Holaaa! :D Parece que os gustó el capítulo anterior y os hizo reir! Me alegro ;) Ya no queda casi nadaaa! D:

Este capítulo también tiene esos momentos incómodos que tanto me gustan xD Espero que lo disfruteis, ya queda poco! :P


Emma fue la primera en entrar por la puerta de la cafetería seguida de cerca por Regina. Iba a volverse a preguntarle si prefería sentarse en la barra o en una mesa cuando divisó dos siluetas bastante familiares en la mesa más alejada de todo el bar. Se volvió hacia Regina medio riéndose y le señaló con un movimiento de cabeza que mirase hacia el fondo. Al darse cuenta de quienes eran Regina puso los ojos en blanco e intentó esconder media sonrisa divertida mientras negaba con la cabeza.

Ruby tenía medio cuerpo prácticamente sobre la mesa con la cabeza enterrada en uno de sus brazos mientras que con la mano libre sujetaba una taza como si le fuera la vida en ello. Junto a ella, ni más ni menos se encontraba a la inocente y comedida Kathryn con pinta de estar pasando la peor resaca de su vida, recostada sobre el respaldar del sillón con la cabeza inclinada hacia atrás y una mano sobre sus ojos, probablemente protegiendo a sus ojos resacosos de la "intensa" luz de la cafetería, y por su puesto, al igual que Ruby, sostenía en su otra mano una humeante taza de café.

- Estáis hechas un asco – La risa de Emma las hizo reaccionar y miraron sorprendidas como Regina y ella se sentaron al otro lado de la mesa.

Ruby y Kathryn fruncieron el ceño. ¿Cómo era posible que parecieran tan descansadas? Ambas tenían esa pregunta en mente pero Ruby se adelantó cambiando de tema y mirando a Emma con los ojos entrecerrados.

- ¿Habéis venido juntas? - Emma fue a contestar pero por supuesto Regina se le adelantó.

- Si. - Ante la simple contestación de Regina la rubia giró la cabeza para mirarla extrañada y ella simplemente se encogió de hombros. Parecía que después de todo no era tan incontrolable ese maldito embrujo, maldición o lo que fuera eso.

Tanto Ruby como Kathryn se quedaron sorprendidas, no sabían que pensar, la noche anterior las habían dejado bebiendo y bailando, y lo siguiente que supieron de ellas es que no estaban por ninguna parte a pesar de que todas sus cosas seguían en el bar. Se miraron entre ellas antes de que Kathryn interrogase a Regina un poco más.

- ¿Y cómo es que habéis venido juntas?

- Oh, Emma me preguntó que si quería venir con ella y yo no pude resistirme... Literalmente. - Dijo la última palabra entre los dientes apretados y lanzando una mirada de muerte a Emma que se retorció en su asiento carraspeando. Las otras dos mujeres por el contrario no entendían a que venía la actitud de Regina, ¿hablaba en serio? Lo dudaban, Regina jamás diría eso si no fuese ironía, pero la alcaldesa no era del tipo de hacer bromas...

- ¿Regina? - La interpelada volvió su atención a Kathryn y esta se sintió pequeña de inmediato, puede que fuesen amigas pero aún así continuaba intimidándola, sobre todo si sabía que lo que iba a decir probablemente no fuese de su agrado. - ¿Es en serio? Quiero decir – Medio carraspeando medio riendo - ¿por qué has contestado eso?

Emma levantó las cejas y se preparó para el espectáculo.

- Porque es la verdad y gracias a la estúpida magia de nuestra querida sheriff absurdamente inepta mágicamente parece ser que soy incapaz de mentir o dejar de responder con la verdad a cualquier pregunta, y por si fuera poco, además parece que el conjuro está tarado igual que su dueña y me hace decir cualquier cosa que se me pase por la cabeza y esté mínimamente relacionada con la pregunta en cuestión. - Regina paró para coger aire disgustada por su interminable discurso y la expresión de Kathryn de estar haciendo todo lo posible por no romper a reír.

- Creo que te olvidas de mencionar la verborrea incontrolable... - Regina se volvió para fulminar a Emma con la mirada, pero parece ser que en ese momento Ruby ataba cabos.

- ¡Emma! ¡Eso quiere decir que ganaste la apuesta! ¡Eso es! - se levantó lo justo para chocar los cinco con Emma mientras que se reía de Kathryn que murmuraba algo como que tenía una voz demasiado aguda para su propio bien, mientras que se agarraba la cabeza y hacía una mueca de dolor. - Incluso tienes buen aspecto, nada de resaca.

- ¿Qué puedo decir? Ganar me sienta bien – Terminó la frase encogiéndose de hombros y riendo junto con las otras chicas mientras Regina ponía los ojos en blanco y se limitaba a beber del café que acababa de traerle una de las camareras.

- Tú también te ves genial Regina, ¿cuál es tu secreto? - Kathryn preguntó con intención conciliadora sin darse cuenta de que verse obligada a responder preguntas sólo empeoraba el humor de Regina y al notar eso, por un momento, Emma se sintió culpable. Hasta que Regina inevitablemente contestó.

- No lo sé, pero supongo que, el sexo salvaje hasta el amanecer y dormir acurrucada a un extraordinario, magnifico y calentito cuerpo desnudo hasta el medio día, ayuda bastante...

Las palabras de Regina las dejó con la boca abierta. Incluso a ella misma. No podía creerse lo que acababa de decir del mismo modo que no lo podían creer las otras tres mujeres. La primera en reaccionar fue Ruby que aplaudió y medio riendo dijo un "guau", Emma la siguió riendo suavemente. Kathryn por respeto a Regina intentaba no reírse mientras asimilaba lo que acababa de oír. ¿Con quién demonios habrá pasado la noche Regina? Tan sólo la vi hablando con un par de tipos a los que mandó a paseo a los cinco minutos... Su mirada cayó sobre Emma inconscientemente. No. No puede ser. ¿No? Dejó la taza sobre la mesa con un mayor ruido de lo que pretendía llamando la atención sobre ella. Volvió la cara para mirar a Ruby y al mirarse a los ojos ambas sonrieron pensando en lo mismo, y tras un leve asentimiento de Ruby Kathryn se volvió hacia Regina.

- Supongo que mi siguiente pregunta debería ser "con quién", ¿no Regina?

A pesar de ser una pregunta retórica Regina contestó con un seco "si" mientras la fulminaba con la mirada. Ruby estaba apunto de soltar una carcajada cuando un débil "no" salió de entre los labios de Emma.

- No, quiero decir que – se aclaró la garganta tragando saliva – eso es cosa de Regina, es muy personal. Sólo debería contestar si ella quiere... - Kathryn asintió rápidamente con un "por supuesto" y se escondió tras su taza de café avergonzada. Ruby por su parte la miró con la sospecha pintada en el rostro y Emma se sintió incómoda durante unos segundos. No es que le quisiese ocultar a su amiga lo que había ocurrido con Regina, más bien tenía miedo de las consecuencias que le podría traer con ella, sabía muy bien que si Regina decidía cerrarse a ella sería capaz de hacerlo herméticamente y para siempre.

Durante los siguientes minutos todas parecieron encontrar increíblemente interesante sus respectivas bebidas, pues ninguna separaba los ojos de ella perdidas en sus propios pensamientos.

De pronto un pequeño grito las sobresaltó y Regina casi gruñó al reconocer la voz de Snow.

- ¡Emma estás aquí! Estaba preocupada, ¿por qué no viniste a dormir a casa anoche? - La expresión de Snow pasó del alivio al reproche - ¿Dónde has dormido y por qué no me has avisado?

Emma miró de reojo a Regina que estaba tensa sobre su asiento con la mirada fija en su café y la taza entre sus manos suspendida en el aire a medio camino de su boca, y comenzó a balbucear una escusa que fuese creíble. La otras dos espectadoras de la conversación alternaban miradas de Snow a Emma, de Emma a Regina, y de vuelta entre sí.

Ruby saliendo de su estupor decidió sacarla del apuro.

- Lo siento mucho Snow, fue totalmente mi culpa, ya sabes se me fue la cabeza y me pase con las copas. Emma me trajo a casa poco después de que te marcharas pero yo no me encontraba muy bien y decidió quedarse conmigo. Y ya sabes lo cabezota que es, no pude convencerla de que se volviese a dormir tranquila. - No es que Snow no fuese a creer a su amiga, pero sólo hacía falta echarle un vistazo al aspecto desaliñado de Ruby para corroborar su historia.

- Oh, está bien. Bueno tengo irme sólo he venido a recoger el almuerzo. Nos vemos luego Emma.

Nada más girarse Snow Ruby,incapaz de pronunciar palabra, comenzó a gesticular como loca en silencio asustando a Emma y a Regina que seguían intentando procesar que lo que más se temían estaba ocurriendo en ese preciso momento. Kathryn por su parte, más calmada simplemente sonreía de medio lado y con una extraña seguridad en si misma, sin duda consecuencia de pasar demasiado tiempo con Ruby, miró a Regina fijamente antes de preguntar.

- ¿Con quién estuviste anoche? - Emma volvió la cabeza tan rápido que sintió un calambre en el cuello – Dime Regina, ¿con quién has tenido sexo salvaje?

Regina sentía como todas las miradas estaban puestas en ella y el color subió a sus mejillas de indignación, enfado y vergüenza. Intentaba contenerse todo lo que podía, lo único que se leía en sus ojos era la furia y el horror. Sus manos fueron a tapar sus labios para evitar que las palabras saliesen de su boca y en un intento desesperado decidió desaparecer. El humo violeta la envolvió por completo y se relajó al sentir sus pies despegarse del suelo, pero un segundo antes de lograr teletransportarse la verdad escapó irremediablemente de ella en forma de grito.

- ¡Con Emma! - El humo desapareció tras Regina pero sus palabras continuaron flotando en el aire.


Definitivamente amo poner a Emma y a Regina en apuros x'DD Espero que os haya gustado!

Bueno, este es el penúltimo capítulo (oooh) y seguramente mañana suba el último, así que vuelvo a preguntar si os gustaría una continuación, serían dos capítulos más no muy largos, uno con pequeños flashbacks de lo que realmente sucedió para que coincidieran esa noche en el mismo bar (Ruby y Kathryn son de todo menos inocentes...) y un segundo capítulo en el que se vería la continuación más o menos inmediata (un par de semanas si acaso de lo que ocurre en último capìtulo)

Por cierto, se que algunas preguntabais por una relación Kathryn-Ruby pero ellas solamente son amigas, Kathryn están con Frederick y son felices y to la pesca. x'D

De hecho estoy pensando ahora mismo que ya que os gustan tanto los capítulos super hot, quizá haya alguno más... Tengo una idea, si adivinais que canción es la que suena cuando Emma saca a bailar a Regina en el capítulo tres en la continuación habrá sexy time! (Es una canción muy muy famosa, que la mayoría de gente que conozco no se podría resistir a bailar, se que es dificil pero si nadie la acierta daré una pista en el próximo capítulo!) ;) Jajajajjaja

Nos leemos.

Besos,

S.