Chicaaaaaaaas, lo siento otro capi cortito ! no me dio tiempo de pasar más, pero bueno por lo menos pude terminar la escena ! Lo bueno es que no las hice esperar tanto esta vez y bueno es un pelin más largo que el anterior!
Espero que les guste a pesar de todo ! me encantaría dejarles capítulos más largos, de verdad que si, pero no puedo sentarme a pasarlos mucho tiempo seguido y tampoco quiero hacerlos esperar más tiempo para poder juntar más escrito !
Voy a hacer un resumen hasta donde vamos, por si alguien se perdió en el camino, con eso de que tardo tanto en actualizar:
se me dan terriblemente mal los resumentes pero bueno, empezamos con una Kate con sintomas extraños e irritabilidad que no sabía qué le sucedía hasta que Marta le preguntó si estaba embarazada, al mismo tiempo rick fue a hablar con Lanie para indagar en qué era lo que le sucedía a Kate por lo que esta terminó por ir a su casa a ver que le pasaba y después de que las pruebas dieran positivo Kate se encerró en su depa una semana completa. Como no les habría ni les respondía todos se preocuparon y Lanie acabó por contarles que su amiga estaba embarazada, y después de una semana, Rick rompió la puerta para entrar y la calmó, la consoló etc. Se mantuvieron así un tiempo pero casi no se dirigían la palabra por lo que Lanie regresó al rescate a sacar a su amiga de su casa para llevarla al doctor y ahi Kate le confesó que no quería tener al bebé, pero entonces apareció Johanna para hablarle a su hija y la hizo ver que nunca sería capaz de perdonarse a si misma el hecho de deshacerse de su propio bebe. Después de tomar esa decisión Kate se apaciguó un poco pero se sentía mal por ocultarle a Rick la razón de su encierro y en el ultimo capitulo él apareció mientras ella pensaba y acabó con la bandeja del desayuno desparramada por los suelos.
Rapidito y malo (el resumen) pero bueno, menos da una piedra! Disculpen si hay muchas faltas, no tenia mucho tiempo !
yyyyy sigue esto ! disfruten y no olviden dejar una review please please pleaseeeeeeee!
PD: Felicidades a todos los que cumplan años en el mundo :P :P
Capítulo VII
Kate miró la escena con más detenimiento y se preguntó qué podría haber sucedido para que Rick se encontrara en aquel estado. Sobre todo al ver cómo las lágrimas comenzaban a fluir de sus ojos y, tras soltar la bandeja, corría velozmente hacia la cama abalanzándose sobre ella y llenándole el rostro de besos hasta hacerla reír.
-¡Para Rick! No puedo … no … no me dejas respirar- logró articular entre risas luego de un rato. Esa demostración, por raro que pareciera, había alejado un poco la tensión que se expandía por su cuerpo y podía afirmar, sin miedo a equivocarse, que en ese momento se encontraba mucho más cerca de se una mujer feliz de lo que lo había estado en las últimas semanas. Él era su salvavidas y, aunque el ocultarle la verdad la hiciera sentir terriblemente mal, él siempre se las arreglaba para regalarle unos momentos de alegría libre y absoluta.
-Eso que acabas de decir … ¿es verdad?- le preguntó luego de separase un poco pero sin dejar de sostener su rostro con ambas manos, instándola así a mirarlo a los ojos.
Esa brizna de felicidad que había nacido en su pecho se esfumó inmediatamente, siendo sustituida por, al menos, cinco kilos más de culpabilidad y miedo que fueron a reunirse con sus semejantes en la boca de su estómago. Ahora fue su turno de palidecer, de sentir que todo daba vueltas y de esforzarse por contener el temblor que se apoderaba de su cuerpo y las lágrimas que luchaban por salir de sus ojos. –Yo … Rick, yo … - intentó decir, tragando con dificultad para tratar de disolver el nudo de su garganta que le impedía hablar- yo lo s …
-Shhhh, no digas que lo sientes- la cortó él poniéndole un dedo sobre los labios- eso puedo verlo. Solo cuéntame qué pasó ¿quieres?- continuó sonriéndole mientras con su pulgar acariciaba su mejilla, secando de paso la lágrimas que ella ya no había podido contener.- Shhh, tranquila amor- añadió – estoy aquí, no me voy a ir a ningún lado, no te voy a abandonar nunca porque te amo, te amo con todo mi corazón y estoy feliz de que hayas cambiado de opinión y hayas decidido tener a nuestro bebé- continuó abrazándola fuertemente contra su pecho y dibujando círculos con sus manos en su espalda para calmarla cuando finalmente ella rompió a llorar.- Siento mucho no haberme dado cuenta y haber estado aquí para pasar esto juntos, para hacerte saber que decidieras lo que decidieras lo que decidieras y te apoyo y lo voy a hacer siempre, porque para mi tu felicidad es lo más importante, más importante incluso que yo mismo.
Permanecieron un rato en esa posición, rodeados solo por los sollozos de ella que se iban calmando poco a poco, dejando que los arrullos de ese maravilloso hombre que tenía a su lado y el sonido de su mano moviéndose sobre la tela de pijama de ella ocuparan su lugar. – Hagamos algo- dijo él, separándola de su pecho y mirando con una tierna y encantadora sonrisa su rostro surcado por las lágrimas y sus ojos enrojecidos- vamos a tomar un baño con esas sales relajantes con olor a cerezas que tanto te gustan y me cuentas qué suceso milagroso te hizo decidir que tener un hijo con el payaso de tu novio no era tan mala idea.
Ella le regaló una media sonrisa triste- Lo siento, de verdad lo siento mucho. Yo … no … no me sentía … no me siento … no me siento preparada y … ¡es tan pronto!. Nosotros a penas …-dijo volviendo a llorar. – Perdóname, por favor.
-Hey, calma preciosa, no tienes que disculparte. No hiciste nada malo, estabas confundida, asustada, es comprensible que no supieras qué hacer ni cómo hacerlo y que volvieras a encerrarte en ti misma. Los viejos hábitos siempre vuelven en los momentos de pánico, es como un acto reflejo de supervivencia, solo tenemos que trabajar con ellos para que no tomen el control. Te prometo que todo va a estar bien. Nosotros vamos a estar bien, los tres- declaró llevando su mano al vientre de ella para luego darle un casto beso en los labios y llevarla de la mano hacia ese reconfortante baño que ambos necesitaban. Porque, a pesar de entenderla, consolarla y estar feliz de saber que ella había cambiado de opinión en el último momento, antes de que fuera demasiado tarde, una especie de angustia había surgido en su pecho al oír que ella casi se deshace de su bebé sin que él lo supiera. Pero eso era el pasado, ahora ese bebé crecía sano y fuerte en el vientre del amor de su vida y él lo vería y lo sentiría patear en respuesta a sus historias, sus canciones y sus caricias. Y así, poco a poco, esa angustia desaparecería, él sabía que lo haría, tenía que hacerlo, ellos se merecían ser plenamente felices después de todo por lo que habían tenido que pasar.
