Estoy un poquito enojada con vosotros... en el capitulo anterior no recibí ni un solo comentario :( ¡No sean tan malos!

SECRETO DE DOS

Traidor.

Una palabra muy fea, pero que lo describía perfectamente. Eso era lo que decían todos en Konoha, Sasuke Uchiha era un traidor. No se acordaban o no querían recordar como en la guerra él había ayudado para que ganasen, mucho más que cualquier shinobi perteneciente a la aldea. Preferían recordar como era antes de esta y por eso haya a donde fuera era seguido con miradas suspicaces, como si estuviesen esperando el minuto en que él dejase la aldea y siguiera matando a quien interfiriera en su vida o en alguna venganza que se inventara para seguir matando.

Él sabía que las cosas no serían fáciles cuando dijo que se convertiría en Hokage, algo que ahora se daba cuenta no iba a lograr, los aldeanos querían demasiado a Naruto y le tenían confianza… todo lo contrario de él.

Reconocía que unos cuantos lo habían aceptado por completo cuando volvió a la aldea, pero las podía contar con una mano. Eso no era lo que él quería, pero no podía hacer nada. Solo le tocaba esperar, solo eso.

Su corazón deseaba que no pasara mucho tiempo, porque lo que más quería en esos momentos era gritar, gritar que al fin su corazón tenía una razón para seguir latiendo. Una razón para quedarse en esa aldea donde desconfiaban de él. Habría sida tan fácil irse y no volver la vista atrás, pero algo se lo impedía… mejor dicho, ella se lo impedía.

Porque sin querer, al final termino consiguiendo lo que quería, después de años de amarlo y sufrir por eso, él la miro. Y eso era lo que le dolía, quería decirle a todo el mundo de su relación, pero él, Uchiha Sasuke, tenía miedo de la reacción de los aldeanos, no quería que la pasaran a llevar o que la señalaran con el dedo.

Era preferible seguir como estaban hasta el momento, en silencio. Un secreto de ellos dos en el que nadie interfiera.

Sasuke-kun, ¿qué haces aquí? –le pregunto una sorprendida Sakura.

Hmp.

Podrías haber utilizado la puerta como una persona normal.

No quería, el no era normal, así que no importaba si estaba entrando en casa ajena por la ventana, ni mucho menos que esa ventana fuese de la habitación de la peli rosada. Ni menos aun que esta se encontrara en ropa interior. No, él no veía eso, por la simple razón de que en ese momento no estaba pensando, estaba actuando sin importarle las consecuencias.

¿Porqué?

¿Porqué qué?

Tck, ¿Sales con Sai?

¿Eh?

No te hagas la idiota.

Es que no entiendo, Sasuke-kun. ¿De dónde sacaste eso?

Los vi.

Y esa era la simple razón, los había visto. A ese idiota que se lo pasaba leyendo libros para entender los sentimientos junto a Sakura demasiado juntos para su salud mental. Estaban tan metidos en su propio mundo que Sakura ni cuenta se dio que él los estaba viendo. ¡Y supuestamente ella lo quería! Ahora no estaba tan seguro de eso… aunque desde que volvió a la aldea tan solo se guiaba por la confesión de esa noche en la que él se fue. Nunca más había vuelto a repetir las palabras. Ni él se lo había pedido, eso habría hecho que su orgullo quedara por los suelos y él no estaba dispuesto a que pasara eso.

Te equivocas.

¿Equivocarse? ¡Sí, claro! ¡Y un demonio! ¡Sabía perfectamente lo que vio! Él nunca se equivocaba.

Se perfectamente que vi, Sakura.

Entonces sabrías que tan solo estábamos hablando.

Demasiado cerca –hizo una mueca, eso había estado de más. No quería que Sakura creyera que se encontraba celoso, porque no era así.

¿Y señor sabelotodo escucho de lo que hablábamos?

Peligro. El tono de voz de Sakura le transmitía que estaba en peligro. Un tono de voz dulce y suave que le daba escalofríos.

Hmp. –Él no había escuchado su conversación, estaba más concentrado en calmarse para no matar a golpes a ese idiota que había sido su reemplazo en el equipo.

¡Por supuesto que no! –le grito con las manos en las caderas.

Y recién en ese momento se dio cuenta en la situación en que se encontraba. Ella había estado en ropa interior y cuando el entro tan solo se tapo con su vestido que estaba encima de la cama, pero ahora al enojarse, este cayó al suelo y le permitía verla en todo su esplendor. Podía escuchar que Sakura seguía hablando y hablando pero él ya no escuchaba. Su mente estaba creando imágenes que no podía dejar solo en su imaginación…

Mucho después se había enterado de que lo que en realidad estaba haciendo con Sai era darle consejos sobre Ino. Parecía que a ese idiota le gustaba. Y ahí se dio cuenta de la humillación que tiene que haber pasado. Solo que para su suerte la única que lo había vista había sido su novia, Haruno Sakura.

Y si era por ella no le importaba hacer el ridículo cuantas veces fueran necesarias. Valía la pena y agradecía poder estar con ella en ese momento.

Juntos.

Sin nadie que interfiriera.

– ¡Sasuke-kun!

Ahí estaba ella corriendo hacia él, saludando con la mano y una sonrisa preciosa en el rostro.

Al fin su vida estaba completa. Que importaba si era considerado traidor… que importaba si lo miraran con desconfianza… que importaba lo que opinaran de él. Por mientas que ella estuviese con él, no importaba nada más… solo ellos dos.