Hola a todos! Gracias a quienes leen el fic y gracias por tu review TefyHatake. Aquí termina el fic. Gracias por leer! Saludos! :D
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Capítulo 7
Era oficial, Sam no volvería a cometer el error de tener una "cita doble" con su hermano, ya que desde el almuerzo en el restaurant estaban discutiendo a viva voz y ahora que comían un helado en el parque, comenzaron de nuevo.
-¡Cállate, bastardo! Te he dicho un millón de veces que no me digas idiota.
-Pero si eres rubio, eso te hace idiota- canturreó el bromista.
-Voy a enviar tu emplumado trasero al cielo, bastardo.
-No eres rival para mí, cazador, ¿U olvidas el día de la marmota?
-¡Hijo de puta!
-Ya basta- pidió el moreno- Se supone que estamos aquí para divertirnos, no para discutir.
-Dile al idiota de tu noviecito que se quede tranquilo o colócale un bozal.
-Gabriel basta- pidió el ángel menor.
-Realmente no entiendo que has visto en ese tarado, lo único que sabe hacer es cortar cuellos.
-Y el tuyo será el siguiente si no te callas, hijo de perra- siseó el rubio molesto.
El castaño negó suspirando e intentó ignorar al parcito pero mientras comía, su hermano pasó a tirar algo de helado en su camisa, lo cual aprovechó muy bien el arcángel para molestarlo y Dean estrelló el resto del barquillo contra su cabeza.
-¡¿Qué has hecho, tarado?!
-Te lo mereces, ahora deja de meterme conmigo o te voy a—
Gabriel frunció el ceño y desparramó su barquillo por el rostro del rubio antes de que ambos comenzaran a pelear en pleno parque. Sam los observó de reojo negando de nuevo y se levantó muy serio.
-Vamos Cas, si querían arruinar esto lo consiguieron, chicos, felicitaciones, son las peores parejas que alguien podría tener.
El parcito intercambió miradas antes de continuar revolcándose en el suelo y Sam dio por perdida esa batalla, pidiéndole al moreno que lo llevara de regreso al motel. Realmente no entendía cuál era el problema de esos dos, ¿Por qué no podían llevarse bien? Era cierto que el arcángel se metía seguido con el rubio y no tenían un agradable pasado juntos pero se supone que los adultos tenían la ventaja de saber perdonar y continuar. Cerca de las ocho, el bromista apareció en la habitación.
-Sammy.
-¿Ya se cansaron de pelear?
-Mmm.
-¿Dónde está, Dean?- preguntó el moreno serio.
-Pasó algo, chicos- el menor se alertó con sus palabras- Vamos.
Los transportó a ambos hasta una casa desconocida y les indicó el segundo piso. El castaño se apresuró en subir junto al ángel menor, la sola idea de que algo le hubiera ocurrido a su hermano, lo aterraba en exceso. Estaba esperando lo peor pero cuando entraron al cuarto principal, una suave música inundó sus oídos y vio las sábanas blancas que había en el centro del lugar, los pétalos de rosa desperdigados y las velas que iluminaban tenuemente la habitación.
-Esto…
-Sorpresa- dijo el mayor apareciendo a su lado.
-Gabe, ¿Qué significa esto?- preguntó sonriendo.
-Verás, Sammy, después de lo que nos dijiste en el parque… bueno- se frotó la nuca con nerviosismo- El rubio idio… quiero decir, Dean y yo nos sentimos mal por arruinar la cita grupal.
-Así junto a este hijo de pe… Gabriel- carraspeó- Decidimos enmendar nuestro error y preparamos una rica cena para ustedes- el Winchester mayor se levantó tomando la mano de su pareja- Lo siento, Cas, no quise arruinar nuestra cita, así que ahora te compensaré.
-Gracias, Dean, me gusta bastante tu sorpresa.
-Yo también lo siento, Sammy, te prometo que no se volverá a repetir.
-Eso espero, Gabe- afirmó sonriendo- Esto se ve muy bien.
-Y esperen a probar la comida- canturreó el rubio- La preparamos nosotros y nos quedó exquisita.
Sam no esperaba llevarse esa sorpresa y la cena fue bastante tranquila, sin mencionar que la comida que prepararon para ellos estaba más que deliciosa. Observó al bromista con una sonrisa antes de darle un cariñoso beso.
-¿Cómo consiguieron este lugar, Gabe?
-Es uno de mis tantos rinconcitos en la tierra, Sammy- movió las cejas provocativamente- Y ya te llevaré a conocer los demás para que nos divirtamos.
-Gabe.
-No perviertas a mi hermano.
-Tú lo haces con el mío- replicó el mayor.
-Gracias por la cena- dijo el ángel menor besando a su pareja- Estaba muy rico.
-¿De verdad te gustó, Cas?
-Me encantó, Dean.
-¿Más que yo?
-Nada me gusta más que tú, eres único.
-Y ahí comienzan de nuevo, sepárense calenturientos- ordenó el arcángel- Les recuerdo que es noche de parejas, así que aguántense hasta que estén solos.
-Eres un aguafiestas, Gabriel.
-Rubio idiota.
-Arcángel tarado.
-Ya basta, prometieron que se portarían bien- dijo Sam divertido.
-¿Estás seguro que Dean es tu hermano, cariño? Porque te juro no veo el parecido, tú eres tan sexy, inteligente, amable, divertido.
-No sigas ocultándolo, Gabe.
-¿Eh?
-Te agrada bastante mi hermano, por eso te metes tanto con él.
-Eso no es cierto- respondió haciendo un puchero- Ese idiota solo es mi juguete para divertirme- sonrió con malicia- Con el que único que me quiero meter es contigo- se inclinó a susurrarle al oído- Y en ti.
-¡Gabe!- se sonrojó- Compórtate.
-Yo tampoco entiendo cómo puedes ser el hermano de Cas, eres un completo idiota, pervertido, cobarde y un hijo de perra emplumado, no veo el parecido.
-No molestes a mi hermano- pidió el moreno suspirando- Y claro que tenemos un parecido, ambos hemos caído por un Winchester.
-Cas- el rubio sonrió.
El resto de la noche fue bastante tranquilo y de la cerveza pasaron a tragos más fuertes hasta que Dean terminó en el suelo riéndose por lo que le contaba el bromista. En otra ocasión, Sam hubiera estado feliz de verlos llevarse tan bien pero eso se debía a que el arcángel le contaba cosas de su intimidad que lo dejaban en vergüenza.
-Y cuando le muerdo el cuello, Sammy se convierte en una pequeña fierecilla.
-Jajajajajaja, tu hermano no lo hace mal, si vieras como se calienta cuando le sigo el juego a su pose de soy-un-ángel-del-señor-y-me-obedeces.
-Jajajajaja, yo sabía que Cas no podía ser tan puritano.
-¡Ya basta los dos!- gritó el castaño indignado- ¡Gabriel!- lo indicó con el dedo- Si continuas contando nuestra intimidad, voy a dejarte sin sexo por un mes y no volverás a tocarme.
-Sammy- hizo un puchero- ¿Serías tan malito para hacerme eso?
-Continúa relevando nuestra privacidad y lo averiguarás- bufó- No nos gusta para nada que digan esas cosas, ¿Verdad, Cas?
-Es cierto- el moreno apareció sobre su pareja- Me calienta mucho domarte, cazador.
-¡Cas!- gritó el menor- Se supone que debes apoyarme.
-No seas tan gruñoncito, amor- el arcángel lo abrazó- Por fin el rubito y yo nos llevamos bien, eso debería alegrarte.
-Pero.
-Y ya sabes cómo me pongo yo con solo oír tu linda vocecita y me da lo mismo quien lo sepa.
-Gabe- le rodeó el cuello con los brazos- ¿Y cómo te colocas?
-Te lo demostraré en este preciso instante.
El bromista devoró sus besos con lujuria y Sam estuvo a punto de sucumbir ante el placer que prometía ese cuerpo pero lo apartó por los hombros con una sonrisa antes de ir a separar a la parejita.
-Sammy- se quejó el rubio haciendo un puchero- Devuélveme a mi ángel, tú tienes al tuyo.
-Se supone que ustedes nos compensarían por la fallida cita grupal, así que compórtense.
-Aburrido, eres un aburrido, Sammy.
El resto de la noche fue bastante divertida y no pudo evitar reírse cuando el bromista terminó borracho sobre el sillón mientras Dean dormía abrazándolo. Les tomó una fotografía que usaría para molestarlos mañana y con la ayuda del moreno ordenaron todo.
-Bien, está listo, gracias, Cas.
-De nada- dijo antes de tomar en brazos a su pareja- ¿Necesitas ayuda con Gabriel?
-No, está tan tranquilo dormitando que nos quedaremos aquí.
-De acuerdo, buenas noches.
-Buenas noches, Cas.
Vio como el ángel subía las escaleras cargando al rubio al mismo tiempo que lo contemplaba con cariño y devoción, sin duda su hermano no podía estar en mejores manos. Se quitó la camisa y los zapatos para luego recostarse junto al arcángel, quien al sentirlo cerca lo abrazó por la cintura mientras roncaba ligeramente.
-Me alegra mucho que estés conmigo, Gabe- le dio un suave beso en los labios- Te amo y quiero que estés a mi lado por mucho tiempo más.
Se acurrucó contra ese cálido cuerpo antes de cerrar los ojos. Aún le parecía algo increíble todo lo ocurrido, la forma en que se conocieron y como acabó todo pero de no ser por ese arriesgado paso que dio el bromista, jamás hubiera descubierto los sentimientos que guardaba por él y por eso estaba feliz de que ese amor anónimo se haya convertido en algo que duraría por mucho tiempo más.
