nada, temía no volver a despertar y el simple hecho de pensar en la muerte me aceleraba el ritmo cardiaco, era desesperante, terriblemente desesperante.

N/A: Espero que les guste mucho esta historia. es más basada a la pelicula porque como se darán cuenta en el libro jamás pasa algo así. caspian esta alrededor de los años de Lucy ó menor según wikipedia Claro si vas a escrbir una historia acerca de un libro primero tienes que leerlo y si hay más volumenes leerlos también e investigar en otras fuentes. Como decía tube que usar palabras de la pelicula.

Nada de éste contenido salvo mis personas me pertenece, todo esto es obra de C.S Lewis y Disney.