"Encuentro Evocante" Cáp.1, Sección 7

Prologo: " A veces, la incomprendida duda inconsciente, de las acciones ya realizadas, el temor y la incógnita de no saber por que entre el tiempo actuar como algo que no somos, o que nunca hicimos. Esperándolo en la eterna y lenta muerte.

Con la mirada entre-cerrada, bajo el leve velo de sorpresa, de la parte que nunca terminamos de conocer, ese oscuro cuarto en la casa de nuestra alma. Manchado con las más melancólicas, tristes y perversas ideas, saliendo a flote en un desesperado momento, viendo tus labios pronunciar un susurro, que en la confusión nos hace perder. Cayendo en la posesión, y simplemente resignándonos a enfrentar las consecuencias de lo ya cometido. Esperando el próximo movimiento."

Sasuke se detuvo. Mas estupefacto todavía por lo que le aclamaba ella. Aquella de dulce y melancólica mirada limón.

"Tan empeñada en morir estas, Sakura?"-En un dudoso y frió pensamiento. Sintió el rocío caer por su brazo y miro al cielo. Sí, estaba empezando a llover.

Dulces gotas de agua ahora corrían por el cuerpo de los dos. Manchando la ropa y haciendo contacto frío con sus blancas pieles. Deslizándose por la piel de el y haciendo que los cabellos de ella se pegaran a su frente.

Se escucho un enorme estruendo y de pronto lo que eran pequeñas gotas de rocío se convirtieron en lluvia pura.

El se acerco a ella, se inclino y se poso arriba de esta misma sin perder el equilibrio, tapándola de la lluvia que recibía y se mezclaba con la mojada tierra donde esta yacía.

Ella abrió un poco mas los ojos, para verle mejor, quería apreciar aunque fuese por última vez esa mirada que amaba.

Y que por alguna razón no la miraba de la misma manera.

-"Siempre he querido que me mires así" -Pensó mientras le mostraba una dulce mirada de fondo verde claro.

Aprecio los dulces hilos rosa claro que caían tras su frente. La miro. Vio sus heridas, su piel blanca y pura.

Sus labios carmín rojos con un poco de sangre. Sus mejillas, manchadas de tierra, enrojecidas y raspadas.

Pero se deleito al ver su mirada. Verde con esos cabellos posando, esa mirada que intentaba decirle lo que sentía.

Todo ese dolor y frustración de no poder ser lo que quería.

-Sakura…Tu sabes como soy, sabes mi objetivo, y lo único q me importa, Tu decidiste que te amaba que te hayas enamorado de mi no es mi...-De repente las yemas de los dedos de la Haruno se posaron en su boca, en esos rosados y pálidos labios tan deseados por las chicas, y por ella claro esta.

Se podría llamar afortunada, estaba tocándolos y sintiéndolos, y mejor aun con finas gotas frías caer por ende de estos y los dedos de ella. Corto sus palabras. ¿Seria que ya no quería oírlo?

-Shhhh- Le dijo esta entre un sonido leve y sin escuchar entre el viento frío.

Casi cerrando los ojos por completo, con los negros cabellos de el encima de ella y el agua que caía sin cesar.

El se sorprendió un poco pero no puso oposición ante este gesto, sentía las frías gotas de agua pasar por su cara y las yemas tibias de Sakura, debía reconocer que estaba confundido, puesto a que con esa mirada verde ella parecía tan relajada como si estuviese lista para morirse en esa misma tierra.

-"Y pensar que yo..." -No termino su reflexión, la mano de ella, dejo sus labios y paso a acariciar su mejilla suavemente, sobre su tersa y blanca piel, sin cesar caían las gotas por su cara.

La sensación de tenerla posada ahí era extraña. En un movimiento se inclino más a ella, como si la fuese a besar o a caerse encima de esta misma.

Ella estaba un poco sorprendida y solo podía dejarse llevar, sentía dolor físico y espiritual, pero una sensación le hacia olvidarse de la realidad del mundo, como que estaba casi muriéndose y el se lo había provocado.

Esta misma le hacia perderse entre sus ojos y sentirlo cada vez mas cerca, los silencios y las respiraciones de el sobre la nariz de ella. Los leves sonidos de las bocas de ambos y los escalofríos que sentían, junto con la lluvia, era una mezcla excitante debía admitirse. Las transparentes gotas de agua que corrían por su frente, empapando su melena rosada.

-"Por que…Sa..suke-kun?"- Paso por su mente. Era complicado entender la situación. Los hechos no daban mucha razón.

-"Me haz dañado y ahora estas..?"- Dudosas palabras, entre un eco de inexistencia razonable.

El acorto la distancia entre los dos. No podía dejar de mirarla, entre la lluvia y todas sus heridas, resaltando sus finos labios carmín entre-abiertos por donde corrían lágrimas transparentes.

Ella no podía dejar de mantener la cara en alto, quería verle mientras pudiese, miraba sus ojos, sus cabellos las gotas de agua que corrían por su piel, sus tiernos labios tan deseados que quería que la tomaran en ese instante por un largo beso.

Sentía su cabeza apoyada sobre la tierra y dirigió su mirada un poco hacia arriba, quería dejarle el tiempo para el.

Quería que hiciese lo que le plazca. La matara, la abrazara, la besara o la dejase morir. Seria su decisión.

Los remordimientos se ahogarían en el enorme lago de lluvia que los empapaba.

El rozo las mejillas de los dos, y se acomodo en su hombro, dejo de poner resistencia en sus brazos y cayo encima de ella.

-Arhg..AGH!- Tosió por ultima vez, y de lo mas fuerte, se escucharon sus gemidos entre el eco del silencio.

Su dañado cuerpo ya no soportaba más. No sentía las muñecas, no se podía parar y apenas podía hablar y abrir los ojos.

El escucho sus gemidos cuando su cuerpo se sobresalto, finalmente sintió su calida piel sobre la suya empapada y sus dos cuerpos uno sobre otro.

Ella se dio cuenta del tacto, estaba empapado, daba unos pequeños escalofríos, que ni iría a notar, estaba casi inconciente.

-"Quiero matar a Itachi y no pude matar a la inútil de Sakura…Eres una tonta!"- Mientras con su mano derecha le aplicaba la llave del sueño, sabia sus condiciones y era muy lógico que fuera a morir en ese lugar. Necesitaba ayuda de inmediato.

Por una rara razón decidió no matarla. Quizás para no tener que lidiar con la culpa o para no tener que dar explicaciones a los demás. Sentía la presencia de sus cabellos y de su empapado hombro.

Sakura... Finalmente cerró los ojos, respirando suavemente como si su alma hubiese abandonado su cuerpo, en una expresión de paz total. Ya no había más dolor. O al menos… No lo sentía por ahora.

Su blanca piel donde corría agua, tapando las heridas, sus ojos cerrados cubiertos por sus rosados mechones y sus dulces labios habían tomado un silencio total.

El puso un poco de fuerza para pararse, estaba cansado, harto y para colmo, llovía.

Se paro, y suavemente puso sus manos en los hombros y las piernas de ella, levantándola. Era hora de irse a casa.

Ella suspiro un poco en el intento de levantarla. El aprecio que su cuerpo pesaba mas, miro su cara.

Estaba como en un sueño en el que parecía no despertar…Quizás ya no lo haría.

-"Y aun no se por que no te he matado...Es que siempre tienen que cuidarte, baka?"- Pensó, cuando sus cabellos se empapaban mas, y se dirigían hacia la casa donde se estaban hospedando el, ella, Naruto y Kakashi-sensei.

Ya había ocurrido suficiente en esa fría noche. Estaban empapados ambos. Estaría por empezar un nuevo día.

Decían que después de una tarde lluviosa siempre sale el sol. ¿Saldrá para todos?

-"Ya nada importa…Te salve y eso no lo puedo modificar"- Por más que se restregara a si mismo este hecho, y que todavía tuviese el tiempo y la fuerza suficiente para hacerlo, que le costara admitir que era verdad.

La miraba fijamente con esos ojos rojos que estaban deseosos de sangre, mientras descendían algunas gotas de lluvia rápidamente por su nariz y mejillas, y caían en las de esta, tranquilamente dormida, como si su alma se hubiese tomado un descanso, tan pacifica, tan dulce, tan pura.

El vagaba por el pasto empapado, y la sensación del agua correr por su cuerpo sin cesar.

-Unm…- Suspiró cansado, había ocurrido mucho esa noche, el agua le calmaba y solo quería perderse entre esta.

Aunque sea por un poco, para olvidar la inseguridad de si, olvidar a Sakura, a el, pero nunca a derramar la sangre de cierta persona. Era curioso pensar, las debilidades mentales de cada uno, reiterando los dulces recuerdos de una mente adolescente por un joven amado, sin el pesar, de los fríos ojos cargados de odio, por un alma dolida, decepcionada, y con sed de venganza.

Fin del Cáp.1

Continuara….

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Notas de autor7: Esta bien, quiero aclarar que NO ES EL FIN DEL FANFICTION, HAY MAS CAPITULOS,

Eso era lo principal. Sin pocas palabras atoradas en mi cuello, debo despedirme.

Dejando como siempre, la entrada a mi Pág. Web, ( ) y mi msn: floryasmin11hot...

Hasta pronto, espero vuestras respuestas. Cordialmente me despido.

Iori Yoshizuki.

Sangochan14