Disclamer: Los personajes no son míos, son de JK.
Se me ha hecho medio difícil escribir este cap. ¡Cómo ven me he demorado mucho! Y tras eso, me cortaron el internet en mi casa x_x y he tenido que subirlo desde un cyber.
:S Espero que la espera valga la pena. Gracias por continuar ahí. :*
El viaje, no es lo único que moverá a los personajes de esta historia.
VII: De duchas frías y sorpresas
Había sido un día sin duda largo. Después del shock emocional vivido en el comedor, todos decidieron ir a sus respectivos aposentos, en especial Norelle que después de una rápida e inútil huída fue interrogada por su amiga que también se unió con ella en la habitación y tuvo que darle una explicación.
-Yo lo parto a puñetes a ese imbécil.- dijo con coraje la pelirroja peleando con el brazo que la retenía dentro de la alcoba.
-Lily, déjalo.- musitó la castaña con voz suave.- El no me importa, si no hice caso al cotilla que afirmaba que era drogadicta y promiscua del "Sun Magazine" mucho menos le haré caso a este cero a la izquierda de Black.
-Estabas llorando…- comentó suspicaz después de colocarse el pijama roja de leoncitos.-Tenias el fleco en la cara, eso haces cuando lloras.
-No era por eso.- mintió.- ¿Cómo fue que te dejaste convencer por el viaje?- cambiar de tema era una buena estrategia.
-Luna Potter.- se acomodó en la cama-Dijo que era la primera vez que James viajaba después del fallecimiento de sus padres y que no había mejor guía que personas que tengan conocimiento sobre esos "aparetejos voladores"-
-ah.- comprendió la castaña.
-Si quieres le puedo decir que no…- intentó
-Deja.- le interrumpió su amiga acompañándola.-No huyo de nadie, y no le voy a dar el gusto a Black. Además la abuelita Luna me recuerda a mi nana, si es importante para ella, por alguna razón ah de ser… Adora a Potter.-
Lily bostezó.
-Mañana tenemos que armar maletas. Duerme bien Lilita.- se despidió dándole una ligera palmadita.
Ambas se recostaron en la cama y se dejaron llevar por los brazos de Morfeo, o eso parecía ser.
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-Excelente.- susurro James. Primero venia Canuto a decirle que estaba inquieto y que le ayudase a dormir mientras conversaban de la copa de quidditch que querían ganar para Gryffindor (no quiso decir ni una sola palabra de la conversación con Jenks). Y ahora que canuto estaba dormido... ¡El no podía dormir!
Se levantó de la cama, el reloj de pared afirmaba las dos de la mañana. Bostezó y no se molestó en cubrir su pecho desnudo, sino que bajó así; en pantalón pijama hacia la cocina, quizás un vaso de leche le haría dormir mejor.
Un ruido dentro de la cocina lo hizo despertar por completo. Algo estaba parado al lado de la alacena, alerta sacó la varita del bolsillo de su pantalón y se acercó sigilosamente.
-¡¿Quién eres?- exclamó.
El bulto se movió rápido colocándose frente a él, James con igual velocidad ya estaba apuntándole el cuello con su varita.- Soy yo.- contestó con voz estrangulada una voz femenina… de sobra conocida por él.
-lumus.- susurró y una incandescente luz emergió de la punta de su varita.
Unos ojos esmeralda se achicaron un poco a causa de la luminiscencia. Mientras unos marrones le examinaban.
Los ojos del merodeador recorrieron desde los ojos sorprendidos de la muchacha, su cabello un tanto desordenados con ondas que combinaban con el corto pijama abotonado, a media pierna que cargaba la pelirroja; los primeros tres botones abiertos a causa de la calefacción del lugar. El ligero escote que lucía en medio de dos leoncitos estampados, las pequitas que dejaban al descubierto… El corazón del azabache empezó a latir con violencia.
Lily que hasta ese entonces había permanecido callada tratando que no fijar (inútilmente) sus ojos en los bien formados pectorales del joven. Carraspeó volviendo a la realidad.-Este… yo…-
-No podía dormir.- dijeron ambos a la vez, para ese entonces James ya había dejado de apuntar con la varita.
- Disculpa si te…- comenzó el muchacho.
-No. Yo no dejé encendidas las luces y cualquiera pudo haberse confundido…- se disculpó-Ya es tarde, solo vine a beber un poco de agua.- continuo.
-Hasta… más tarde Evans.- musitó tratando de que el calor no llegue a su zona sur, y que por el bien de la pelirroja, se valla de ese lugar antes de que su razón se fuera de vacaciones a Suiza, a su razón le gustaba irse a esquiar, y mucho más en momentos como este….
-Hasta más tarde James.-La pelirroja contestó afablemente, y no pudo resistirse cuando pasó a un lado de él para salir, darle un pequeño beso en la mejilla.
James se encontraba estupefacto, imperceptiblemente acaricio con su mano donde había sido depositado el beso. Suspiró y dio un fuerte golpe en la pared cercana.
-Por Merlín, no puede ser posible que esto me este pasando a mi.- se dijo a si mismo tratando de calmar el calor que recorría su cuerpo. No importaba ya cuanta leche tome… en el fondo ya sabía que aunque quisiese, no podría conciliar el sueño ni quitarse de la mente a la pelirroja.
Lily volvió a la cama, Norelle estaba en el otro extremo dormida; mucho mejor. Pues no quería que la luz de la luna reflejara su violento sonrojo, y lo agitada que estaba. Se recostó y cerró los ojos durmiendo…soñando con aquel beso que no se había podido resistir a dar. "Todo impulso del sentimiento debe estar dirigido x la razón" repitió su fuero interno… pero, ¿Acaso lo que estaba sintiendo estaba incluido en aquella frase?
-Lilita, Lily… ¡Oh no!, ¡Alice se ha comido todas las tartaletas de chocolate!- gritó una castaña.
-¡Ahahaha! ¡Muerte a la morena!- se despertó enseguida, sin duda el truco de "No hay dulces para ti hoy" había funcionado de nuevo. Restregó sus ojos para enfocar a la ojiavellana que se reía a costillas de ella.
-Muy graciosa Nell.- dijo desperezándose.
-Lo lamento…- dijo entre risas.- es… es irresistible amiga.- se calmó recuperando la completa oración de lo que hablaba.- Casi nunca se te pegan las sabanas.- dijo mientras trataba de esquivar sin mucho éxito una almohada por parte de la premio anual.- Cámbiate de ropa, tu alimento esta abajo. Nos preparamos para irnos.-
¿Tanto había dormido?
Se sonrojó al recordar la madrugada de ese día. Mordió nerviosamente su labio inferior y se apresuró a la maleta para sacar su abrigo.
Después de desayunar recorrió el pasillo hacía la sala. La señora Potter se encontraba despidiendo a cada uno de los presentes, Norelle en ese momento estaba agachada abrazando a la menudita mujer. Lily agradeció la acogida y las buenas atenciones rápidamente para dirigirse con los demás hacia la chimenea, James había dejado guardado el proyecto en un lugar "seguro" en el cual aseguraba nadie lo podría dañar y donde solamente él podía tener acceso.
Tras dos segundos aparecieron en una nueva chimenea. Una casa anteriormente conocida por todos se extendió ante sus ojos.
Norelle se separó del brazo de Remus.
-Rem, Potter, y Pettigrew. Nosotras vamos a alistar nuestras valijas.- dijo Norelle tirintina.
Dejaron a los muchachos en la sala, donde todos al salir las chicas camino hacia la escalera, observaron a Sirius de manera inquisitiva.
-¡Que!- exclamó el susodicho cansado de las miradas.
-¿Jenks se tomó la molestia de nombrarnos a todos… excepto a ti?-
-Y no te dijo: gusarapo, engendro-monkey, goriblack (un gorila mutado con Black L.L), Rizitos de carbón, Pithecantropus, subnormal…-
-¡Eh! Colagusano, ya entendí. Y pues, no. No se…ella está loca.- respondió un tanto irritable.
Antes de que los demás refutaran se escuchó un alarido en la planta superior.
-Ven, ¡se los dije!- afirmó Sirius. Pero al igual que todos se movió a ver qué pasaba.
El rostro de Norelle estaba rojo de furia, resoplando y buscando en el ropero algo desesperadamente.
-¿Qué pasó?- inquiero Remus por el inentendible comportamiento de la castaña.
-La Sra. Jenks, regaló toda su ropa.- contestó con una mueca.
-Pero yo veo el armario repleto, es más. Es del tamaño de una pared.- comentó James no viendo el sentido a tanto drama, y evitando un par de ojitos verdes.
-No. Esa ropa no. La ropa que suele utilizar Norelle. Ya saben.- respondió chasqueando la lengua.- Y toda la ropa que traje era para el frío. Creo que nos va a tocar utilizar a las dos utilizar aquel guardaropa…-
Sirius permanecía en el marco de la puerta, alejado de los demás, pero escuchando.
Remus hizo honor a su casa en Hogwarts y se acercó a la chica antes de empezara a echar espuma por la boca, le tomó del brazo y se acercó a su oído para susurrar algunas palabras. Poco a poco el color de su rostro se fue tornando normal. Se tranquilizó y por primera vez observó a los demás.
Se disculpo torpemente. Los varones se retiraron mientras que al bajar las escaleras pudieron ver más cuadros de Norelle con elegantes túnicas y otros con trajes clásicos de moda en el Londres muggle.
-¿Qué le dijiste para que se tranquilizara?- inquiero Sirius aparentando indiferencia.
-Nada.- respondió encogiéndose los hombros.
Los demás lo miraron escépticos.
-Eres el que menos sale con chicas. Y eres el que más puede apaciguar las histerias de cualquiera de ellas.- dijo James.- ¡Eres un dios!
El seudo-rubio rodó los ojos.-Es cuestión de ser perceptivo, ella no es un ogro que no razona.-
-¿Te gusta la marimacho Lunático?- pregunto Peter con malicia.
-No es una lo que tú dices. Es una mujer muy educada, femenina, agradable y…-
-Lunático. Viiii…- dijo James con picardía, y dirigió una mirada hacia su azabache amigo para que siguieran molestando a Moony, pero este estaba mortalmente serio.- ¿Que pasa canuto?, pareciera que te hubieran metido un palo por el…-
-¡Basta! Ella… ella es mi amiga.- reprochó el licántropo sonrojándose un poco y dándose cuenta que la susodicha bajaba junto a Lily con sus maletas flotando en la parte de atrás.
-Eh…- pudo articular James al ver a Lily bajar con una jean negro y una blusa de tiras azul. ¡DE SU TALLA! La pelirroja casi tropieza en el último escalón cortando el contacto visual con el ojichocolate.
-Cierra la boca Prongs.- dijo Remus divertido.- Llegaremos tarde al aereoportu.-
-Aeropuerto Rem.- corrigió una mujer dándole un suave golpecito en el hombro.
-¿Quién es esa?- preguntó Peter patidifuso de la presencia de aquella extraña.
La mujer se sacó las gafas y miró con sus ojos almendrados como rendijas.- Payaso, soy yo pues quien más. Vamos al aeropuerto.-
La mandíbula del Black estaba desencajada aun. No era Jenks la que tenía en frente… no, claro que no era.- no paraba de auto convencerse, mientras su mirada recorría desde las largas piernas que no estaban cubiertas por su minifalda, la blusa algo floja que solo se afirmaba en su cintura y el cabello normalmente hecho un matorral, ahora liso y peinado.
-Iremos en mi auto.- dijo de pronto Peter observando su reloj.-Llegaremos tarde.-
El aeropuerto Londrino, era sin duda un lugar que nunca estaba vacío, algunos reconocían a Norelle y se acercaban a pedirle fotos y aunque esta se notaba incomoda, no se negaba y trataba de dar una sincera sonrisa. Los merodeadores parecían niños perdidos: Peter casi lanzaba una maldición a un torniquete que no se movía, hasta que la pelirroja se acercó y coloco una tarjeta facilitada por una azafata para que se abriera el paso. Sirius subía las escaleras eléctricas… por donde se descendía así que no se movía nada, lo mismo que estaba intentando hacer James. Remus por su parte ya conocía un tanto el funcionamiento de las escaleras y de ciertas maquinas, el haber estado en estudios muggles por fin rendía su fruto. Dieron gracias al cielo cuando lograron entrar en el avión, en especial Lily y Remus que tuvieron que hacerla de niñeros.
Se ubicaron en sus asientos, abrocharon por órdenes del capitán sus cinturones (aunque ellos insistían en responderle al capitán por el parlante) y emprendieron vuelo.
-¿Señor desea usted algo?- inquiría afablemente una azafata a un ojigris.
-A usted servida con raíces incaricetillustasis por favor.- respondió con galantería.
Un golpe despertó a Lily que estaba a su lado.
-¡Que! ¡Le estaba haciendo un cumplido!- se quejó sobando la mejilla afectada.
-Sirius.- habló en medio de un bostezo.- Te recuerdo que las azafatas son muggles.- Ellas no saben que esas raíces son las más difíciles, caras y deliciosas de todo el mundo mágico.- susurró al último.
El Black refunfuño por lo bajo el resto del viaje mientras que Peter perdió dos kilos de su peso en vomito puesto que permaneció en el baño a causa del mareo.
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Al llegar a su destino. Continuaron en barco hasta arribar a una isla tropical cerca de Grecia y llegaron rápidamente abriéndose paso entre los muggles hasta un callejón con un muro donde se encontraba una bruja vestida con una túnica colorida pese a que en ese lado en donde se encontraban se sentía frío.
-Bienvenidos a la Exótica Isla Venus. Un lugar solo para magos.- dijo la anciana topando con su varita varios ladrillos, que se movieron dando paso a el bullicio de gentes comprando y vendiendo cosas en lo que parecía ser un mercado.- Disfruten su estadía.- se despidió sellando la puerta una vez hubiesen pasado todos.
Se quitaron los abrigos para estar más acordes al ambiente cálido que se abría paso en su interior.
El mercado ocupaba varias cuadras hacia delante, con artesanías propias del mar, bebidas, bares, centros nocturnos (Al que Sirius prometió solemnemente ir con los merodeadores antes de irse). Los kilómetros de playa se divisaban a la derecha con la arena que más bien parecía plata por el efecto brillante que causaba el sol.
-El hotel es: "Clearing Magic Hilton Hotel".-releyó Peter del pergamino en sus manos.
-¿El CMH?- comentó Norelle.- Ese hotel es carísimo...-
-Los abuelos de James ya pagaron la estadía en este lugar.- interrumpió Sirius sin obtener respuesta.
-Le gustaron mucho a Luna Potter.- esta vez dijo Remus con una sonrisa y encogiendo los hombros.
Norelle le dirigió una mirada dulce al licántropo y pestañeo varias veces.-Somos las nietas que siempre quiso tener y nunca pudo.- comentó tirintintina.- En vez de eso le tocó Potter.- señaló con la boca hacia donde se encontraba el azabache, haciendo reír a los amigos de James.
-Para que una docena de princesas, si pudieron tener al rey.- continuo bromeando Prongs guiñando un ojo a las dos muchachas. Una de ellas, con un ligero rubor en las mejillas. ¿Cómo habría de mirar a James después de lo de anoche? ¿Fingir demencia sería la mejor salida?, después de todo ella le había dado un beso de improvisto, en eso no se puede ver si la otra persona corresponde o no.
"Si él no me dice nada, será mejor por optar delirio. Talvés piense que todo es un sueño…"
-¡No fue un sueño padfoot!- exclamó emocionado el Gryffindor.- ¡Esa mujer me va a volver loco!-Una vez llegados al hotel y ubicándose en las habitaciones que les habían designado.
-Prongs, tu ya estas loco desde hace rato…-acomodo la maleta de su amigo bajo la cama.
-No lo sé.- contestó dubitativamente.-Pero puedo asegurarte que nunca, nunca había tenido una de mis fantasías tan cerca de la realidad como esta vez. Titubeaba entre arrancarle el pijama con mis propias manos, o lanzármele y hacerla mía.-
-¡Wait! Prongs, supuestamente te ibas a olvidar de ella ¿No te acuerdas?, si ella quería estar lejos de ti. Tu ya no se lo ibas a impedir, la snitch ¿recuerdas?-
El susodicho agacho la cabeza y miró fijamente el piso.
-Ánimos amigo, no perdamos tiempo para salir a explorar los rededores como buenos merodeadores.- sonrió.
-Por favor déjale esto en la habitación de Lily.- dijo James devolviendo el gesto y pasándole a canuto una pulsera dorada la cual serviría para frecuentar todos los lugares que estaban añadidos a los servicios del hotel.
-Se… Prongs, abusa de mi buena fe.- bromeó saliendo del lugar.
-Es la habitación trescientos veinti….- no alcanzó a decir nada más, su moreno amigo ya había desaparecido.
Sirius bajo las escaleras y vio entre las habitaciones con 300 y algo una puerta entreabierta. Con una maleta purpura en su interior. ¡Eureka! La maleta de Evans. Se felicitó así mismo por el tino de can que le servía así no fuera animago, se adentró y la cerro tras de sí. Al parecer se estaba duchando por el sonido del agua, dejó la pulsera encima de una mesita de noche y se disponía a irse. Pero una de sus "ideas brillantes" se encendió en su cabeza: ¿Y si le llevo un recuerdito de la pelirroja a James para que ya no se sienta tan solito? Tío Sirius lo arreglará. Se dijo a si mismo frotando ambas manos y dirigiéndose al armario.
Buscó algún indicio de ropa interior de la Gryffindor entre la ropa ubicada ahí, pero de pronto escuchó el sonido del grifo cerrándose y el sonido de ropa moverse.
Si Evans me encuentra aquí… ¡me castrará! -Le gritó su subconsciente que se había quedado estático hasta ese momento. Porque a continuación buscó algún lugar para esconderse rápidamente, la puerta del baño estaba abriéndose y ¡que más cerca que el armario! Se lanzó al oscuro lugar golpeándose con uno que otro zapato. Apenas había cerrado la puerta cuando, en vez de una melena pelirroja mojada adentrarse en la habitación, ingresó una castaña cubierta con una toalla. Que para colmo de males, sello la puerta de salida con su varita.
Si espero de Evans un castrasmiento… de Jenks… ¡Oh, no!
Las persianas de aquel armario permitían ver lo que pasaba en el interior de la habitación, esperaría a que se metiese al baño para cambiarse de ropa y huiría. ¡Si ese era el plan!
Mientras tanto, se apoyaría a un lado de los vestidos colgados para no causar ruido. Estiró la cabeza hacia atrás y cerró los ojos para percibir un embriagante olor a manzanas… talvés era algún perfume o…
Cuando abrió los ojos y dirigió su mirada a través de las persianas para vigilar lo que la castaña hacía, se quedó paralizado. Podía ver a Norelle sentada en la cama mostrando no solo su perfil secándose el cabello frenéticamente, sino también su pecho lleno con el pezón erecto que se movía por acción del sacado.
De pronto el mundo para el Black iba en cámara lenta, los latidos de su corazón, las casi imperceptibles gotas de sudor resbalar por su frente…
No.-se reprendió a si mismo.- es ese olor que me tiene embobado. Debe ser que Jenks consume no se… drogas. ¡Como sea! Ella no es una mujer. ¿Cómo habría yo de interesarme alguien tan… tan… como ella?
Sentía le costaba respirar. -No mires-se repetía-... no… no lo hagas Sirius. Le verás desnuda-esa palabra taladraba su mente más que cualquier otra.- ¿Ya se ha de haber puesto ropa no?-dijo después de unos minutos.- una miradita nada más… uno…dos…
La toalla cayó pesadamente en el piso. Y el ya no podía hacer más para cerrar sus ojos o desviar la mirada. En ese momento le era imposible, escrutaba cada porción de su cuerpo desnudo. La leona se dirigió hacia la maleta purpura sacando un traje de baño rojo. Estaba de espaldas a el cuándo empezó a ponerse las bragas. Sus ojos se paseaban desde el contorno bien formado de sus caderas hasta sus nalgas que se contraían despacito al subir las braguitas. Se agachó a sacar algo de debajo de la cama quedando nuevamente de perfil hacia el armario, Sirius se sentía como un enfermo mirándole así. Como un obseso, tal y cual le decía Remus: Un demente. Su agonía se agudizo en cuanto ella colocada en posición se gateo empezó a tratar de alcanzar no se que cosa de debajo de su cama y empezó un involuntario vaivén de sus pechos al moverse (mucho más grandes de lo que había creído), junto con su trasero en alto. Se lamió los labios por la pronta sequedad que sintió, aunque no solo eso sentía; era imposible ignorar la pulsante erección bajo sus pantalones, y las gotas de líquido pre-seminal que había soltado impensadamente.
Cuando la joven por fin pudo sacar un frasco de bronceador de debajo de la cama, se puso en pie y procedió a colocarse el bronceador en el cuerpo. Ahora aunque a James le partiera la cara, y Evans le quemara vivo, preferiría mil veces que aquella que tenía en frente fuese la pelirroja; no soportaría que Jenks. A la que tanto había humillado por parecer todo menos mujer, le tuviera ahí indefenso, patéticamente encerrado en un armario lleno de excitación y deseo… Todo por ella.
-Estúpido Sirius.- murmuro dejándole helado. ¿Le habría visto?...Mierda… ¡era su fin! ¡El Apocalipsis se le venía encima! ¡NoOoOoOoO!-Ojalá que se ahogue en el mar.- chilló.
Nunca el deseo de su muerte le había sonado como un coro de ángeles. No le había visto en el armario.
La chica se apresuró a colocarse un short y la parte de arriba del bañador. Se fijó en la mesa de noche y la pulsera del hotel la cual guardó en el bolsillo.-se habrán confundido.- dijo para sí encogiéndose de hombros.- ¡LILS MUEVETE!-exclamó dirigiéndose a la puerta que para Sirius en ese momento era la senda de su salvación.
Esperó algunos segundos hasta asegurarse de que ella se había ido. Inspeccionó rápidamente el pasillo para cerciorarse y salir corriendo.
Se encontró con Remus en las escaleras.
-Paddy…-
-Ahora no Moony.- interrumpió, necesitaba ir a un baño. Nunca había necesitado una ducha fría o algo más como ahora.
El licántropo puso los ojos en blanco, alguna broma debió haber estado haciendo. Subió las escaleras hasta llegar a la habitación de su amiga.
-Chicas, los muchachos y yo saldremos a los alrededores a ver que ahí. ¿Vienen?-
-Está bien, es que Lily no se quiere poner el bañador fucsia que le di.- se lamentó haciendo un mohín.
-Remus, ¡son pedacitos de ropa!- se defendió la premio anual.- no anhelo mostrar mis huesitos a todo el mundo-
-entonces utiliza un bañador entero.- opinó el joven.- Nell te ves hermosa.- añadió dirigiéndole una mirada significativa a la castaña quien le guiño el ojo.
La pelirroja al verse inmersa en esta escena donde quedaba de violinista carraspeó.
-Les espero abajo.- concluyó el ojiarena.
Las muchachas asintieron y en el recibidor se encontraron con un James y un Peter playeros, de bermudas y zapatillas.
-Nosotros nos vamos a jugar vóley con esos primores de allá.- dijo Peter haciendo acto de presencia con una pelota en brazo.
Remus decidió pasar de la actividad y acompañar a sus amigas a comer algo. Se dirigieron hacia el restaurant cerca de la piscina del hotel y pidieron una mesa. Lily se acercó al bar para pedir un par de bebidas, en eso su cabello la delató ante alguien.
-¿Evans?-
Por acto reflejo la mujer volteo hacia donde provenía la voz y se quedó anonadada con la persona que le hablaba.
-¿Snape?- inquiero no pudiendo creer aun.
n.n
*Maik se asoma de un lado al otro buscando a alguien*¿Que tal? ¿Tomatazos? Espero sus reviews…
¿Qué estará haciendo Severus en aquel resort? ¿Habrá venido acompañado de alguien?
Mucha melosería entre Remus y Norelle, será que habrá algo de romance entre ellos. Pero ¿Y Sirius? Acaso se lo trago el lavabo del baño? Donde se habrá metido…
Que les pareció las escenitas medias candentes? xD James, James… ¡que control! Y más con la confusa de Lily que te atestó un inocente besito en el momento menos preciso. Veremos que tan fácil se le hace seguir con el plan de olvidar a la pelirroja.
Ahora los reviews:
Lady's Potter: ¡Gracias! :D Y es verdad, Sirius se porto como un completo tarado con Norelle, pareciera que tuviera algo en contra de ella. L.L Pero yo creo que las cosas están por cambiar.. ;) Lily es cabezota, pero si, aunque aun no sabe bien que es; sabe que le esta llamando la atención más de lo normal nuestro adorado merodeador. Besos! Espero que continúes en contacto con el Fic.
Blue Ewilan Kamille: Preciosa! Como estas? Y lo de esperar linda, no es solo esperar a que la poción se realice con los bracitos cruzados. Hace falta un detallito que saldrá mucho después ;)
Lily no es perfecta y recuerda que: "Las letritas pequeñas son las más importantes" jojo-..
Sirius se portó como un imbécil, una fijación por creer que toda chica que no le eleva el ego, no puede ser de este mundo :S Y ahora que la vio encuerada y le dio en la boca sin tocarle. Veremos que ocurrirá con esta pareja conflictiva…: )
Pero, Remus x si no t as fijado siempre a estado al tanto de Norelle, ¿será como el dijo simple amistad?
Lily, Lilita, Lily. Es verdad te equivocaste de Némesis! Y cuando alguien se enamora por primera vez, no hay fuerza que lo contenga! Resultado= besito en la cocina. Esperemos que James de su brazo a torcer con eso de olvidarle..:3 Besitos!
Boggartt: Me agrada que te interese el Fic, y más si recién empiezas a leer James/Lily. Y tienes razón, trataré de que los capítulos se extiendan un poco más para no hacerlo aburrido.
SofiaLovegood: Que bien que te este gustando el Fic linda, espero que este new cap. Te guste! Besos!
Me encanta responder sus reviews, porque me encanta recibirlos, son muy importantes para mi, porque me inspiran y me ayudan a querer continuar escribiendo y cada vez que tenga tiempo lo haré. ¡Gracias!
Besitos
Maik.
