Disclaimer: Historia creada por mi. Tal vez veas el mismo fic a nombre de la autora BellaSiberia, pero quiero aclarar que yo soy ella. Revisa mi perfil para que leas el por qué tuve que cambiar de cuenta. Ah, hice algunos ajustes en el fic y este no está muy actualizado, pues lo empecé a escribir hace tiempo y las cosas han cambiado de un tiempo a esta parte. Como por ejemplo el hecho de que Harry esté con Swift, el releasing de Take me Home, etc jiji u_u Bueno, espero que te encante el fic! Besitos Directioner :)


Alba POV

Ring ring, ring ring. La nueva alarma que había programado en mi celular me despertaba sonando monótona y aburrida. Me bajé de la cama, encendí la luz y cogí mi ropa del colegio dispuesta a dirigirme al baño.

Encendí el calefón y preparé mis neceseres, solo entonces entré en la bañera y me dejé calmar por la lluvia cálida que me empapaba.

Comencé a pensar. A imaginar. Acordarme de aquella tarde que pasamos Harry y yo en la Plaza de la Constitución tomando helado no me ayudaba bastante. Recordar cómo me manchaba con crema, la forma en que me hablaba y miraba... Tal vez era común en él ser así, ¡pero a mí me deslumbraba más que a nadie!

Estaba bastante confundida y sentía que un frío de tristeza me envolvía.

Al parecer, mis malas decisiones estaban dando frutos, y no buenos precisamente, porque si lo fueran, entonces no estaría triste en este momento. Había sido bastante tonta al ilusionarme con imposibles y al deshechar lo único que estaba al alcance de mi mano.

Cerré la llave del agua y me dejé enfriar por las bofeteadas de mi conciencia. La reflexión llegó a mi mente en un dos por tres:

Para empezar, nunca debí haberle contado a los chicos que me gustaba Harry. Simplemente debí haberme quedado callada, así el no habría sentido culpa de ser tan descortés y nunca se habría aparecido por mi escuela, trastornando todos mis sentimientos.

Tampoco debí haberle negado la oportunidad a Matthew. Ahora me sentía arrepentida, pero ya no podía ir tras él y pedirle una oportunidad, porque entonces eso me haría una caprichosa. Estaría jugando con él.

¿Qué me quedaba por hacer? Nada, estudiar, ser una buena hija y olvidarme de los chicos en general. Al menos hasta unos dos años más.

Salí de la ducha y luego de secarme me coloqué el uniforme. Extrañamente esta mañana hacía mucho más frío que los días anteriores, que derrochaban calor como suelen hacerlo los días de Marzo. Gracias a este frío que se asemejaba mucho a cómo me sentía de ánimo, me tuve que colocar un chaleco un poco más abrigador que el de siempre.

Bajé a tomar desayuno sin deseos de hablar, y para mi beneficio, ni papá ni mamá se vieron preparados para conversar. El tiempo transcurrió en silencio.


Josh POV

Viernes al fin. Solo quedaban 3 días más y nos podríamos devolver a nuestra preciosa Inglaterra. No era que no me gustara Chile, de hecho, era bastante agradable. La gente era muy de piel. El problema era que extrañaba mucho a mi esposa y a mis hijos, la lejanía no era algo que como familia pudiésemos soportar.

La luz de la mañana se colaba entre las persianas de la ventana, y esto me proporcionaba muchas energías para poder levantarme de mi cama e iniciar este nuevo día.

Encendí la televisión y cambié de canal buscando algún programa en que no se hablara de la reconciliación de este chico con la calavérica bruja Flack. No lo juzgaba, pues el amor es ciego, pero me lamentaba de que se hubiese buscado su propia perdición él mismo. El ambiente por estos días había sido bueno en la casa, tal y como generalmente lo era, pero la noticia tan repentina y crujiente había desconcertado a todos en la banda, y nadie se sentía con ganas de juguetear como en el día a día.

Apagué la tele, me puse mi bata y bajé a la cocina.

-¡Hola retoños! – exclamé contento, tratando con buen empeño de sacarles sonrisas a todos.

-¡Josh! Qué bonito verte, hombre. – dijo Louis mostrándome sus blancos y perfectos dientes.

Al parecer todos ese día estaban tratando de crear un ambiente saludable y bueno, para así lograr hacer sentir bien a Harry.

-Hola, Joseph- me miró este último, tendiéndome un vaso de jugo natural con unas tostadas con mermelada.

-Gracias, chico. ¿Qué vamos a hacer hoy? –consulté mirando al grupito.

-¡Día de playa! – propuso Niall, sacándose la polera y agitándola en el aire.

-Creo que deberíamos ir a comprar ropa, tenemos una entrevista el domingo-dijo Liam recordándonos a todos el próximo suceso, con un tono amable pero apremiante.

-Uh, de veras- confirmó Louis.

-Día de compras entonces, muchachitas.- dije resueltamente.

-Umh… yo…- posamos nuestros ojos en Harry, quien se disponía a hablar – yo saldré con Caroline hoy, creo que paso. Luego compraré mi atuendo.


Alba POV

Al llegar a la escuela me vi atacada por la horrible noticia. La profesora nos haría un examen sorpresa. Dejé caer mi mochila al suelo y me dirigí hacia donde unas amigas.

-¿Es verdad que la profe nos tomará examen?- pregunté con la voz llena de pánico y desesperación. Estábamos hablando de matemáticas. Mi peor materia y en la cual peor me desempeñaba.

-Es verdad. Acaba de venir la inspectora a decirnos que ordenemos la sala para una prueba, que la maestra llega en 20 minutos.

-Ah, esto es mi fin. Bueno, qué importa. No me estresaré- contesté con determinación y respirando hondo. Estaba totalmente segura de que, me fuera bien o mal, nada podría arruinar el día de hoy porque así yo lo había decidido. Hoy sería feliz y positiva.

-Oye, Alba. ¿Supiste lo de Harry?- me preguntó Georgia con los ojos bien abiertos, expectante.

-Ah, sí.

-Todo el mundo está hablando de eso, mira a tu alrededor.

En efecto, un grupito estaba con una pequeña laptop leyendo las noticias más recientes acerca de la nueva y rearmada pareja. Otras leían el diario recién salido de los quioscos, otras … bueno, las más conscientes estaban estudiando para el examen.

Me alejé de donde estaba y me dirigí a mi puesto. Saqué un buen libro y me puse a leer sin prestar atención a cualquier acontecimiento a mi alrededor. Veinte minutos más tarde llegó la mujer que planeaba destruir mi vida profesional futura. Nos saludó seriamente y se dispuso a tomarnos la evaluación.


Caroline POV

09:38. Ocho minutos tarde. ¿Qué le pasaba? Él sabe, no tolero, pero no tolero por nada del mundo que me hagan esperar. Hoy era nuestro día juntos y él simplemente llegaba tarde. Bueno, tenía que entenderlo. Él tenía una vida también, no todo era yo.

De repente aparece la van de Josh, y de la puerta del copiloto veo bajar a mi novio, el que se acerca directo hacia a mi.

-¿Cómo estás, mi amor? – le dije mientras soltaba una dulce risita de mis labios. Acto seguido lo besé apasionadamente y cogí su mano.

-Excelente. ¿Y tú?- consultó al tiempo en que me asía por la cintura con una fuerza sutil y deliciosa.

-Mejor que nunca si estás conmigo.

-Bien, dígame madame. ¿Qué planea que hagamos hoy?

-Compras, mi vida.

-Ya, buena idea. Justamente tengo que comprar un atuendo para una entrevista el domingo.

-Bien, acompáñame, el auto está estacionado cerca de acá.


Harry POV

Nos dirigimos a su auto y al ingresar, Caroline colocó música romántica y muy suave. Me coloqué el cinturón, cerré los ojos y me dejé inundar por el olor de esta mujer, el cual llenaba cada rincón del vehículo.

Pasó un minuto, cinco, tal vez diez. Seguramente veinte. De repente sentí cómo detenía la música y alzaba los seguros de las puertas. Me mantuve con los ojos cerrados y a continuación sentí sus labios besando mi cuello, mi barbilla, mis labios.

-Llegamos.

Nos bajamos del auto y nos encontramos frente a un gran mall, muy moderno y muy lujoso. Recorrimos el primer piso, el segundo, el tercero, el séptimo, etcétera. ¡Era realmente grande! Súbitamente Car se detuvo frente a una joyería. Puso esa mirada que yo conocía muy bien. Quería algo. Iba a tenerlo.

Me puse a buscar con la mirada qué era lo que estaba buscando, pero no comprendía.

-¿Qué miras? – comenté con voz suave, dulce.

-¡Esa gargantilla! Dime si no es preciosa.

-Sí, es realmente bonita. ¿La quieres?

-¡Claro que sí! - exclamó mi novia, innegablemente excitada por su próxima nueva adquisición.

Entramos a la tienda y consultamos el precio. Quinientos mil pesos. Saqué una tarjeta dorada de mi billetera y me dispuse a pagar. Los brillantes y claros ojos de Caroline brillaban como nunca.

-¿Harry? –escuché una voz masculina que se me hacía muy familiar. Antes de que pudiera alcanzar a pagar me giré sobre mi mismo.

-Zayn, ¿qué haces aquí, hombre? – consulté ligeramente sorprendido, pero sin sentirme demasiado incómodo.

-Venía a comprar aretes nuevos. ¿Qué haces tú?- me golpeó suavemente el hombro con su puño.

-Nada, Caroline quería una gargantilla.

De repente entran a la tienda los demás chicos riendo y dándose empujones. Al verme, al vernos, quiero decir, todos se quedaron en silencio y quietos. Miré a Caroline, su rostro estaba serio.

-¿Podemos comprar e irnos luego, cariño?-me apremió un tanto molesta. Creo que era por la presencia de mis amigos.

-Sí, claro.- Le pagué a la cajera, le entregué a Caroline la cajita de terciopelo con la gargantilla de oro en su interior, y con una mirada de disculpa me despedí de los chicos.

-Parece que nunca les voy a agradar a estos chicos.- dijo seria.

-No lo sé. Deberíamos… tener una salida todos juntos, puede que eso los acerque un poco más. ¿Te parece buena idea? – le propuse en un intento de animarla y motivarla.

-Sí, claro, claro- me respondió mirando hacia un lado.


Alba POV

Uff. Había terminado el examen sin mucho éxito. De 27 ejercicios, solo 8 los respondí segura, el resto… el resto está destinado al fracaso. ¿Pero qué importaba? Ya había dicho que hoy sería un buen día. No Harry Styles, no Caroline Flack, no One Direction.

Bueno…decirle no a One Direction era ser demasiado resentida. Eran mi banda favorita, me encantaban y si era madura y objetiva, no importaba con quién changos estuviera Harry Styles mientras la música del grupo me siguiera encantando.

-¡Chicas! Hoy nos retiramos temprano de clases. Nuestra profesora jefe no vino hoy día- nos informó la presidenta de la clase.

Mis amigas y el resto del curso gritaron con júbilo y rápidamente empezaron a meter sus cosas en sus mochilas para luego reunirse en grupos y organizar panoramas.

No tenía nada programado para después, pero no importaba, tenía ánimo y tiempo, por lo cual había decidido darme una vuelta por el centro de Santiago hasta la hora de volver a casa.

Cogí mi mochila, metí mi chaleco adentro, y luego de despedirme con un beso en la mejilla de mi compañera de puesto, salí de la escuela sin hacer mucho alboroto.

Caminé y caminé, me dediqué a observar a las personas como toda mi vida lo había hecho y me puse a inventar las historias de cada nuevo rostro que aparecía en el camino. Según mi imaginación, las personas que sonreían tenían por motivo de su felicidad alguna de las siguientes opciones: 1. Desayunaron lo que más les gustaba. 2. Encontraban el amor. 3. Su horóscopo les había vaticinado un buen día. 4. Sonreían porque habían visto el nuevo capítulo de la serie My Little Pony. Aquellos quienes estaban tristes podían estarlo simplemente por lo siguiente: El amor no había sido generoso con ellos. Y no había otro motivo.

Llegué al EuroCentro, una especie de mall medio antiguo en el cual podías encontrar todo tipo de excentricidades menos ropa elegante, joyas y maquillaje. Era el lugar perfecto para hacerse tatuajes, perforaciones, comprar ropa de estilos rebeldes y peluquerías bastante modernas y abiertas de mente. Subí las escaleras, me dirigí a una tienda de dulces y de repente alguien me tocó el hombro.

-¡Alba! -oí su voz. Un escalofrío me recorrió la espalda, pero me armé de valentía y me giré.

-Matthew. ¿Cómo estás? –le pregunté dándole una tímida sonrisa. Me daba un poco de vergüenza volver a hablarle luego de haberlo rechazado.

-Bien, ¿y tú? Supe lo de … tu amigo. – comentó con una voz que demostraba que no quería incomodarme.

-Sí, estoy bien. – le respondí refiriéndome solo a la primera pregunta, pues el segundo comentario no tenía lugar a respuestas.

-¿Qué estás haciendo aquí? Deberías estar en clases

-Lo mismo digo de ti, ¿qué haces acá?- le dije.

-No fui a clases, por si no se nota- contestó riéndose amistosamente.

Lo observé de pies a cabeza. ¡Claro! Vestía unas bermudas negras, zapatillas rojas y una polera gris. Nada de uniforme escolar.

-Ya veo, hahaha

-Alba… - lo miré a los ojos, estaba más cerca de lo que estaba cuando nos encontramos.

-¿Dime?

Me tomó de la mano y me acercó hacia a él para luego besarme en los labios. No lo detuve. Quería sentir sus labios sobre los míos. Olvidarme de Harry, olvidarme de que era solo una fan más y que no se fijaría en mi. Quería estar con Matt porque él me quería y yo lo quería también. Tal vez de un modo diferente a Harry, tal vez menos, no lo sé.

Nos sumimos en ese beso que se hacía eternamente bonito, nos abrazamos y no nos separamos más.

-Perdóname – le susurré al oído.

-Te quiero. – me dijo.

Te quiero. Pensé en mi mente.


Espero que les haya gustado el capítulo y si es así, déjenme un review para hacerme saber su opinión :BB que estén bien, voy a tratar de actualizar rapidito! vale? Besitos!