Declaimer
Naruto y sus personajes son propiedad de Masashi Kishimoto…
Y Diana vuelve a aparecer.
Hoy les traígo un capitulo más de esta historia.
(^_^)
"Más allá del laberinto"
Capitulo siete
Hay una fuerza invisble que nos atrae, que nos conecta, que nos une... Que reune nuestro camino con el de otros. Unos lo llaman destino, pero, no es otra cosa que producto de las consecuencias de nuetras desiciones y acciones. Una serie de situaciones que dan producto a algo, un... todo.
Hemos nacido solos, y asi moreremos. Mas en nuestra vida, ya sea larga -o corta- estamos "destinados" y nesecitados de otros. Personas como nosotros y a la vez, diferentes.
Y si hay algo seguro, es: la muerte. Todos llegaremos alli, unos antes otros despues.
Nacemos para vivir. Vivimos para morir.
Pero... ¿Es la muerte el final de todo? ¿O hay algo mas alla?
Para Tendou Karin, mejor conocida como Shiroyama Rin, la respuesta seria un rotundo "NO"
A los pocos años de vida comprendio que era diferente, mucho mas que el resto de personas. Había nacido con un dón. En aquel entoces estaba lejos de entender lo que significaba. Escuchar voces y ver personas cuando en realidad no había nada. Y que, el amigo imaginario era más que producto de su anhelo al afecto y atención que su madre no podía darle, estaba ocupada buscando amor para sí misma como para dar a una pequena que decía cosas que no tenía sentido.
Cuando era una niña, Karin presenció como su tercer padrastro golpeaba a su madre y después la violaba frente a sus ojos. El sabía que estaba allí, escondida en el armario, o intentandolo. Sosteniendo el oso de peluche que había recibido en la navidad pasada. Mientras empujaba. Él la miró y sonrio, porque, en algunos años, seria ella quien lo tendria entre las piernas. Saboreo la idea y empujó de nuevo.
Los sollosos se hicieron fuertes, junto con otros sonidos del choque fuerte de carne, allí donde los cuerpos se unían...
Karin cerró los ojos y tragó una bocanada de aire. Lleno sus pulmones todo lo que pudo y aún asi sentia que no era sufuciente. Las sensasiones que percibía y sus propias emociones hacía que su pecho se cerrara, se apretaba, dolía.
Las imágenes seguían y sus propios recuerdos afloraban en un torbellino. Los ojos se le llenarón de lágrimas. Se tambanceó y tuvo que sostenerse de una pared desesperada por no caerse. No pudo contener la náuseas y estaba a punto de perder la conciencia.
Pero aquellas imágenes, aquél recuerdo, no eran suyos, eran de alguien más. Una chica de catorse años qué, sin poder defenderse había sido atacada en aquel callejón. Con el cuerpo tembloroso trato de consentrarse mejor a lo que realmente era importante.
Le habian llamado por una razon. No estaba feliz con eso pero ya que estaba allí lo mejor, para todos, era terminar bien y rápido. Nesecita encontras algo que ayudara a los investigadores. Algo, lo que fuera, que ayudara a iluminar su camino y asi descubrieran los culpables del crimen. Ella había visto sus rostros en aquellas imágenes. Pero para que la justicia se cumpla se nesecitan pruebas, y entre más sólidas, mejor.
La palabra de alguien con sus antecedentes no vastaba.
Su concentración fue tan fuerte que se olvidó de ella misma. Pronto pudo ver lo que tanto buscaba.
Collares, un dije, la misma figura, un simbolo.
Y un Nombre...
...
Se arregló el cabello y se limpió el sudor de la frente con el dorso de la mano. Suspirando profundamente agradeció en silencio que ya hubiera terminado. Aunque era mejor que hiciera ella misma el esquema de lo que había visto. Se recosto nuevamente sobre la pared y miró al cielo.
-¿Qué quieres de mi? ¿Por que no te has ido? Si esperas qué al quedarte pegada a mi, pequeño espíritu, encontraras la salvación estas equivocada...
-Si -dijo alguien más, una voz masculina- Es totalmente inútil... Puedo dar fé de ello.
Karin frunció el ceño.
-¿Puedes tú hacer algo al respecto? No encuentro la manera de hacerte callar, mientras que a ella, no la he escuchado hablar. Almenos así sabría que busca.
El bufó antes de encogerse de hombros.
-¿Ves? tú eres el "totalmente" inútil aquí. Sí hicieras tu trabajo esto no pasaría.
-¡Ja! Echenle la culpa al muerto- contestó con aparente disgusto.
-No te hagas el ofendido... ademas, así no va el dicho.
-Como sea... -desapareció al decir esto, pero Karin sabía que aun esta ahí.
Había momentos que... como deseaba golpearlo hasta dejarlo medio muerto. Para su desgracia, este chico ya estaba muerto y por mucho que trataba, siempre terminaba cayendo en su juego.
No podía hacer como con los desconocidos, ignorarlo, comportarse de forma seria, fría. Él siempre encontraba la manera de sacarla de sus casillas.
El callejón estaba solo, o eso era lo que ella creía, pero alguien, fuera de su linea de visión, había observado minusiosamente.
Karin caminó hacía la salida donde esperaba quien ingeniosamente la habia enganado para llevarla hasta allí.
-No estoy de humor para preguntas, Itachi. Te daré un reporte detallado luego. Ahora... -su estomago protestó- nasecito comer...
...
Apagó la grabadora se recosto en el asiento del conductor y miró por la ventana.
Uchiha Itachi, un detective de la ofina central que a menudo consultaba sobre ciertos casos a Tendou Karin. Durante los últimos cinco años había trabajado como Consejera Paranormal para el Departamento de defenza. Todos los casos en los que habían trabajado juntos fueron resueltos con exito y en tiempo recor. Se podría decir que el triunfo profecional del investigador era en gran parte por la mujer que se negaba a ser llamada psíquica. Pero ese era solo un trabajo de tiempo parcial, solo cuando tenía ganas, y tiempo. Su verdadero trabajo era de dibujante de manga, o mangaka.
Sí nunca se negaba a los trabajos "extras" era por las jugosas bonificaciones que estaban en juego... Karin amaba el dinero.
No era que recibiera mucho del Departamento, pertenece al gobierno despues de todo, pero sus salidas, el aire fresco y la novedad, la inspiraban para nuevas cosas. Era como recargar energias para volver hacer lo que tanto le gustaba: dibujar. Aunque la recoleccion de información también es una de las pocas cosas que podía darse el lujo de disfrutar. Tenía un grave problema. lo había denominado "Fobia Social"
No había podido superar su problema de socializar con las personas en grupos. Aun afectada por los años perdidos, en los que creía , como todos los demas, que estaba loca.
Al final acepto ese poder que le había traído tantas desgracias a su vida. En un comienzo, cuando confundia la realidad con iluciones, visiones, de eventos que luego se hacían realidad. Con el paso del tiempo las cosas empeoraron, su poder "creció" y podía ver eventos de personas que no conocía. que no habia visto ni una vez.
Karin era -sin duda- la persona que nesecitaba. Pero Hyuga Hiashi era quien iba a decidirlo. El Hyuga no confiaba en ella como lo hacía él. Sus dudas podían retrasar que el caso sobre la desaparición de Hyuga Hanabi se reabriera. Y a él le costaría muy caro, por dos partes.
¿Que le diría a su insistente madre?
¿Y que le pediría Karin a cambio?
Tenía una idea de lo que sería, y no sería nada malo. Un leve suspiro salió de el.
-¿Que sucede?- pregunto ella del lado del pasajero.
-Nada... Por cierto...
-MMNnn?- mientras deboraba una amburguesa.
-¿Como lograste que tu editor dejara pasar sin más tu salida?
Las pasadas veces el editor le llamaba inistentemente para que ella volviera y mas de un par de veces le llamó a él. Hoy, ambos moviles estaban tranquilos.
-Hoy Anko-san me dijo que tendre un nuevo editor. Cuando llamaste el aún no había llegado... -sonrío con malicia, y sus ojos rojos brillaron tras sus gafas.
-En pocas palabras... Escapaste.
El Uchiha la miró muy serio, en reproche por lo que había hecho. Ella arrugo la cara y contesto igual de seria que el.
-No, no lo hice. Solo tomo un poco de aire, un pequeño descanso. Traje todo lo que podría nesecitar. Me quede en zero apartir de la pagina cinco ¡Y solo es el skech! Tenía que salir del estudio...
-Bien. Te llevare de vuelta.
-¡NO! Quiero que me lleves a otro lugar. Setsuka (la asistenta) me hablo de un lugar el otro dia. Quiero...
Itachi Suspiró.
-Vamos. Te acompanare todo el dia- y asegurarse que nada le pasara-
Karin sonrío para sus adentros, se lamió los labios. Ese hombre de ojos y cabello oscuro le gustaba.
Su plan iba sobre ruedas, obtendría lo que quería como que se llamaba Karin... Tendou Karin.
...
Epilogo:
—¡Llegas Tarde! ¿Donde estabas?
El rubio se estremeció. No esperaba encontrarse con ella. Mitarashi Anko se levantó del sillonsito de la sala y caminó hasta él que estaba junto a la puerta.
Naruto no había tenido un buen dia. Se había levantado, como suelen decir, con el pié izquierdo. Su alarma no sonó a la hora debida. Ya era tmuy tarde cuando salió de casa a toda prisa. En el tren le robarón su cartera y por si eso fuera poco, se perdió en camino al estudio. La dirección que le habían dado le parecía confusa, y al llegar fue extranamente familiar.
Le contó lo que había pasado y se disculpó con todo el fervor que pudo, pero nunca espero que ella dijera.
—No esta aqui… salió hace un par de hora y todavía no ha regresado... y pensandolo bien, si por ella fuera, no creo que regrese hoy—Se acerco al escritorio y anoto algo en un pequeño papel.
—¡¿Qué?!
—Ve a esta dirección, estoy segura que irá. Se mostró muy interesada, y más te vale evitar que haga una tonteria. Ella puede ser tranquila, dentro de lo normal, pero hay algo que la descontrola…
-¿y que es?...
—Las compras, A Karin-chan le fasina comprar, se vuelve una compradora compulsiva, una vez qué comienza... es difícil detenerla. Solo hay alguien quién puede controlarla. pero por si acaso debes ir tu... Es una orden del editor en jefe. Apartir de hoy seras su sombra.
Uzumaki Naruto pensó en ello, si antes no comprendía de porque era un "Editor asistente" ahora si. Sería mas cercano a un Asistente... y aveces su editor.
Anko le sonrió.
—Puede que sea imnesasario lo voy a decir. El Editor en Jefe confiaen en ti. Ella es dificil, no te voy a engañar, pero, a su lado puedes aprender mas de lo que imaginas. Esfuerzate, Naruto- le guiñó un ojo y salió del estudio. Ya habia terminado su encomienda.
—Pues... manos a la obra.
No perdió mas tiempo, salió en busqueda de aquel autor al que de ahora en adelante debía cuidar. Pero Naruto habia ignorado un pequeño detalle... no sabía su apariencia física... había olvidado preguntar...
He aqui el capitulo siete. Los caminos de todos ellos comienzan a unirse.
Perdón por los errores de ortografía, lo escribí a la carrera y no lo pude editar.
¡Y sorpresa! Me han devuelto mi Pc. Los capítulos de ahora en adelante serán mas largos y por supuesto mas seguidos.
¿Reviews?
Nos leemos...
DianaParu.
