Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, sino a J.K. Rowling, pero la trama es totalmente mía.
Lo que está escrito entre "comitas" son los pensamientos de la gente.
Lo que está escrito en cursiva son conversaciones en la lejanía o telefónicas.
La historia está escrita en tercera persona.
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7.
- Me siento mal por Hermione. - dijo Ginny. Ella y Harry estaban sentados frente a la chimenea de la sala común de Griffindor. - No parece ella.
- ¿Tú sabes lo que le pasa? - preguntó Harry, mirando a Ron, que estaba haciendo los deberes con Hermione, la cual no se había quejado, como solía hacer.
- No. No me ha dicho nada.
- No es eso lo que te he preguntado. - dijo Harry. A pesar de que no decía nada, se daba cuenta de que algo grabe le estaba pasando a su amiga. - ¿Tiene algo que ver con el chico con el que está saliendo?
- Estaba. - dijo Ginny.
- ¿Ya no están juntos? - preguntó Harry, bajando la voz.
- ¿Tú crees que si estuviera con su novio estaría tan triste? - dijo, en el mismo tono que su amigo.
- Ya... Tienes razón. - dijo, mirando de nuevo a su amiga. - ¿Crees que ha pasado porque Ron y yo les espiábamos?
- Pues ahora que lo dices, si. - dijo, poniéndose aun más seria. Estaba enfada por lo que su hermano y el chico del que estaba enamorada habían hecho. - Creo que la habéis cagado pero bien. Le habéis jodido la vida.
- Pero...
- ¿Sabes qué? Me voy a dormir.
- Pero...
Ginny se puso en pie, recogió sus cosas y se marchó escaleras arriba, hacia su dormitorio. Ni Harry ni Ron se habían dado cuenta, pero hacía apenas dos días, entró en su dormitorio y les quitó el mapa del merodeador. A pesar de que no soportaba a Malfoy, odiaba ver tan triste a su mejor amiga. Así que pensaba hacer todo lo posible porque Malfoy y Hermione volvieran a estar juntos.
Abrió el mapa y miró. Estuvo buscando a Malfoy por el mapa, hasta que lo encontró media hora después, saliendo de la sala común de Slytherin. De repente, desapareció.
Fue corriendo hacia su escritorio, cogió un trozo de pergamino y anotó a toda prisa cuatro palabras.
Bajó corriendo las escaleras y fue hacia Hermione, que en esos momentos estaba sola, ya que Ron había ido con Harry y estaban hablando del próximo partido de quidditch. Aprovechó el momento de distracción de los chicos y fue hacia su amiga. Dejó el pergamino sobre la mesa y volvió a toda prisa al dormitorio.
Hermione miró extrañada a Ginny mientras la veía marchar hacia los dormitorios. Cogió el trozo de pergamino que había dejado frente a ella y lo leyó. "Sala de los menesteres."
Al principio no supo lo que significaba, pero su corazón se lo dijo. Sabía lo que significaba. No se movió, no quería ir, aunque en el fondo su corazón le indicaba que debía ir allí.
- A la mierda todo. - murmuró.
Se levantó de la butaca, intentando parecer tranquila, dejando las cosas sobre la mesa, y salió casi corriendo de la sala común. No se detuvo hasta que llegó a la sala. Se quedó frente a la pared, pensando en lo que debía pensar para que apareciera la puerta, aunque no tardó mucho en abrirse. Solo tuvo que pensar: El lugar en el que estar con la persona que amo.
La puerta apareció en la pared al momento. No se lo pensó dos veces y entró. Se quedó sorprendida al ver que había alguien en la sala.
- ¿Draco? - preguntó, sintiendo como los latidos de su corazón iban descontrolados. Se había puesto muy nerviosa. Hacía ya un mes que no se hablaban.
- ¿Hermione? ¿Que estás haciendo aquí? - dijo, levantándose de la butaca en la que estaba sentado. Tenía los ojos rojos.
- Yo... La verdad es que no lo sé.
- Me alegro mucho de verte. - dijo, acercándose a la chica.
- Yo también.
- ¿De verás? - estaba sorprendido. Desde que lo habían dejado, pensaba que Hermione le odiaba, ya que ni siquiera le dedicaba una triste mirada. - ¿No me odias?
- Por mucho que lo he intentado, no. - reconoció, acercándose a él.
- Te he echado de menos.
Hermione iba a replicar, pero no pudo. Al momento Draco fue hacia ella y la abrazó, comenzando a llorar de nuevo.
Estuvieron abrazados varios minutos, llorando los dos, hasta que al final, se separaron y se quedaron mirándose a los ojos. Hermione le secó las lágrimas al mismo tiempo que él hacia lo mismo con ella. Le había echado tanto de menos, que olvidó al momento todo el dolor que había sentido durante el último mes.
- No sabes lo mal que lo he pasado. - dijo Draco, acariciando los brazos de la chica. - Sé que fui yo el que cortó la relación, pero es que...
- Sht..
- No debería dejarme influenciar por nadie, pero mis padres oyeron rumores y me presionaron.
- ¿Como supieron de lo nuestro?
- Crabbe y Goyle.
- Estúpidos. – dijo Hermione, provocando que una sonrisa apareciera en el rostro de Draco. - ¿Que te dijeron tus padres?
- Yo... Bueno... Ellos... Mi tía... - dijo Draco, apartándose un poco. La verdad es que llegó un punto en que su familia le asustaba. - Me dijeron...
- ¿Qué?
- Que me acercara a ti para conseguir llegar a Potter. - dijo, avergonzado. - No pienses que quiero estar contigo por eso. Yo no soy así.
- ¿Quieres estar conmigo?
- Si rompí contigo es porque mi familia te quiere muerta. Como al resto de los sangre... Los no mágicos. - dijo, mirándola de nuevo. - Yo solo quería protegerte, pero lo único que he hecho es hacerte daño. Y no me lo voy a poder perdonar nunca.
Hermione se acercó a Draco y le abrazó por la cintura, pegando su cintura a la espalda del chico. Draco acarició sus manos, la cogió y besó el dorso. Se dio la vuelta lentamente e hizo lo que llevaba deseando hacer durante el último mes. Llevó sus manos a las mejillas de Hermione y se besaron.
Hermione no podía ser más feliz. No podía creer lo que estaba pasando. Lo había pasado muy mal viendo a Draco cada día y no poder besarle, pero al fin volvía a tenerle entre sus brazos. "Y pensar que llegué a odiarle." - pensó, mientras iban hacia la cama, aun besándose.
Ambos se tumbaron poco a poco en la cama, Draco encima de ella. Se quitó la camiseta, lo que provocó que Hermione comenzara a temblar. Veía que estaba llegando un momento que temía y deseaba al mismo tiempo.
- ¿Que te pasa? - dijo Draco, apartando dos mechones de pelo de la cara de la chica.
- Es que... No sé... Esto es muy fuerte. - reconoció. - Creo que no deberíamos seguir con esto.
- Ya... Debí pensar que no me perdonarías. - dijo, sentándose a un lado.
- No me refiero a eso. - dijo, sentándose también, acariciando la mejilla de Draco. - Quiero estar contigo. Te perdono.
- ¿Entonces?
- Ya sabes... - dijo, mirando la cama y la camiseta de Draco.
Draco comenzó a reír. Le había entendido al momento. Se levantó de la cama y cogió a Hermione en brazos. Comenzó a dar vueltas, riendo, con ella en brazos. Se sentía muy feliz al ver que Hermione había perdonado que la hubiera dejado.
Salieron así de la sala, esperando que no hubiera nadie por los pasillos, riendo, felices, besándose, aunque se les cortó pronto la risa en cuanto le vieron, ahí, frente a la puerta, mirándoles con los ojos bien abiertos.
- Lo sabia!
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Hola, hola.
Espero que os haya gustado. Y espero que me
¿Quien será la persona que ha pillado a la parejita?
Teorias, teorias.
