Aviso:

-Los personajes no me pertenecen, son de la querida señora Stephanie Meyer (a excepción de "Cat" jajajja)

-La trama obviamente me pertenece.

Capítulo 7.

Abrió sus ojos para encontrarse con los míos… Me sorprendí, esos ojos los conocía muy bien.

Lo miré fascinada.

¿Seth?

Él emitió un corto lloriqueo mientras asentía. Me miró triste.

─No puedo creer que seas tú─ le dije aún confusa─. Como es que… como…

Comencé a tartamudear como cuando me ponía nerviosa cuando era una simple humana. Recordar esos días me hacía una tarea muy difícil, todo estaba en negro con respecto a mi vida humana. Seth me miró interrogante en cuanto me quedé en silencio. Para sacarme de mi ensoñación, él frotó su hocico por mi rostro, seguido por un gran lengüetazo.

Retrocedí velozmente mientras me secaba la saliva que me había dejado. Lo miré entre divertida y algo molesta, en cambio él frunció todo su hocico, he de suponer, para una sonrisa mostrando una enorme fila de dientes completamente blancos.

─Saliva de lobo─ le dije mientras sonreía─. Gracias, es un buen tonificador.

Él se limitó a sonreír mientras se acercaba mí. En cuanto estuvo en frente de mi, pasé mis brazos alrededor de su cuello peludo para abrazarlo. Seth me permitió hacerlo mientras ronroneaba brutalmente.

─¿Estas bien?

Se deshizo de mi abrazó y me miró a los ojos con seguridad. Acepté eso como un sí.

Fruncí el seño.

─Quiero poder hablar contigo y que tu me respondas.

Me miró gracioso y con cierto brillo en los ojos que no pude descifrar.

─¿Qué es tan gracioso?─pregunté algo divertida, fingiendo molestia─. Anda, quiero oír tu voz.

Dejó de sonreír en cuanto le dije aquello.

Me miró seriamente.

─¿Qué sucede?─pregunté confusa.

El movía la cabeza hacia un lado varias veces. Miré en la dirección que apuntaba, no veía ni olía nada. Lo miré confusa mientras fruncía el seño. Me crucé de brazos.

─¿Qué? Allí no hay nada. ¿Qué quieres?

Bufó.

Comenzó a dar vueltas sobre si mismo, como si se estuviera persiguiendo la cola para quedar, ahora mirando hacia otro lado. Giró su cabeza para encontrarse con la mía. Me miró impaciente.

─¿Qué?

Estaba desesperándome, que rayos quería este lobo gigante. Se alejó de mí, se puso de perfil y levantó su pata trasera varias veces.

─¿Quieres ir al baño?

Frunció el seño y negó con la cabeza. Miró su pata y después a mí. Miré su pata y me percaté de que tenía una especie de correa amarrada a su tobillo, ésta estaba sujetando una especie de trapo. Lo miré a los ojos y ahora comprendí lo que quería. Le sonreí y le di la espalda.

Pasaron unos cuantos minutos mientras yo esperaba impaciente a que concluyera su pedido. Sentía a alguien respirar atrás de mí, aspiré un poco de aire para percibir, ahora, el aroma tan familiar de él, el aroma que reconocería en cualquier parte.

Escuché feliz como una sonora risa salía de sus labios.

─Ya puedes voltear─ me dijo él.

Giré lentamente para encontrarme con él. Seth me regalaba una enorme sonrisa. Estaba vestido solo con su jean gastado, con el pecho moreno totalmente al descubierto, dejando ver sus perfectos músculos, y estaba completamente descalzo. Me sorprendí demasiado, podría jurar que él era mucho más joven, pero su cuerpo me decía lo contrario.

Él frunció el seño en cuanto me quedé pensativa.

─¿Qué sucede?─preguntó aún más preocupado.

Lo miré confundida.

─¿Cuántos años tienes?

Esbozó una enorme sonrisa.

─Dieciséis─ elevó una ceja─. ¿Por qué lo preguntas?

Me sobresalte de repente.

─Bueno… yo… es que pareces como si tuvieras más de veinte años. Me sorprende que en verdad tengas dieciséis.

Continuó sonriendo.

─Es parte de los cambios que se tienen cuando eres un licántropo.

Lo miré interrogante.

─¿Son demasiados?

No dijo nada, solo se limito a asentir con la cabeza. Le sonreí.

─ Y… ¿tú cuantos años tienes?

Le sonreí.

─Diecisiete.

Me miró sorprendido.

─¿En serio?

Lo miré confundida, por qué tanta sorpresa. ¿Qué tenía de malo mi edad?

─¿Por qué pones esa cara, Seth?

Sonrió mientras pasaba una mano por su cabello azabache.

─Me sorprende. Es que nunca he visto a un vampiro tan joven, salvo Bella. Los demás ya pasan los 90 años más o menos.

Solté una risita al mirar su cara, parecía que realmente intentaba esforzarse por acordarse de las edades de los integrantes de la familia Cullen.

─¿De qué te ríes?─ me preguntó, fingiendo molestia.

─No es nada.

Se cruzó de brazos mientras me sonreía.

─Si, claro─ estaba siendo muy sarcástico.

Me miró por unos segundos, y luego se sentó en el suelo. Caminé hasta su lado y lo imité mientras lo miraba a los ojos. Él evadía mi mirada, parecía realmente triste. Suspiré.

─¿Qué te sucede, Seth?

Las lágrimas estaban comenzando a formarse en sus ojos, pero nunca se derramaban. Lo miré preocupada.

─¿Por qué no fui yo a quienes ellos se llevaron?─ me dijo con voz algo entrecortada─. ¿Por qué se tuvo que alejar?

Se abrazó sus piernas mientras escondía su rostro en ellas. No soportaba el verlo así, destrozado. Lo abrasé. Él se sorprendió pero luego relajó su postura.

─Mírame, Seth. Por favor.

Levantó su rostro, con las lágrimas ya derramadas de sus ojos negros. Lo miré con tristeza.

─La van a encontrar, ya lo verás─ le dije muy segura, aunque yo sabía más de lo que él pensaba.

Seth pov.

No se el por qué o de donde saqué el valor, pero en cuanto me pidió que la mirara lo hice sin pensarlo dos veces. Me miró con tristeza y me aseguró que la encontraríamos. Parecía tan confiada y a la vez como si estuviera escondiendo algo… algo que seguramente no quería contarme, pero últimamente llevaba imaginándome cosas, así que le resté importancia.

No soportaba que me viera a los ojos, no soportaba delatar mi debilidad a nadie… No quería lástima, ni tampoco preocupación. Solo quería encontrar a mi hermana y vivir con la idea de que ella siempre va a estar bien con mi madre en nuestra pequeña cabaña en la reserva…

Mi madre…

Como la miraría a los ojos cuando le digiera donde se encontraba Leah o donde creía que se encontraba. Ni siquiera podía imaginarme su expresión de dolor… no soportaría el verla llorar.

Me erguí rápidamente… recordé que no pasé la noche con ella, como se lo había prometido.

─ ¿Qué sucede, Seth?

La miré directamente a sus ojos dorados y respondí con la verdad.

─Es que… hoy tenía que pasar la noche en mi casa con mi madre. Se lo prometí.

Sonrió.

─Te tardaste. Pero es mejor tarde que nunca.

Bajé la mirada, me apenaba preguntárselo pero necesitaba saberlo de alguna manera.

─ ¿Te quedarás verdad? Con los Cullen─ la observé de reojo. Sentí como mi rostro comenzaba a arder.

Se quedó en silencio y por un momento temí que digiera "no". No quería que se fuera, no aún. Tomó una gran bocanada de aire y me miró seriamente.

─No debería hacerlo, pero… quiero quedarme un poco más. Pero si hay más problemas por mi culpa, no tendré otra opción: me iré.

No hubo descripción correcta o que se asimilara a los sentimientos que me embargaban por completo en ese momento. Sentí un alegría infinita, sentía mi cara arder con más intensidad, sentía que mi corazón palpitaba más rápido, sentía… vergüenza de que ella estuviera escuchando con su oído de vampiro todo lo que estaba sintiendo en mi interior.

Le sonreí bobamente mientras bajaba la cabeza, avergonzado.

─Me alegra que te quedes─ le dije entrecortadamente.

Vi de reojo como sonreía amablemente.

─Espero no causar problemas. Será mejor que te marches ahora, tu mamá debe estar muy preocupada.

Asentí.

Caminé a paso lento hasta los arbustos de donde había salido anteriormente. Me gire para encontrarme con el rostro increíblemente bello de Catherine. Ésta me miraba tranquilamente.

Le sonreí.

─Nos vemos luego─ le dije.

─Hasta luego, Seth.

Corrí velozmente mientras me despojaba de mis ropas para transformarme en lobo. Me fui feliz, con la esperanza de que ella se quedara por más tiempo. Solo esperaba que ese tiempo se volviera en un "para siempre".

Alice pov.

Edward y Bella no se hablaban y eso me estaba preocupando, demasiado. La pequeña Nessie estaba durmiendo y di gracias por eso, pues les daría el tiempo suficiente a sus padres de reconciliarse.

La habitación antigua de Edward se volvió para Catherine, allí llené el guardarropa con todas las prendas que le conseguí nuevas a ella, solo hacía falta que ella los aceptara sin rechistar. Nadie le dice que no a Alice Cullen.

Me puse feliz al ver la visón de que Catherine se quedaría con nosotros. Aunque se veía muy oscuro pude ver su decisión y estaba completamente feliz.

─¿Qué haces?─ me preguntó dulcemente mi querido Jasper. Él estaba observándome apoyado en el umbral de la habitación de Edward o, ahora, de Catherine.

─Nada, solo acomodando la habitación.

─¿Para quién?

─Para Catherine.

Mi miró sorprendido y parecía en shock.

─¿Se va a quedar?

─Si. Tomó esa decisión hace ya unos cuantos minutos.

Jasper todavía me miraba sin comprender.

─¿Estas segura?

Estaba comenzando a desesperarme.

─¡Si, se va a quedar!

Sonrió.

─¿Ahora vamos a tener una nueva hermana?

Ahora la que lo miró sin comprender fui yo.

─¿Hermana?─ pregunté algo emocionada por la definición que le había escogido mi esposo.

Él me sonrió mientras se acercaba a mí para envolverme en un abrazo delicado. Sonreí feliz por que Jasper la aceptara tan bien. Pero ahora había otro problema: aunque ella se quedara, solo sería por un corto tiempo, algún día se marcharía y seguiría su camino. Tenía que pensar en algo y pensarlo rápido, tenía que buscar algunos recursos que hicieran que Cat se quedara y formara parte de nuestra familia.

Oí feliz como la puerta principal se abría, Catherine llegó. Miré a Jasper ansiosamente, él me comprendió y me soltó de su abrazo protector. Me dirigí veloz hacia la sala de estar para encontrarme con mi futura hermana, o al menos eso esperaba que fuera.

Ella estaba ahí, hablando con Esme animadamente. En cuanto llegué, me planté frente a ella mientras le regalaba una de mis enormes sonrisas. Ella me devolvió la sonrisa.

─Hola, Alice.

Tomé una gran bocanada de aire para mi discurso irreprochable.

─Te preparé una habitación. Llené el guardarropa con todo lo que necesites. Aunque no lo quieras, allí vas a poder tener tus cosas.

Ella me miró si comprender.

─Pero Alice, yo no traje nada. A demás, yo no duermo.

Crucé fuertemente los brazos sobre mi pecho. Nadie le dice NO a Alice Cullen.

─Rectifico: aunque no lo quieras, allí vas a poner tus futuras pertenencias. Y no la vas a utilizar para dormir, solo para tener un poco de privacidad.

Catherine se rindió. Dio un largo suspiro, ahora ella sabía que a mí no se me pueden negar nada. Cuando yo quiero algo, lo obtengo si importar qué.

La tomé de la mano y la arrastré, literalmente, hasta la habitación antigua de Edward para mostrársela. Ella se despidió como pudo de Esme y dejó que la remolcara hasta su habitación.

─Alice no era necesario que prepararas una habitación para mí─ me repitió por tercera vez.

Negué con la cabeza mientras agregaba:

─No importa, mientras estés en la casa Cullen voy a tratarte como otro miembro de nuestra familia.

Ella me miró triste, seguramente que no quería que me acostumbrara a su presencia. Pero ella no sabía lo que yo estaba tramando con tato esmero. Cuando menos lo espere, ella va a formar parte de nuestra familia.

Llegué a la habitación de Catherine y abrí la puerta, dejando que ella pasara primero. Contempló absorta su nueva habitación, yo, por otro lado, sonreí feliz de impresionarla. Me miró triste.

─No te tendrías que haber molestado tanto, Alice.

Le fruncí el seño.

─Yo quise hacerlo. No digas más nada, esta habitación ahora es tuya, comprendes.

Asintió y no objetó nada más.

─Era de Edward ¿verdad?─ me preguntó sin mirarme. Ella estaba observando a través del gran ventanal de la habitación.

Bajé la cabeza.

─Si, lo era.

─¿Cómo te diste cuenta?─ preguntó ahora Edward mientras atravesaba lentamente la entrada a su antigua habitación.

Catherine lo miró sorprendida al igual que yo. Él la observaba seriamente, esperando la respuesta a su pregunta. Tal vez la intentaba obtener de sus pensamientos. Ella bajó la mirada, avergonzada he de suponer.

─Las ventanas enormes… todos los estantes que hay, la alfombra dorada sobre las paredes─ le dijo ella mirándolo seriamente─. Cualquiera sabría que esta era tu habitación.

Mi hermano se sorprendió y yo también. Ella había descubierto que esta era la habitación de Edward sin preguntárselo a nadie. Si no fuera porque vino hace ya dos días, hubiera creído que ella conocía a mi hermano mucho más antes de mi llegada. Era increíble la capacidad que tuvo para descifrar los gustos de Edward.

Miró tristemente a mi hermano.

─¿Solucionaste tu problema con Bella?─ le preguntó.

Él siguió mirando seriamente a Catherine.

─Si. Pero sigue desconfiando un poco.

No comprendía nada, pero a juzgar por el semblante de Edward, lo mejor sería quedarme callada y no preguntar nada al respecto.

─Lo lamento tanto─ dijo ella.

Él negó con la cabeza.

─No importa. Ella comprendió todo de la forma equivocada.

Le sonreí amablemente a ella para infundirle un poco de valor. Ella se veía muy triste, seguramente, culpándose de todo lo sucedido. Cat era una buena persona, siempre lo fue, no merecía cargar con la culpa de nada.

─Nos vemos luego. Renesmee va a despertar en un momento y si no estoy ahí con Bella se va a poner triste─ le dijo mi hermano.

Sonreí.

─Nos vemos después, Catherine─ le dije.

Ella nos sonrió y se despidió. Ahora yo tenía que ir a cazar con Jasper, se lo había prometido. Salí de la habitación con Edward para darle un poco de intimidad a Catherine. Y recé por que ella se quedará por más tiempo del que había planeado. Solo sabía una cosa: Necesitaba ayuda de alguien que la pudiera convencer, alguien a quien ella no podía negar nada… ¿Pero… quién? Tenía que encontrar a ese alguien y pronto.

Bueno!!! Les gustó??? ;) En fin... al cap lo escribí en cuanto tuve un poco de tiempo libre jajaja!!!

A quien creen que Alice va a recurrir??? les quiero asegurar de que la duendecillo va a cometer muchos errores, pero todos esos errores la van a ayudar un poco…

Saludos a todas!!!

-You are my life now-

Flo-vampiresalayer.

P.D: lo de la pregunta de Yari Cullen Black… (sobre lo que le pasó a Edward)… del cap anterior, les digo que van a tener la respuesta muy pronto…. Pero chicas quiero aclarar algo.. mi Edward no es infiel jajajaja!!!