Hola amigos y amigas, ha pasado tanto desde que nos vimos, pero ya estoy de regreso y porque no traer un nuevo capitulo de bestias para todos, quiero agradecer todos sus comentarios y quienes aun no comentan les invito hacerlo eso me motiva a continuar, otra cosa quiero dar cierta información.
Los personajes usados no son Ocs propios, en este fics se tomara el reto de usar personajes de relleno como Ocs de usuarios del fandom en español, por ejemplo tenemos a la familia Apex de Jackboss sniper, de su fic la casa ápex la cual esta interesante, sin más que decir si les gustaría que usara sus ocs o tienen idea de uno solo déjenlo en los comentarios o en un pm, no se olviden de decirme que Diyin tendría ( si lo tuvieran), sin más que decir disfruten de la lectura.
A paso ligero caminaba por los imponentes salones que conformaban la sede de la agencia de control y prevención de anomalías fractales, conocidos por aquellos a quienes encerraban como los Celadores.
Él era parte de ellos, participando en cada intervención, encerrando a cada anomalía, junto a sus hermanos en el pasado habían participadas en tantos casos como pudiera recordar.
Pero incluso, habiendo vivido tanto en tan poco, no dejaba de sentirse incomodo, atento ante una amenaza que se sentía más inminente de lo que le gustaría pensar.
Era esa pues la razón por la que buscando a su hermano, se disponía a corroborar sus miedos.
- Nuestros hermanos dijeron que te encontraría aquí, no estaban equivocados por lo que veo - Dijo al hallarlo.
Estaba sentando al borde de los balcones victorianos que adornaban la magnificencia del edificio, pensativo, absorto en lectura de un pequeño y viejo libro de cuentos. Su cabello castaño ondeaba ante los viajeros vientos del norte que acariciaban con una juguetona manía ese mechón blanco que sobresalía sobre su cabeza. Ignorando las palabras del muchacho de larga cabellera blanca, pasaba de página, inmerso en su lectura, pues con rapidez sus ojos carmesís protegidos tras unas gafas rectangulares devoran cada oración que componía el texto de su interés.
- Esto se ha vuelto pues un monologo…- Agrego al sentirse ignorado.
- Estaba angustiada- murmuro- Pude verlo en su mirada, en el jugar de sus dedos con su cabello, en su agitado respirar, tarareaba aquella melodía, la odia es cierto, pero es lo único que logra calmarla, trato de ocultarlo con una sonrisa, de hacernos saber que todo estaría bien , pero nada está bien, lo sé-
- Todos cargamos con nuestra propia mascara, ma…digo, la directora escogió una que pudiera transmitir la seguridad y confianza que tanto anhela para aquellos que ama-
- Para mí no existen mascaras Allester, nadie puede ocultarse de mí, ni siquiera tu hermano- Respondió.
- Esa es pues la tuya, una tallada en el mármol del orgullo, la máscara que escogiste llevar-
Cerró su libro al oír estas palabras, al tiempo que una sensación helada recorría su ser al meditar sobre ellas. De una pequeña risotada, recuperaba la compostura, admirando con entusiasmo la ironía de sus palabras .
- Lo dice pues el chico, ha necesitado de una máscara real para ocultar aquella frágil careta que oculta su verdadero y temeroso ser.
- Te…temor- Balbuceo sin poder responder con claridad.
- ¡Si¡ temor, miedo al fracaso, a la decepción, al dolor o al simple hecho de que lograra darme cuenta de esa ansiosa danza que tus dedos llevan a cabo con tu pluma desde que me oíste hablar de la directora.
No respondió, se mantuvo en silencio observando el cielo infinito esbozando una sonrisa juguetona.
- Te han informado de aquel "asunto", ¿Verdad?- pregunto, sin apartar su mirada de las nubes.
-Lo necesario para confirmar mis sospechas Allester
-Entonces….tu, vaya…supongo que tendrás tu ansiada justicia, Arthur
-¿Justicia?- pregunto – No existe tal cosa como la justicia, no de dónde venimos, estamos más allá del bien o el mal pues somos horrores del alma, no hay agujero donde ocultarse no de nosotros, no de nuestra hambre cósmica, no de nuestra venganza, hermano. Él se hace llamar el señor de las realidades, pobre ignorante, pagara su arrogancia con el precio más alto que pueda imaginar.
El balcón se mantuvo en un silencio sepulcral perpetuo, al tiempo que con determinación, dirigían sus miradas al naranja horizonte que bañaba en fuego los últimos colores del día.
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Recorría los lúgubres y oscuros pasillos subterráneos de la mansión, ignorante de aquello que le avecina al final de cada camino. Las tenues luces que iluminaban la recta de su destino, vacilaban en su luz, haciendo de esta una carrera a ciegas por los oscuros andares de la mansión. Pequeñas arañas, bañadas en una pegajosa baba negra recorrían las paredes con una frecuencia que crecían exponencialmente al avanzar por los pasillos.
Aun si su móvil hubiese perdido señal hace no tanto impidiéndole recibir las indicaciones del profesor, no dudaba de su camino, pues al acercarse cada vez más a su objetivo, las paredes se tenían con la asquerosa negrura de las telarañas que bestia tejía.
. Se habría paso pues entre estas con el apoyo de su Diyin, quien con una fuerza indomable destruía todo obstáculo que le opusiera resistencia en su camino a su objetivo.
Avanzo hasta llegar a una ruta sin salida, en ella una obvia pared falsa detenía su avance, era obvio deducir que esta, fuese en su momento parte de una atracción dentro de aquellos caminos subterráneos, pero que por razones obvias había perdido la movilidad de su mecanismo, convirtiéndola en otro obstáculo que rebasar
-Star Bum Bum- Dijo llamando, al poderoso espíritu tras de si – Hemos llegado- De una ráfaga de golpes su Diyin destruyo el último obstáculo, develando tras de sí la verdad del horror oculto tras aquel muro.
Aquello era peor de lo había imaginado, el Anaye era de proporciones colosales, había anidado en el medio del gran salón, abriendo un enorme agujero en el centro. En los alrededores, donde distintos trucos y jugarretas tenían lugar en su momento, ahora se encontraban ocupadas por blancos capullos que contenían a muchos de los visitantes de la mansión, entre todos pudo verlos a lo lejos, Clyde, Haiku, Lucy y aquel extraño niño gótico, atrapados dentro de aquellas bolsas blancas.
Trato con sumo cuidado de no llamar su atención, algo que resulto más sencillo de lo que esperaba pues la gran criatura se encontraba entretenida en de masía con su prole como para percatarse de la destrucción del muro. Así pues camino entre las columnas que sostenían ese subterráneo teatro de fantasía buscando acercarse lo más que pudiera a aquellos que tanto anhelaba proteger. Detuvo su marcha para tomar otra bocanada de aire, sin percatarse que se encontraba ya cerca de los cubiles de sus crías, de entre todos los capullos, algunos resaltaban por su mórbido contenido, consumidos desde dentro, cuerpos casi momificados reposaban sobre camas de baba tan negra como brea. Cubrió su boca, tratando de no gritar, aquello sin duda era lo que temía, lo que buscaba prevenir, retrocedió pues unos pasos, buscando volver a la columna anterior, donde el escenario no fuera tan desalentador. Jadeaba temeroso, con la incertidumbre de su accionar ante tal desafío.
-Los vistes ¿Verdad?- Escucho en la oscuridad – E…ellos fueron los primeros, yo lo vi…eran del servicio de utilería- De entre las sombras, una reconocible cabellera pelirroja casi naranja lo saludaba sobre un rostro familiar que esbozaba un ligera pero alentadora sonrisa.
-Hola Lincoln..- Dijo el niño.
-¡Rocky¡- contesto el peliblanco, con una sorpresa que rodeaba el límite de la exasperación- Tu, pero…, tu…espera…, digo…¿Lucy te invito?, pensé que…
-Bueno…-Titubeo el niño- Yo seguí a Lucy…solo quería saber…si ese chico…si no le iba a hacer daño a Lucy…yo lo siento…ella no me invito…de echo terminamos
- Lo siento, pero bueno es una fortuna que no calleras en la trampa de la araña, espera….como no caíste en su trampa- Alzando la mirada y señalando unas extrañas maquinas que a duras cuestas despedían un humo blanco, se dispuso a responderle.
- En la clase de la profesora Thomson, nos enseñaron que las arañas no soportan el frio, por eso buscan refugio en sitios cálidos…cuando oí a los trabajadores decir que las maquinas usarían hielo seco, pensé que sería un buen lugar para esconderme hasta que llegara la ayuda-
- ¡Eres un genio¡- Contesto emocionado el peliblanco.- Creo que ya sé cómo podremos ayudar a Lucy y al resto….
- Co…como- Pregunto confundido Rocky.
- Con la operación, congelar a la araña y a sus crias, para poder crear tiempo y liberar a todos aquellos dentro de los capullo y tengo que pensar en un nombre más corto para esto y dejar de decir tanto la palabra, mejor vamos-
-Solo un cosa- Dijo detenido su marcha- Toma una de estas y trata de romperla- Sacando de bolsillo una de las misteriosas piedras del profesor, ponía a prueba la posibilidad de que el niño pudiese liberar un Diyin en tan difícil situación.
-No...no puedo- respondió al darse por vencido.
- Rayos, supongo que el plan sigue en pie, Rocky será mejor que te vayas preparando
- Lincoln…si fallamos…esa cosa le hará daño a Lucy y a muchas personas ¿verdad?- Preguntaba.
- Es lo más probable, por eso no debemos fallar, no puedo dejar de pensar en mis hermanas, en mis amigos, en mis padres….depende de nosotros que esto quede aquí, que dices Rocky, dejamos que este lugar sea la tumba de esa araña asquerosa.
-Que digo, digo que no dejare que esa cosa se hacer ni papá ni a mamá, ni al tonto de Rusty mucho menos a mí Lucy, ¡Es hora de mostrarle lo que es bueno¡
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-Profesor perdimos toda comunicación- Dijo su asistente.
- Tampoco tenemos visión- Agrego su otra asistente.
- Demonios….demonios…¡Demonios¡- decía el profesor para si, al tiempo que caminaba de izquierda a derecha con la angustia dibujada en su rostro.-Preparen un ancla, solo por si las moscas, que esto puede ponerse serio- Ordeno.
-Profesor, le comunico que mi escáner ha detectado múltiples anomalias, en el fractal de Hausdorff que comprende la zona conocida como Royal Woods- Informo la computadora.
- Múltiples…anomalias…espera…no…no…no ahora ¡Mierda¡- Maldijo , al tiempo que con furia golpeaba el panel del monitor, la angustia combinada con la frustración hacían del extraño profesor una amasijo de nervios, respirando con dificultad, buscaba recuperar la compostura, decidido ya a intervenir personalmente en el asunto, pero una llamada inesperada tomo su atención, haciendo a este retroceder en su decisión.
- ¡Quien te dio este numero¡- Dijo- Espera…eres tu niño bonito…que…¡Que¡, ¡Por la ciencia¡, pudiste repararlo, si claro te necesitamos aquí, mueve ese trasero tuyo aquí mismo, ¡ahora¡, ¡Literalmente ahora¡ ¡oíste¡- Al terminar, pudo dilucidar la extraña calma que sus palabras habían provocado en las dos personas que componían su tripulación, dando un suspiro arrogante se acercó a ellos, a quienes mirando de reojo se dispuso a informar.
- Ese chico Lincoln, es sin duda el Lincoln más afortunado que he tenido la desgracia de conocer-
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- Estas despierta…Haiku…estas…- Pregunto el niño Mcbride.
-Silencio- Contesto- Estoy tratando de contactar con los espíritus Wicca, para que en nuestra siguiente reencarnación podamos estar juntos los tres otra vez-
- Eso fue lindo…perturbador pero lindo…Lucy…tu ¿Estas bien?-
- No lo se…es normal…temerle a la muerte Clyde- Pregunto, con una clara angustia en sus palabras.
- Creo que si…es lo normal…solo quisiera haberme despedido de mis padres esta mañana, creo que los voy extrañar
- Al menos Silas pasara al más allá dormido…afortunado- Dijo Haiku, antes de sumergirse en su extraña oración.
En lo más alto del teatro subterráneo Lincoln y Rocky acomodaban en la última de las máquinas de humo, las cuales apuntaban directamente al centro del cubil.
- Déjame la maquina a mi Rocky, tu trabajo será sencillo mientras distraigo a esa cosa, libera a las personas atrapadas en los capullos y guíalos a la rampa donde hicieron el ingreso de estos equipos los de utilería, no se a donde los llevara pero si se que será afuera- Extendiendo su mano le entrego una navaja de explorador, que con discreción guardaba en sus bolsillos- Es de un regalo de mi abuelo, así que cuídalo.
Rocky cual pequeño roedor se escabullía entre la oscuridad de aquel macabro teatro, con cuidado evadía las rondas de pequeñas arañas que recorrían la zona. Cada tanto detenía su marcha, calmaba sus ánimos y observaba con atención la posición de Lincoln, no deseaba adelantarse a sus movimientos pues este se lo había indicado, cuando estuviese el en posición con la máquina de humo seria su momento de brillar
-¡Hey¡Estúpida araña¡- Pudo oír de Lincoln en lo más alto de los palcos.
Rocky observaba sorprendido como máquina de humo parecía elevarse sin ninguna razón, aun si Lincoln pareciese no hacer esfuerzo algo le decía que la fuerza que elevaba la maquina no era propia del niño cabellos blancos.
- Rayos mamá se molestaría se me pudiese escuchar ahora mismo…ja…¡Eres una perra fastidiosa¡, será un placer acabar contigo, ¡Star Bum Bum¡ ¡Vamos¡- Una gran ráfaga fue dispara por la máquina, el Anaye quien ya había centrado su atención en el agudo y potente grito del niño, enviaba a sus crías en un ataque sin cuartel, Lincoln quien sabía que aquello era lo que buscaba no vacilaba en la carga de hielo seco sobre la bestia.
La araña chillaba furiosa, mostrando sus enormes colmillos amenazaba al niño, aunque mantenía una distancia cuidadosa del helado ataque del chico de cabellos blancos, no detenía el feroz llamamiento de su prole.
Durante la oportuna distracción de la bestia, Rocky se abría espacio entre los escombros de la galería, logrando liberar a tantos como le fuera posible.
- ¡Haiku¡Haiku¡Abre los ojos mira¡Allá arriba ¡- Gritaba Clyde al atestiguar tal alboroto.
- Que…que es eso…- Preguntaba confundida.
- Esa voz- Murmuraba Lucy.
-También la oíste…parecía Lincoln…pero es imposible- La fuerza de sus palabras parecían dudar de la veracidad de lo dicho.
- Es Lincoln- Pudieron oír todos al sentir como el capullo que los encerraba caía en pedazos bajo sus pies.-Vino a ayudarnos, a todos…
- Lincoln…escucharon es mi hermano, vino a salvarnos…sabía que si alguien volvería seria el- La alegría de Mcbride no guardaba recato alguno, tomando en brazos a Haiku sonreía feliz de que un rayo de esperanza brillara entre toda esa oscuridad.- Lucy estamos salvados…Lucy…
La niña no respondía, en silencio observaba lo alto de galería concentrada en el chisporreo del helado caño que detenía la marcha de tan infernal criatura.
- Pero quien va salvar a mi hermano…-Preguntaba, sin mostrar emoción alguna. Todos la observaron, aquello no se lo cuestionaron, cuando detuvieran la marcha de la bestia quien ayudaría al niño a salir de aquel infierno subterráneo.
- Yo lo ayudare- Respondía Rocky, mientras que cortaba el capullo del pálido acompañante de la niña.- Lucy…quizás no entienda muchas de las cosas de las que hablas, no como Silan, pero se lo que se siente tener un hermano, y sé que si Rusty estuviera aquí lo daría todo por mi, como yo por ti.
- Espera…yo lo ayudare, es mi amigo somos el duo Clinc…
-¡No puedes¡- Interrumpía Rocky- Sé que es tu amigo y que eres mayor pero tienes que cuidar de ellas, sé que Lincoln lo querría así, además yo soy lo suficientemente pequeño para escabullirme entre los escombros y llegar rápido arriba
- Pero…esta bien…yo cuidare de ellas, de todos confía en mi- Respondía con determinación, al tiempo que tomando sobre sus hombros cargaba a Silan, el niño de pelirroja cabellera solo sonreía ante su respuesta, convencido que aquello era el inicio del final de aquella locura.
- Si dices que cuidaras de mi de nuevo Clyde te lanzo una maldición- Comentaba Haiku entre pequeñas sonrisas.
- Rocky…- Oyó antes de partir, Lucy Loud, la niña de sus sueños, aquella que hace no mucho había dejado hablarle, aquella por la que aun suspiraba, por la que aun lloraba en las noches, lo llamaba por sus nombre, como fuesen en el pasado aquellos días maravillosos.
- Yo lo siento…no debí…- Su voz vacilaba al hablar, insegura de aquello que en realidad quisiese expresar.
-Lucy- Dijo, impidiéndole continuar- Sabes hay una convención de monstruos del cine en Hazletucky, mi papá tiene dos entradas gratis, seria súper ir contigo- Lucy, la inexpresiva chica gótica sentía su frio corazón era golpeado con una calidez que lograba sacarla de aquella oscura celda en la cual era prisionera por voluntad propia.
- Suspiro. También me gustaría y mucho- Respondía con una sonrisa que le era imposible ocultar.
Rocky dando las últimas indicaciones despedía al resto de supervivientes dejándolos bajo la guía del chico Mcbride, quien tomando el capitaneado del grupo se disponía a salir de aquel infierno.
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Poco a poco la prole de la bestia era diezmada sin compasión, durante casi diez minutos con el cañón de la maquina en poder de su Diyin la helada sentencia había caído sobre el Anaye que chillaba al sentirse acorralada, pero la suerte del niño terminaría por acabarse, las ultimas cargas del hielo seco dentro de la maquina agotaron el flujo de aire helado.
- Hay no…- Fue lo último que pudo expresar, antes de ver como la bestia saltaba sobre él. Con presteza, lanzaba una feroz ráfaga de golpes que el pegajoso cuerpo del Anaye parecía absorber.
La poca fortuna que le quedaba le permitió caer de lado a la bestia.
- Demonios…¡Star Bum Bum¡Las columnas¡- El potente grito de batalla de la bestia, precedía otra ráfaga de violentos ataques sobre las columnas que sostenían el altillo del teatro. Escombros caían sobre la bestia que rugiendo de dolor, amenazaba con sus colmillos al pequeño de cabellos blancos.
- En tu cara araña asquerosa- Sacándole la lengua se burlaba de la maltrecha bestia que duras cuestas parecía soportar el peso de los escombros.- Esto es por mis amigos, ¡Star Bum Bum¡Hero punch¡- Un solo golpe violento, aplastaba la cabeza de la bestia, que no daba muestra de dolor ante lo que fuese su inminente final.
- ¡Lincoln lo lograste¡No sé como pero lo conseguiste¡- Lo felicitaba Rocky a la lejanía.
- Claro que lo conseguí, soy el héroe de Royal Woods- Respondía con orgullo.
-Eres el mejor, el mejor, el…¡Lincoln tras de ti- Sin preverlo, sin esperarlo, la bestia aún viva clavaba uno de sus colmillos en el hombro del niño de blancos cabellos.
- Como, ¡Como¡- Se preguntaba el niño antes de caer al suelo. Al observar los restos de lo que fuese su victoria, solo pequeñas y marchitas crías se mostraban en su lugar- ¡Me engaño¡…¡ Rocky¡Vete¡Vete¡- Gritaba al tiempo que su Diyin con el máximo de sus esfuerzos detenía las fauces de la bestia.
- Yo no…¡No lo hare¡No escapare¡Soy Rocky Spokes¡Y los Spokes siempre cumplimos nuestras promesas¡- Tomando con la mano una espada de las armaduras que yacían en el suelo, cortaba una de las cuerdas atadas al gran candelabro que colgaba en el casi destruido techo de aquel inmenso salón, balanceándose caía sobre el abdomen de la bestia clavando la espada lo más profundo que su fuerza le pudiese permitir.
Chillaba y rugía. El dolor para la criatura era inmensurable, se agitaba buscando liberarse de la espada, dándole un chance de al niño y si Diyin de recuperar sus posición, el último giro de la bestia terminaba por lanzar al pequeño de naranja cabellera a los escombros.
- ¡Rocky¡ ¡Tu¡ ¡Monstruo¡ ¡Aquí se acaba todo¡- Sometiéndolo, su Diyin le permitía a Lincoln montar a la bestia, a quien tomándola de la delgada conexión entre su abdomen y su torax, arrancaba el uno del otro con una furia sin igual. Retorciéndose de dolor la bestia exhalaba su último aliento de vida. Lincoln se permitía suspirar tranquilo, había triunfado, incluso si su brazo herido carecía de un movilidad casi total, podía respirar tranquilo, la bestia había perecido , un instante basto para que la imagen Rocky viniera a su cabeza, con temor caminaba a los restos de la batalla donde el niño fuese lanzado.
Un pequeño y débil jadeo era todo lo que pudo escuchar al acercarse, entre las desvencijadas tablas junto a los restos de aquel oscuro teatro el cuerpo del pequeño reposaba bañado de una rebosante pintura carmesí, una estaca sobresalía de su pecho mientras sus ojos bañados en lágrimas parecían despedirse del niño de blanca cabellera.
- Rocky no…no…no…- Repetía Lincoln lleno de un pavor indescriptible.
-Papá…mamá…Rusty…Lucy…lo siento - Balbuceaba entre temblores y escalofríos, que asolaban su pequeño cuerpo. Desesperado Lincoln marcaba el número de emergencias junto al del profesor con la vaga esperanza de quien sea que contestase pudiese salvar la vida del niño. Pero nadie contesto, la señal bajo tierra era nula. Lleno de frustración arrojaba el móvil contra el muro, con una impotencia colosal.
- Rocky…yo lo siento…debí…debí ser más fuerte…mas serio, lo siento…lo siento…¡Lo siento¡- Repetía ante el agonizante niño.
-Es…está bien…ma…ma…papá…rusty…Lucy todos ya estan a salvo de ese… montru…- Su último aliento lo dio con una sonrisa en el rostro, pensando en aquellos a quienes amaba y admiraba.
- Rocky…Rocky…¡Rocky¡- Gritaba, en un llamado gutural que resonaba por aquellos oscuros pasillos.
Un ligera y cálida briza recorría aquellos oscuros lugares, bailando cual viento salvaje parecía despedirse no solo de Lincoln, también aquellos a quien había jurado proteger.
- ¡Son los bomberos¡- Exclamaba con alegría el niño Mcbride junto a los supervivientes - Haiku, Lucy son los…Lucy tu…estas llorando.
- También pudiste sentirlo ¿verdad?…, aquella cálida briza que se eleva al cielo de los hombres- Clyde no parecía entender las palabras de su novia, ni comprender el motivo de las lágrimas de la gótica hermana de su mejor amigo, pero aquella briza también pudo sentirla, tan cálida y amistosa como el abrazo de un amigo.
- Rocky…-murmuraba Lucy sin ocultar el dolor apabullante que consumía su corazón.
El cielo pintaba en su celeste lienzo el adiós, de un pequeño héroe, el verdadero héroe de Royal Woods, un adiós que todos pudieron ver dibujado entre las doradas nubes pintadas por aquel atardecer que despedía aquel fatídico día.
-¡Hey Rusty¡ deja de tontear o te dejamos atrás- Amenazaba un robusto muchacho montado en su bicicleta.
- Si…si…lo que digas…sabes esa nube se parece a mi hermanito…como estará Rocky con su cita- Sonrió recordando al pequeño que tanto amaba, al tiempo que con fuerza pedaleaba dispuesto a alcanzar a sus amigos- Apuesto que le ira bien, él es todo un campeón
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Cargando el cuerpo del niño con la ayuda de su Diyin, Lincoln Loud caminaba cabizbajo, aquel brazo del cual ya no tenía movilidad era la última de sus preocupaciones , las heridas en sus piernas, su cabeza sumado al agotamiento que sentía eran mucho más de lo que pudiese soportar, pero su determinación no flaqueaba pues incluso en la oscuridad, la pequeña luz de Rocky le había dado la fuerza suficiente para poder continuar con su camino.
En las afueras de las atracción , los bomberos atendían a todos aquellos que requirieran de su asistencia, amigos y familiares de algunos de los visitantes, alborotaban las zonas buscando a sus seres queridos, entre ellos, abriéndose paso un adolecente de rubia cabellera buscaba desesperadamente a su hermana menor.
- Tenemos que decirle que Lincoln y Rocky siguen dentro del sitio…espera esa Leni
Tomando en brazos a Lucy , Leni la cubría de su cálido abrazo, en su rostro de denotaba un preocupación un temor que rozaba lo exagerado y fingido.
- Estas bien, sabía que estarías bien hermanita menor- Repetía sin soltar el agarre de sus brazos.
-Leni tu…si estoy bien, pero como…
-Lincoln me lo dijo, me llamo pidiéndome ayuda, pero me perdí no sé por dónde entrar- Lucy, en su interior sentía que había algo malo en ella, nunca había oído a Leni llamarla hermanita con tanta soltura, titubeaba confundida, desconfiada, insegura que pudiese dar un sentido a aquello.
- Esta allá, pero yo te puedo guiar Leni- Interrumpía Clyde, señalando el punto por donde hubiesen salido hace no tano.
- Eso es genial vamos-
-Leni- decía Lucy deteniendo su marcha- Leni, yo también voy.
Abriéndose paso entre bomberos y algunos policías que preparaban su equipo para ingresar a las profundidades del siniestro, corrían hacia la salida.
-Yo voy entrar, ayudare a nuestro hermano y volveremos a casa- Con una sonrisa sospechosa, Leni soltaba el agarre de la mano de Lucy, descendiendo sin recato a la oscuridad.
-¡Lincoln¡Lincoln¡- Pudo oír el niño, en lo profundo donde una radiante luz brillaba .
- Esa voz…es la voz de Leni…¡Es Leni¡, pudieron salir, todos están bien,¡Estan bien¡-
Mientras que en la entrada, con el miedo dibujado en su rostro Lucy, presionaba sus nudillos - Lucy que ocurre…-preguntaba Clyde, preocupado.
-Tengo que ir, algo malo va ocurrir, ¡Lo se¡Tengo que bajar¡- Tomándolo de la solapa de su camisa, Lucy tiraba de él, llevándolo consigo a la oscuridad.
- Leni…eres tu…eres tu- Expresaba feliz el niño.
- Lincoln si soy yo…soy ¡Yo¡- En lo profundo de la oscuridad, en aquellas cuevas que una siniestra bestia había forjado de un fastuoso teatro, retumbaba el sonido de tres disparos, tres pequeñas explosiones que inundaban de un terror indescriptible el corazón de la pequeña Lucy Loud que veía como su hermano caía al suelo bañado en sangre, como a su lado el cuerpo de aquel muchachito que tanto ella había amado golpeaba el suelo cubierto también de aquella pintura carmesí.
Su hermana sonreía, aun con el arma en mano miraba con desdén el cuerpo agonizante de lo que supusiese fuese su hermano menor. La incredulidad dibujada en el rostro Clyde, el impacto representado en los labios de Lucy y la mirada fría de Leni, eran lo último que Lincoln sentía que vería, su ultimo recuerdo antes seguir el mismo camino del hermanito uno de sus mejores amigos.
- Aquí se acaba todo Loud…- Advertía Leni cargando otro tiro de su arma.
- ¡Detente Leni¡- gritaba Lucy corriendo a ella.
En un acto de mero reflejo, la muchacha giraba dirigiendo ahora su arma al cuerpo de Lucy.
Pero el tiro no se oyó, el arma que la rubia cargaba explotaba en su mano consumida desde dentro. Aquello pareció alertarla en sobremanera, girando su figura hacia el niño, pudo ver anonadada como una gran barrera lo separaba de él.
- Literalmente eso se salió de control- Desde la salida, la figura de un muchacho alto, de rubia y abúndate cabellera, playera celeste, pantalones vaqueros y una sonrisa burlona se presentaba junto a Haiku.
- Clare…digo Clyde y tu Lars mujer, literalmente traigan sus traseros aquí, esa persona no es quienes ustedes creen- "¿nosotros? Preguntaba Clyde señalándose.
- Ves alguien más aquí, literalmente hacen todo más difícil niños- respondía con más soltura el chico.
- No le hagan caso el , el miente, ¡El miente¡- Advertia desesperadamente Leni, al ver cómo tanto Lucy como Clyde corrían al encuentro con el muchacho y Haiku.
- Venga Allester Apex deja de mentir, es imposible creas en ese pequeño cerebro tuyo que luego de verte dispararle a su hermano, esta niña creerá en ti…por cierto, ¿estás bien? no te hizo nada ¿verdad?- Negando con la cabeza Lucy se lo confirmaba. –Uff, eso es bueno, por cierto puedes llamarme Loki Loud, soy algo así como el guapo hermano mayor del que literalmente te enamorarías
-Ella…Leni…mi hermana…asesino a mi hermano…ella le disparo…- Con un miedo que no podía ocultar, Lucy buscaba torpemente contarle lo ocurrido.
- Tranquila niña, que no lo hizo- Respondía con seriedad el chico - En primer lugar esa persona de allí, no es tu hermana es un cobarde que se oculta tras una máscara, un mascara que su Diyin se esfuerza en mantener incluso cuando su identidad ya fue descubierta, y en segundo lugar tu hermano no está muerto, mi Diyin, "Larger Than Life", se ha encargado cauterizar toda hemorragia que pudiese suponer un peligro para su vida, esto claro no lo cura pero me da suficiente tiempo para librarme de este idiota y poder salvar su vida- Explicaba al tiempo que pequeñas naves cual enjambre de abejas, cuidaban las heridas del niño como mantenían una barrera de láseres que mantenía la distancia entre él y la impostora.
- Un Diyin…- Murmuraba Lucy
- Esto es una locura, que es esa cosa de un Diyin y porque dices que eres hermano de Lucy, ella solo tiene un hermano que…
- ¡Silencio Clyde¡- Lo callaba Haiku – Dices que tú y la "hermana" de Lucy poseen Diyin, eso explicaría muchas cosas…según lo que leí de los pueblos navajos un Diyin es un ente sobrenatural que ofrece protección a un amo al que considera digno, es ¿cierto? y si partimos de esa premisa el monstruo arácnido del teatro sería una Anaye un ser oscuro, estoy el correcto ?
- Literalmente estas en lo correcto un Diyin es como dices un ente sobrenatural que se somete a nuestras ordenes, si se preguntan porque no pueden verla, la respuesta es sencilla, solo un usuario puede ver a otro pues son la representación vivida de lo que se conoce como nuestra energia psíquica, sueños, deseos, recuerdos, todo aquello alimenta y fortalece un Diyin, pero algo que muchos olvidan es que su poder puede llegar a ser abrumador y se requiere de una determinación casi inquebrantable para lograr no solo invocarlo, sino también dominar uno.
- Determinación…- Murmuraba Lucy al oir estas palabras.
- Pero si el usuario no posee la voluntad requerida, el Diyin termina por consumirlo, convirtiéndolo en una bestia con voluntad propia y un hambre insaciable, un Anaye
-En…en…entonces esa cosa que nos atrapo era un persona - Preguntaba perturbado Clyde.
- Lo fue…alguna vez, pero bueno creo que ya les di más información de las que debía, ¡Desaparezcan¡ que tengo asuntos que arreglar con este tonto.
- Pero Lincoln.
-No podemos dejar al hermano de Lucy
-¡Lárguense¡, yo me encargare de salvar a Lincoln, de todas formas fue para eso que vine, ahora váyanse que esto se podrá peligroso…
Tomando de la mano tanto a Lucy como Haiku, Clyde se disponía a seguir la orden y abandonar el lugar, pero con una fuerza imprevisible, Lucy Loud soltaba su agarre, deteniendo la marcha de la pareja.
- No puedo irme, no sin Lincoln,
- Lars chica…ya te lo dije no…
- Suspiro. Loki dices que se necesita una determinación y una voluntad inquebrantable para poseer un Diyin yo…yo sé que las tengo, la determinación y la voluntad para arrebatar la vida de mi hermano de las manos de hades y mandar a la oscuridad a todos aquellos que quieran hacerle daño…
Una luz radiante brillaba en uno de sus bolsillos, en ella una radiante piedra despedía un resplandor enceguecedor.
-Quien lo diría Lars chica…quien lo diría, bueno esto se pondrá interesante. ¡Clare chico¡ ¡niña asiática¡, abandonen este sitio que nosotros nos encargamos de esto.
Entregándole la radiante roca, Loki se lo indicaba – Aplástala como si de una uva se tratara cuando estés lista.
-Llevarme a la oscuridad…a la oscuridad…¡Acaso sabes que es verdad la oscuridad¡-Gritaba Leni debelando su verdadera identidad.
Cayendo cual escamas de reptil, el bello rostro de un joven largos cabellos blancos, radiantes ojos rubís y elegante vestidos les sonreía al tiempo que colocando una máscara sobre su rostro buscaba recuperar la compostura.
- Lo siento…deje que mis emociones me sacaran del personaje, pero bueno creo lo justo sería presentarme ante la señorita, mi nombre es Allester Apex, tercero en el linaje Apex y poseedor de MASQUERADE el Diyin de las mil caras.- Se presentaba alzando el puño con orgullo.
- Todo muy bonito Allester, pero no creo que se bueno andes de gallito seguro de una victoria que no va ocurrir, digo literalmente esa broma de Diyin no tiene ni una posibilidad contra uno puramente ofensivo contra el mío- Se burlaba Loki
-Me ofendes si das por hecho, que en este lienzo que pintare con tu sangre solo tres personajes brillaran.
- ¡¿Qué?¡…¡espera¡…- Fue lo último que pudo decir antes de sentir como una energía impía saltaba a traves de sus ser.- Este…este frio…es acaso…el rugido de una de sus bestias… es imposible el no…- Tomándolo en brazos impidiendo que su cuerpo tocara el suelo Lucy detenía su caída.
-Sorprendido de verme Loki- saludaba orgulloso un niño no mayor Lucy con abundante y castaña cabellera de la cual resaltaba una blanco y pronunciado mechón de cabello
- Por cierto Loki dime, ¿Cómo esta bebe?, hace mucho que no sabemos de ella-
El silencio fue perpetuo, la tensión palpable, una combate se llevaría a cabo, uno que determinaría el destino de niño de cabellos blancos. Una lucha que Lucy no debía perder si anhelaba volver a ver la sonrisa de su hermano mayor otro día mas.
Mensaje gracias por leer hasta aquí , no se olviden dejar su rewiew ahora ciertas aclaraciones.
El nombre del Diyin de Loki Loud Larger Than Life, hace referencia a una legendaria canción del grupo juvenil "back Street boys" muy acorde a la personalidad y habilidades del Diyin.
Los personajes usados, son sacados de la obra titulada, La familia Apex de jackboss Sniper, si pueden denle una ojeada. Los otros personajes que serán usados en la parte inferior pertenecen al usuario Sir dark y su obra ultimate Loud, también denle una ojeada si tienen tiempo. Sin mas que decir hasta pronto y espero que lo hayan disfrutado
-Eres un maldito, un maldito, esta era mi victoria, ¡Mi victoria Loud¡, pero esa chica, esa chica me las pagara- Agotado Clinton abandona la feria, sostenido de un barra de acero con la poca energía que le quedaba, vacilaba en su caminar.
Habia avanzado lo suficiente para darse un merecido descanso, sabía que tendría que explicar muchas cosas al llegar casa, que posiblemente, su madre llamaría a Carol preocupando a la señorita perfecta.
- Veo que te dieron una verdadera paliza- Escuchaba decir a un elegante y misterioso caballero.-Sin duda tu rival pudo más que tu- Comentaba a tiempo que sacudía su smoking, arreglaba su perfecta y rubia cabellera.
No parecían inmutarse ante la deplorable situación del niño a quien miraba con un desinterés absoluto, con sus misteriosos ojo verde mar.
-Límpiate- Le decía tirándole un pañuelo. Algo que el niño rechazaría lleno de orgullo.
-Lárgate viejo, no tengo ganas de jugar contigo- Le respondía.
-Vaya…bueno mi nombre es Victor
- Ha quien le importa, solo vete o te mostrare lo que es bueno. Lo amenazaba, mostrándose mucho más amenazante de lo que quizás era al tiempo que con esfuerzo recomponía su andar.
- Lo bueno, no es acaso lo que chico Loud te mostro- Detenía su marcha al oír estas palabras, en su mente ahora un mar de preguntas se planteaban sin obtener respuesta alguna.
- Veras Clinton Pringey, soy consciente de tus habilidades, de tu fuerza y tu orgullo, sé que anhelas poder, y yo puedo dártelo, mucho más del que puedas imaginar, de lo que puedas soñar
- Me ofreces poder, pero que quieres a cambio "Victor"
- Nada, algo insignificante, solo tu lealtad, absoluta y total, que dices chico, es un si?
-Que digo, digo que las cosas parecen mejorar para mi- respondía sonriendo al estrechar la mano de Victor seguro de sus decisión.
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