Disclaimer: Estos personajes no me pertenecen y por lo tanto no gano dinero haciendo esto, solo la satisfacción de recibir sus comentarios, quejas o sugerencias…

Avisos:

Esta historia es de género Slash o Yaoi, Kakashi es uke como en mis otras historias, y contiene un Sasuke/Kakashi.

Locura y deseo.

Capitulo 7: Control.

— ¿De cuánto tiempo estamos hablando?

Kakashi lo pensó detenidamente, cuánto tiempo podría decirse que sería justo para declarar a cualquiera de ellos como el ganador, tal vez toda una noche, sería difícil, pero así demostraría que no se sometería a su voluntad.

— Hasta que amanezca…

Fue su respuesta, A estaba encantado con aquella propuesta, sin duda alguna derrotaría al siempre controlado Hokage y cuando lo hiciera, Kakashi no tendría más opción que entregársele, pero debían ser justos, sólo para que este shinobi no creyera que no había sido amable.

— Sólo para hacerlo interesante, te daré dos horas de ventaja…

Eso era un insulto para Kakashi, A lo estaba tratando como si fuera un completo inútil, sin ninguna clase de respeto para él o para su aldea, este hombre le molestaba demasiado, pero no podía dejarse llevar por sus emociones, eso le daría la ventaja al Raikage, una que ya tenía puesto que él realizo la reunión.

— Falta algo, anciano, si yo gano tú dejaras de cortejarme, te olvidaras de ese supuesto reto y de mí en general, sin regalos, reuniones o cualquier clase de acercamiento por ti o por cualquier shinobi que mandes en tu representación.

Kakashi quería ser claro, no dejar cabida a otro intento como ese, sí ellos iban a ser aliados, en ese caso debía haber al menos un mínimo de respeto, de lo contrario no creía que la alianza pudiera mantenerse con este líder si acaso creía que podían ser sus sirvientes.

— La única razón por la cual nos reuniremos será para tratar asuntos concernientes a nuestro puesto, ya nada de cuestiones personales ni de órdenes disfrazadas de supuestos cortejos.

El hombre de piel oscura asintió, no creía perder de todas formas y este shinobi presentaba una actitud que nadie tenía con él, tenía la clase de espíritu que admiraba en un ninja, sin someterse a nadie, sin dejar de pelear a cada instante.

— Ni yo, ni mi aldea, ni nadie que viva en el país del fuego es uno de tus shinobis, así que sí no te gustamos, al menos nos mostraras un mínimo de respeto, anciano, porque no somos tus sirvientes.

A no era el único que podía ser irrespetuoso, por lo que Kakashi abandono toda clase de tacto, plantándose delante del Raikage con una postura que hablaba de lo poco que le importaba su molestia y de cómo pelearía por su aldea, así como sus habitantes, sin importar su pasado.

— Y para hacerlo mucho más interesante aun, para aumentar las apuestas…

Susurro Kakashi en el oído del hombre mayor, parándose de puntillas para llegar a su estatura, esperando destruir su aparente tranquilidad, su control, recuperando un poco del suyo.

— Sí yo gano, A, todos los shinobis del libro serán perdonados, sin excepción alguna.

Finalizo esperando su respuesta, el Raikage supuso que esa última apuesta estaba relacionada con Sasuke Uchiha pero no dijo nada, en vez de eso, seguro de su victoria y de que el vencedor siempre se quedaba con el premio, en este caso, el propio Hokage de la aldea oculta entre las hojas, asintió.

— Me parece bien.

Kakashi estaba seguro que tenía una oportunidad para derrotar al Raikage, dándole la mano con firmeza, notando al mismo tiempo que su mano cubría la suya con facilidad, sin contar que su fuerza física era parecida a la de Gai, quien sería su guardaespaldas apenas regresara de la misión que Tsunade le encomendó antes de ser nombrado como Hokage.

A pudo notar la seguridad y el aplomo del shinobi de cabellera plateada, en sus ojos podía ver un brillo que le decía que desde ese momento estaba planeando una forma de vencerle, así como la palidez de su piel a comparación de la suya, la fuerza de su mano y el color de sus ojos, uno bastante bonito sin esa blasfemia roja estropeándolos.

Ambos se alejaron para darle órdenes a sus acompañantes alejándose lo suficiente para que no pudieran escucharlos, Kakashi se quito su túnica, la cual entrego a Shikamaru junto a su sombrero, sin prestarle atención a la visible preocupación de su consejero.

— Kakashi sensei, no puedes hacer esto.

Sakura hablo por fin, tanto ella como Naruto jamás utilizaban su nuevo titulo y eso le gustaba, le hacía sentir como su viejo yo, el que estaba antes de que la responsabilidad de proteger su aldea recayera en sus hombros.

— Ella tiene razón, estas en desventaja.

Susurro Shikamaru, para quien aquel reto era parte de alguna estratagema del Raikage, seguro de que Konoha sería un obstáculo en sus decisiones como líder supremo de la alianza shinobi, parecía que Kakashi era el único que se atrevía a contradecirlo o al único que le molestaba la actitud del hombre de piel oscura.

— Tampoco creo que sea una buena idea, que ocurrirá si te derrota.

Kakashi asintió, ellos tenían razón, todo eso era una trampa anunciada a la cual no pudo faltar, sí lo hacía sería un insulto, si se negaba le daría permiso para cortejarlo en su propia aldea o seguir con esa farsa, porque no creía que de pronto A se hubiera prendado de su rostro, era absurdo, así que debía existir otra razón para esa treta.

— Sí llegara a perder, nombrare a otro Hokage, uno que tenga la fuerza para enfrentarse al Raikage.

Sakura dio varios pasos en su dirección, rápidos y decididos, tomándolo de los antebrazos para tratar de hacerlo entrar en razón, ella no creía que A cumpliera su palabra sí su sensei se llevaba la victoria, si no lo hacía, tampoco quería pensar en esa posibilidad, Kakashi había sido un buen Hokage hasta el momento.

— ¿Por qué no te retractas?

Le pregunto sumamente angustiada, aunque sabía que desde que pisaron esa trampa no podían hacer nada más que seguir adelante, encontrar una forma de desarmarla al mismo tiempo que mostraban de que estaban hechos.

— Podrías hacerlo, no tienes porque entregarte a él, todo esto es una trampa y lo sabes.

Kakashi asintió, pero no se retractaría de su reto, tenía la oportunidad de mostrar su fuerza, humillar al Raikage y ganar un indulto para Sasuke, con el de Gaara y el suyo, ya serian los tres que necesitaba, sin importar lo que dijeran los otros dos Kages, su antiguo alumno estaría a salvo.

— Lo sé, A tiene la ventaja, pero si gano Sakura, Sasuke estará a salvo y eso es mucho más importante aún, no lo crees.

Eso no era suficiente pensó Sakura, su viejo y actual amor podía defenderse solo, Kakashi por el otro lado, estaba actuando justo como A quería que lo hiciera, podía notarlo en su seguridad, en el comportamiento de sus guardaespaldas, eso no era justo, pero su sensei lo comprendía perfectamente.

— Además, estoy seguro que lo único que le gusta es mi apariencia física y todos sabemos que no soy una persona fácil de soportar, terminara aburriéndose de mi sí solo soy Kakashi Hatake, no el sharingan Kakashi o el Hokage.

Shikamaru no estaba tan seguro de eso, Kakashi era inteligente, divertido y creía que bastante atractivo debajo de la máscara, aunque él prefería las mujeres sabía lo que ellas pensaban del Hokage, sin contar, que un hombre como A no dejaría que lo vencieran tan fácilmente, no después de todo el trabajo que implico aquella traición encubierta.

— Los veré mañana por la mañana, deséenme suerte.

Kakashi finalizo llevando su mano junto a su cabeza con una sonrisa sincera, estaba seguro que podría derrotar al Raikage, utilizando su confianza en su contra, su soberbia lo terminaría traicionando, de eso estaba seguro.

— Estoy listo.

Pronuncio regresando al mismo lugar donde habían realizado ese reto, notando como A le daba ciertas instrucciones a sus guardaespaldas, tal vez para que los suyos no interfirieran.

— Entonces, comencemos con esto.

A le daría ventaja, debía utilizarla con sabiduría, así que comenzó a correr en dirección de la salida, desapareciendo en los túneles oscuros de aquella construcción, el Raikage regreso a su asiento y comenzaron a contar el tiempo que transcurría hasta que pudiera ir por esos cascabeles.

Sakura no estaba segura si debía interferir en aquella discusión, pero aun así, creía que Kakashi necesitaba conocer las razones detrás de aquel reto y acercándose al Raikage, tratando de ser tan respetuosa como podía, carraspeo un poco llamando su atención.

A le observo de reojo, estaba recargado en la mesa de piedra y de tener aun sus dos manos, ambas estarían puestas debajo de su barbilla, sus ojos se posaron en ella, esperando por lo que tuviera que decirle.

— ¿Por qué está haciendo esto Raikage sama?

Esa chica tenía mucho valor, eso debía admitirlo, pero no tenía porque responder a su pregunta, una que ya le había explicado a Bee cuando trato de disuadirlo de su empresa, una que le parecía cada vez más interesante, ya que Kakashi respondió con valor, como todo un shinobi haría.

— No tengo porque explicar mis razones.

Pronuncio con frialdad, tratando de adivinar que haría el Hokage y hasta donde llegaría con su velocidad, así como utilizando sus técnicas, sin importar que tan tentador le pareciera tratar de conocerse mejor durante esa noche, debía enfocar su atención a esos cascabeles.

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Kakashi salió de aquella construcción y se alejo en dirección del bosque, en ese sitio tendría más oportunidades para ocultarse, aunque estaba demasiado lejos, al mismo tiempo convoco tres clones de sombras, los que servirían de señuelos para que A perdiera tiempo buscándolos, no los dejaría a simple vista, de esa forma daría a conocer su localización con demasiada facilidad.

A tenía mucha más experiencia, estaba curtido en varias guerras y era un guerrero poderos, rápido e inteligente, su única desventaja era su tendencia a perder el control de sus emociones, la que era su única ventaja.

Junto a él corría Pakkun, al que debía encontrarle un escondite adecuado, el que encontró a la mitad del camino en dirección de su refugio, era una pequeña madriguera desocupada, en donde cualquier shinobi que pudiera rastrear chakra ignoraría la presencia de un animal pequeño, aun los propios summons.

— Escóndete aquí con estos cascabeles, necesito que no salgas hasta el amanecer, sin importar lo que sientas o lo que oigas, es cuestión de vida o muerte.

Kakashi amarro los cascabeles en el collar de Pakkun, quien le miraba extrañado, preguntándose que se suponía que estaba ocurriendo, porque su jefe se veía tan preocupado.

— ¿Qué está pasando?

Kakashi no tenía tiempo para explicárselo a su buen amigo, sin embargo, debía comprender la seriedad de su tarea.

— Hice una apuesta con A por esos cascabeles, debes esconderlos Pakkun o estaré perdido.

El perro ninja asintió ingresando a la madriguera, cubriendo su cabeza con sus patas, creyendo que esa sin duda era una de sus peores misiones, no quería saber que había apostado su jefe, pero debía ser muy importante para arriesgarse como lo hacía, su aprensión era señal inequívoca de ello.

Kakashi llego al bosque y salto a una de las ramas, era momento de alejarse utilizando la altura de aquellos arboles, colocando suficientes trampas, guardando algunas armas y buscando zonas de difícil acceso, donde sería mucho más complicado encontrarlo.

Al mismo tiempo que esperaba a que sus preciosas dos horas de ventaja finalizaran, seguro que no podía alejarse lo suficiente, tampoco pelear con A cuerpo a cuerpo, sólo su astucia podía darle la ventaja en ese momento.

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Cuando estaban a punto de finalizar las dos horas A se levantó de su asiento y comenzó a realizar movimientos de calentamiento estándar, preparándose para una interesante persecución, hacía mucho tiempo que no realizaba una tarea de verdad, no como en la guerra o antes de que fuera un Kage.

Esa noche sería muy divertida, Sakura noto que a diferencia de Kakashi, el Raikage no se quito su túnica, pero que por debajo de esta como era su costumbre su torso estaba descubierto y utilizaba adornos de oro bastante llamativos, acentuando su musculatura.

Kakashi era más bien delgado, pensó, recordando algunas ocasiones en las cuales tuvo que atender sus heridas, su sensei le llegaba por debajo del hombro y él era muy alto, de espaldas casi media el doble que su Hokage, así como era mayor, casi del doble de su edad, por lo cual tenía mucha más experiencia.

Repentinamente, cuando el tiempo de ventaja finalizo, A uso acopio de todo su poder y desapareció de aquella sala, provocando que una nube de polvo se elevara, así como el viento provocado por su fastuosa velocidad, empujo sus ropas ligeramente, tirando al suelo cualquier objeto pequeño que estuviera en las mesas, como los sombreros de sus líderes.

— Esto es tan problemático.

Se quejo Shikamaru, Yamato asintió, cruzando sus brazos delante de su pecho, ella golpeo el suelo con fuerza provocando que varias rocas se quebraran, creyendo que su sensei tenía una oportunidad y que si lograba llevarse la victoria, más le valía al Raikage cumplir con su palabra, de lo contrario se las vería con ella, Naruto y Sasuke.

Ellos tendrían que saber todo lo que paso esa noche, Kakashi no estaba seguro, ya que en el fondo creía que si A era derrotado, su interés por el Hokage solo aumentaría, su instinto se lo gritaba.

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Kakashi sintió como poco a poco sus clones iban siendo destruidos de un solo golpe, el que dejaba un cráter en el suelo cada vez que A lograba darle, estaba utilizando demasiada fuerza, tal vez tratando de mandarle un mensaje.

Pero al menos su infructuosa cacería de sus clones estaba ocurriendo como él pensaba, consumiendo importantes minutos que comenzaban a convertirse en horas, restando el tiempo que tendría que esperar hasta el amanecer.

Seguro que cuando llegara a su localización estaría más que furioso, por lo que debía estar preparado para la siguiente fase de su apresurado plan, sintiendo como se acercaba a su posición a una velocidad solo comparada con la de Naruto.

A quien hubiera llevado consigo de saber de qué se trataba esa reunión, aun el propio Sasuke le sería útil en ese momento, claro, si pudiera estar seguro de que no lastimaría al Raikage, o que lo escucharía en un combate, algo que estaba seguro no ocurriría.

Muchos minutos después, casi una hora más, Kakashi escucho la primera explosión proveniente del sur, por donde supuso ingresaría A después de eliminar su ultimo clon de sombras.

Era momento de moverse, pensó Kakashi, quien se había detenido algunos minutos para recuperarse, saltando de rama en rama, sin pronunciar sonido alguno, escondiendo su chakra así como pendiente de sus alrededores, extrañando su sharingan como nunca antes.

Había gastado energía pero también consumido tiempo valioso, ya solo faltaban dos horas para el amanecer, demasiado tiempo si tomaba en cuenta que A estaba demasiado cerca.

Demasiado molesto por haber caído en cada una de sus trampas y convocando otro clon de sombras, decidió mandarlo para darle más tiempo, enfrentándose con A cuando aún estaba muy cerca de la mayor de todas, una que esperaba le diera mucho más tiempo aun.

Utilizando esa oportunidad para alejarse del Raikage, tratando de pensar que más podría hacer para ganar tiempo, después de todo, lo único que tenía que hacer era alejar a ese poderoso shinobi de su perro y de sus cascabeles.

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A salió en busca de Kakashi, notando como en un punto sus huellas se dividían en cinco diferentes, todas ellas dirigiéndose a lugares donde le sería muy sencillo esconderse el tiempo necesario hasta el amanecer.

Era muy astuto, utilizar clones de sombra para guiarlo a un caminó falso, sin esconderse siquiera, haciendo que se preguntara cual de todos ellos era el verdadero, pero no importaba, le demostraría que aunque fuera un anciano, como graciosamente lo llamó, podía destruir cada uno de sus clones y encontrarlo antes de que finalizara esa noche.

El primero de ellos fue destruido cuando trataba de cruzar un puente, el cual destruyo con la fuerza de su puñetazo al darse cuenta de que no era el correcto, el segundo cuando lo ataco en medio de la nada, logrando darle un fuerte golpe en el rostro, logrando que sangrara cuando sus dientes se estrellaron con sus labios.

Poco a poco comenzaba a ver rojo, Kakashi se estaba burlando de él, utilizando esas dos horas para ganar tiempo valioso, el siguiente fue destruido de una sola patada, en esta ocasión trataba de encontrarlo, hincado sobre la rama de un árbol muerto que media casi lo de una montaña.

El cuarto trato de saltar a un barranco, tal vez utilizando las rocas como apoyo, obligándolo a seguirlo hasta que se detuvieron en un arrollo, donde utilizo varias armas, algunas de ellas explosivas provocando que la roca cayera sobre su cabeza.

A estaba emocionado, recordaba pocas ocasiones en las cuales tuvo que esforzarse para dar con otro shinobi y aunque solo eran clones, su fuerza era suficiente como para ganar tiempo valioso, el cual creía que comenzaría a correr en su contra si no daba con el verdadero Hokage, pensó el Raikage destruyendo al último de ellos, el cual utilizo una técnica de relámpago en su contra, parecía que había olvidado que como Kakashi, ese era uno de sus elementos.

Sin embargo, lo que hizo fue una señal, tal vez para que el verdadero supiera exactamente donde estaba, el único lugar que faltaba era un bosque, uno no muy lejano a su sitio de reunión, el que descarto casi al principio por su cercanía.

Así que pensaba esconderse a simple vista pensó con una sonrisa, corriendo en dirección del bosque, esperando que Kakashi se diera cuenta de que no tenía una oportunidad de vencerle, pero deseando que se enfrentara a él hasta el final.

Repentinamente una explosión que derribo una docena de arboles y creó una barrera de fuego que con demasiada rapidez lleno aquel sitio de humo, evitando que pudiera ver con facilidad, oscureciendo aun más ese bosque lo daño con su fuerza, lanzándolo de espaldas.

A ingreso en el bosque con su extraordinaria rapidez, deteniéndose unos instantes al ver que no había nadie, ni cualquier rastro del shinobi de cabellera plateada, así como pasaba el tiempo sin detenerse, sonriendo al imaginarse que pronto Kakashi ya no tendría nada más que hacer más que rendirse.

— ¿No creí que llegarías tan pronto anciano?

Kakashi parecía sorprendido en la rama de ese árbol, mirándolo de pies cabeza con una expresión muy sería, esperaba que esta ocasión fuera el verdadero y no un clon de sombras, ya estaba cansado de sus juegos.

— Yo diría que tengo experiencia, Kakashi.

A salto a la rama en donde Kakashi se mantuvo quieto, mirándolo de pies a cabeza con una sonrisa en sus labios, una que no tenía mucho sentido tomando en cuenta lo mucho que se esforzó por ganarle.

— ¿Te rindes? ¿Tan pronto?

Kakashi se levanto de la rama y salto en dirección de otra, esperando a que lo siguiera, tal vez preparando otra trampa infantil que le haría ganar tiempo, haciéndole pensar que este era otro clon de sombras.

— Yo no diría eso.

Respondió desde su rama, de pronto sintió una energía bastante poderosa alejándose de su posición y como una técnica, esta vez una de fuego provenía de aquel sitio, haciéndole creer que se trataba del verdadero Kakashi.

— Cualquiera diría que le temes a pelear conmigo Kakashi.

Advirtió A, dirigiéndose hacia el que pensaba era el verdadero Kakashi, sin creer que este le miraba desde aquella rama, solo una gota de sudor que resbalaba de su sien pudo haberlo delatado.

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— Pero ya estoy arto de tus juegos…

Pronuncio el Raikage, ignorando al que pensó era un clon de sombras por la falta de emoción que mostro en esa rama, cualquier otro hubiera retrocedido presa de pánico al saberse derrotado.

Buscando al verdadero Kakashi, el que respiro hondo alejándose de aquel sitio, esta vez utilizando toda su energía, cuando se diera cuenta de su error y las trampas estallaran derribando varios árboles, ya solo faltaría que le diera alcance.

Esa pelea sería una muy difícil, pensó Kakashi, buscando una zona que le daría una ligera ventaja, aunque debía admitir que esta no existía.

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A dio alcance al clon de sombras empujándolo contra uno de los arboles, uno en el que bien podrían construir una pequeña villa, sosteniendo su cuerpo con el suyo, buscando los cascabeles.

— ¿Me pregunto si esto no fue una treta para medir mi potencia?

Kakashi de pronto respondió realizando varios símbolos con sus manos, tratando de quemarlo con una bocanada de fuego, al mismo tiempo que su última trampa se revelaba, destruyendo al clon de sombras, el árbol que estaba delante de ellos, así como una docena más que cayeron encima del Raikage, los que también se comportaron como explosivos.

Haciéndole suficiente daño, destruyendo su túnica y deteniéndolo por más tiempo, evitando que pudiera ver al Hokage, quien ya lo esperaba a sus espaldas, escupiendo una poderosa ráfaga de fuego que le dio de lleno, al mismo tiempo que utilizaba una técnica de sustitución, golpeando su cuello con ambos puños.

Algunos rayos de sol comenzaban a asomarse, estaba a punto de ser derrotado por el shinobi de cabellera plateada, quien logro esquivar uno de sus golpes, habiéndose acostumbrado a ellos con sus anteriores combates.

— No, no quiero probar tu potencia, eso fue una treta para hacerte perder el tiempo.

Sólo un poco más se dijo Kakashi, solo debía resistir un poco más, notando que A pensaba en lo mismo, solo era cuestión de minutos para que pudiera robarle sus cascabeles, unos que él no traía consigo.

— Ya casi amanece y aun no tienes los cascabeles, creo que yo voy ganando.

Eso parecería, pero este joven Hokage olvidaba que él tenía mucha más experiencia y quitándose los restos de su túnica, tronando su cuello con un movimiento de su cabeza, se dispuso a pelear en serio, demostrándole quien era el que ganaría ese combate.

— Estoy cansado de jugar contigo, ahora es momento de mostrarte quien es el shinobi más fuerte y más rápido de las cinco naciones.

Con esas palabras inicio un combate que parecía desigual, Kakashi daba tanto como recibía al principio, sintiendo que la luz del sol comenzaba a iluminar ese valle, toda la destrucción que ambos habían causado, estaba a punto de ganar.

Pero con forme pasaba el tiempo, A comenzaba a ganar terreno, golpe tras golpe, siendo casi inmune a uno de sus elementos, sintiendo que algunos de sus huesos cedían bajo la presión, que tendría varios moretones cubriendo su piel cuando regresara a su aldea, aun así, estaba seguro de que se llevaría la victoria, después de todo el solo era un señuelo.

A debía admitir que Kakashi no solo era muy agradable a la vista, también era poderoso y muy inteligente, su estrategia casi logra comprarle toda esa noche, engañándolo como a un joven shinobi.

Pero él podía pelear con su hermano, aun con el joven Uchiha, estaba en un error si creía que lo derrotaría tan fácilmente, aunque debía admitir, que Kakashi nunca dijo que pudiera enfrentarse con él cuerpo a cuerpo, ni que fuera mucho más rápido, pero sí que era mucho más astuto.

Así que de pronto, notando la seguridad del joven shinobi que estaba recibiendo una paliza, supuso que estaba escondiendo algo, una carta que no presentaba aun, esa pelea sólo era una distracción más.

Kakashi se dio cuenta que A detuvo su ataque, caminando en su dirección con lentitud al principio, pero después sosteniéndolo contra uno de los arboles, pegando su cuerpo al suyo al mismo tiempo que lo tomaba del cabello.

— ¡Tus cascabeles!

Pronuncio estirando su mano, soltando su cabello, esperando que solo dejara caer las pequeñas esferas metálicas en ella, que se rindiera cuando los últimos rayos de sol estaban a punto de salir, en cuestión de minutos habría ganado.

— No, no son tuyos.

Respondió Kakashi tratando de darle un cabezazo, distrayéndolo lo suficiente para sustituir su cuerpo, ocultándose en el suelo como lo hizo en su primera reunión con su equipo Genin.

A destruyo el suelo de un solo golpe, mostrando su posición, así como su aterradora fuerza, admirando la tenacidad del más joven, que le miraba sin temor, listo para resistir los pocos minutos que faltaban, sintiendo que ya casi era libre de este aterrador shinobi.

— ¡En ese caso, tendré que quitártelos yo!

Kakashi comenzó a respirar hondo, alejándose de A, quien en un abrir y cerrar de ojos lo tenía inmóvil de nuevo, torciendo su brazo para evitar que realizara más técnicas, pero recibiendo un fuerte rodillazo en sus partes nobles, retrocediendo de un salto, lanzando varios Kunais en su dirección, logrando que algunos de ellos impactaran con su piel.

— Esto sonara muy trillado, pero no me toques.

Pronuncio Kakashi, continuando con aquel combate, al menos su enemigo no tenia ambas manos, de lo contrario sería mucho más fácil para él buscar el cascabel, en el supuesto de que los tuviera él y no estuvieran resguardados por Pakkun.

— Además, perdiste…

Le advirtió Kakashi antes de que A destruyera su chaleco con su fuerza descomunal, notando que ya había amanecido, que los pájaros cantaban sus dulces canciones, así como el Hokage logro su objetivo después de todo.

— No lograste quitarme mis cascabeles.

A sonrió aceptando esa respuesta, Kakashi tenía razón, ese combate fue justo y perdió, lo que no significaba que abandonaría su idea de cortejarlo, ahora que no solo le parecía agradable a la vista, sino que le había ganado con su astucia, era poderoso, así como llevaba ese titulo por merito propio.

— ¿Y tú los tienes contigo Kakashi?

Aquella pregunta sorprendió al Hokage, quien estaba bastante malherido para ser un enfrentamiento amistoso, el también estaba adolorido, quemado y bastante lastimado, pero no se lo demostraría al menor, quería que se desesperara solo un poco.

— ¿O querías hacer trampa y sólo me hiciste perder el tiempo?

De pronto se pregunto si acaso A cumpliría su promesa o si sólo estuvo burlándose de su buena fe, lo segundo parecía ser el caso, a menos que hubiera encontrado a Pakkun, de pronto, sintió que todo el color se escapaba de su rostro.

— Porque pareces muy seguro de mi derrota Kakashi Hatake.